
La respuesta de su madre ante la deabetes de Zverev: “Ella dijo: ‘Esta enfermedad no nos va a definir’”
El alemán le hace un sentido homenaje a su progenitora, que no ve sus partidos. “Dios ha visto cuánto hemos sufrido y el dolor que hemos pasado”

El alemán le hace un sentido homenaje a su progenitora, que no ve sus partidos. “Dios ha visto cuánto hemos sufrido y el dolor que hemos pasado”
El alemán derrotó a Ben Shelton en la final de Nueva York, conquistó su segundo Major del año y se sumó al grupo de tenistas que acumulan dos títulos de Grand Slam. Novak Djokovic continúa como máximo ganador histórico, seguido por Rafael Nadal y Roger Federer

El alemán ha derrotado a Ben Shelton por 6-3, 7-6(2), 5-7 y 6-2 y suma su segundo Grand Slam del año tras Roland Garros.
Nueva York, 13 sep (EFE).- El alemán Alexander Zverev, campeón del Abierto de Estados Unidos este domingo, explicó que perdió la cuenta del marcador en los últimos compases del partido, al pensar que iban 5-1, y que por eso tardó unos segundos en celebrar la victoria. "Simplemente me olvidé del marcador, no hay mucho más que decir. Pensaba que íbamos 5-1 en lugar de 6-2", reconoció Zverev en una rueda de prensa después de su victoria. "En ese momento -explicó- estaba totalmente metido en el partido. No escuchaba nada de ruido. Estaba como en una especie de túnel en el que no oía absolutamente nada. Además, cuando el público hace tanto ruido es imposible escuchar a la juez de silla. No la oí decir 'juego, set y partido'". Zverev describió así esos instantes posteriores al partido, en los que el alemán pareció prepararse para el servicio de Ben Shelton sin mostrar ninguna emoción, hasta que echó un vistazo al marcador y se dio cuenta de que acababa de ganar la final. "Sabía que le había hecho dos 'breaks', pero pensaba que íbamos 5-1 en lugar de 6-2, lo que, en cierto modo, me ayudó porque no me puse realmente nervioso al sacar para cerrar el partido. Simplemente me equivoqué al contar el marcador", insistió el alemán. El marcador final fue de 6-3, 7-6(2), 5-7 y 6-2 en 3 horas y 33 minutos, con el que se proclamó campeón de su segundo 'grande' después del conseguido también este año en Roland Garros. En la rueda de prensa, Zverev también afirmó que es el jugador que más trabaja -tal y como aseguró Shelton- y que, ahora mismo, sin Jannik Sinner ni Carlos Alcaraz al cien por cien, posiblemente sea el mejor del circuito. "No creo que sea el jugador con más talento en ningún sentido. No creo tener ese talento innato que Dios da a algunos jugadores. Creo que gran parte de mi tenis es fruto del trabajo duro, de muchas horas en la pista y de muchas horas en el gimnasio y corriendo", afirmó el alemán. "Con Jannik Sinner lesionado y Carlos Alcaraz regresando de una lesión después de cuatro meses, ahora mismo, probablemente sea el mejor. Si los dos estuvieran sanos y en su mejor nivel, quizá no", reconoció Zverev. "Si todo el mundo está sano, creo que Jannik sigue estando por delante. Es así de sencillo", añadió. EFE (foto)
El tenista alemán venció al local en cuatro sets, cerró una final histórica en Nueva York y permaneció confundido hasta escuchar la ovación que confirmó el segundo Grand Slam ganado en el año

El tenista alemán logró tener revancha de aquella dolorosa derrota en 2020 contra Dominic Thiem
(Actualiza con más declaraciones) Nueva York, 13 sep (EFE).- El estadounidense Ben Shelton aseguró este domingo, tras caer en la final del Abierto de Estados Unidos, que Nueva York es su "lugar feliz" y que habría deseado que este torneo no terminase nunca. "Este es mi lugar feliz. Este es el lugar donde más me gusta estar y ojalá este torneo no terminara nunca", aseguró Shelton en su discurso como finalista. Shelton, de 23 años, disputaba su primera final de un 'grande' y, pese a la derrota, subirá al número cuatro del mundo, su mejor posición en el ranking. Shelton cayó por 6-3, 7-6(2), 5-7 y 6-2 en 3 horas y 33 minutos ante el alemán Alexander Zverev, que conquistó su segundo 'grande' después de Roland Garros. En la rueda de prensa posterior a la final, Shelton habló sobre la experiencia de disputar su primera final en Nueva York y sobre el momento que atraviesa en su carrera, el mejor desde que compite en el circuito. "Estoy motivado. Estoy decepcionado por cómo ha ido hoy, pero contento con cómo he luchado durante estas dos semanas", afirmó el estadounidense, que este 2026 ha ganado el Masters 1.000 de Canadá, los 500 de Dallas y Múnich y el 250 de Stuttgart. "Estoy ilusionado con los progresos que siento que he hecho, pero esta derrota duele mucho. Ahora toca pasar página, seguir intentando mejorar y llegar a Australia todavía más fuerte de lo que he llegado aquí", añadió. Shelton también reflexionó sobre su enfrentamiento con Zverev, que le ha ganado los seis cara a cara que han tenido. "Es un jugador muy duro, eso está claro. Empecé a encontrar algunas soluciones en el tercer set. Pero estaba cabreado y, al final del partido, estaba un poco cansado", dijo Shelton. "No es fácil jugar contra un jugador como él, porque las oportunidades son muy escasas. Tienes que trabajar mucho por los puntos que ganas, eso está claro, pero creo que eso es precisamente lo que me ha faltado hoy", agregó. EFE (foto)
El alemán venció a Shelton y conquistó su segundo título de Grand Slam en tres meses: EE.UU. sigue sin campeones de majors en hombres desde 2003
El alemán se lleva el mayor premio económico tras conquistar el título en Nueva York, mientras que Ben Shelton multiplica sus ganancias al alcanzar la final y Carlos Alcaraz recibe una importante cantidad pese a caer en cuartos
Chicago (EE.UU.), 13 sep (EFE).- Las Washington Spirit perdieron 0-3 este domingo en casa contra las Boston Legacy y se quedaron a cinco puntos del líder Gotham, que ganó el pasado viernes al Racing Louisville. Las Spirit, entrenadas por el español Adrián González, habían recortado cinco puntos en la clasificación al Gotham en las anteriores dos jornadas, pero se estrellaron en casa con tres goles después del minuto 80. Aissata Traoré rompió la igualdad en el 80 y en el añadido la brasileña Amanda Gutierres firmó el doblete que sentenció el choque. Las Spirit tienen 43 puntos en la tabla y están a cinco del Gotham del técnico español Juan Carlos Amorós. En el partido de Washington fue titular la delantera Trinity Rodman, que al terminar se desplazó a Nueva York para ver en Flushing Meadows la final del Abierto de Estados Unidos de su novio, Ben Shelton, contra el alemán Alexander Zverev. EFE

El alemán transita una temporada soñada: tras ganar su primer Roland Garros y ser finalista de Wimbledon, se quedó con el abierto de los Estados Unidos. Superó a Shelton en cuatro sets y estiró la racha de los norteamericanos de 23 años sin Grand Slams. Además, saldó su cuenta pendiente con Nueva York: en 2020, había perdido su primera final de un Major en la Gran Manzana.

Tras coronarse en el US Open, Alexander Zverev dio otra muestra más de humanidad en un discurso lejos de los clásicos tópicos que siempre se dicen en las ceremonias. De entre todo lo que mencionó, el de Hamburgo tuvo un emotivo mensaje para su madre. "Quiero agradecer a otra persona que, aunque nunca ve mis partidos, es la más importante en mi vida como tenista y en mi vida en general. Cuando tu hijo de cuatro años se entera de que tiene diabetes y los médicos te dicen que su vida y sus actividades deportivas estarán muy, muy limitadas, se necesita una madre muy, muy fuerte para salir de la consulta y decir: "Mi hijo irá a donde quiera. Si quiere ser tenista, será tenista. Si quiere hacer otra cosa, hará otra cosa. Pero esta enfermedad no nos definirá" explicó Zverev dando prueba de lo que su madre hizo cuando de pequeño la diabetes parecía un problema insuperable para su carrera. Una figura de la que no duda en afirmar que es la más importante de su carrera. "Mi madre es la persona más importante y fuerte que conozco . Se necesita una mujer de una fortaleza increíble para hacer lo que ella ha hecho" puntualizó. Más allá de hablar de su madre, el alemán también tuvo un bonito mensaje para su equipo. "Estuvimos trece años sin ganar un 'grande' y ahora hemos ganado dos en tres meses", dijo Zverev en su discurso como campeón. " Creo que Dios ha visto cuánto hemos trabajado , cuánto hemos sufrido, cuánto dolor hemos soportado, y creo que 2026 es el resultado de todos los años anteriores en los que hemos pasado por todo eso", añadió el alemán. SHELTON, RENDIDO A ZVEREV Por su parte, Shelton empezó su discurso con un mensaje muy bonito dirigido al alemán. " Eres uno de los mejores jugadores del mundo. Puede que incluso el mejor jugador del mundo este año. Lo que estás logrando es increíble . Tú y tu equipo hacéis las cosas como hay que hacerlas. Estoy muy feliz por vosotros. Este título lo llevabais esperando mucho tiempo" explicó el estadounidense. Image ID: 134252526 Alexander Zverev (i) de Alemania saluda a Ben Shelton de Estados Unidos tras vencerlo este domingo, en la final del Abierto de Estados Unidos en el estadio Arthur Ashe en Flushing Meadows, Nueva York EFE /clip/eb2e504f-0c70-418a-8702-bfe770e41548_source-aspect-ratio_default_0_x600y225.jpg 1200 675 Sobre su papel y la primera final en un Grand Slam, no escondió la frustración, pero tampoco la inmensa alegría por dar un paso más en su carrera. "Quiero dar gracias a Dios. Mis éxitos son un regalo. Mis fracasos también son un regalo . Estar aquí, jugar delante de todos vosotros, es un regalo" apuntó.
Nueva York, 13 sep (EFE).- El estadounidense Ben Shelton aseguró este domingo, tras caer en la final del Abierto de Estados Unidos, que Nueva York es su "lugar feliz" y que habría deseado que este torneo no terminara nunca. "Este es mi lugar feliz. Este es el lugar donde más me gusta estar y ojalá este torneo no terminara nunca", aseguró Shelton en su discurso como finalista. Shelton, de 23 años, disputaba su primera final de un 'grande' y, pese a la derrota, subirá al número cuatro del mundo, su mejor posición en el ranking. Shelton cayó por 6-3, 7-6(2), 5-7 y 6-2 en 3 horas y 33 minutos ante el alemán Alexander Zverev, que conquistó su segundo 'grande' después de Roland Garros. EFE (foto)
Nueva York, 13 sep (EFE).- El alemán Alexander Zverev aseguró este domingo, tras proclamarse campeón del Abierto de Estados Unidos, que los éxitos de este 2026 son el resultado de todas las decepciones por las que ha tenido que pasar los años anteriores. "Estuvimos trece años sin ganar un 'grande' y ahora hemos ganado dos en tres meses", dijo Zverev en su discurso como campeón. "Creo que Dios ha visto cuánto hemos trabajado, cuánto hemos sufrido, cuánto dolor hemos soportado, y creo que 2026 es el resultado de todos los años anteriores en los que hemos pasado por todo eso", añadió el alemán. Zverev derrotó en la final al estadounidense Ben Shelton por 6-3, 7-6(2), 5-7 y 6-2 en 3 horas y 33 minutos, conquistando su segundo 'grande' después de Roland Garros. El alemán sanó así su herida abierta desde 2020, cuando perdió su primera final en Nueva York cuando iba dos sets arriba sirviendo para el título en el tercero y colapsó ante la remontada del austriaco Dominic Thiem. EFE (foto)

El tenista alemán Alexander Zverev se proclamó este domingo vencedor del US Open 2026, cuarto y último 'Grand Slam' y que se disputó sobre pista dura, después de dominar en la final al estadounidense Ben Shelton al que batió en cuatro sets por 6-3, 7-6(), 5-7 y 6-2 para levantar su primer 'grande' neoyorquino y segundo de su carrera. El de Hamburgo parece que por fin se ha quitado los fantasmas que le perseguían desde hace varios años, seguramente de mayor manera después de haber perdido la oportunidad de haber sido campeón en Flushing Meadows en 2020 cuando tenía el partido por el título contra el austriaco Dominic Thiem en su mano. Seis años después, como primer cabeza de serie por la ausencia del italiano Jannik Sinner y los problemas físicos del español Carlos Alcaraz, se hizo con el trofeo para confirmarse como alternativa a estos dos rivales después de un 2026 donde se coronó también en Roland Garros para abrir su cuenta de 'Grand Slams' y jugó la final en la hierba de Wimbledon que le había sido adversa históricamente. En la final de este US Open, Zverev tenía que lidiar con la afición y el ímpetu del joven Ben Shelton, de 23 años y que jugaba su primera final en un 'grande' y además con la presión de hacerlo ante su público, deseoso de ver un campeón estadounidense por primera vez desde que Andy Roddick se coronase en 2003 ante el español Juan Carlos Ferrero. También le podía pesar al octavo favorito, ser el primer jugador afroamericano en esta final desde Arthur Ashe en 1972 y su balance negativo con el alemán, al que nunca había ganado en sus cinco anteriores duelos, con sólo un set ganado. Y pese a su gran recorrido en el torneo, sobre todo con esa victoria en cuartos ante Alcaraz, Shelton no pudo con el de Hamburgo, más sólido todo el encuentro y que sólo ofreció resquicios en el tercer parcial a un estadounidense que cometió casi 50 errores no forzados (47). Zverev empezó mejor gracias a un 'break' sobre el primer saque del estadounidense, botín suficiente porque con el suyo no dio opciones pese a sufrir cuando tuvo que jugar con segundos. Tras el 6-3, Shelton elevó su nivel y plantó más batalla en una segunda manga con sólo una pelota de quiebre a favor del campeón de Roland Garros, más atinado en el 'tie-break' que arrancó con un definitivo 5/0 y que le puso en la misma situación de 2020. El alemán continuó más sólido y el americano trató de resistir logrando en el decimotercer servicio de su rival tener una oportunidad de rompérselo. No la aprovechó, pero con otra 'muerte súbita' asegurada y contra todo pronóstico, a Zverev le falló su servicio y sufrió su único 'break', un precio caro porque le dio el set a Shelton. El público se vino arriba y el estadounidense quiso hacerlo, pero el actual 'Sasha' no suele dar muchas concesiones a los nervios. Le rompió al americano en su primer saque del cuarto set para tirar un jarro de agua fría sobre la Arthur Ashe y puso la directa sin miramientos hacia su segundo 'grande'.
Nueva York, 13 sep (EFE).- El fervor patriótico que desbordó este domingo la pista central Arthur Ashe, abarrotada de celebridades de Hollywood y del deporte, no bastó para impulsar a la promesa local Ben Shelton: el alemán Alexander Zverev se impuso por 6-3, 7-6(2), 5-7 y 6-2 tras 3 horas y 33 minutos en un duelo en el que se sobrepuso a los constantes abucheos de la grada por su lentitud al servicio. Para Zverev esta victoria representó la oportunidad de confirmar que su nombre merece estar entre los grandes de la historia, después de haber quedado atrapado entre dos generaciones, el 'Big Three' y la 'Sincaraz'. La jornada en Flushing Meadows comenzó bajo un cielo gris y lluvioso que dio paso al sol justo cuando los tenistas saltaban a la pista. El cambio de tiempo transformó las gradas en una marea blanca, cuando los asistentes se colocaron al unísono las gorras conmemorativas del torneo que la organización repartía a la entrada. La emoción patriótica la encendió el cantante Miles Caton con una sentida interpretación de 'America the Beautiful' previa al duelo. Con cada punto ganado por Shelton, de 23 años y octavo cabeza de serie, el estadio estallaba en clamorosas ovaciones que resonaban dentro y fuera de la pista, donde decenas de aficionados al tenis seguían el partido a través de pantallas gigantes. Dentro del estadio se oían gritos desde las gradas como: "¡Esta es tu casa!" o "¡Vamos, Ben!". Incluso en varios momentos del reñido segundo set, donde Shelton perdió 7-6(2), los más de 23 mil asistentes cantaron al unísono: "¡EE. UU., EE. UU, EE. UU!" Shelton, que de haber ganado hubiese puesto fin a una sequía de títulos masculinos de Grand Slam para Estados Unidos que se prolonga desde Andy Roddick en 2003, pidió al público que lo apoyara aún más llevándose la mano a la oreja. También hubo sustos, como cuando los miles de asistentes se llevaron las manos a la boca, sorprendidos, al ver que Shelton se cayó de bruces luchando por el tercer set, caída de la que se levantó sin problema. El público celebró el primer set ganado por Shelton (5-7), el tercero, por todo lo alto, y gran parte del estadio se puso en pie, entre ellos el actor Brad Pitt. No obstante, los aplausos de los asistentes fueron más reservados, y pocos se levantaron, tras la victoria de Zverev tras el cuarto set. En contraste, Zverev conoció la cara más implacable de Nueva York. El alemán, que se tomó largos lapsos de preparación e hizo botar la pelota cerca de veinte veces antes de ejecutar sus saques, desató el descontento de la afición. Hasta se le comunicó una advertencia por violación de tiempo a Zverev en el cuarto set. Momento en el que se escuchó una fuerte pitada mientras el alemán conversaba con la jueza de silla. Los abucheos y silbidos se intensificaron de tal modo que la megafonía del estadio y la jueza de silla tuvieron que solicitar silencio en reiteradas ocasiones para permitir el desarrollo del juego. El espectáculo no estuvo únicamente en la pista azul, ya que en los palcos estaban repletos de rostros conocidos: como Pitt y la exeditora de moda Anna Wintour, a quienes se sumaron intérpretes de primera línea como Jeremy Strong, Adam Driver, Emily Blunt, Courteney Cox, Amy Schumer, Jerry Seinfeld, Katie Holmes, y Pierce Brosnan, a quien la cámara apuntó en el minuto 0:07 del partido. El mundo de la música y la cultura estuvo encabezado por Lin-Manuel Miranda, Camila Cabello, la cantante Pink, el productor Benny Blanco y el director de orquesta venezolano Gustavo Dudamel, mientras que el diseño lo abanderó Tommy Hilfiger y el deporte contó con la presencia el exfutbolista brasileño Ronaldo Nazário y el jugador de baloncesto Jalen Brunson. Por Sarah Yáñez-Richards

El alemán gana ante Shelton en el US Open su segundo título de Slam. Estados Unidos cumple 23 años sin ver un campeón local.

El alemán vence al estadounidense y alza su segundo grande en solo tres meses: 6-3, 7-6(2), 5-7 y 6-2 (en 3h 33m)

El tenista alemán Alexander Zverev se proclamó este domingo vencedor del US Open 2026, cuarto y último 'Grand Slam' y que se disputó sobre pista dura, después de dominar en la final al estadounidense Ben Shelton al que batió en cuatro sets por 6-3, 7-6(2), 5-7 y 6-2 para levantar su primer 'grande' neoyorquino y segundo de su carrera.

El tenista alemán consiguió ganarle a Ben Shelton la final en Nueva York en el primer punto de Grand Slam. Lo ganó y su reacción fue insólita.