Karim Adeyemi, sobre su integración en Catalunya: "Para mí se trata de sentir un sitio. Soy una persona que ve y nota qué es diferente en un país o en otro"
Adeyemi no podía haber empezado con el Barça de una mejor forma. Sus primeros pasos en el club están siendo ejemplares. El impacto ha sido notable y poco a poco ha ido mejorando sobre el césped, hasta alcanzar un nivel sobresaliente. De momento, suma tres goles y dos asistencias en los primeros siete partidos (292 minutos). Su explosividad en banda izquierda y su entendimiento con el frente de ataque están maravillando a la directiva y a Hansi Flick, muy contentos con sus primeros partidos y con mucha de ilusión de verlo durante la temporada. El extremo, a sus 24 años , nunca había pisado LaLiga , y tampoco había visitado a menudo el país, por lo que su adaptación está siendo lenta, almenos, fuera de los terrenos de juego. Su identificación con Catalunya "Estoy empezando con el castellano, pero seguro que aprenderé catalán también. Porque aquí es, como en mi región natal, que es Baviera. Ahí también dicen: 'No soy alemán, soy bávaro'. Y la gente catalana es muy similar, así que conozco el ambiente y lo respeto mucho. Y claro, aprenderé todo lo que haga falta, solo necesito un poco de tiempo", empezaba diciendo Adeyemi en una entrevista con el Diari Ara. Muchos bávaros se sienten primero de su región y después del país. Proviene de Baviera es uno de los estados más ricos y políticamente influyentes de Alemania. "Para mí se trata de sentir un sitio. Soy una persona que ve y nota qué es diferente en un país o en otro, en una ciudad o en otra. Así que, cuando llegué aquí, era un entorno diferente para mí, y me sentí como en casa muy de prisa, así que debía saber que algo era diferente, no similar a cualquier país", decía Adeyemi sobre su adaptación a Catalunya. Image ID: 134406810 Karim Adeyemi está causando un gran impacto, también entre sus compañeros Valentí Enrich /clip/f2d38395-e314-401e-be25-33abde81cf16_source-aspect-ratio_default_0_x600y225.jpg 1200 675 A los 8 años aterrizó en las categorías inferiores del Bayern de Múnich . Sin embargo, a los 10 años fue descartado por problemas de indisciplina y diferencias internas " Como he dicho, los bávaros también están muy orgullosos de lo que son, y lo noto directamente al llegar aquí. El Barça no es sólo un club, es como una familia, y lo veo todos los días cuando voy hacia el club o por la calle y la gente se te acerca... Lo sientes dentro de ti. Quieren que te sientas bienvenido, y también lo veo con la gente mayor, y eso es lo que más aprecio, porque cuando ves a gente mayor sonriéndote porque te han visto en la tele o en el estadio, es una sensación diferente de cuando son adolescentes que te ven siempre en las redes sociales y todo esto. Así que es muy cálido y mucho, como te diría, familiar, sí", reflexionaba Adeyemi. Baviera existió como un reino independiente y soberano hasta la unificación del Imperio alemán en 1871. Esta soberanía, sumada a su zona montañosa , permitió que los bávaros desarrollaran un orgullo regional excepcional que perdura con fuerza hoy en día. Este 'excepcionalismo bávaro' se manifiesta en su estatus de Estado Libre (Freistaat), una economía líder impulsada por gigantes industriales y un dialecto propio que refuerza su cohesión interna. Los orígenes de su padre, nigeriano Adeyemi nació en Múnich después de que sus padres decidieran trasladarse a Alemania en busca de un futuro mejor. Su padre, de origen nigeriano, y su madre, rumana, dejaron atrás su vida con la esperanza de ofrecer más oportunidades a su familia. "Recientemente, hemos construido un hospital para una región de Nigeria. Aún no está del todo terminado, pero también tenemos un club de fútbol para adolescentes. Intentamos organizar torneos para niños ", explica el alemán. Image ID: 134134938 Adeyemi suspira por volver a la selección alemana después de quedarse fuera del Mundial 2026 Sport.es /clip/772879b9-f943-4e80-9c21-a60e68f08f91_source-aspect-ratio_default_0_x1000y450.jpg 2000 1350 Gracias a los sacrificios de sus padres disfrutó de una infancia estable, aunque nunca olvidó las dificultades que ellos tuvieron que afrontar para salir adelante. Sus padres lo pasaron mal en Alemania. Trabajaron en varios lugares para llegar a fin de mes. "También intentamos conseguir sitios para dormir para personas sin hogar. Y hemos construido muchos puntos de agua para diferentes pueblos, y aseos, que tengan buenos aseos. Y mi padre hace mucho. Va casi cada mes. Es algo muy importante para nosotros, y me gusta hacerlo. Me gusta ir también y ver cómo va. Intento ir cada año. El año pasado no fui, pero este año iré. Pero, sí, cada uno o dos años voy, sí", se sincera Adeyemi.
Sport17 sept