El Deportivo se resiste a la lona: las claves del empate ante el Getafe
El Deportivo salió airoso, e incluso con el regusto de haber estado cerca de la victoria, de una de las visitas más complicadas en Primera División. Todas lo serán, pero el Coliseum y el Getafe pusieron a prueba la mandíbula blanquiazul . Otra vez, es de hierro. Los visitantes resistieron contra su propio espejo, y aunque pudo tocar la lona, volvió a salvar un partido en el que empezó perdiendo por segunda jornada consecutiva. A los puntos, el brazo de la esquina coruñesa hubiese sido el erguido. Los de Hidalgo terminaron mejor el encuentro gracias a la energía que aportaron Adama, Eddahchouri y, en especial, Yeremay, poniendo de nuevo en escena la importancia de una buena rotación. Casadó, la novedad Antonio Hidalgo no repite once titular desde noviembre. Un cambio en Getafe entraba dentro de lo esperado. En este caso, fue la inclusión del catalán Marc Casadó. Al igual que José María Giménez, ha llegado para ser importante. Más allá de cuánto tardaría en entrar (una jornada), estaba el rol que iba a ocupar el jugador cedido por el Barcelona, un especialista en la presión que, además, aglutina buenas características con la pelota. Dentro del rombo que está realizando el Dépor, con un pivote, un mediocentro en el mismo eje vertical, y dos interiores, Marc Casadó ocupó la base. Una zona reservada hasta el momento para Lorenzo Amatucci. Esto provocó un desplazamiento en cadena: el italiano ocupó la zona central más adelantada, y desplazó a Mario Soriano a la izquierda. Solo Luismi repitió espacio. Casadó se marchó del campo con un 83% de precisión tras 53 pases . La estadística aumenta al 92% de acierto cuando se trata de los ejecutados en campo propio. El sabor pudo haber sido mejor. El Deportivo saltó muy mal al campo. La primera media hora fue tétrica y hasta la pausa de hidratación, Hidalgo no logró corregir el rumbo de un equipo que concedió de nuevo demasiados regalos. Más de lo común. Impropio para Primera División. El resultado fue la mayor de las suertes: la única vez que el Getafe castigó, al minuto de juego y tras una pérdida de Noubi, Iván Azón marcó en fuera de juego . Pudieron ser más, porque después llegaría una de Enes Ünal tras un saque de banda en el que el equipo se duerme, otra concesión atrás de Quagliata (señalado con falta al italiano) y un malentendido entre Giménez, Noubi y Leo Román. Salió barato. El cambio de piezas y el despertar El Getafe taponaba la salida blanquiazul, con un excelente ejercicio de presión adelantada en la que dejaba controlar a los centrales y los encerraba lateralmente, tapando todas las vías de pase. Hidalgo cambió la estructura para organizar sus ataques. Amatucci se colocó en el interior zurdo y Mario Soriano en el derecho; Luismi Cruz cedió espacio en el medio para adelantar mucho su posición y, desde la banda, bajar a recibir. El Dépor despertó a tiempo, guiados por un excelente Mario Soriano que tomó el mando del encuentro . En un día en el que Amatucci estuvo lejos de lo que ha acostumbrado en este inicio, la plantilla tiene tantos recursos de calidad que al final alguien logra encontrar la grieta. Aunque, si bien en este caso el paso adelante del madrileño fue clave, el nivel de activación de toda la escuadra fue muy diferente tras la pausa. Empezaron a llegar las primeras ocasiones, en especial por la banda de Giacomo Quagliata, incansable en el carril izquierdo. El italiano tuvo dos claras y Mario una tercera al filo del descanso. Aubameyang es de otra galaxia y el banquillo volvió a sumar El descanso sentó bien al Getafe, que recuperó energías y volvió a adelantar la presión. Esta vez siendo incluso más agresiva, emparejando a los centrales blanquiazules y a Casadó, que se acercaba como pivote para recibir. Pero el actor principal fue Djené. El zaguero secó a Aubameyang, desaparecido durante muchos momentos. Precisamente, le quitó el esférico al gabonés, y combinó con un Terrats que avanzó demasiado solo. Amatucci pecó de blando al no cortar la jugada y no seguir al 11 hasta el final, que fue quien remató sin oposición tras apoyarse en Azón. "Hacemos cambios y el equipo baja prestaciones. El Dépor tiene una plantilla increíble, estamos en desventaja en estos momentos . Solo hay que ver lo que tenía el Dépor en el banquillo y lo que teníamos nosotros. Tienen un plantel increíble, jugadores con una trayectoria increíble ", explicó Bordalás tras el encuentro. Y es que la gran diferencia en los últimos veinte minutos fue de energía y frescura. Adama Traoré, Eddahchouri y Yeremay entraron en escena en un 4-4-2 muy ofensivo. Con Mario Soriano y Amatucci en la base, el equipo se volcó y, además, el canario brilló. Se ha acostumbrado a pasar tanto tiempo sin él, que quizá alguien se había podido olvidar de lo bueno que es Yeremay, que incluso sin estar al 100% sigue siendo diferencial. El 10 blanquiazul partía desde la izquierda, pero, al igual que sus compañeros, se movía en busca de relacionarse en corto y encontrar socios. El gol llega en una jugada en la que Ximo es el jugador de banda más adelantado, fijando a Mojica; Adama toca para Mario y este de primeras habilita a Yeremay , en el carril opuesto, para llegar a línea de fondo y sacar un centro al segundo palo. Fue, quizá, el único momento en el que Aubameyang estaba cerca del área y no tenía a Djené encima. El gabonés es de otra galaxia, e incluso en un día con menos brillo, apareció para anotar su gol . 1-1. El quinto en cinco partidos. Se acaban los calificativos. El banquillo del Deportivo ya había sumado su impacto en cifras en Villarreal, con el gol de Zakaria Eddahchouri que sirvió para empatar el encuentro. En esta acción participa un Yeremay que, con esta, suma su primera asistencia en LaLiga. El canario entró 20 minutos y pudo ser decisivo , algo que será importante para su confianza. La unidad B fue fundamental en Segunda División, y volverá a serlo en Primera. Hidalgo tiene un banquillo muy amplio y lleno de opciones. Solo hizo tres cambios, pero no participaron nombres como Asp Jensen y Altimira (titulares las primeras dos jornadas), o David Mella , un jugador que fue importante en Segunda y que debe sumar competencia y velocidad en banda. Con los cambios el cuadro de Hidalgo acabó más fresco y terminó generando otras dos ocasiones más. Pese a que pudo tocar la lona en la primera mitad, el equipo siempre se mantuvo en pie, y el tanto de Terrats tampoco cambió su estabilidad. Hidalgo ha desarrollado una escuadra que ha hecho de la competitividad su mejor virtud. El Betis, próximo rival, tendrá que golpear más fuerte para mandar al Deportivo a la lona . Tras cinco partidos y nueve puntos, es el único invicto en Primera División junto al FC Barcelona.
Sport14 sept