La segunda sede del Museo Thyssen costará 90 millones y abrirá en 2032
'Thyssen. El museo de todos', reza el lema del museo. En realidad, es el museo de todos... los Thyssen . Abrió sus puertas en 1992 en el Palacio de Villahermosa, en el centro de Madrid, y se ampliará 34 años después con una segunda sede dedicada al arte contemporáneo. Los fondos proceden de la colección de Francesca Thyssen , que ha atesorado a través de su fundación TBA21: dona 186 obras, valoradas en más de 15 millones de euros, y cede en depósito otras 179, valoradas en unos 10 millones. Estarán representados 93 artistas y 15 colectivos. No faltará el arte español. Entre los nombres presentes, Ai Weiwei, Marina Abramovic, Olafur Eliasson, Joan Jonas, John Akomfrah, Pierre Huyghe, Rashid Johnson, Ernesto Neto y Bill Viola. No hay ninguna contraprestación económica. Se suman al préstamo gratuito –y a largo plazo– de obras históricas que Francesca Thyssen mantiene con el Museo Thyssen, valorado en unos 70 millones de euros Como adelantaba ABC, se instalará en el antiguo Palacio de Hielo y del Automóvil , ubicado en la calle Duque de Medinaceli de Madrid, en el céntrico barrio de las Cortes, apenas a unos cien metros de la pinacoteca. Es una de las primeras construcciones de nuestro país en emplear el hormigón armado. En su pista, se disputó el primer partido de la historia de la liga española de hockey sobre hielo. Propiedad de Hacienda, el Gobierno cede parte de este espacio, de 15.000 metros cuadrados, en pleno Paseo del Arte, a la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza para la creación de la segunda sede del museo. Tendrá 8.000 metros cuadrados expositivos . Lo compartirá, eso sí, con el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo , que gestionará el Ministerio del Interior y que se sumará al que existe en Vitoria. La rehabilitación integral del edificio será financiada y promovida por el Ministerio de Hacienda, a través de la Dirección General del Patrimonio del Estado, con un presupuesto estimado de más de 70 millones de euros. El Ministerio de Cultura y el Museo Thyssen se harán cargo de la museografía, el equipamiento y la dotación del área. Así lo anunció este miércoles el ministro de Hacienda, Arcadi España («cultura y memoria convivirán bajo un mismo techo», advierte), presente junto con el ministro de Cultura, Ernest Urtasun , en el museo, tras la reunión del Patronato, que ha dado luz verde al proyecto. Este asunto era el único en el orden del día. A lo largo de este año se definirá el programa y la convocatoria del concurso de proyectos de arquitectura para su rehabilitación; entre 2027 y 2028 se redactará el proyecto ganador y, a partir de 2029, se ejecutarán las obras. Se prevé que este edificio pueda estar finalizado y en uso en torno a 2032 . El coste total, sumando el proyecto arquitectónico y las obras se cifra en torno a 90 millones de euros . Inaugurado en septiembre de 1922 como Palacio de Hielo y del Automóvil , en 1928 el inmueble fue adquirido por el Estado para convertirlo en Centro de Estudios Históricos. En 1940, tras la fundación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el edificio acogió los institutos de humanidades y la librería. El CSIC abandonó las instalaciones en 2007. Desde entonces está en desuso . «No se trata solo de ceder un edificio, sino de un nuevo espacio para la cultura y la memoria», dijo el ministro de Hacienda, que por un día dejó a un lado los números y se vino arriba para hablar de Zweig, Hemingway y Cézanne. Urtasun, por su parte, calificó el proyecto «como una noticia muy importante para el museo y para Madrid. Hoy damos el primer paso hacia la ampliación del Museo Thyssen y hoy damos un paso de gigante para hacer posible el Thyssen de las próximas décadas. Donde hoy tenemos un edificio cerrado, queremos que mañana haya exposiciones, colegios haciendo talleres, investigadores trabajando, restauradores cuidando las obras, conciertos, conferencias y espacios abiertos al público. Porque no queremos simplemente un museo más grande, queremos también un museo mucho más abierto». Contará con un patio-jardín de 1.500 metros cuadrados , donde habrá esculturas y se convertirá en un refugio climático; espacios expositivos, educativos y de investigación, almacenes, taller de restauración.... Francesca Thyssen, hija del barón y protagonista del día , acudía al acto con su prole: sus dos hijas y su nieta Cosima, un bebé casi recién nacido. Una manera de escenificar que, desde que su bisabuelo comprara siete obras al propio Rodin, todas las generaciones de la familia han mantenido un compromiso con el coleccionismo y el mecenazgo. «Borja y yo somos la cuarta generación de coleccionistas de la familia. Mi hija Eleonore parece que seguirá nuestros pasos. O es contagioso o lo llevamos en el ADN ». Borja Thyssen , hijo de la baronesa y patrono del museo desde 2020, recordó al barón: «Hoy estaría orgulloso al ver su legado mantenido y aumentado». También lo hizo Francesca: «La colección de arte fue el trabajo vital de mi padre». Guillermo Solana, director artístico del Thyssen , explicó que, cuando el museo se inauguró en 1992, había expuestas obras de 17 artistas vivos en activo: de Willem de Kooning a Balthus, de Lucian Freud a Robert Rauschenberg, de Frank Stella a David Hockney.... «Con los años fueron muriendo sin ser relevados. El museo se iba alejando del presente». Confesó que desde 2008 ha estado tratando de convencer al Patronato del museo de que los creadores vivos volvieran al museo, y tenían que hacerlo de la mano de Francesca, una gran coleccionista de arte contemporáneo. Tardé más de diez años en convencer al Patronato «. Primero se firmó en 2019 un acuerdo con TBA21 para celebrar exposiciones de arte contemporáneo en el museo. El Thyssen, recuerda Solana, no puede adquirir obras de arte, pero en sus estatutos está previsto que haya depósitos o donaciones de la familia Thyssen, como en este caso, que tildó de «un hito histórico para el museo». Para Evelio Acevedo, director gerente del museo, que ejerció de maestro de ceremonias del acto, «es un día feliz. Cómo decir no a un proyecto como este. Situará a España en la vanguardia del arte contemporáneo. Será un referente del siglo XXI». En 2022, se sumó otro proyecto: programar exposiciones de arte contemporáneo centrada en la colección de Blanca y Borja Thyssen, presentes en el acto . «Tiene una línea distinta pero complementaria de la colección de Francesca», advierte Solana, quien aprovechó la ocasión para anunciar que en verano de 2027 habrá en el museo la primera exposición de la colección de Blanca y Borja Thyssen. Sobre la colección donada y depositada por Francesca en la futura sede del museo, destaca su «excepcional calidad. Ha sido atesorada en dos décadas sin seguir la lógica del mercado y con vocación museística. Tiene una visión coherente y aborda asuntos como la ecología y la justicia social».
ABC•(abc)hace 11 h