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Cobertura, página 61

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Triste paradoja

Pekín, China.- En esta tienda de bebidas muy prolijamente dispuestas en un parque de Pekín, el robot se mantiene estático. Impecable e imperturbable, su rostro metálico está mínimamente girado, como si estuviera observando lo que sucede cerca de él. Galbot, tal su nombre, es un sirviente tecnológico capacitado para realizar movimientos humanos. Sin embargo, el que limpia afanosamente el vidrio con un paño es un joven, con el cuerpo inclinado en ángulo, incómodo, con el rostro tenso por el esfuerzo físico que está realizando para que la superficie quede reluciente. Paradójicamente, mientras la máquina tiene el rol de atender al público, el ser humano está condenado a la tarea más más pesada. La diferencia radica en que el humano debe hacer el sacrificio de trabajar para vivir, en tanto que la tecnología no conoce de apremios económicos ni de la necesidad imperiosa de conservar un puesto para poder llegar a fin de mes

La NaciónLa NaciónMaría José Rodríguez Murguiondo15 sept

Catalejo: paleta de grises

Para los meteorólogos, ya llegó la primavera. Para quienes aún extrañamos aquellos picnics por el Día del Estudiante, estamos en sus albores. Ya comenzaron a verse flores en los jardines, árboles con hojas más verdes, brotes que invitan a soñar con noches perfumadas de azahar. La naturaleza recupera los colores y, entonces, el contraste con la monocromía que se ve en las calles da tristeza. Por estos días, varias marcas de vehículos híbridos estrenaron una nueva paleta de grises, que se combinan bien con sus motores silenciosos. Lejos quedaron los motores rugientes de autos deportivos que se animaban a los rojos, los amarillos y los azules. Una mirada hacia los nuevos edificios, también muestran el aburrimiento del minimalismo. Todo es gris, todo es vidrio, todo es metal. Se esfumaron los frontispicios con molduras, escudos heráldicos o atlantes, los picaportes artísticos, los vitraux, los balcones con estilos europeos. Impresiona la profusión de redes de protección de balcón y las luces led, que ilusionan con una Nochebuena permanente. ¡Qué sería de esa gama sombría de elementos arquitectónicos sin unos geranios por ahí, unas hiedras por acá y unos jazmines del país por allá!

La NaciónLa NaciónMaría Elena Polack15 sept