
La brutal mano de Mamardashvili para reivindicarse ante Liverpool, Alisson y hasta frente al 'nuevo Courtois' que llegará para quitarle el puesto
Giorgi Mamardashvili necesitaba una noche así. Su verano ha estado cargado de tensión tras no tener claro cuál iba a ser su destino de cara a esta campaña. El que fuera guardameta del Valencia CF aprovechó su oportunidad como titular en la victoria del Liverpool ante el Tottenham (3-1) para reivindicarse en una portería en la que la competencia no deja de crecer. Primero está el titularísimo Alisson Becker y, mirando ya hacia el futuro, aparece un nombre que mete todavía más presión al georgiano: Lucca Brughmans, el joven belga al que ya comparan con Thibaut Courtois. Mamardashvili fue uno de los protagonistas del pase del Liverpool a la cuarta ronda de la Carabao Cup. Nada más comenzar ya evitó el gol de Lucas Bergvall con una intervención a bocajarro y, superada la hora de partido, volvió a aparecer ante Kudus. El momento de la noche, sin embargo, llegó cuando el Tottenham apretaba buscando el 2-2 bajo la lluvia, que dificultaba tanto el juego como la labor de los guardametas. Una mano que valía prácticamente una eliminatoria Con el Liverpool agarrado al 2-1, Omar Marmoush encontró un balón en la frontal y armó un disparo que se envenenó tras tocar en un defensor. Mamardashvili reaccionó a contrapié, levantó su brazo derecho y sacó una mano espectacular para mandar la pelota fuera cuando Anfield ya temía el empate . Apenas unos minutos después, Szoboszlai firmó el definitivo 3-1 con un golazo desde lejos. La parada tuvo todavía más valor por el contexto y, como suele ser habitual en estos casos, las cámaras de la televisión enfocaron rápidamente a su compañero Alisson, quien aplaudió el paradón de su compañero. El georgiano no había estado fino en el tanto de Conor Gallagher, pero fue capaz de rehacerse y aparecer cuando más lo necesitaba su equipo. Para el ex del Valencia CF, cada oportunidad tiene ahora un peso especial. Alisson continúa por delante en la jerarquía, pero el brasileño afronta el último año de su actual contrato y el Liverpool ya ha realizado otro movimiento de enorme calado para preparar el futuro de su portería. Brughmans, otra amenaza para Mamardashvili El Liverpool cerró la pasada ventana de fichajes la incorporación de Lucca Brughmans, guardameta belga de solo 18 años procedente del Genk, por 33 millones de euros. Los ingleses le han firmado un contrato de larga duración, aunque decidieron que permanezca cedido en el propio Genk durante toda la temporada 2026/27 antes de incorporarse a Anfield el próximo verano. La realidad es que tomaron la decisión de que se quedara fogueándose en Bélgica porque el exportero del Valencia CF rechazó alguna propuesta de salida y en Anfield son conscientes de que es un suplente de lujo mundial. No se trata de una apuesta menor. Brughmans mide alrededor de dos metros, es internacional en las categorías inferiores de Bélgica y ha crecido precisamente en la cantera del Genk, la misma de la que salió Thibaut Courtois. Incluso utiliza el dorsal 28 que llevó el actual portero del Real Madrid en sus inicios . Su progresión ha provocado que algunos medios ingleses ya le hayan colocado la etiqueta del 'nuevo Courtois'. Por eso, noches como la del Tottenham son especialmente importantes para Mamardashvili. El georgiano tiene ante sí el reto de convencer al Liverpool de que el heredero de Alisson ya está en Anfield antes de que Brughmans aterrice definitivamente en Inglaterra. Y ante los Spurs respondió con lo que mejor sabe hacer: una mano enorme cuando el balón parecía destinado a la red.


















