Yeremay llama a la puerta y suma un dilema: ¿Dónde encaja el nuevo Deportivo?
Tres partidos en siete días se presentan como la oportunidad perfecta para que Antonio Hidalgo pueda hacer rotaciones en una plantilla amplísima de 27 jugadores. Cada jornada se están quedando cuatro fuera, y muchos sin participar. La necesidad de sumar cada fin de semana apremia, y no queda el margen necesario para invertir en que algunos de esos suplentes cojan rodaje . Ejemplos como Angeliño Tasende , que todavía no ha debutado, o David Mella , quien lleva varias semanas sin participar. Caso distinto es Yeremay Hernández , quien no hizo pretemporada, mientras se recuperaba de los problemas en el pubis, y poco a poco ha ido sumando distintos tramos de minutos en las segundas partes. Hasta la pasada jornada, sin un impacto notorio en cifras, pero el canario en Getafe se mostró suelto y sirvió la asistencia del gol del empate a Aubameyang. El 10 ha sido la gran figura durante los últimos tres años en el club, pero sin él, Hidalgo ha construido un equipo de cuatro mediocentros y dos delanteros. La pregunta es clara: ¿Dónde encaja Yeremay? Huyendo de los lugares comunes, y de la manida fase que dicta "los buenos jugadores se entienden solos", Antonio Hidalgo se enfrenta a un primer dilema crucial en la temporada. Lo hace con nueve puntos de 15 posibles, instalado en zona europea, y con el convencimiento de que su equipo ha respondido de forma notable al salto de categoría. Quedan dos jornadas y apenas cinco días para el parón de selecciones, el primer punto de control. El margen favorece cualquier debate. Si el equipo responde bien, los cambios solo deben llegar para mejorar . Ahí, a la espera de su primera titularidad en LaLiga, aguarda un paciente Yeremay Hernández que lleva muchos meses a medio gas. Lejos de esa versión imparable que enamoró al fútbol español. El pubis le frenó y, poco a poco, va recuperando la chispa que siempre ha caracterizado su juego. La apuesta inicial de Hidalgo ha sido por una doble punta. Primero, en verano, resguardada por una defensa de cinco; pero con el paso de las semanas, el Dépor se ha construido en base al balón y a una sala de máquinas formada por cuatro centrocampistas de balón al pie. Ahí debe encajar Yeremay , lo que obligará al técnico catalán a modificar la estructura o a reinventar al equipo. Durante las primeras jornadas, el canario ha ingresado casi siempre para partir desde el perfil izquierdo , en ocasiones con el equipo ya replegado, como ante el Valencia, pero también con su escuadra volcada, como sucedió ante el Getafe. Hidalgo terminó el partido con un ofensivo 4-4-2 en el que las bandas eran para Adama y para el 10, aunque este abandonaba la zona para fluir con libertad. Así llegó el gol, con ambos extremos compartiendo carril . En el medio o en la delantera De mantener el equipo tal cual, algo improbable porque cada jugador tiene sus comportamientos, y cada característica individual provoca cambios en el colectivo, a Yeremay se le pueden abrir dos puertas: una, acompañando a Pierre-Emerick Aubameyang , jugando como enganche con libertad y cediendo tareas de construcción al medio. La otra ya la vivió el curso pasado: formar parte de la medular como mediapunta y, sin balón, cerrando el costado izquierdo para echar una mano a Giacomo Quagliata. Bil Nsongo tendría que ceder su sitio o, en detrimento, uno de los centrocampistas. Claro que, eso provocaría más movimientos. Si, por ejemplo, Luismi , que dentro de esa medular es el más cercano a área rival, cediese su sitio, alguien debería (Casadó sería un gran candidato) ejercer de quinto defensor en los momentos de bloque bajo. Ahí el trabajo defensivo del gaditano está siendo fundamental y casi insustituible , más allá de que Luismi es uno de los jugadores que mejor ha arrancado el curso. Acompañar a Aubameyang significaría la pérdida de Bil como referencia para el juego directo y para desviar atenciones. Si algo está haciendo el camerunés es facilitarle la vida a su compañero de ataque. Bil choca, se faja, referencia y fija a los centrales para que Auba pueda moverse con libertad. Sin él, los rivales tienen más ojos para poner sobre el gabonés. Un cambio de sistema Un cambio de sistema y de idea de juego vendría acompañado de nuevos actores. Ante el Getafe fue la muestra. Adama Traoré , quien también está poniéndose poco a poco a punto, es un perfil diametralmente opuesto a Luismi Cruz , pero tanto en la Cerámica como el el Coliseum, ese fue el cambio. El catalán es vertical y veloz, pero solo juega en el carril exterior y sus incursiones hacia dentro están lejos de la plasticidad que ofrece el gaditano. Además, en un 4-4-2, entre Mario Soriano, Amatucci y Casadó solo podría quedar uno. Un 4-3-3 sonaría más natural para todas las partes involucradas, con la posibilidad de tener a Luismi o a Mario más avanzado respecto a sus compañeros de sala de máquinas, y a Yeremay partiendo desde su zona preferida. Hidalgo tiene múltiples combinaciones. Bendito problema . En el banquillo aguardan nombres como Asp Jensen o los mencionados Mella y Angeliño, quienes también esperan minutos para poder mostrarse. La plantilla es muy grande y el técnico catalán deberá gestionar cada necesidad individual. La primera gran pregunta en el horizonte la presenta Yeremay: tarde o temprano acabará siendo titular para convertirse, de nuevo, en una pieza diferencial .
Sport15 sept