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'Ruega por nosotras', película sobre las torturas en el Patronato de la Mujer hasta 1985

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  2. 21 September
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    Monzón busca hacer reflexionar sobre la institución franquista del Patronato de Mujer para que "no se vuelva a repetir"

    El director Daniel Monzón aborda en 'Ruega por nosotras' una parte del pasado menos conocido de la historia de España, como es el Patronato de protección a la Mujer, y busca que el espectador "reflexione" sobre este "pasado muy reciente", pero que "desgraciadamente es un sustrato" y dar "una voz de alarma". "En unos tiempos que empiezan a tomar un cariz alarmante, es una forma de recordar que hay que estar alerta ante estas situaciones porque se pueden repetir", ha afirmado. Monzón presenta en Sección Oficial fuera de concurso 'Ruega por nosotras', trabajo que se enmarca en el año 1974, cuando a Ana, una chica rebelde de 19 años tras una fuga nocturna, su padre decide ponerla en manos del Patronato de protección a la Mujer. Es trasladada de Barcelona a Madrid para ser internada en un reformatorio regentado por monjas y sometida a un brutal régimen disciplinario y allí tratará de sobrevivir buscando consuelo y apoyo en la amistad con Sole. El cineasta, que ha comparecido en rueda de prensa junto a las actrices Adelfa Calvo, Zoe Bonafonte y Manuela Calle, la productora ejecutiva, Sandra Tapia, y el guionista, Jorge Guerricaechevarría, ha explicado que se topó con esta historia en 2020, cuando estaba terminando 'Las leyes de la frontera', y según ha dicho "no podía creer que algo así hubiera existido". Para llevar a cabo este trabajo, Monzón y Guericaechevarría analizaron múltiple material, entre el que estaban los libros de investigación de Consuelo García del Cid, uno de los cuales da nombre a la película. "A partir de todos esos testimonios de muchas mujeres que pasaron por el Patronato acabamos escribiendo este guion que, por desgracia, nada de lo que cuenta la película surge de la imaginación", ha dicho. Además, ha apuntado que ha sido "un proceso largo de investigación", que les llevó años y también "largo de financiación" que, según ha detallado, no lograban cerrarla porque "no en todos los despachos se veía como una película que quisieran hacer". "Es una película realmente por la que hemos luchado", ha añadido. Monzón ha incidido en que "es un tema que te golpea y que crees que es importante contar". "Yo tengo una hija que tiene ahora casi 20 años y una película así se la debía a mi hija", ha subrayado emocionado. En esa línea, ha destacado que la institución, que se creó en 1941 auspiciada por la mujer de Franco, tras las muerte del dictador "duró 10 años más en democracia". "Parecía que a nadie le importara que estas mujeres estuvieran encerradas allí en estos 538 centros diseminados por toda España", ha resaltado. Para el cineasta, 'Ruega por nosotras' es "una forma de recordar que hay que estar alerta ante estas situaciones porque se pueden repetir y, de hecho, siguen de alguna manera existiendo". Según ha apuntado, "es una película de concienciación social, pero planteada desde el destino de unos personajes". "Está todo contado a través de la emoción, que al espectador le llegue desde ahí, pero que cuando salga de la proyección le sirva para reflexionar y pensar en que algo como esto no debe volver a suceder", ha afirmado. "VIOLENCIA PSICOLÓGICA" El también director de 'Celda 211' ha manifestado, además, que el filme han preferido no mostrar "muchos apartados de castigo sádico" para que en sea protagonista la "violencia psicológica" que puede ser "mucho más dura", al tiempo que han querido tener "respeto" a las víctimas de esta institución y "no hacer un retrato grosero". "La fuerza de la película reside en otro lado, en mostrar esa crueldad que hubo con esas niñas para que se sintieran culpables y pecadoras sin serlo", ha señalado, al tiempo que ha aclarado que otros temas como el robo de niños se "apuntan" en el filme, pero no centran la trama, que cuenta "la historia del patronato a través de una niña bien, parte de un personaje mas abierto, mas normalizado, no significado políticamente, que cae en las garras de esta pesadilla". Por su parte, Guericaecheverría ha explicado que le impactó saber que el Patronato siguió su actividad "hasta los años 80, en medio de un ambiente en el que parecía que con la transición ya todo había cambiado y de repente seguía habiendo este mundo como paralelo, que nadie se fijaba en él y que continuó hasta que la muerte de una de las chicas dio pie a un artículo en El País y alguien en el gobierno dijo: esto sigue existiendo, y entonces fue cuando se desmanteló". Las actrices Zoe Bonafonte y Manuela Calle han coincidido en que sus papeles en esta película les han cambiado "mucho la manera de ver las cosas" y han manifestado no entender "a la gente que dice que con Franco se vivía mejor". Bonafonte ha incidido en que "la opresión a la mujer está en todas partes" porque "aunque hemos avanzado, estas cosas siguen ocurriendo" y ha agradecido poder formar parte de este proyecto porque "no se escriben papeles así para personas de nuestra edad y, cuando te llega un papel así, contar una historia como la del Patronato es una responsabilidad muy grande". "EXPLICARLO EN LOS COLEGIOS" "Ha sido un aprendizaje, porque lo que vemos muy lejano no lo es tanto y hay tanta gente que no sabemos que han pasado por ahí porque no lo han contado", ha asegurado la actriz, que ha resaltado la importancia de "entender una realidad tan cercana y tan loca que nunca se ha contado" y ha opinado que "es una vergüenza que esto no se explique y no se cuente en los colegios, y que hasta el año pasado estas mujeres no estaban reconocidas como víctimas del franquismo". Por su parte, Adelfa Calvo ha explicado que el caso de la madre superiora que interpreta en 'Ruega por nosotras', ha intentado "agarrarse a algo" para intentar entender a esa mujer que ejercía la "violencia de género institucional". "Era tan terrible que he intentado buscar hasta un poco de humanidad en ella", ha asegurado la actriz, quien ha insistido en lo "terrible y escalofriante" de esta institución en las que las mujeres han estado "silenciadas y lo tiene que conocer todo el mundo". En esa misma línea, Guericaecheverría ha relatado que, en el momento en que se creó el Patronato, "ese clima de represión había conseguido llegar a toda la sociedad y los propios padres a veces entregaban a las niñas voluntariamente". "El personaje de Adelfa no es alguien que odia a las niñas, sino que su labor es quebrar a las rebeldes porque la sociedad había asumido esa necesidad de enderezar a las niñas", ha agregado, para subrayar que existía una "obsesión en aislar a las chicas, que no funcionaran como grupo, porque los castigos de aislamiento son bastante mas fuertes que los físicos y eso te destruye mentalmente".

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    'Ruega por nosotras', película sobre las torturas en el Patronato de la Mujer hasta 1985

    San Sebastián, 21 sep (EFE).- Daniel Monzón ha presentado este lunes en el Festival de San Sebastián la película 'Ruega por nosotras', retrato de las torturas y abusos a las jóvenes encerradas en el Patronato de Protección a la Mujer, institución franquista que sobrevivió hasta 1985: "Es una vergüenza que no se explique en los colegios", han asegurado sus protagonistas. La cinta del director de 'Celda 211', en la que le acompaña el mismo guionista, Jorge Guerricaechevarría, se ha presentado en sección oficial fuera de concurso del festival, y cuenta en su elenco con las jóvenes actrices Zoe Bonafonte ('El 47') y Manuela Calle ('Marbella'), junto con Adelfa Calvo (que ganó un Goya por 'El autor') como madre superiora. "Tengo una hija de 20 años y creo que le debía una película así", ha dicho un emocionado Monzón en la rueda de prensa sobre una cinta en la que "por desgracia nada surge de la imaginación", ha asegurado el director, que ha explicado que cuando se topó con esta historia hace pocos años le "golpeó". "No me podía creer que algo así hubiera sucedido y permaneciera oculto". Situada en 1974, cuenta la historia de Ana, una chica rebelde de 19 años a la que su padre decide poner en manos del Patronato de Protección a la Mujer. Es internada en un reformatorio regentado por monjas y sometida a un brutal régimen disciplinario. Allí tratará de sobrevivir buscando consuelo y apoyo en la amistad con Sole, una chica de pueblo. La película toma el título cedido por una de las supervivientes que escribió un libro sobre su experiencia, Consuelo García del Cid Guerra, que ha servido como una de las escasas fuentes documentales que existen sobre una realidad que se mantuvo hasta 1985, cuando ya en democracia la muerte de una chica y un artículo periodístico llevaron a su cierre. Una de las circunstancias más impactantes para los creadores es que mientras España había cambiado profundamente tras la muerte del dictador, existía un mundo paralelo en el que nadie se fijaba, en 538 centros diseminados por todo el país. Con el lema "caídas o en riesgo de caer", era un lugar en el que entraban desde prostitutas, lesbianas o embarazadas fuera del matrimonio (se sugiere también el tema de los robos de niños) a jóvenes que mostraban rebeldía y sus propias familias pedían su internamiento. De entre estos perfiles, se ha elegido como protagonista a "una niña bien que nunca se habría imaginado acabar allí", con el objetivo de que cualquiera pueda verse reflejado. De hecho, durante el rodaje era un comentario común entre las actrices de esta película coral que cualquiera de ellas podría haber acabado internada. Sobre lo que ocurría tras sus muros, Monzón ha preferido dejar aparte la descripción de castigos sádicos reales como las ortigas en la vagina que las monjas restregaban a las niñas por orinarse en la cama, baños en agua helada o castigos en los que debían hacer la señal de la cruz en el suelo hasta que les sangraba la lengua porque estas escenas "iban a protagonizar demasiado la película". Así, aunque se describe la violencia física, se ha preferido "contar esta historia desde el respeto sin hacer un aprovechamiento grosero" y optar más por la psicológica, la destrucción de unas personalidades en plena formación para enderezarlas y convertirlas en seres dóciles. "Esta película me ha dado una lección para entender una realidad de España tan cercana y tan loca que no se ha contado. Se tiene que empezar a enseñar ya en los colegios, es una vergüenza que no se explique", ha remarcado Zoe Bonafonte. En este sentido, Manuela Calle ha señalado que tras conocer esta realidad no comprende que se diga "cómo molaban los ochenta" o que "con Franco se vivía mejor". "Nunca vamos a saber lo que sintieron esas chicas porque no lo hemos vivido, pero me ha cambiado mucho la percepción", ha subrayado la intérprete. Por su parte, Adelfa Calvo ha remarcado que no conocía la existencia de este patronato pese a que por su edad, 64 años, fue una realidad con la que coexistió. Hasta el punto de que ella misma tenía de niña un muñeco cosido por las niñas del patronato, algo que no supo hasta leer el guion y comprobarlo. Ese muñeco ha servido de base para los que aparecen en la película. Sobre el proceso de financiación, Monzón ha relatado que "había algunos despachos donde me decían que querían trabajar conmigo y que el guión era estupendo, pero que esta peli no la iban a hacer. Cada uno que saque sus conclusiones, yo saco las mías", ha remarcado. EFE (Foto) (Vídeo)

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