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Leigh ve "más que probable" que 'Tender Loving Care' tenga que ser su último filme por su "condición médica"
El cineasta británico Mike Leigh ha presentado en la Sección Oficial del 74 Festival Internacional de Cine de San Sebastián su nuevo filme 'Tender Loving Care', del que ha señalado que es "más que probable" tenga que ser la última película que ruede debido a su "condición médica", que afecta a su "movimiento muscular". "Me es muy difícil moverme", ha explicado. Leigh ha intervenido, por videoconferencia, en la presentación en el Zinemaldia de su filme a cargo de la actrices Alice Bailey Johnson y Marion Bailey, el actor Paul Jesson y la productora Georgina Love. El cineasta ha reconocido que tiene "una condición médica" que afecta a su "movimiento muscular" y le hace "muy difícil" moverse, al menos para lo que debería hacerlo un realizador, por lo que "es más que probable que esta tendrá que ser mi última película". Preguntado por el tono optimista de su filme en un momento como el actual, Leigh ha reflexionado sobre el hecho de que "la humanidad es la humanidad, nunca dejamos de ser humanos" y, por tanto, a su juicio, hay "más razón para reflejar la positividad donde podamos". En todo caso, ha esperado que esta película "no se malinterprete como un escapismo romántico" de la realidad, de la que muestra "una visión dura", pero que "tiene que ver con la compasión que es tan importante en este momento, como en cualquier otro". Sobre su forma de trabajar, el cineasta ha recordado que hace sus películas sin un guion previo. "La improvisación desempeña un papel enorme en la evolución de los personajes y sus relaciones", ha señalado, para añadir que "todo sale de una conversación y una improvisación durante un gran periodo antes de rodar". OPTIMISMO Preguntado sobre como ve el futuro, Leigh ha señalado que no existe una respuesta "correcta", pero quiere "ver la luz al final del túnel y ser optimista" porque tiene hijos y nietos. "Quiero que el mundo del futuro sea bueno y su vida positiva, aunque tampoco es difícil ser pesimista porque muchas cosas están pasando que dan miedo y son negativas". "No es cuestión de blanco o negro", ha opinado. Por su parte, Lowe ha reconocido que es "un privilegio" rodar con el cineasta británico, que, además, ha reunido a un reparto "fantástico". "La mayoría de actores y del equipo técnico habían trabajado ya con él, crea como una especie de familia", ha señalado. Alice Bailey, que interpreta a Rosie, una asistente social, con la que se va a vivir su amiga Amy (Kate O'Flynn), una trabajadora social de protección a la infancia tras el fracaso de una relación amorosa y que se enfrenta a diario a la ira y el resentimiento de las personas a las que atiende, ha explicado que habló con "muchas trabajadoras sociales que cuidan y siguen cuidando" y también trabajaron "con la comunidad de mayores". "Leímos todo lo posible e intentamos entrar en el mundo de este trabajo lo más profundo posible", ha señalado, para añadir que el sector del Trabajo Social "como en cualquier otro, hay personas mejores y peores a la hora de hacer su trabajo", que es "durísimo". "No todo el mundo puede sobrellevarlo, mi personaje sí, porque le preocupa profundamente lo que hace y, además, se conoce a sí misma y creo que eso te hace una buena trabajadora social, conocerse a sí mismo", ha apuntado. También ha reflexionado sobre la conciliación familiar en este tipo de trabajos, en especial en lo que respecta a las mujeres, de las que se dice "que lo pueden hacer todo", aunque "vivimos en una sociedad que no ayuda exactamente" a ello. "Es un tema del que se debería hablar mucho más", ha opinado. "Buscamos a hombres que nos van a apoyar y ayudarnos a hacerlo, pero es bueno que se mantenga una conversación abierta sobre esto", ha apuntado sobre la maternidad, para añadir que "muchas mujeres eligen sus caminos pero no hemos alcanzado el nivel que queremos, queda mucho por recorrer". LA IMPORTANCIA DE LOS CUIDADOS Por su parte, Paul Jenson ha reflexionado sobre la importancia de los cuidados. "Tenemos que cuidarnos, también a los extraños", ha señalado, para subrayar que "es muy duro cuando el mundo es tan egresivo y lo controlan personas con mucho dinero que gobiernan a sus países de manera brutal". Finalmente, Marion Bailey, que interpreta a Rosie, madre en la ficción de su hija Alice, ha explicado que las protagonistas del filme "sufren, no se ven perfectas" y son "muy conscientes de que debido al sistema, a las circunstancias, no pueden realizar el trabajo que deberían hacer". Por otra parte, ha señalado que existe en el mundo actual "la obligación moral de ser optimistas, aunque sea muy difícil". "Cuando éramos jóvenes, pensábamos que íbamos a destruir muros y tabús y que la gente tendría una vida mejor tras la guerra, me hubiera sorprendido entonces ver lo que estoy viendo", ha lamentado, para añadir que desconoce "en qué momento todo se torció o si es un rebote". "Es fácil ser pesimista pero intento no serlo", ha reiterado, al tiempo que ha confesado que le gustaría poder rodar con Leigh "para siempre, pero lamentablemente no se puede".
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