Según el testimonio de una colaboradora de la terapeuta de Jonathan, el heredero de Mango se ofreció como observador de esa práctica, pensada originalmente para tratar a un paciente esquizofrénico que odiaba a su madre
Jonathan Andic visitó el barranco en el que murió su padre días antes de la muerte y junto a una colaboradora de su terapeuta.
La profesora de inglés declaró que el hijo de Isak les acompañaría en una técnica de confrontación