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Trump recibe a Xi Jinping en Washington con honores de Estado

Kurz gefasst

Xi Jinping llegó a Washington para una visita de Estado de tres días y fue recibido por Donald Trump en la Base Conjunta Andrews. La agenda incluye reuniones bilaterales, una ceremonia militar, una cena de Estado y conversaciones sobre comercio, tecnología, Irán y Taiwán.

Zusammenfassung von HeraldLoop aus 6 Quellen · aktualisiert vor 13 Min.

Was sich geändert hat

  1. 23. Sept., 04:50Trump prepara una bienvenida fastuosa a Xi en la Base Conjunta Andrews · Clarín
  2. vor 23 Std.Trump recibirá a Xi en la pista de una base militar en Washington, un honor inédito para su visita de Estado · Infobae
  3. vor 10 Std.Trump prepara un gran despliegue para recibir a Xi en Washington · La Nación
  4. vor 7 Std.Reunión clave en Estados Unidos: Donald Trump recibe a Xi Jinping en la pista del aeropuerto de la Base Andrews · Clarín
  5. vor 7 Std.Trump recibió a Xi Jinping con honores de Estado en su primera visita oficial a Washington en más de una década · Infobae
  6. vor 7 Std.El presidente chino Xi en Washington para una esperada cumbre con Trump · Clarín
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Berichterstattung chronologisch

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    Trump despliega la alfombra roja para Xi Jinping en una inusual bienvenida a Washington

    Eduard Ribas i Admetlla Washington, 23 sep (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desplegó este miércoles la alfombra roja para recibir con todos los honores a su homólogo chino, Xi Jinping, en su primera visita de Estado a Washington en más de una década, con una inusual ceremonia de bienvenida a pie de avión. La pomposa recepción, nada habitual en Estados Unidos, reflejó la importancia que la Casa Blanca concede a la visita del líder chino, con quien Trump apuesta por la sintonía personal para aliviar las tensiones entre las dos mayores potencias mundiales. Xi aterrizó a las 17.40 hora local (21.40 GMT) a bordo de un avión de Air China en la base militar de Andrews, a las afueras de Washington, y descendió de la aeronave junto a su esposa, Peng Liyuan, para encontrarse con Trump y la primera dama, Melania Trump. El mandatario estadounidense recibió personalmente a su invitado al pie de la escalerilla, en un gesto poco habitual para un jefe de Estado extranjero, antes de que ambos escucharan los himnos nacionales y pasaran revista a una formación militar. La ceremonia incluyó además el sobrevuelo de dos bombarderos B-1, cuyo ruido ensordecedor provocó una mueca de Trump mientras Xi permanecía impasible. Con este despliegue, Trump quiso corresponder a los honores con los que Xi le agasajó durante su último encuentro, celebrado el pasado mayo en Pekín. La de esta semana es la primera visita de Estado de Xi a Washington desde 2015, cuando fue recibido por el entonces presidente Barack Obama, y supone el tercer encuentro presencial entre ambos mandatarios desde el regreso de Trump a la Casa Blanca. La jornada central será este jueves, cuando Trump y Xi se reunirán en la Casa Blanca y participarán en una ceremonia formal de bienvenida, seguida de una cena de Estado en la residencia presidencial. El objetivo es rebajar las tensiones en una relación marcada por disputas comerciales, tecnológicas y geopolíticas, desde los aranceles y las tierras raras hasta la guerra de Irán, Taiwán y la carrera por la inteligencia artificial (IA). Aunque no se esperan grandes acuerdos, ambos líderes tratarán previsiblemente de preservar el tono cordial de sus anteriores encuentros y mantener abiertos los canales de diálogo en una relación cada vez más definida por la competencia estratégica. La tregua comercial, que expiraba en noviembre, fue extendida este miércoles hasta el 10 de enero, según anunció el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, tras reunirse con el vice primer ministro chino He Lifeng, en vísperas del encuentro entre Trump y Xi. También estarán sobre la mesa las tierras raras y otros minerales críticos, esenciales para las industrias tecnológica, energética y de defensa y en los que China mantiene una posición dominante, algo que inquieta en Washington. Pero Trump llega a la cita con Xi en una posición más frágil que en mayo, con la guerra de Irán estancada y el riesgo de que el conflicto pase factura a los republicanos de cara a las elecciones legislativas de medio mandato de noviembre. El presidente estadounidense busca aumentar el aislamiento económico de la República Islámica, pero China defiende su derecho a comerciar con Teherán, del que es el principal comprador de petróleo. Sobre Taiwán, cuya soberanía reclama Pekín, Xi previsiblemente insistirá en que Estados Unidos limite su apoyo militar a la isla, mientras Washington mantiene su política de "una sola China" y el compromiso de ayudar a Taipéi a reforzar su capacidad de defensa. La competencia tecnológica será otro de los grandes capítulos de la cumbre, con ambos países enfrentados por el liderazgo en inteligencia artificial, un sector que Trump se niega a regular pese a las recientes advertencias de los líderes de esta industria. Xi permanecerá en Estados Unidos hasta el viernes, cuando visitará junto a Trump los Archivos Nacionales, que custodian documentos fundacionales como la Constitución y la Declaración de Independencia, en el año en que Estados Unidos conmemora el 250 aniversario de su independencia. EFE (foto)(video)

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  4. Folgemeldungvor 7 Std.

    Trump recibe a Xi Jinping con todos los honores en su primera visita de Estado a EEUU desde 2015

    El presidente de EEUU recibe a su homólogo chino en la pista de aterrizaje de la base Andrews: el avión del presidente chino fue recibido con una larga alfombra roja, salvas de artillería, una guardia de honor de 21 personas y el sobrevuelo de dos bombarderos B-1 Es algo muy inusual. Donald Trump suele recibir a los invitados en la Casa Blanca y, según quien sea, sale a la puerta del Ala Oeste a recibirlos. Pero lo que nunca hace es desplazarse hasta la base aérea para un recibimiento con alfombra roja y saludos militares. Y eso es lo que ha hecho este miércoles por la tarde; recibir al presidente chino, Xi Jinping, en la pista de aterrizaje de la Base Andrews. Trump respondió camino a la Casa Blanca alguna pregunta de los periodistas y, cuestionado sobre si trataría el conflicto de Irán durante la visita, respondió: “Hablaré de eso y de muchos otros asuntos; todo está avanzando, incluido ese tema”. Y al preguntársele si coincidía con su director de contraterrorismo en que el fentanilo procedente de China debería considerarse una 'guerra por otros medios', Trump declaró: “Eso no es nada bueno. Pero se les han impuesto aranceles y se les ha sancionado con mucha dureza”. Tras un breve intercambio con Trump en la pista, Xi caminó unos pasos para estrechar la mano de Melania Trump y despedirse de la pareja. Tanto Xi como su esposa, Peng, subieron a su vehículo, mientras que los Trump esperaron un momento antes de retirarse. Está previsto que ambos líderes se reúnan este jueves para mantener conversaciones formales. La bienvenida a Xi en Washington recuerda a cuando Trump desplegó la alfombra roja de 30 metros para el presidente ruso, Vladímir Putin, cuando aterrizó en una base de la Fuerza Aérea estadounidense en Alaska el verano pasado. En esta ocasión, Trump y la primera dama, Melania Trump, estrecharon la mano de Xi y de su esposa, Peng Liyuan, antes de conversar entre ellos. Al presidente de EEUU se le vio más abrigado que el resto, hasta con guantes. A ambos lados de la alfombra roja, había dispuesta una guardia de honor de 21 personas. Además, han sobrevolado dos bombarderos B-1, y había personas encargadas de entregar flores, además de destacamentos de cada rama de las fuerzas armadas, así como las banderas y los himnos de ambos países. De la misma manera que en el recibimiento a Trump en Pekín en Tiananmen hubo niños agitando flores, en esta ocasión dos niños estadounidenses entregaron ramos de flores amarillas al líder chino y a su esposa. El recibimiento marca el inicio de una visita de tres días que promete estar cargada de pompa, incluso para los estándares de la Casa Blanca. Esta visita de Estado, que incluye una cena formal en la Casa Blanca el jueves, busca corresponder a la grandiosidad ceremonial que caracterizó la visita de Trump a China en mayo. Tensión EEUU-China Todo este recibimiento no oculta los numerosos frentes abiertos que tienen EEUU y China, rivales geopolíticos, sobre cuestiones comerciales, la inteligencia artificial, la guerra de Trump con Irán y las aspiraciones de China sobre Taiwán. Trump ha elogiado profusamente a Xi, calificándolo de “gran líder”, y ha descrito como cálida la relación con quien llama amigo. La ceremonia de bienvenida este miércoles dará paso el jueves a otros actos protocolarios, como la ceremonia de recepción en la Casa Blanca y la revista de tropas. Antes de la cena de gala, a la que asistirán tecnoligarcas como Jensen Huang, de Nvidia, y Elon Musk, de SpaceX, se espera que ambos mandatarios aborden cuestiones de gran calado a puerta cerrada, si bien las expectativas de que el viaje propicie avances significativos en la relación son escasas. El viernes, Xi y Peng regresarán a la Casa Blanca para tomar el té en privado con el matrimonio Trump, antes de acompañarlos en una visita a los Archivos Nacionales en Washington. La Casa Blanca ha informado que examinarán documentos históricos sobre la relación entre ambos países.

    elDiario.eselDiario.esAndrés Gil