Seguimiento13 sept, 18:13
Enric Mas gana la Vuelta y devuelve la ilusión al ciclismo español
El día soñado de Enric Mas comenzó en un hotel de Granada rodeado de su familia y amigos. Daba besos a sus dos hijos, abrazaba a su mujer y todos se hacían fotos en la recepción del establecimiento. Los corredores del Movistar salían a pasear con sus parejas y Eusebio Unzué , el mánager de la escuadra, atendía a los invitados, un montón, entre los propios de Telefónica y los de los patrocinadores del equipo. Auxiliares, técnicos y ciclistas se fotografiaban juntos frente el autocar de la escuadra. Faltaban sólo unas horas para que se confirmase el triunfo de Enric Mas que ganó con gallardía, control e inteligencia una Vuelta que estaba escrita para Tadej Pogacar . La oportunidad aprovechada Pero supo aprovechar la oportunidad que le brindó la desgraciada caída del astro esloveno , y en vez de vestir simbólicamente un jersey rojo que podía estar envenenado, ya ganó en Aitana al día siguiente de la caída de Pogacar . A partir de ahí, comenzó un control absoluto de la carrera ayudado por los compañeros del Movistar y sólo tuvo que estar pendiente de los movimientos, que tampoco fueron tantos, de Primoz Roglic . La contrarreloj de Jerez podía ser un martirio y se convirtió en la tabla de salvación del ciclista mallorquín que prácticamente dejó la prueba sentenciada en tierras gaditanas . La última etapa no presentó problemas para Mas , sobre todo después de que se neutralizó -no se sabe muy bien por qué, ni había viento ni llovía- la última vuelta al circuito alrededor de Granada. Ganó el noruego Tobias Johannesssen lo que no representó ningún problema a Mas que ya había despertado del sueño. “Es imposible ganar una carrera como la Vuelta sin sufrir, pero me lo he pasado pipa”. En el equipo, todos disputaron la última etapa de alguna manera vestidos de rojo, coches decorados del mismo color, y convencidos de que habían recuperado el timón del ciclismo español al conseguir ganar una ronda por etapas después de conquistar el Giro de 2019 con Richard Carapaz . En siete años sólo las escuadras más potentes, UEA (siempre con el mismo), Visma, Red Bull y Netcompany Ineos, han sido capaces de adjudicarse una gran vuelta y el Movistar ha roto la hegemonía. El único conjunto de la tabla media del ciclismo que lo ha conseguido con la mitad de presupuesto que los equipos dominantes. Mas ganó una Vuelta 12 años después de haberlo hecho Alberto Contador como último español. Ahora disputará el Mundial de Montreal, el Giro de Emilia y Lombardía antes de iniciar las vacaciones. En el Movistar nadie le va a presionar para correr el Tour 2027, carrera de la que se ausentó este año con la sensación de que no volvería más. No se sentía a gusto, veía el podio imposible, se le atragantaba la montaña y sobre todo se caía. Protagonismo mediático El accidente del año pasado le provocó una tromboflebitis en la pierna izquierda, que le obligó a operarse y le hizo perder la Vuelta . La idea es que el triunfo de ahora le sirva como trampolín en la eterna idea de luchar por el podio del Tour , sabiendo que con Pogacar presente la victoria está imposible. El Movistar quiere que Mas acapare todo el protagonismo mediático que, además, podrá compartir con Paula Blasi si finalmente se confirma el fichaje de la corredora catalana. Tiene contrato hasta finales de 2028, justo cuando acaba el patrocinio de Telefónica, un ciclo que toca a su fin, tal cual supuso el acuerdo con Reynolds al inicio de la vida de este equipo, luego con Banesto y después con Caisse d’Epargne. Se trabaja insistentemente para encontrar un relevo. La Vuelta , carrera que cambió totalmente después del accidente de Pogacar , ha estado también la prueba que ha servido para el despegue de José Joaquín Rojas como técnico principal del equipo y donde el Movistar ha recuperado el viejo carácter de controlar una carrera, enviar unidades por delante que luego pudieran ayudar a Mas en los kilómetros finales, un papel que Raúl García Pierna ha ejecutado con maestría durante toda la competición. Pogacar estuvo nueve días en acción, ganó tres etapas y siempre vistió de rojo, pero tal como recalcan en Movistar sólo un corredor le plantó cara y hasta fue capaz de superarlo en los metros finales del ascenso al Bartolo, con tierra de por medio, en la etapa castellonense de la carrera. Y ese fue Enric Mas , lo que se reivindica desde su escuadra para dar mayor valor a la victoria de este ciclista mallorquín de 31 años, la mejor de su carrera deportiva.
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