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5 fuentesSeguimiento desde 22 sept, 09:30

Trump y Xi se reunirán en EE. UU. para abordar la tregua comercial

En resumen

Donald Trump y Xi Jinping se reunirán en la Casa Blanca para tratar la continuidad de la tregua comercial entre Estados Unidos y China. La agenda incluye aranceles, semiconductores, inteligencia artificial y tierras raras. También se espera que el encuentro aborde otros asuntos de la relación bilateral, como Taiwán.

Resumen redactado por HeraldLoop a partir de 5 fuentes · actualizado 24 sept

Qué ha cambiado

  1. 22 sept, 09:30Trump y Xi encararán en EEUU la caducidad de su tregua entre chips, aranceles y minerales · Clarín
  2. 24 sept, 10:10Trump y Xi se reúnen hoy con mucho más que los aranceles sobre la mesa: la IA, los chips y Taiwán marcarán su encuentro · Xataka
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Cobertura cronológica

  1. 25 de septiembre
  2. 24 de septiembre
  3. Seguimiento24 sept, 10:10

    Trump y Xi se reúnen hoy con mucho más que los aranceles sobre la mesa: la IA, los chips y Taiwán marcarán su encuentro

    Los presidentes de EEUU y China van a reunirse dentro de unas horas en la Casa Blanca (Washington D. C.). Este será su segundo encuentro este año después del que mantuvieron el pasado 14 de mayo en Pekín (China), y llega en un momento crítico para las dos mayores potencias del planeta. Hay mucho en juego , pero ante todo la negociación de hoy girará alrededor de las dependencias tecnológicas que sostienen estos dos países. Y ambos utilizarán sus cartas para ejercer presión sobre el otro. Donald Trump y Xi Jinping no necesitan resolver hoy sus diferencias. Lo más urgente para ellos es evitar que su rivalidad vuelva a descontrolarse. La mayor escalada de agresividad entre sus Gobiernos se produjo el 2 de abril de 2025. Ese día la Administración estadounidense anunció un arancel adicional de 34% sobre las importaciones chinas, y a partir de ese momento se desencadenó una escalada vertiginosa que llegó a situar la tarifa de EEUU en el 145% sobre las importaciones chinas, y la tarifa china en el 125% sobre las importaciones estadounidenses. Ese escenario no puede repetirse. Sus consecuencias económicas serían devastadoras, y, además, desencadenaría una incertidumbre en materia geopolítica con unas repercusiones difíciles de prever. Esto es lo que está sobre la mesa. Y lo que lo impregna todo. Hoy Trump y Xi están obligados a relajar la tensión y a llegar a acuerdos en materias críticas no solo para sus países, sino para toda la humanidad. No obstante, no tardarán en volver a verse. Ya han acordado estrecharse de nuevo la mano el próximo 18 de noviembre en Shenzhen (China), durante la cumbre de APEC ( Asia-Pacific Economic Cooperation o Cooperación Económica Asia-Pacífico). Trump y Xi llegan a la mesa con armas muy diferentes para resolver su interdependencia El Gobierno de EEUU lleva casi cuatro años, desde el 7 de octubre de 2022, haciendo todo lo que está en su mano para limitar el acceso de China a los semiconductores avanzados que fabrican TSMC, Samsung, Intel y otros productores de circuitos integrados de alineación occidental. No obstante, a EEUU no le importan todos los chips; le preocupan especialmente los que pueden ser utilizados por China para poner a punto nuevos centros de datos para inteligencia artificial (IA), como las GPU y los aceleradores para IA; las CPU o las memorias HBM ( High Bandwidth Memory ). En Xataka Jensen Huang, CEO de Nvidia, sobre la gran polémica del mes: "La probabilidad de que la IA destruya el mundo es del 0%" Una de las probables consecuencias de la reunión de hoy es una posible relajación de los controles estadounidenses sobre estos componentes críticos. Si finalmente Donald Trump y Xi Jinping llegan a un acuerdo en esta materia, el impacto de las medidas que pacten será mayor que el de cualquier reducción arancelaria . El negocio de Nvidia, AMD, TSMC o ASML se vería afectado positivamente, y la industria china de fabricación de chips finalmente podría respirar aliviada si el Gobierno de EEUU decide relajar la presión que está ejerciendo sobre la cadena de suministro. El grupo de asesores liderado por Sisson y Jiang propone establecer líneas rojas alrededor de sus sistemas nucleares En el ámbito de la IA sus posturas parecen difícilmente reconciliables. EEUU quiere proteger su liderazgo en el ámbito del desarrollo de los modelos de IA de frontera, y China le pisa los talones. Al país liderado por Xi Jinping, sin embargo, le preocupa más tener los modelos más baratos , personalizables y accesibles con el propósito de ser los más desplegados, y, así, debilitar a sus competidores estadounidenses desde un punto de vista económico. Sea como sea, presumiblemente Trump y Xi van a hablar hoy acerca de las medidas que pueden adoptar según sus asesores para minimizar los riesgos derivados de un posible conflicto provocado por la IA. El grupo de asesores liderado por Sisson y Jiang propone establecer líneas rojas alrededor de sus sistemas nucleares , así como mantener protocolos de control humano sobre los ciberataques que tengan consecuencias graves y crear una línea de comunicación militar directa y dedicada entre EEUU y China. Con toda seguridad Taiwán también estará en el centro de la conversación, y no solo debido a que es un territorio disputado; ante todo es una pieza fundamental en el mapa global de la industria de los semiconductores. Algunos analistas prevén que Trump y Xi hablarán acerca de las armas que EEUU está vendiendo a Taiwán. En cualquier caso, esta isla reúne tres conflictos en un solo lugar: soberanía, seguridad militar y tecnología. EEUU y China llegarán hoy a la mesa de negociación con armas muy diferentes. La paradoja es que ninguno de los dos puede desconectarse completamente del otro sin asumir un coste enorme. Imagen | Gage Skidmore | Wikipedia (procesada con ChatGPT) Más información | Nikkei Asia En Xataka | La condena que aflige a China: tras décadas fabricando un procesador de escritorio competitivo, va seis años por detrás - La noticia Trump y Xi se reúnen hoy con mucho más que los aranceles sobre la mesa: la IA, los chips y Taiwán marcarán su encuentro fue publicada originalmente en Xataka por Laura López .

    XatakaXataka•Laura López
  4. 22 de septiembre
  5. Infobae
    Seguimiento22 sept, 09:30

    Trump y Xi encararán en EEUU la caducidad de su tregua entre chips, aranceles y minerales

    Washington/Shanghái, 22 sep (EFE).- La política arancelaria del líder estadounidense, Donald Trump, el dominio chino de las tierras raras y la tregua comercial entre las dos superpotencias son algunos de los grandes asuntos económicos de cara a la visita de Xi Jinping a Washington. Trump inició la guerra comercial en 2018 y su sucesor, Joe Biden, mantuvo esa política, aunque el conflicto se recrudeció notablemente con el regreso del republicano a la Casa Blanca a principios del año pasado: poco después, inició una escalada arancelaria que acabó convirtiéndose en un embargo comercial cruzado de facto entre las dos mayores economías del mundo. Tras meses de tensiones, Trump y Xi firmaron en octubre en la ciudad surcoreana de Busan una tregua arancelaria parcial, de la que se espera que se negocie una prórroga durante el encuentro entre líderes antes de que caduque el próximo 10 de noviembre. Renovar la tregua, aunque sea a corto-medio plazo, es crucial en Washington, ya que Trump y los republicanos llegan a la cita con la presión interna de la guerra contra Irán y del encarecimiento de la gasolina antes de las legislativas de noviembre, donde se juegan el control del Congreso. El magnate neoyorquino podría apuntarse un tanto antes de los comicios si logra presentar resultados tangibles en el plano comercial, incluyendo compromisos de Pekín para adquirir, por ejemplo, más energía, equipamientos médicos o bienes agrícolas estadounidenses. Esto es lo que se desprende de lo poco que ha trascendido sobre el diálogo celebrado el fin de semana en Nueva York entre el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino He Lifeng. En entrevistas posteriores al encuentro, Bessent y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, han avanzado que se habló sobre un paquete recíproco de reducción de aranceles sobre unas partidas de 30.000 millones de dólares en mercancías de cada país. Está por ver si ambas potencias pueden lograr pronto acuerdos sobre dos de los asuntos más espinosos: la relajación de los controles de las exportaciones chinas de tierras raras y que Washington permita un mayor acceso a Pekín a semiconductores y otros elementos de tecnología avanzada que, a muchos niveles, aún sigue limitando. China tiene claro que no quiere volver a depender de Estados Unidos en comercio o tecnología: desde el inicio del conflicto, la autosuficiencia en áreas como los semiconductores avanzados -donde Pekín depende de terceros- se ha convertido prácticamente en una obsesión para el Gobierno chino. El contraataque chino a esto último lo han protagonizado las tierras raras -minerales clave para defensa, automoción, energías limpias o, precisamente, chips-, cuya producción controla y que se han convertido en una de sus armas comerciales. La imposición de Pekín de restricciones a su exportación provocó atascos industriales hasta su retirada parcial con la tregua. Además, China ha apostado por diversificar mercados -por ejemplo, hacia el sudeste asiático- para amortiguar el impacto de la reducción del comercio con EE. UU., algo que parece haber logrado a tenor de las cifras récord de exportaciones. Se espera que Xi viaje a EE. UU. acompañado por una comitiva de empresarios: según la prensa local, podrían acudir directivos de la automotriz BYD, la tecnológica Xiaomi, el estatal Banco de China, el fabricante de baterías para eléctricos CATL o el productor de componentes clave para centros de datos de inteligencia artificial Zhongji Innolight. Ese posible elenco resulta llamativo, ya que la industria automotriz local pide que se prohíba la llegada de competidores chinos y el sector de la IA también está en guardia ante el auge de sus rivales del gigante asiático, mientras Pekín y Washington llevan años vigilando de cerca los flujos cruzados de inversiones, llegando a vetar operaciones importantes. Esto último se solapa a su vez con un terreno en el que Trump considera capital mantener la ventaja con China, la inteligencia artificial, un asunto que también fue abordado en Nueva York por Bessent y He antes de la visita de Xi. Por ello, muchos analistas estadounidenses consideran probable que la cumbre del jueves en Washington se salde momentáneamente con un acuerdo para reducir aranceles sobre una cesta limitada de productos y que ambas potencias continúen negociando más adelante sus disputas clave. EFE

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