
Iván Gil y Pejiño, el reencuentro morboso de la UD Las Palmas en Ipurua
Careo con el pasado . Pejiño e Iván Gil se reencuentran por primera vez con la UD Las Palmas después de salir de la entidad este pasado verano tras una campaña en la que ambos dejaron luces y sombras. Sin embargo, ahora la vida les sonríe, con ciertos matices, a los dos en un Eibar lanzado y al alza que se movió para hacerse con los servicios de los dos examarillos en un mercado difícil. Los armeros ocupan el segundo puesto en la tabla y no conocen la derrota desde la primera fecha del campeonato , cuando cayeron a manos del Tenerife de Cervera. Desde ese momento, todo ha sido felicidad en Ipurua, un estado de ánimo que contrasta con el de los grancanarios, que están bastante mermados por las bajas en la zaga y tocados tras caer en casa ante el Burgos (1-2) . Ante ese escenario se presenta el conjunto dirigido este curso por un Jokin Aranbarri que no solo ha caído de pie en el conjunto vasco, sino que también ha dado con la tecla para reflotar la versión más letal de un Iván Gil se ha desatado . En apenas seis duelos, el de Viladecans lleva dos goles y una asistencia, siendo titular en cuatro ocasiones y convirtiéndose en una figura vital para el técnico. Con esos registros, el ‘21’ ya ha igualado los números que firmó la campaña anterior en la Isla, donde comenzó con mucha fuerza, pese a sufrir una lesión en el primer día del curso ante el Andorra, hasta el punto de convertirse en uno de los fijos para Luis García. Aun así, su luz se fue apagando hasta el punto de solo participar en siete partidos durante la segunda vuelta. De olvidado a amenaza La caída de su protagonismo se agravó con los fichajes en invierno de Miyashiro y Pedrola. El hecho de que ambos jugasen en la banda, sumado a la condición de Fuster como indiscutible , le terminó de cerrar el paso. A partir de ahí, ya no hubo más de Gil; su último servicio para la causa grancanaria fue en la goleada de los grancanarios ante el Andorra en el Principado (5-1) . A pesar de ello, todo eso quedó atrás. Ahora el catalán ha vuelto a brillar y es el líder de un Eibar que es el único que tutea, por ahora, al invicto Castellón en Segunda División, por lo que va a ser una de las grandes amenazas que se va a encontrar la UD Las Palmas de Rubén de la Barrera el domingo cuando salte al césped del feudo vasco. El contraste del ‘artista’ Por su parte, Pejiño, el artista , tal como lo definió el curso pasado Luis García durante una de sus ruedas de prensa, está viviendo una situación diferente a la de su compañero. El de Barbate arrancó como titular en los dos primeros encuentros de la temporada, pero esa condición la acabó perdiendo. En los siguientes cuatro choques del Eibar solo ha participado en uno, ante el Celta Fortuna. En ese sentido, todavía no ha podido participar en ningún tanto armero, ni como anotador ni como asistente, algo que le ha alejado de los grandes focos a pesar de ser uno de los fichajes del verano en Ipurua. No obstante, esa situación de irregularidad ya la sintió hace unos meses en la Isla, debido a que no rindió con continuidad. Durante la temporada anterior, Pejiño solo se mantuvo fijo en el once durante un tramo. Entre la jornada once y la veintiuno logró ser titular nueve veces, anotando, incluso, el gol de la victoria de Las Palmas ante el Real Valladolid en Zorrilla . Posteriormente, dicha condición no la pudo mantener y se vio superado por un Pedrola que encontró mejores sensaciones. Con ese panorama, y tras partir de inicio frente al Mirandés lejos del Gran Canaria, se diluyó. Eso sí, marcó un gol clave en Almería, de gran recuerdo para los aficionados del Racing, y volvió a contar para Luis García en el partido de ida de las semis del playoff de ascenso a Primera, aunque su actuación no ayudó y a la hora de juego tuvo que ser sustituido. Un cruce con el pasado Sea como sea, ambos jugadores van a querer dar la cara este fin de semana con la idea de que el Eibar no se despegue de la parte alta de la tabla. Todo ello, con esa pizca de morbo de enfrentarse a un exequipo en el que las cosas no salieron del todo bien para ninguno, con la enorme diferencia de que Pejiño sabe lo que es subir a Primera de amarillo, un hito que no se olvida. Aun así, la vida sigue y ahora es el Eibar el club al que defienden y, con la visita de la UD, les surge una oportunidad para reivindicarse ante un proyecto que les cerró las puertas , apostando por la llegada de otros futbolistas. Además, este reencuentro viene con el añadido de las dudas de los amarillos, que tienen que responder cuanto antes a la derrota del pasado domingo. El pasado se cruza con el cuadro amarillo en un instante delicado. La ley del ex, esa aseveración tan arraigada en el mundo del fútbol que explica que un antiguo jugador siempre tiende a ser protagonista en las reválidas contra sus equipos pasados, es la que intentará evitar un De la Barrera que se juega dar carpetazo a la incertidumbre .
















