Setién vuelve en 'modo zen': "Perdoné a Ramírez y no guardo rencor a los que me recuerdan de mala manera"
El viernes vuelve a la Isla para dar una charla el domingo en el Insular en Rebumbio. Salvo un viaje exprés al Sur y otro para medirse a la UD con el Betis (2017) no pisaba Las Palmas de Gran Canaria. ¿Nostalgia o una ocasión para ponerse al día con viejos amigos? Tengo muy buenos recuerdos de la UD de aquella época y para mí fue una experiencia extraordinaria, que me dejó un poso entrañable y que luego me ayudó a seguir trabajando en la misma línea. Estuve en una ocasión en el Sur y la visita con el Betis, creo que nada más. Se reencuentra con el recuerdo de su mejor lienzo de técnico: la UD de seda de los Viera, Vicente, Roque, Hernán, Araujo, Prince...Es como si volviesea ver a un hijo nueve años después. Atesoro un grandísimo recuerdo de mi estancia en Gran Canaria, no solo futbolístico, sino en todos los sentidos. Fue una buena etapa deportiva y la gente evidentemente me demostró cariño y reconocimiento. Salvo los dos últimos meses que fueron más duros en el día día [tras anunciar su no continuidad], conocí y disfruté la Isla en profundidad. Tengo amistades y estuve en el interior con mi mujer y mi hija. Disfrutamos mucho del trato y del entorno. Fue bien en lo deportivo y eso marca. Logramos los objetivos que se pedían y con nota. Dejamos una impronta que es mérito de todos, se tienen que alinear una serie de astros para que todo funcione y se dieron. Encontramos un grupo de jugadores que entendían el juego, ofrecieron su mejor versión y logramos exprimirles al máximo. Hicimos disfrutar de resultados y juego exquisito. Pero el mérito es de los jugadores, no lo olvide. Son los que toman las decisiones en el campo. Me alegra que la gente tenga ese recuerdo de que aportamos algo, desde mi figura hasta todo mi cuerpo técnico. Aportamos experiencia y conocimiento. ¿Por qué no gozó de la continuidad precisa para encadenar una década o más? El presidente [Miguel Ángel Ramírez] y yo, pues no pudimos llegar a un acuerdo por una serie de incompatibilidades. La primera: no renunciar a mis principios. Y el presidente no renunciaba a los suyos, hubo una especie de choque y sabíamos que sería complicado. Fue una pena. Algo similar me pasó en el Betis. Estuve extraordinariamente bien con el club, jugadores y presidente, hicimos dos campañas extraordinarias y en la última, no pudimos dar ese paso. Se generó una situación que complicó las cosas con la prensa y la afición. Muchos béticos me los recuerdan. Cambiamos muchas cosas importantes y eso nos hacen sentir partícipes de los éxitos actuales. Son cosas que pasan en el fútbol y no tienen vuelta atrás. Es triste, pero es así. El 'modelo Setién' chocó con el 'modelo Ramírez'. Me ha pasado en otros sitios. ¿Pero con qué se hubiese contentado: mandar más en los fichajes, elevar su cuota de poder...? Hablé con el presidente en relación a los asuntos con los que yo no podía transigir. No entendía muy bien, ya pasó el primer año... ¿Imposición de jugadores veteranos? No fue un imposición, yo estaba dispuesta a aceptar, ya que el club no es mío. Planteé situaciones y había una serie de circunstancias del primer año como que habían varios jugadores que no podían estar ahí... Ángel, Nauzet y Valerón. Claro, podían aportar algo positivo como la experiencia, pero no iban a jugar. Ya participaban poco y tenerlos implicaba una gestión interna complicada. No van a dar esa exigencia física precisa y se lo dices al club. Cuando firmas, lo aceptas todo pero si vas a continuar, sabes con lo que puedes y no, así se lo dije al presidente (...) Quería crecer, no me quería estancar. No deseaba permanecer aquí con cosas con las que no podía avanzar, fue difícil por mi forma de ser. Al final, lo mejor era llegar a un acuerdo e irme. Que buscase a otro que tenga la energía que yo no tengo, que aspirasen a otro con otras motivaciones. Otro que gestionase jugadores con los que no vas a jugar. Al final, perdieron los dos. La UD no recuperó ese nivel de juego de excelencia y usted perdió su mejor plataforma de promoción. ¿Se arrepiente? Son circunstancias que te pueden pasar, como cuando tienes una racha de cuatro partidos sin ganar. Así como caer por un resultado tan contundente y como a alguien tienes que echarle la culpa, te tienes que ir. Eso ya me pasó. Al final estás pendiente de la alineación de muchos factores que hacen que todo funcione o que se rompa. Estás pendiente de que no se originen esas asociaciones, y al final acabas cada uno por un lado. Tienes que empezar otra vez. Lo más importante para un club es elegir a las personas adecuadas y la más difícil de encontrar es el entrenador preciso. ¿Por qué no firma la paz con Ramírez jugando una rápida de ajedrez en la feria del fútbol de Rebumbio del Insular? A Ramírez no le guardo rencor alguno, al contrario. Me dio la oportunidad de entrenar en Primera. Recuerdo cómo me llamaron. Subí al Racing quise seguir pero me fui al Lugo. La famosa frase 'le fichamos del paro'. Y es verdad que venía del paro. En el Lugo no seguí porque cambiaron los dueños, los que entraban no me gustaban. Hice toda mi etapa en el Lugo con las mismas personas y me fui. Estaba esperando y fue la UD el primero que me contrató en la jornada 8. Para mí, me cambió la vida, siempre le estaré agradecido a la UD. Luego está la convivencia, no he sido de darle toda la confianza y todo el poder al entrenador. A lo mejor no es el adecuado, te das cuenta de que han pasado cuatro meses, con la venia de firmar a diez jugadores, y ahora qué haces. Tienes que empezar a reestructurar todo el equipo, igual el entrenador que viene ya no te vale. La clave es que si ya me merecía la confianza después de un año en la UD. Esto es lo que Ramírez tampoco quiso ver. Pero al final, es el que toma todas las decisiones. El club es suyo, se supone que pone el dinero y es de él. Es el máximo responsable a la hora de elegir. Vamos, que lo arregla con Ramírez con un abrazo en Las Canteras. Sí, no tengo problema. Ya me crucé con él en el Aeropuerto de Barcelona. Estuvimos charlando un rato tranquilamente. Sin rencores. Desde luego, todo lo que me hizo daño, como ya no soy rencoroso, pues me olvido enseguida. Todo lo que me pudo hacer, le perdoné hace mucho tiempo. Incluso a algunos jugadores de la UD que me han recordado de mala manera [como Nauzet Alemán] también les he perdonado. Nauzet Alemán o Aythami Artiles han cuestionado su gestión de la caseta. Pasan los años y te haces mayor, yo nunca hice nada personal. En el mundo del fútbol no puedes afrontar las cosas desde un punto de vista personal. Tú tienes su futuro en tus manos [el de los jugadores], cuando lo pones, está feliz y cuando no, ya no están tanto. Un jugador se siente maltratado cuando no lo pones y si lo sacas a jugar está muy feliz. Esto yo también lo hacía como jugador, también quería jugar todos los partidos. Pero esto termina y se acabó. Hay que seguir adelante, no quedarte en el pasado. Pensar, 'éste me hizo esto o aquello'...No merece la pena, no te desgastas en eso. Mire hacia adelante. No soy rencoroso, no le guardo rencor ni a Jesús Gil, que me tuvo nueve meses sin jugar. ¿Se reconoce en la UD de De la Barrera? No la he visto mucho. Al inicio de este curso, pues veo mucho Primera y tienes sentimientos profundos. El pasado domingo vi al Dépor y de Segunda, pues nada. El tanto de Prince en La Cerámica, el 3-3 en el Bernabéu, el baile de los locos bajitos de Viera, Tana o Roque...¿De qué se siente más orgulloso de su legado en la UD? De juntar a una serie de jugadores de un talento increíble. Eso no es fácil. No es fácil convencerles, convencerte a ti mismo...Me acuerdo de Tana. No habían ido ni convocados y luego se convierten en futbolistas de una dimensión enorme. Y el orgullo que uno tiene de verlos. En el caso de Viera ya tenía un talento excepcional y conseguimos que fuese a la Selección. Conseguimos que se transformase en un jugador mucho más exigente consigo mismo, con un nivel de continuidad que no le había dado hasta entonces, y que le pusimos en una dimensión superior. Debía subir un escalón. Ser el jugador que merecía por su calidad. Roque, Vicente, Hernán, Simón...Todos aportaron y construyeron algo que dio tanto y tantas satisfacciones a miles de personas. Que deja un recuerdo que para los aficionados más veteranos de la UD evocan a la UD histórica que han permanecido en la memoria histórica. ¿Viera tiene cosas de Messi o es pasarse? Viera tenía un talento y una conducción de balón impresionantes. Pero tenía que haberse exigido más desde bien joven. Como lo hizo en esa primera temporada en la segunda vuelta [15-16]. Creo que Viera hubiese sido un jugador estratosférico, pero ya había perdido mucho tiempo. Él lo sabe. Demostró que hacía cosas que no estaban al alcance de muchos, peor podía haber sido mucho más. Tratamos de que fuese mejorando, de que tuviese más continuidad. ¿Qué le diría a un aficionado de la UD? Ya me crucé con muchos y les agrada verme. No me hace falta venir aquí y ponerme delante de ellos para tener un buen recuerdo. Disfrutamos todos. Me gusta el fútbol y ver a los buenos futbolistas. Y en ese clima de plenitud, sentí una enorme satisfacción al juntar a una serie de futbolistas en la UD como me pasó en el FC Barcelona. Verlos jugar, estás ahí con ellos...Eso para alguien que ama este deporte, imagínese. ¿Le gustaría volver a dirigir al club grancanario? Es que es como si me dice que si me gustaría volver a entrenar al Racing. Ya no es el momento, esa etapa ya pasó. No es por nada especial, es muy difícil repetir lo que pasó en su momento. Las circunstancias son muy diferentes. El fútbol ha cambiado; a los jugadores de calidad les cuesta muchísimo aparecer. Hay un componente táctico y una exigencia física brutal que hace que los jugadores atesoren cada vez menos calidad. Dónde verdad destacas es cuando estamos cerca del área. Pero están tan pobladas que tienes que tener un nivel de precisión, de calidad y velocidad impresionante. ¿Cuándo hay jugadores que puedan moverse en esos espacios? Tuvo la osadía de decirle a Simeone que no le gustaba su manera de jugar. Era cuando empezaba Simeone. Y tras 14 años, está haciendo muy rentable al Atlético en todos los niveles. Hay que valorarlo. Siempre está metido en Champions y llegó a semifinales. Lo matiene en lo más alto. Hay que darle el valor que se merece, otra cosa es que ese fútbol te guste más o no te guste. Si solo miras el resultado, busca entrenadores prácticos y no románticos como yo. Los resultados tienen que venir acompañados de buen juego, si no, nunca serás feliz. Y si no, pues te compras un club. Esa frase también lleva su sello. Si quieres hacer lo que quieras en un club, lo tienes que comprar. Eso lo hizo Piterman y me tuve que ir. 'Usted se ha comprado el club, pues muy bien'. Le di la mano y me fui. ¿Qué recuerda del 'caso Chester' y de cuando mandó a Araujo al rincón de pensar? Para eso te pagan: para gestionar estas cosas. Aquella situación fue sorprendente. Veías cosas y te dabas cuenta de que no toda la culpa de lo que pasa la tienen los jugadores. Lo primero que tienes que analizar es de dónde vienen y qué le han exigido. Además, en qué entorno han vivido. Ves a chavales que no tienen la culpa (...) Cuando no les exiges, les permites seguir siendo así. Te meten uno o dos goles y ya no les pides que tienen que correr. No les pides que tienes que ser disciplinados tácticamente. Cuando la pirámide se estrecha y llegan arriba, el fútbol se vuelve como es ahora. Y tienes un problema, ya solo no valen los goles. Fíjese, Raphinha mete 12 tantos y es el que corre con mayor intensidad de Primera. Es ejemplar. ¿Son todos iguales? No, tristemente. ¿A quién le daría el balón de oro? A Raphinha. No está en la lista. Yo le pondría. Lo que está haciendo en estos últimos es increíble. Junta calidad con esfuerzo y efectividad. Así, se le perdonan mucho más los errores. Das el máximo y compensas tus deficiencias. El domingo en el Insular hablará del Mundial de México 1986. Estuvo con la España de Miguel Muñoz y no jugó ni un minuto. ¿Cómo recuerda la cita de Maradona? Vi partidos increíbles. Messi metió goles extraordinarios, pero no veremos un gol en la historia del fútbol como el de Maradona desde el centro del campo. Leo logró uno parecido ante el Getafe, pero ahora es prácticamente imposible contemplar un tanto de esa dimensión.
Sport21 sept