El Celta añora y necesita a Borja Iglesias
El Celta espera y necesita a Borja Iglesias, máximo artillero del equipo celeste en las dos últimas temporadas y futbolista estratégico para Claudio Giráldez por su importancia en la construcción del juego, que transciende con mucho al gol. El equipo vigués añora sus goles, pero también su inteligencia táctica para ofrecer soluciones en la salida de balón y aguantar la pelota de espaldas para descargar o prolongar el juego y propiciar que sus compañeros reciban la pelota con espacios para encarar la portería rival. La participación del Panda en este arranque liguero ha sido muy limitada, a diferencia de las dos temporadas anteriores, debido a una pretemporada corta, que se vio complicada por una lesión muscular que ha restringido a 48 minutos su participación en los siete partidos de Liga, además de los 12 jugados en el duelo europeo contra el Omonia de Nicosia. El santiagués se incorporó más tarde a los entrenamientos tras el Mundial, estuvo en el banquillo sin minutos en el debut liguero ante el Valencia y una rotura miofascial del sóleo izquierdo interrumpió posteriormente su puesta a punto. Debutó en Getafe, con 21 minutos, pero acusó molestias volvieron a dejarlo fuera de la convocatoria frente al Málaga. Su segunda aparición liguera se produjo el pasado sábado contra el Racing de Santander con 27 minutos sobre el verde que desataron al Celta hacia la goleada y sintetizaron por qué su importancia en el juego va más allá de su buena relación con el gol. Este estrecho vínculo ha quedado bien acreditado a lo largo de su dilatada carrera y, de modo muy significativo, en las dos últimas temporadas con el Celta, en las que anotó 25 goles en Liga (14 el pasado curso y 11 el anterior) y 4 más entre la Copa y Europa, además de aportar 7 asistencias entre el torneo doméstico y la competición continental. Y a estas alturas de ambas temporadas, la aportación de Borja era ya muy relevante. El pasado curso el Panda había disputado los siete partidos iniciales, tres de ellos como titular, con un total de 347 minutos sobre el verde y una aportación de 4 goles, al Villarreal, Girona, Rayo Vallecano y Elche, que reportaron 3 puntos a un arranque de curso marcado por una extraña concatenación de empates. La campaña precedente, en su regreso al Celta, el nueve compostelano tuvo también un impacto inmediato en el rendimiento goleador del Celta, con una contribución de 3 tantos, a Villarreal, Osasuna y Valladolid, en 441 minutos repartidos también en 7 encuentros, 4 como titular. Esta temporada su participación se ha limitado a esos 48 minutos más los 12 jugados en Chipre, en los que, debido a sus limitaciones físicas, Borja ha estado lejos de su nivel habitual, salvo en los 27 minutos en el partido frente al Racing, en el que no necesitó rematar a puerta para convertirse en uno de los mejores futbolistas celestes sobre el campo. El Celta dispone ahora de tres semanas en un parón de selecciones más largo de la habitual para afinar su puesta a punto. «Nos faltan jugadores importantes para atacar bloques bajos, como Iago, Borja o Aleix, que nos pueden dar soluciones que ahora mismo no tenemos», reconocía Claudio Giráldez en vísperas de la visita del Racing a Balaídos, recordando que «Borja no está para jugar más de 45 minutos». Y el hecho de que el punta santiagués no haya sido convocado por Luis de la Fuente en la presente fecha FIFA va a dar al jugador un tiempo precioso para avanzar hacia su mejor nivel. Se confía en que para el duelo del Martínez Valero y la visita de la Juventus de Turín a Balaídos unos días después, el campeón del mundo celeste esté ya casi en plena forma. Y el Panda no es el único atacante que el Celta espera con añoranza. A la vuelta del parón, debería estar también disponible Iago Aspas, el alma de este equipo, cuyo inicio de Liga ha estado también marcado por las lesiones. El capitán celeste inició el curso con fuerza, anotando un gran gol contra Osasuna, tras actuar como revulsivo en la jornada inaugural en Mestalla. Posteriormente tuvo minutos frente al Athletic y la Real Sociedad y fue titular contra el Getafe antes de romper fibras en el muslo izquierdo en los minutos finales del duelo contra el Málaga, con los cambios ya agotados. Los médicos le pronosticaron un periodo de cuatro semanas de baja que se cumplirá al final del parón de selecciones. El propio Iago, que ya ha comenzado a correr tras trabajar la pasada semana en el gimnasio, daba este martes prácticamente por segura su participación en el partido contra el Elche, a la vuelta del paréntesis liguero. "Ahí estaremos a la vuelta del parón", señalaba el capitán celeste en un acto para promocionar el Mejillón de Galicia a bordo de un barco amarrado en el puerto de Vigo.
Sport22 sept