
LaLiga achicharró al Celta y a Balaídos: 32 grados, tres golpes de calor y un horario incomprensible
La persona —o el «superordenador»— que diseña los horarios de los partidos de LaLiga será un experto en expansión de audiencias televisivas, pero la empatía no la conoce . Con los futbolistas y, sobre todo, con los aficionados. La última prueba la dejó el Celta-Málaga correspondiente a la quinta jornada de Primera División, disputado el domingo 13 de septiembre a las 14.00 horas , bajo un sol de justicia y con temperaturas que terminaron rondando los 32 grados . La persona, o el «superordenador», que diseña los horarios de los partidos de LaLiga será un experto en expansión de audiencias televisivas, pero la empatía no la conoce. La última prueba la ofreció este domingo, cuando el Celta y el Málaga tuvieron que disputar en Balaídos su partido de la quinta jornada a las 14.00 horas, bajo un sol de justicia y con 32 grados de temperatura . Un horario en detrimento de lo deportivo, de los aficionados y hasta del supuesto espectáculo que LaLiga pretende proyectar hacia el exterior como una de las mejores competiciones del mundo. Celta y Málaga empataron (1-1) en un partido condicionado de principio a fin por el calor sofocante, hasta el punto de que los dos entrenadores denunciaron después del encuentro las condiciones en las que tuvieron que competir sus equipos. Y ya no es únicamente una cuestión meteorológica. El Celta debuta este miércoles en la Europa League ante el Omonia en Nicosia, a las 18.45 horas. Después del esfuerzo ante el Málaga, el equipo afronta una preparación mínima antes de desplazarse a Chipre, con un viaje de aproximadamente cinco horas en vuelo chárter. El calendario tampoco ofrecerá demasiado margen a la vuelta: después de jugar el miércoles en Chipre, los vigueses recibirán al Racing de Santander el sábado a las 18.30 horas . Tres partidos en seis días entre Liga y Europa. 18.575 espectadores y una gorra Pero al apretado calendario se sumó esta vez la ausencia de previsión ante las condiciones meteorológicas . Jugar a las dos de la tarde con 32 grados, cuando existían alternativas para programar el encuentro a otra hora, no fue la mejor de las ideas. Porque este horario también castigó a la afición. Balaídos presentó una floja entrada, con 18.575 espectadores , y muchos de los que no pudieron refugiarse en alguna de las zonas de sombra se achicharraron durante el encuentro. El detalle de LaLiga para intentar combatir el calor: una gorra. El resultado fue que tres espectadores tuvieron que ser atendidos por golpes de calor y un número significativo de aficionados abandonó el estadio antes del final al no poder soportar el sofocón. Las altas temperaturas condicionaron, como no pudo ser de otra manera, el partido. Y no solo porque los futbolistas acabasen exhaustos. Claudio Giráldez no pudo contar con Pablo Durán después de que el delantero sufriese un mareo en el banquillo . «Me encantaría haber ganado para poder hablar más de este tema, porque cuando no ganas y hablas de estas cosas parece que es una pataleta de un entrenador», señaló el técnico. Y fue más allá: «Estoy convencido de que Iago Aspas no se hubiese lesionado en otras circunstancias y estoy convencido de que Pablo Durán hubiese podido jugar». También protestó Juan Funes. El entrenador del Málaga consideró que el horario «desluce mucho el espectáculo». «Con dos equipos que quieren proponer, este partido habría sido más disfrutón de jugarse a las 21.00 horas», apuntó. Y todavía queda más. LaLiga ya ha confirmado que el Celta visitará al Elche el domingo 11 de octubre, de nuevo a las 14.00 horas. Cuatro días después, el jueves 15, los vigueses recibirán a la Juventus en Balaídos en la Europa League.












