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Ambos participaron en la quinta Convención Binacional de la American Society of México

Ambos participaron en la quinta Convención Binacional de la American Society of México
Ciudad de México, 23 sep (EFE).- La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, será la figura con mayor peso para cerrar una negociación comercial favorable con Washington y contener el "sangrado" que los aranceles están causando a sectores industriales en el país, afirmó este miércoles Ildefonso Guajardo, quien es exsecretario de Economía y exnegociador del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Guajardo sostuvo, durante la quinta Convención Binacional de la American Society of Mexico, que Donald Trump es el verdadero "negociador en jefe" estadounidense y puede modificar en una llamada los términos previamente acordados por los equipos técnicos de ambos países. "Nada que acuerden en la mesa nos garantiza que será respetado en el escritorio de Donald Trump", advirtió Guajardo, quien consideró por ello que Sheinbaum "tiene la llave de la negociación" y deberá proteger a México de un cambio de última hora. El exfuncionario planteó separar las conversaciones en dos carriles: uno inmediato para reducir los aranceles que afectan a automóviles, autopartes, acero y aluminio, y otro, de mayor plazo, para extender el T-MEC otros 16 años. Añadió que la agenda bilateral es más compleja por asuntos de seguridad, crimen organizado y fentanilo que ahora contaminan la negociación comercial. Guajardo dijo que no prevé esa renovación antes de las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre, pero sí observa una "ventana de oportunidad" para alcanzar antes un acuerdo arancelario que permita a Trump presentar resultados internos y, al mismo tiempo, dé a México un trato preferencial dentro de Norteamérica. Guajardo insistió en que la posición inicial mexicana debe ser recuperar el compromiso original de cero aranceles para los productos que cumplen las reglas del T-MEC y evitar que México reciba el mismo trato que otros socios comerciales estadounidenses. Duncan Wood, director de Política Internacional en Pacific Council, coincidió en que el momento ofrece margen de negociación y señaló que el deterioro de las relaciones comerciales entre Washington y Canadá abre una oportunidad para que México avance acuerdos bilaterales con Estados Unidos. Según Wood, las tensiones con Canadá están generando presión económica en estados fronterizos estadounidenses, circunstancia que México podría aprovechar para buscar mejores términos sin precipitar un acuerdo trilateral. Brenda Estefan, profesora especialista en geopolítica e investigadora del Atlantic Council, apuntó que la negociación rebasa los aranceles y se inserta en una estrategia estadounidense de seguridad económica, fortalecimiento de cadenas de suministro y menor dependencia de China. Estefan añadió que México debe aprovechar el auge exportador para agregar más valor nacional y pidió a las empresas reforzar resiliencia, cumplimiento normativo y trazabilidad, además de diversificar mercados. El T-MEC, vigente desde 2020, se encuentra en su proceso de revisión, mientras México y Estados Unidos mantienen negociaciones sobre los aranceles que Washington aplica a sectores como el automotriz, el acero y el aluminio, además de asuntos como las reglas de origen y la seguridad económica. EFE
Ciudad de México, 23 sep (EFE).- Estados Unidos quiere ampliar su papel en la seguridad de México, pero “no como intervencionista”, afirmó este miércoles su embajador, Ronald Johnson, quien defendió una cooperación más profunda para enfrentar a los cárteles. Durante la quinta Convención Binacional de la American Society of Mexico (Amsoc), el diplomático subrayó que la soberanía mexicana también implica liberar comunidades del control de organizaciones criminales al interior del país. “Estados Unidos quiere ver un México que sea soberano frente a interferencias externas maliciosas, pero también un México que sea soberano y libre de interferencias internas de organizaciones criminales y cárteles transnacionales”, afirmó Johnson. El diplomático aseguró que Washington busca “hacer más” junto al Gobierno mexicano “como buenos vecinos” para que ambos países sean más seguros y prósperos, en un momento en el que la Administración del presidente Donald Trump ha elevado la presión contra los cárteles al designarlos como organizaciones terroristas extranjeras. Johnson defendió esa decisión al señalar que permite emplear nuevas herramientas contra las estructuras criminales y, en especial, atacar sus finanzas. “Estamos cambiando la forma en que confrontamos a los carteles también. Estamos yendo tras toda la red”, dijo al enumerar traficantes, financiadores, empresas fachada, facilitadores y otros actores que permiten funcionar a estas organizaciones. El embajador destacó además los resultados de México en decomisos y cooperación bilateral. El Gobierno mexicano informó este mes que, desde octubre de 2024 hasta el 31 de agosto pasado, las autoridades aseguraron 534 toneladas de drogas en tierra, incluidas más de 2,5 toneladas y 9,5 millones de pastillas de fentanilo, además de 88 toneladas de cocaína en operaciones marítimas. Johnson atribuyó parte de los avances al intercambio de información, la capacitación y las operaciones coordinadas entre ambos países, y aseguró que también se ha intensificado el combate al tráfico ilegal que cruza la frontera en ambas direcciones. El embajador también afirmó que la frontera es hoy más segura que antes y vinculó ese resultado a una reducción de los cruces irregulares, aunque insistió en que ambos gobiernos tienen “más trabajo por hacer” contra las redes criminales. El diplomático retomó además las palabras pronunciadas el martes por Trump ante la Asamblea General de Naciones Unidas, donde el mandatario estadounidense afirmó que “la seguridad llegará a México” tras afirmar que el país es el epicentro de la narcoviolencia. Johnson subrayó que Trump mantiene una “muy buena relación” con el Gobierno mexicano y presentó esa declaración como una muestra de la disposición estadounidense para profundizar la cooperación. Al mismo tiempo, advirtió, sin identificar países, que existen actores extranjeros interesados en que la asociación entre México y Estados Unidos fracase para provocar inestabilidad en la frontera y ganar presencia en el hemisferio occidental. “Si a México le va bien, es bueno para Estados Unidos”, resumió Johnson, quien sostuvo que seguridad y economía forman parte de una misma agenda bilateral. EFE