La crónica del Villarreal-Levante | El Submarino endereza el rumbo y ya mira hacia arriba (3-1)
El Villarreal CF ya mira hacia arriba . El equipo de Iñigo Pérez dio continuidad a la mejoría ofrecida ante el Málaga para dar buena cuenta del Levante y lograr encadenar su segundo triunfo consecutivo de la temporada, el cual le permite enderezar el rumbo a su mal inicio liguero y poner los cimientos del bloque competitivo y ganador que debe ser. Una victoria por 3-1 fraguada por la magia de los estelares Akhomach y Moleiro , junto a los goles del tinerferño, de su paisano Ayoze y de Mikautadze , pero en el que los amarillos volvieron a mostrarse frágiles tanto en ambas áreas (falló mucho y encajó fácil) como en lo mental, ya que con 2-1, con el partido abierto, los miedos volvieron a aparecer. Un dato a corregir en el inminente parón FIFA. El planteamiento Fruto del buen encuentro disputado en Málaga el pasado jueves, en el que el Submarino logró el primer triunfo de la temporada, Iñigo Pérez apostó por dar confianza al mismo once que ganó en La Rosaleda, a excepción de la obligada entrada de Pape Gueye en el doble pivote en sustitución del lesionado Santi Comesaña . Dada la trayectoria del Levante en el presente campeonato, se esperaba un planteamiento similar al realizado por el Málaga y así fue. Con las líneas muy juntas y agazapado atrás, el conjunto granota dejaba transitar al Submarino por la medular , mordiendo cuando los amarillos pisaban tres cuartos de campo, en busca del robo y una rápida transición. El Villarreal, con la lección aprendida, aplicó los automatismos que tan buen resultado le dieron en tierras andaluzas, es decir, los extremos muy abiertos en banda, los laterales percutiendo por dentro y generando situaciones de dos contra uno con los laterales rivales. Especialmente ya sale a la perfección la cadena Freeman-Ilias Akhomach , siendo el hispano-marroquí una pesadilla para el Levante en un primer acto en el que solo existieron los amarillos. En la primera media hora, con Moleiro como visagra entre la medular y el ataque, Akhomach provocó hasta cuatro pases de gol tras otros tantos unos contra uno superados con éxito. La derecha granota era el punto débil, pero Ayoze, por dos veces, Moleiro y Saliba no acertaron ante remates muy claros dentro del área. Si Freeman-Ilias funcionaban por la derecha, pasada la media hora, Buchanan y Sergi Cardona presentaron sus credenciales, con llegada de lateral catalán, que este domingo fue el capitán, para ponerle otra a un desesperado Ayoze al que el meta Ryan le amargaba la existencia. Tanto fue el cántaro a la fuente que, en el 41, por fin Ayoze vio portería . Como en Málaga, Freeman iniciaba en diagonal, el tinerfeño aguantaba el esférico y hacía la pared con su paisano Moleiro , quien de asistencia magistral dejaba solo a un Ayoze que anotaba el 1-0. Parecía que, por fin, respiraría el Submarino. Pero a este equipo le queda mucho. En la siguiente acción, en la única llegada de peligro levantinista, Toljan centraba cómodamente desde la derecha para que Iván Romero hiciera el gol de su vida de chilena, estaba solo, eso sí: 1-1 con el que se llegaba al descanso. Vuelta a empezar. La segunda parte La segunda parte parecía prometer. Al menos, el Villarreal aprovechó su ímpetu inicial para volver a ponerse en ventaja . Eso sí, con una jugada 'made in Iñigo Pérez'. Presión alta, Freeman fuerza el error en banda en salida de balón del Levante, recupera, la pone en la frontal a Gueye, que toca para Akhomach, quien se inventa una asistencia en forma de espuela para que Moleiro no perdone . El 2-1 espoleaba a un Submarino en el que, acto seguido, Buchanan falló solo ante Ryan. Pero volvió a ser un espejismo. Miedo y sentencia En la media hora final el equipo se diluyó, se contagió de la inoperancia del Levante y los miedos y los fantasmas de otro tropiezo volvieron a aparecer. Nadie arriesgaba, ningún futbolista tomaba decisiones e Iñigo decidió dar entrada a futbolistas de jerarquía como Gerard, Mouriño, Nicolas Pepe y Mikautadze . Con ellos el equipo ganó frescura y peligrosidad, aunque el Levante no había dicho la suya. En los últimos minutos, los granotas tuvieron el empate con un tiro cruzado de Musuayi que sacó bajo palos Mouriño , junto a un remate de córner de Ndukwe que salió cerca del poste. Hasta que, de nuevo, la presión grogueta provocó otro fallo del Levante en salida de balón que aprovechó Moleiro para asistir a Mikautadze , que se reconcilió con sus compañeros, con el gol y consigo mismo, sentenciando con el 3-1 en un mano a mano ante Ryan. El Villarreal fue superior y mereció el triunfo, pero le costó más de la cuenta , dejando incluso al rival una bola extra. Por fortuna, la calidad y la pegada la tuvieron los de la Plana Baixa, que se marchan al parón enderezando el rumbo y mirando hacia arriba. Galería ID: 134496606
Sport20 sept