Olga

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Olga Breeskin: de secretaria con sueldo de 225 pesos a vedette que triunfó con sus atrevidos shows nocturnos

La figura de Olga llamaba la atención de los asistentes al cabaret , las esposas acompañantes desataron escenas de celos, a la Breeskin le aventaron colillas de cigarros y le lanzaron miradas de envidia cada vez que se acercaba a las mesas donde los hombres se deleitaban viendo su escultural figura y su baile sensual . Olga entró al mundo del cabaret por necesidad y no por gusto, la muerte de su padre, cuando tenía 16 años, la obligó a salir de casa para buscar trabajo y llevar dinero a su hogar, sin embargo, su primer empleo de taquimecanógrafa la decepcionó por lo poco que pagaban. Su primer trabajo fue el de Taquimecanógrafa en una oficina ubicada en Avenida Juárez, ganaba 225 pesos mensuales, por lo que con el violín que su papá le regaló cuando cumplió siete años, fue a buscar trabajo en cualquier cabaret. Al estar con su violín en el centro de una pista pensó en su trabajo mal pagado y en la enseñanza y disciplina musical que le había enseñado su padre. “Estaba con mi violín en el centro de la pista del cabaret y pensaba en papá y en el canalla que solo me pagaba 300 pesos por mes. Por eso nada más saqué fuerzas de mi flaqueza, aprendí a sonreír para agradecer el aplauso. De niña tocaba el violín hasta 6 horas diarias y fue una idea de papá que se volvió disciplina, a él le debo, la verdad, el amor por mi profesión: ser una artista", dijo en una entrevista con EL UNIVERSAL. Lee también Olga Breeskin fascinó con su cuerpo y fue "una mujer sin escrúpulos" Olga tuvo que desprenderse de los complejos para llegar a ser una verdadera vedette. “En un principio era demasiado tímida con mi vestido largo y mi violín, quería tocar música alegrar un ambiente de cabaret pero fue imposible", confesó. "El público pidió más de mí, más del espectáculo y fue un momento crucial. El empresario dijo que con un traje ligero ganaría el doble en simpatía y en aplausos y en dinero todo llega de golpe". Olga le hizo caso y su presencia se multiplicó, su nombre estaba en varias marquesinas de la capital y del interior de la República, en programas de televisión, telenovelas, carteleras teatrales y por supuesto, el cabaret. Lee también Así era la celebración de Año Nuevo en hoteles de la Ciudad de México, con Jorge Negrete y Olga Breeskin A los 20 años adquirió el aire de vedette y de seductora, en aquel momento se decía que Olga tenía facultades para encabezar un espectáculo con o sin violín. Contó que cuando estaba en la cima del éxito le gustaba tomar un avión e irse a asolear a Acapulco, después regresar por la tarde e irse al cabaret. Para Olga su escuela fue el público y lo que este pensaba. Olga Breeskin, la “vedette de México” Uno de los lugares que fue testigo de los espectaculares shows de Olga Breeskin, fue el Hotel Continental , ubicado en en el cruce de Paseo de la Reforma e Insurgentes, en la colonia Juárez, desaparecido tras el terremoto de 1985. Olga era conocida como “La vedette de México”, fue un símbolo de la sensualidad con presencia agresiva y ojos dominantes; asó de ser tímida a vanidosa, y en 3 años de arduo trabajo se hizo dueña de una casa y tenía tres automóviles uno de ellos con teléfono. Lee también Las fotos de Ana Bertha Lepe, la primera mexicana, estrella de cabaret, que triunfó en Miss Universo La prensa de la época decía que muchos compañeras de Olga podían sentir envidia de ella porque era halagada de gran personalidad y rica, en las páginas de este diario se decía entonces sobre ella: "Ahora la Breeskin con su espectáculo de ballet, el violín, y el nombre que disfruta suele cobrar hasta 40 mil pesos por presentaciones en un teatro de la provincia o un local al aire libre casi siempre una plaza de toros". Lee también Olga Breeskin: de las noches de cabaret a la vida cristiana y a "Aventurera" En una charla de 1974, Olga decía que la odiaban las mujeres celosas que acudían a sus shows, incluso llegó a tener altercados con algunas de ellas que celaban a sus maridos. "En cada una de las mesas señoras a las que no había visto jamás en mi vida y que se comportaron en forma grosera conmigo, me arrojaron colillas de cigarro...una pretendió bañarme en champaña. ¡Yo no entiendo sus celos!. Una artista coquetea con el público no precisamente con el hombre que está acompañado. Así hay que entenderlo", decía. La riqueza de Olga Breeskin, que le alcanzaba para vestir finos abrigos de mink y joyería de lujo, también la engrosó gracias a presentaciones privadas en las que llegó a cobrar 75 mil pesos; además tuvo muchas relaciones sentimentales secretas con políticos y altos ejecutivos de todos los ámbitos. Lee también "La Princesa Yamal", la vedette que brilló en el cabaret, lloró en la cárcel y renació de las cenizas En la década de los 70 y 80 ser la amante era una “moda respetada, aplaudida, admitida, aceptada”, así lo reconoció Olga en entrevista con Gustavo Adolfo Infante, recordó que en esos ayeres, cuando mantuvo encuentros amorosos con políticos y altos ejecutivos, era vigilada, ellos querían exclusividad aunque ellos no se la dieran a ella. Décadas después, y ya con una vida como cristiana, Olga admite que se arrepiente de esos “ delitos inmorales de adulterio ” de la que fue protagonista. “No es un triunfo enredarse con un casado”, admitió. rad

El UniversalEl UniversalReyna Avendaño Domínguez22 sept

Entidades denuncian el suicidio de una mujer pocos meses después de ser desahuciada en L'Hospitalet

Olga, que tenía 54 años y dos hijas, sufrió problemas de salud mental a raíz del proceso de expulsion de su piso, que compró hace 20 años y que cedió al Banco Sabadell a cambio de un alquiler social Cuatro ancianos denuncian a un fondo de inversión por acoso: “Solo queremos vivir tranquilos lo que nos queda” Entidades y vecinos de L'Hospitalet de Llobregat han denunciado que Olga, una vecina de 54 años, se suicidó el pasado 7 de septiembre, cinco meses después de ser desahuciada de su piso, en el barrio de Santa Eulàlia. Los activistas han denunciado el “abandono institucional” que sufrió la víctima, que además tenía problemas de salud mental. Han exigido que se investigue la “cadena de omisiones” que, según sostienen, precedió a su muerte. Olga tenía 54 años y dos hijas, una de las cuales todavía es menor de edad. Según ha explicado Cristian Jiménez, portavoz de la Asociación de Vecinos y Vecinas Som Santa Eulàlia, la víctima compró un piso en la calle Comerç hacía 20 años y había contratado la hipoteca con el Banco Sabadell. Después de separarse, según el relato de Jiménez, no recibió la manutención de sus hijas, se quedó sin trabajo y no pudo continuar asumiendo los pagos. El portavoz apunta que Olga llegó a un acuerdo con el banco para que la entidad se quedara el inmueble y ella pudiera seguir viviendo en él a cambio de un alquiler social. Según el portavoz vecinal, este acuerdo se mantuvo hasta que la vivienda fue vendida a Promontoria Coliseum Real Estate, un fondo de inversión . Fue poco después de la transacción que se inició el proceso de desahucio. Olga consiguió evitar un primer lanzamiento con ayuda del Sindicato de Vivienda de L'Hospitalet, pero el procedimiento se reactivó después de que el Congreso tumbara el decreto de moratoria de los desahucios con votos del PP, Vox y Junts. La víctima, según sigue Jiménez, intentó encontrar una salida a la situación y contactó con medios de comunicación, partidos políticos y la Sindicatura de Greuges (el Defensor del Pueblo Catalán). En esta línea, incluso llegó a participar de una comisión de estudio sobre la salud mental en el Parlament. El Sindicato de Vivienda y la Asociación de Vecinos que las afectaciones emocionales y psicológicas derivadas de un proceso de desalojo “no se atienden suficiente”. El Sindicato de Vivienda y la Asociación de Vecinos de Santa Eulàlia han convocado una protesta el próximo 3 de octubre para “exigir justicia”. Intento de suicidio antes del desahucio Según el relato de Jiménez, la noche anterior al primer intento de desahucio, que tuvo lugar el 15 de abril, Olga amenazó con quitarse la vida. Se activó el protocolo antisuicidio y la mujer fue trasladada a la unidad de urgencias psiquiátricas del Hospital de Bellvitge, donde horas después recibió el alta. El abogado de Olga pidió que se detuviera la ejecución del desahucio, pero el juez decidió seguir adelante. Ha detallado que el magistrado abrió un expediente al abogado porque el juzgado consideró que “la petición de suspensión del desahucio por la situación de salud de la mujer no estaba suficientemente acreditada”. Jiménez ha aprovechado para poner el foco en la atención a la salud mental de las personas afectadas por procesos de desahucio. Considera que esta realidad “no está suficientemente estudiada ni suficientemente atendida” y señala las consecuencias que, según afirma, pueden tener estas situaciones en las familias, en las personas menores de edad y en su entorno educativo. En paralelo, ha criticado el funcionamiento de los servicios sociales de Hospitalet. Ha asegurado que el sistema “ha quebrado”, que los profesionales que trabajan en el servicio “están desbordados” y que el recurso que hay en la ciudad no da respuesta a la cantidad de personas que hay que atender. Ha reclamado al Ayuntamiento, al Govern y las administraciones competentes que adopten las medidas necesarias “para que ésta sea la última muerte vinculada al negocio inmobiliario”. También ha exigido que se investigue la actuación de las administraciones y la “cadena de actuaciones y omisiones” que han conducido a la muerte de Olga. “No fue una desgracia inevitable” Pau Segura, portavoz de Vivienda L'Hospitalet, también ha cargado contra la actuación de las administraciones. “No aceptamos que el caso de Olga se presente como una desgracia inevitable y sin responsables”, ha afirmado. Ha señalado el Banco Sabadell y los accionistas de Promontoria como responsables, según sus palabras, “de la pérdida de la vivienda y del empeoramiento del estado de salud de Olga”. También ha hecho responsable a la Generalitat, al gobierno español y al PSC y al PSOE, a los que acusa de estar “al servicio de los intereses de la industria inmobiliaria por delante de las vidas de la clase trabajadora”. Se ha referido al gobierno socialista de L'Hospitalet y ha criticado que haya puesto una “alfombra roja en los especuladores”. Sobre el caso de Olga, ha afirmado que las autoridades municipales tenían conocimiento y “no hicieron nada”. También ha lamentado que las autoridades judiciales negaran la suspensión del desahucio “pese a conocer la situación de vulnerabilidad de la mujer y su familia” y de haber recibido “la comunicación del abogado sobre el riesgo de suicidio”. Por último, ha señalado los Mossos d'Esquadra por su papel en la ejecución del lanzamiento. Por su parte, amigas y vecinas de la víctima, han afirmado que su muerte “es consecuencia directa del proceso de desposesión y maltrato al que desde hace más de 10 años bancos, fondos buitres y administraciones sometieron a Olga”.

elDiario.eselDiario.esACN21 sept
I

Fernando Eimbcke lleva a Toronto 'Moscas', una historia sobre el dolor y la solidaridad

Toronto (Canadá), 16 sep (EFE).- El mexicano Fernando Eimbcke presenta este miércoles en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) 'Moscas', un relato en blanco y negro sobre el dolor, la soledad y la solidaridad que llega a Canadá tras su premiado paso por la Berlinale y más de dos décadas después de que el director escribiera la primera versión de la historia. La película, incluida en el programa Centrepiece y protagonizada por Teresita Sánchez, Hugo Ramírez y el debutante Bastián Escobar, tiene en Toronto su estreno norteamericano después de competir el pasado febrero por el Oso de Oro en Berlín, donde obtuvo el Premio del Jurado Ecuménico y el Premio del Jurado de Lectores del 'Berliner Morgenpost' . La historia se centra en Olga (Sánchez), una mujer que vive sola frente a un gran hospital de Ciudad de México y que, empujada por dificultades económicas, alquila una habitación a un hombre cuya esposa está hospitalizada. La presencia de Cristian, el hijo de nueve años del inquilino, altera la rígida rutina de Olga y permite a Eimbcke explorar el dolor asociado a la enfermedad, los cuidados y los vínculos que surgen en situaciones de vulnerabilidad, sin necesidad de recurrir al melodrama. "Teníamos mucha necesidad de explorar el dolor (...) de entrar a lugares como un hospital en los que hay mucho dolor, pero que igualmente son espacios sagrados de los que nadie está exento", explicó Eimbcke a EFE el pasado junio, durante la presentación de la película en México. El cineasta también ha rechazado que 'Moscas' naciera como un filme deliberadamente político. "'Moscas' nunca se pensó como una película política. A nosotros lo que nos interesaba era contar una historia", señaló a EFE durante la Berlinale. Sin embargo, la cinta utiliza como escenario una realidad reconocible de Ciudad de México: la de familias que buscan habitaciones cerca de los hospitales mientras acompañan a parientes enfermos. Ramírez destacó a EFE que esas circunstancias también revelan la precariedad del sistema sanitario y las redes de solidaridad que se crean alrededor de los centros médicos, desde el alquiler de habitaciones hasta pequeños gestos de ayuda entre desconocidos. 'Moscas', quinto largometraje de Eimbcke tras 'Temporada de patos', 'Lake Tahoe', 'Club Sandwich' y 'Olmo', fue seleccionada para representar a México en los premios Goya 2027. Tras Toronto, su recorrido internacional continuará en el Festival de San Sebastián, donde competirá en la sección Horizontes Latinos. EFE

InfobaeInfobaeNewsroom Infobae16 sept