Oriol Pla gana el premio Nacional de Teatro 2026
El actor y creador catalán ha sido distinguido por su espectáculo 'Gola'
El actor y creador catalán ha sido distinguido por su espectáculo 'Gola'

El jurado reconoce su interpretación y cocreación de ‘Gula (Gola)’, un espectáculo que combina ‘clown’, acrobacia y distintas disciplinas escénicas

El Ministerio de Cultura ha anunciado este miércoles la concesión del premio Nacional de Teatro 2026 al actor y creador barcelonés Oriol Pla , por su interpretación en 'Gula (Gola)'. El jurado ha destacado su «dominio de diferentes artes y disciplinas con una técnica extraordinaria» y el virtuosismo con el que ha incorporado «el lenguaje del clown en el hecho teatral». El fallo ha destacado la figura de Pla «como cocreador junto a Pau Matas Nogué e intérprete de esta pieza, un éxito contundente que ha conquistado a la crítica y al público, y apela al momento contemporáneo con un esfuerzo, riesgo y originalidad que subliman una propuesta escénica de enorme valor». El galardón, dotado con 30.000 euros, reconoce cada... Ver Más

El jurado reconoce al actor por su interpretación en 'Gula', un "espectáculo deslumbrante en el que demuestra un dominio de diferentes artes y disciplinas con una técnica extraordinaria" Crítica - Oriol Pla se lo come todo con 'Gula', su gran consagración como actor Oriol Pla i Solina ha ganado el Premio Nacional de Teatro 2026. El jurado ha premiado al actor y creador teatral por su trabajo en Gula , un espectáculo del que también es cocreador junto a Pau Matas Nogué y del que destaca “un deslumbrante dominio de diferentes artes y disciplinas con una técnica extraordinaria”, así como su “lenguaje del clown en el hecho teatral”. Pla sucede en el galardón a Angélica Liddell , ganadora del año pasado. El premio, concedido por el Ministerio de Cultura, está dotado con 30.000 euros. Asimismo, el jurado ha reconocido a Pla como cocreador junto a Pau Matas Nogué e intérprete de esta pieza, un “éxito contundente que ha conquistado a la crítica y al público”, y que “apela al momento contemporáneo con un esfuerzo, riesgo y originalidad que subliman una propuesta escénica de enorme valor”. Pla nació en Barcelona en 1993 y comenzó su relación con el teatro cuando tenía seis años, dentro de la compañía familiar Teatre Tot Terreny. Su formación y su trayectoria han estado muy vinculadas al circo y a la escuela de Lecoq, así como a disciplinas como el clown, la música, el mimo, la acrobacia, la danza y la escritura teatral. A lo largo de su carrera ha combinado la creación y la interpretación en escenarios, televisión y cine. En teatro ha participado en proyectos como Be God Is , Ragazzo , Odisseus , Santa Joana dels Escorxadors , La Calavera de Connemara o Falaise , además de colaborar con creadores y compañías como Àlex Rigola, Iván Morales, Lali Àlvarez, Iago Pericot o Baró d’Evel. Oriol Pla posa con su premio Emmy En el ámbito audiovisual, Pla comenzó a trabajar desde muy joven y ha intervenido en producciones de cine y televisión dirigidas por nombres como Agustí Villaronga, Cesc Gay, Mariano Barroso o Jaime Rosales. Entre sus trabajos figura también la serie Yo adicto , por la que en 2025 se convirtió en el primer intérprete español en ganar un Premio Emmy Internacional en la categoría de mejor interpretación masculina. Una trayectoria ligada a la creación escénica La carrera de Oriol Pla no se ha limitado a la interpretación. También ha desarrollado una faceta como creador y director, participando en diferentes proyectos teatrales y asumiendo tareas de dirección y dramaturgia. Su debut como director llegó con Travy , estrenada en 2018 y coescrita junto a Pau Matas, una producción del Teatre Lliure que obtuvo el Premio de la Crítica al mejor espectáculo de pequeño formato. Con Gula (Gola) , Pla reúne buena parte de esas inquietudes artísticas en una propuesta que parte de la interpretación para incorporar recursos procedentes de diferentes disciplinas. El resultado ha llamado la atención por una puesta en escena que apuesta por la experimentación y por una relación directa con algunos de los lenguajes más característicos de la trayectoria del artista. El Premio Nacional de Teatro reconoce la labor de personas o entidades vinculadas al ámbito teatral, especialmente a través de obras o actuaciones realizadas durante el año anterior, aunque también puede distinguir una trayectoria profesional. En las últimas décadas, el galardón ha reconocido a figuras y compañías como Juan Mayorga, Blanca Portillo, Ramón Barea, Concha Velasco, Juan Diego Botto, Petra Martínez y Juan Margallo, Ana Zamora o Teatro del Barrio.
Madrid, 23 sep (EFE).- Oriol Pla ha sido galardonado este miércoles con el Premio Nacional de Teatro 2026, que otorga el Ministerio de Cultura y está dotado con 30.000 euros, señalando sobre todo por su trabajo en 'Gula (Gola)', "un éxito contundente que ha conquistado a la crítica y al público". El jurado ha puesto en valor "la interpretación en un espectáculo deslumbrante en el que demuestra un dominio de diferentes artes y disciplinas con una técnica extraordinaria, y en el que de forma destacada introduce con virtuosismo el lenguaje del clown en el hecho teatral". En el fallo, en el que también se ha destacado que fuese cocreador de esta pieza junto a Pau Matas Nogué, se ha subrayado asimismo cómo "apela al momento contemporáneo con un esfuerzo, riesgo y originalidad que subliman una propuesta escénica de enorme valor". EFE

El espectáculo se presentó en noviembre de 2024 en Temporada Alta Leer

Conocimos a Javier Giner gracias a la serie Yo, adicto (Disney+), basada en su propio libro y de carácter autobiográfico en el que el creador realizaba un ejercicio de catarsis al contar (a través de su ‘alter ego’, encarnado por Oriol Pla ), su experiencia con las drogas y su posterior proceso de desintoxicación . Se trataba de una ficción descarnada y dolorosa y en eso coincide con su debut en el largometraje, Esta soledad , aunque su estilo sea muy diferente, más despojado y austero, heredero del ‘nuevo cine británico’ y las películas de John Cassavetes , donde se elude cualquier tipo de artificio para ir en busca de un naturalismo sucio que desprende una verdad tan desnuda como arrolladora. La película se presenta en la sección New Directors del Festival de San Sebastián y habla de las consecuencias de una ruptura, de la precariedad que condicionan los vínculos emocionales, del desarraigo, la identidad y las dificultades de salir adelante dentro de un entorno social en crisis. Los caminos solitarios de Leo y Lorea Esta soledad sigue a Leo y Lorea, interpretados por Oriol Pla y Marina Salas , una ‘expareja’ que afronta una separación cuyos motivos apenas se desvelan, pero que deja en ambos una sensación de profunda desolación . Leo trabaja en un supermercado mientras compagina su profesión como actor en talleres y espectáculos. Precisamente, la película se abre con una ‘performance’ de Oriol Pla como ‘clown’ en la que aporta su sabiduría en este registro, un aspecto, el de tener que interpretar un papel mientras se está en el polo opuesto, que vertebra buena parte de la película. Además, Leo se encarga de los cuidados de su padre enfermo hasta su fallecimiento. En ese momento descubrirá que su madre no desapareció de su vida por su propia voluntad, así que iniciará un camino personal para encontrarla. Mientras, Lorea se encuentra sumida en el caos . Se siente una escritora fracasada , tiene un bloqueo emocional que le impide llevar una vida ordenada y se regodea en su tristeza mientras que, de cara a la galería, hace pensar a todo el mundo que está todo bien. Entre las visitas a su madre y la relación de amistad con una presa con la que entablará contacto, tendrá que hacer frente a sus fantasmas. Ambos se encuentran atrapados en sus propios reductos, tanto físicos como emocionales, intentando como pueden buscar una salida a su incapacidad de reaccionar. El descubrimiento de un cineasta indómito Javier Giner demuestra ser un cineasta indómito , alejado de cualquier cliché del cine español contemporáneo, un espíritu libre a contracorriente que explora los vericuetos más profundos del alma humana sin miedo, con pudor, y con espíritu kamikaze. Es una obra lastrada por la melancolía , como esa melodía que Leo entona con su trompeta, repleta de escenarios marginales, de parajes industriales alejados del aburguesamiento que se impone en las producciones actuales. Una obra de raigambre proletaria , en la que se siente la escasez de recursos, ya sea a la hora de atender a un padre necesitado de cuidados o de ahondar en el enigma de la orfandad del personaje de Leo. La identidad es otro de los temas estructurales de Esta soledad , que tiene su origen en la obra teatral Fuga de cuerpos, de María Velasco . Se trata de personajes perdidos que no saben cuál es su lugar en el mundo y que sufren por descubrirlo, ejemplos de una generación perdida con aspiraciones culturales que quedaron por el camino. En Esta soledad importa tanto lo que se dice como lo que no. De hecho, muchas de las escenas más importantes, y también las más hermosas, transcurren sin palabras , como el final, uno de los mejores del cine español reciente, en el que los dos protagonistas coinciden por primera vez en pantalla. Oriol Pla y Marina Salas componen dos personajes memorables , que se quiebran a sí mismos, frágiles hasta la médula, de una intensidad rabiosa por momentos, y de una inseguridad tan fogosa en otras, que los quema por dentro. Una película deslumbrante y sin duda, la ópera prima del año.