Así es Pol Lorente, el hombre de Aguirre para impulsar el físico del Valencia CF
La llegada de Javier Aguirre al Valencia CF no supone únicamente un cambio en el banquillo. Alrededor del técnico mexicano existe un equipo de trabajo donde una pieza es capital: Pol Lorente , preparador físico que le ha acompañado en todas las aventuras del preparador mexicano desde 2018, y cuya manera de entender el rendimiento se encuentra muy lejos de la imagen clásica del especialista que limita su trabajo a hacer correr a los futbolistas. Nacido en Barcelona en 1988 y criado en Toledo, Pol Lorente es licenciado en Ciencias del Deporte y cuenta con dos másteres , si bien, su trascendencia dentro del staff de Aguirre supera los meros logros académicos. Durante la etapa en el RCD Mallorca, Lorente llegó a ser definido como la mano derecha del entrenador y él mismo reconoció que la relación entre ambos superaba desde hacía tiempo la frontera estrictamente profesional. La filosofía del preparador físico del 'Vasco' parte de una premisa clara y concreta: el futbolista debe prepararse físicamente para jugar al fútbol . El balón, las necesidades tácticas del entrenador y hasta el estado emocional del jugador condicionan una puesta a punto en la que Lorente huye de separar artificialmente lo físico de lo que ocurre durante un partido. Lo entremezcla con el objetivo de conectar al máximo a los protagonistas de este deporte. Pol Lorente, mano derecha de Javier Aguirre El vínculo entre Javier Aguirre y Pol Lorente comenzó lejos del fútbol español. Fue en Egipto donde al preparador físico le apareció la posibilidad de incorporarse al cuerpo técnico del azteca. Aquella experiencia no duró demasiado, pero sí lo suficiente para construir los pilares de una relación que posteriormente continuó en otros proyectos: CD Leganés, Monterrey, Mallorca y la selección mexicana. "A partir de la aventura en Egipto, la relación ha ido más allá de lo profesional", confesó Lorente durante en una entrevista a 'Diario de Mallorca' en la pretemporada de 2023. La fortaleza de la conexión entre ambos se explica en como Aguirre, de 67 años, se refiere a Pol como si fuese uno de sus hijos. Una muestra del grado de confianza existente entre el primer entrenador y sus ayudantes -también con el segundo, Toni Amor- es la normalidad con la que delega buena parte de las tareas sobre el campo en ellos, eso sí, sin dejar de supervisarlo todo. En este sentido, Lorente define a Aguirre como un entrenador que sabe rodearse de especialistas, pero al mismo tiempo concederles autonomía. "Lo controla todo, pero es capaz de decidir dónde pone sus esfuerzos", explicaba. El preparador físico, con amplios conocimientos futbolísticos, diseña junto a Amor el trabajo que considera necesario, se lo trasladan al entrenador y Aguirre toma las decisiones definitivas. Esa confianza también tiene una vertiente personal. Para Lorente, el mexicano es "una persona fantástica", además de alguien "leído, viajado y muy interesante". También destaca una característica que considera fundamental dentro de un vestuario: Aguirre va de cara con sus futbolistas . Esa comunicación directa facilita que tanto los miembros de su cuerpo técnico como los jugadores sepan siempre su posición y lo que se requiere de ellos. "El fútbol es pura emoción": la filosofía de Pol Lorente La forma de trabajar de Lorente tiene un componente poco habitual en la preparación física de élite: el humor . La sonrisa como estímulo para encarar el día a día con una mentalidad positiva. Él mismo bromeaba con su función asegurando que consistía en "poner conos y contar chistes", aunque detrás de esa frase existe toda una concepción del rendimiento. "El fútbol, como la vida misma, es una cuestión emocional", defiende. Lorente considera que el estado anímico puede modificar incluso la capacidad física de un futbolista durante un encuentro. Un jugador aparentemente exhausto puede encontrar fuerzas después de marcar un gol o cambiar completamente su respuesta dependiendo del contexto del partido. Por eso utiliza el humor para crear vínculos con los jugadores y conseguir que respondan cuando llega el momento de exigirles algo más. "La emoción te puede hacer correr unos metros más" , resume. Su método parte precisamente de esa conexión entre diferentes áreas. Para Lorente, no tiene demasiado sentido observar únicamente cuántos kilómetros recorre un futbolista o cuántos esprints completa. El rendimiento es "multifactorial" y los datos físicos deben interpretarse junto a las decisiones tácticas y técnicas que toma el jugador. Por eso, cuando alguno de sus futbolistas en el Mallorca le preguntaba cuántos metros había recorrido durante un entrenamiento, podía responderle recordándole los balones perdidos o alguna acción mal resuelta. Para el preparador físico, "no se puede desligar lo físico de lo técnico-táctico" ni tampoco de lo emocional. Una preparación física con balón: adiós a correr por correr Su concepción también explica cómo plantea las pretemporadas. En València, Aguirre, Amor y Lorente diseñarán una minipretemporada que parta de la evaluación del estado físico y anímico de la plantilla que recogerán desde finales de esta semana. Por ejemplo, Lorente no es partidario de las concentraciones tradicionales basadas en interminables carreras por bosques o sesiones físicas alejadas de las situaciones propias del fútbol. Su intención es conseguir que todos los jugadores empiecen cuanto antes a "hablar el mismo idioma físico que quiere el míster" . Eso no significa desterrar completamente las carreras en progresión, los elásticos, las serias de resistencia o velocidad o las sesiones de fuerza, sino integrar todo esto en función de las necesidades del equipo sobre el terreno de juego. Hay un intento por adaptarlo al mundo del balón propio y cercano al futbolista. La importancia del entrenamiento invisible: descanso, alimentación y recuperación La fuerza ocupa, además, un papel importante en su metodología. El cuerpo técnico analizará posibles déficits o problemas individuales y adaptará progresivamente el trabajo necesario en lo grupal y en lo particular. Lorente también concede especial importancia al denominado "entrenamiento invisible" , donde entran el descanso, la alimentación y las condiciones en las que el futbolista se recupera entre sesiones. Su objetivo, según explicaba, tampoco consiste en construir grandes picos de forma para momentos concretos de la temporada. En el fútbol, argumenta, los tres puntos de la primera jornada tienen exactamente el mismo valor que los de la última . Y para explicarlo utiliza una comparación muy gráfica: "Tenemos Ferraris, pero llevarlos permanentemente a 400 kilómetros por hora puede aumentar el riesgo". En ocasiones considera más inteligente mantenerlos durante más tiempo a "375 o 380" antes que exprimirlos hasta el límite. La prioridad es que el jugador pueda encontrarse en una disposición física óptima durante el mayor número posible de semanas , manteniendo un rendimiento relativamente estable a lo largo de toda la temporada. Pablo Maffeo ya conoce el método de Lorente En el desembarco del nuevo cuerpo técnico en Mestalla aparece además un futbolista al que conocen a la perfección: Pablo Maffeo . Los cuatro coincidieron en el Mallorca, donde el actual jugador del Valencia era uno de los perfiles físicamente más imponentes de la plantilla. Lorente cree que no puede exigirse el mismo tipo de esfuerzo a todos los jugadores porque cada posición tiene unas necesidades diferentes, y ponía como ejemplo, precisamente, a los carrileros, mencionando a Pablo Maffeo y Jaume Costa , cuyo despliegue era distinto al de centrales, interiores o delanteros. Preguntado en aquella entrevista de 'Diario de Mallorca' por quién podría imponerse en una carrera de cien metros dentro de aquella plantilla, la respuesta incluyó al actual valencianista. "Maffeo, Gio González o Amath, uno de ellos" . El lateral es, por tanto, el futbolista del actual Valencia que mejor conoce la fórmula física del nuevo cuerpo técnico. Un método que busca que los jugadores sean capaces de sostener esfuerzos de alta intensidad durante el mayor tiempo posible gracias al control, a la no necesidad de llevarlos de modo permanente al límite. Ese es el perfil de Pol Lorente , mucho más que el hombre encargado de poner a punto físicamente a los jugadores de Aguirre . Un preparador que mezcla ciencia, balón, fuerza, comunicación y hasta bromas bajo una misma idea: para hacer correr más a un futbolista no siempre basta con entrenar sus piernas. También hay que entender qué pasa por su cabeza . Reconociemiento en México El reconocimiento a la labor del próximo preparador físico del Valencia ha llegado también desde el exterior del círculo de Aguirre. El nuevo inquilino de la selección de México, Rafa Márquez, ha intentado retenerlo después de comprobar el rendimiento del equipo en la Copa el Mundo 2026. Sin embargo, el 'Vasco' lo quería sí o sí a su lado en Mestalla y han hecho valer la cláusula de liberación que existía en el contrato con la federación azteca. Podía rescindir si Aguirre contaba con él para un proyecto en el fútbol europeo. Su desembarco en el Valencia abre ahora una nueva etapa en la que deberá trasladar esa metodología a una plantilla que necesita recuperar regularidad, intensidad y continuidad física. El desafío, al tener una plantilla que viene de acumular un amplio historial lesiones y con la urgencia de un cambio en el departamento médico y de fisioterapia, es mayúsculo para los nuevos preparadores técnicos (y físicos) del equipo blanquinegro.
Sport22 sept