La nueva vida de David Cubillas: "Estoy aprendiendo una barbaridad"
A David Cubillas se le ve feliz. Capitán, ariete y emblema del CD Castellón , con el que subió desde el pozo de Tercera hasta Segunda División, el castellonense ha regresado este verano al club orellut. Después de retirarse como futbolista, Cubillas ha abierto otra etapa vital . Durante años dio la cara (a menudo literalmente) por el club. Ahora ayuda desde un segundo plano, en el campo y en los despachos. Cubillas atiende a Mediterráneo en la terraza desierta de Gaetà Huguet. El reloj se acerca a las dos y acaba de terminar una doble sesión, primero con el filial que dirige Juan Casajús y después con el juvenil A de Luis Cubedo . Los dos equipos de mayor categoría en la estructura de la cantera albinegra son el principal ámbito de trabajo de la nueva vida de Cubillas. Sus labores explican el grado de profesionalización que está alcanzando el club que preside Haralabos Voulgaris: se encarga del desarrollo individual de los delanteros de los dos principales planteles de la academia y es uno de los asistentes que se ocupan del balón parado . Además, realiza tareas internas de scouting . La adaptación Por si fuera poco, Cubillas compagina el trabajo futbolístico con el institucional y representa al club en diferentes eventos (ofrendas, presentaciones...). Una especie de menú degustación preparado junto al Castellón para definir, cara al futuro, el rol idóneo para uno de sus símbolos . Por el momento, Cubillas está en fase de adaptación, escucha y asimilación de todos los cambios. "Estoy aprendiendo una barbaridad" , explica. "Está siendo como un máster" , añade Cubillas, al hablar de la parte estrictamente deportiva. "Para mí es una opción espectacular. Lo que estoy haciendo me gusta . Como entrenador principal todavía no me veo, porque tengo una visión más individual, más de jugador aún, que los entrenadores, pero sobre todo el día a día, ver cómo podemos mejorar, compartir mis experiencias con los chicos para ayudarlos... Es diferente a lo de antes, pero estoy contento ", desarrolla. La experiencia de Cubillas en el fútbol y el Castellón es un valor extra a la hora de formar a las promesas. David se ha unido a otro castellonense con legado que trabaja en la cantera desde su retirada, Carles Salvador. "Para los jugadores jóvenes creo que es importante tener referentes que puedan haber vivido lo que ellos están viviendo. Además, podemos aportar una visión personal sobre lo que es el club, y de dónde viene, y los chavales valoren lo que tienen ahora", indica. "Por ejemplo, el otro día fuimos a jugar contra el filial del Valencia y les expliqué que yo había jugado allí, pero con el primer equipo, y perdimos, para que entendieran todo lo que el club ha cambiado y mejorado en este periodo", comenta. Los objetivos Además, Cubillas tiene muy presente el objetivo del club con la cantera, a medio plazo: que la academia promocione futbolistas al primer equipo como parte fundamental del proyecto . "Tenemos todos los medios y notas que en el club están muy pendientes ", apunta Cubillas, que señala la inversión para recuperar la plaza en Segunda RFEF como una de las evidencias. Ese tramo final de la formación, y para suavizar la subida hacia la élite, Cubigol está igualmente para aportar algo más que lo estrictamente metodológico : "A competir, a no arrugarse, a meter la pierna, a irse a perder algo de tiempo en un córner... a adquirir ese carácter que luego en el fútbol profesional también se necesita", desgrana. A sus 36 años, de esta manera, Cubillas está descubriendo el fútbol desde otra mirada . "Realmente, ahora ves todo el trabajo que hay detrás de cada entrenamiento. Como jugador, venías al entrene y ya está. Veías en la pizarra la jugada de balón parado y ni imaginabas que alguien había podido estar horas viendo vídeos, analizando qué se puede hacer", razona. De algún modo, es todavía un futbolista en transición hacia otro estado vital y profesional . El delantero hipercompetitivo que siempre fue todavía se le aparece, de vez en cuando: "En verano no tanto, con la rutina de los entrenes y eso, pero ahora que ha empezado la Liga echo de menos el competir , pegar una hostia y dar cuatro gritos en el vestuario... Igual eso se queda para siempre ahí dentro". Galería ID: 129287599
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