
Enfado de Alonso con Sainz tras tocarse en Madring: «¡Me cerró contra el muro!»
Antes de la carrera todo eran sonrisas entre ellos. Mientras departían con el Rey y el resto de autoridades entre los motorhomes, o mientras lanzaban camisetas al público durante el desfile previo. «Fue en esta ciudad donde me enamoré de la F1 y empecé a seguir a este hombre», decía Sainz pasándole el brazo por el hombro a un Alonso que, una vez más puso en duda su continuidad en la F1. «Quizás sea mi última carrera en España, así que disfrutad», lanzó de forma enigmática a la grada el asturiano. Pero después, en el fragor de la batalla, el estreno de Madring provocó uno de los pocos incidentes que se recuerdan en los que estuvieran implicados Fernando Alonso y Carlos Sainz, dos pilotos que se respetan al máximo y que casi nunca han tenido enfrentamientos en la pista. Ya es casualidad que el pique llegara en la carrera de casa. Corría la vuelta 13 del GP de España cuando ambos llegaron a tocarse después de un intento de adelantamiento de Alonso en la curva 5. La lucha era por la decimoséptima posición, ocupada en ese momento por Sainz. El madrileño, que se veía superado, trató de cerrar la puerta a Alonso echándose hacia la derecha. El asturiano no frenó a tiempo y el ala delantera del Aston Martin golpeó la parte trasera del Williams. Sainz se fue por la escapatoria de la curva y recuperó la trazada a tiempo para entrar en el primer túnel del circuito, de nuevo por delante de Alonso. El cabreo del bicampeón asturiano se escuchó por la radio: «¡Me ha cerrado contra el muro, tío! En la salida casi se lleva a dos coches y ahora me lleva contra el muro en la frenada». Hacía referencia Alonso a lo ocurrido al apagarse el semáforo, cuando Sainz salió desatado y ganó dos posiciones de golpe, adelantando entre otros al ovetense, antes de bloquear en la frenada y toparse con el Racing Bulls de Yuki Tsunoda, al que también llegó a golpear. El incidente obligó a Alonso a cambiar el morro de su monoplaza en la primera parada en boxes, un tiempo añadido que lo relegó a la última posición. Mientras, Dirección de Carrera realizaba una rápida investigación de lo ocurrido y le imponía a Sainz una sanción de cinco segundos que cumpliría solo un poco más tarde, en su primera entrada para cambiar neumáticos. Ahora era el madrileño quien se hundía en la clasificación. "¿Dónde esta Sainz?", preguntaba Alonso en las últimas vueltas. "Se ha retirado", le contestaban por el pinganillo. El madrileño pidió entrar al garaje a "Karma", sentenciaba el asturiano para finiquitar el asunto. Tras la carrera, Sainz explicó que en el toque con Tsunoda había dañado el fondo del monoplaza, lo que le había hecho circular con menos carga aerodinámica. Aguantó hasta la vuelta 47, antes de tener que marcharse antes de lo deseado. Alonso sí concluyó, decimoséptimo, solo por delante del Cadillac de Valtteri Bottas. Tras pasar la bandera a cuadros circuló a baja velocidad, saludando a los graderíos.















