Louzán no teme que España pierda la final 2030: «No se contempla otra posibilidad»
La selección española salió campeona en el pasado Mundial, pero el ritmo no para y Rafael Louzán tiene la mesa llena de asuntos pendientes. España organiza la Copa Mundial de 2030, y eso supone un estrés considerable en todo caso, pero todavía lo es más si se comparte ese deber con Marruecos. «Es verdad que es complejo, son tres continentes, seis países, algunos en invierno, otros en verano. Queremos conocer también un poco por parte de FIFA qué pensamiento hay en la organización, porque es complejo. Tenemos los mejores aliados, Portugal, pero también los países latinoamericanos, con los cuales nos unen muchas cosas», reflexionaba el presidente de la RFEF en su ponencia en el World Football Summit. En el listado queda un país por mencionar, y llega la pregunta: ¿es Marruecos un aliado? «Sí, es un aliado por muchas cosas. Primero, nuestra relación comercial con Marruecos es fundamental en todos los sentidos y por lo tanto a mí me gusta hablar siempre desde la prudencia y el respeto, creo que en ese sentido estar constantemente en la pugna de ver quién da más… no voy a ser yo el que lo haga. A España los datos le avalan, y los argumentos también, es doble campeona del mundo, tiene los mejores clubes, la mejor liga del mundo y no debe ofrecer ninguna duda de que España, con el 55% del peso de lo que es el Mundial en sedes y en aportación económica, tiene que ser la organizadora. No se contempla otra posibilidad», remarca Louzán. La duda existe, entre otras cosas, porque el presidente de la Federación marroquí ha asegurado recientemente que la final será en Casablanca, algo a lo que Louzán le quita hierro por las circunstancias: «Hay que tener en cuenta que el presidente de la federación marroquí, que es ministro de presupuesto, ha empezado la carrera para postularse como primer ministro, y hay que contextualizar los comentarios que se hagan en torno a la campaña electoral, aunque no sea de fútbol. En segundo lugar, hay una crisis importante en Ceuta , como todos conocen, y eso también hay que tenerlo en cuenta sobre las opiniones que se están emitiendo». Louzán quiso centrar su alocución en la calma, la paz y la estabilidad, lemas que busca hacer propios y que también quiere aplicar a la organización del Mundial, un terreno muy abonado a las opiniones extremas que él quiere evitar a pesar de que, en todo caso, siempre remarca que no contempla la opción de que el gran partido sea en un país que no sea España. Entre sus argumentos añade la capacidad del país para organizar eventos. «En la organización de grandes eventos el país está en la vanguardia. La seguridad en España es una garantía, acabamos de organizar en tiempo récord la Fórmula 1, que ha sido un éxito, tuvimos hace poco la visita del Papa, que fue impecable. La Vuelta a España, que ha terminado en Granada, ha sido otro gran espectáculo. Vamos a tener varias finales de la Champions. Estamos preparados para eso. No hay que dudar, España no debe dudar», remata. Quedan cabos por atar, cuestiones pendientes que tendrá que decidir la FIFA, como es la disposición final de las sedes del torneo. Para ello, Louzán dijo tener pendiente una visita en otoño de Gianni Infantino para hablar de algunas cuestiones junto con el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez. El hecho de estar en esa conversación no quiere decir que esté en todo a favor de la FIFA, pues en su discurso explicó que comparte muchas inquietudes con Ceferin y la UEFA. Más allá del Mundial, la vida no para en la RFEF. Louzán tiene pendiente otra negociación importante que es la de la renovación de Luis de la Fuente. No salía en los rankings como uno de los seleccionadores mejores pagados de la última Copa del Mundo y, después de ganarla, la intención es extender el vínculo y mejorar las condiciones. «Creo que tenemos al mejor seleccionador de la historia, los títulos le avalan y también su personalidad, su trabajo y su eficacia. En torno a él hay una coincidencia del público español, que le quiere y le admira. Yo le ofrecí la posibilidad de ampliar su contrato, como era lógico, porque no estaba entre los diez mejores del mundo. Ahora lo va a estar, estamos rematando el acuerdo para que esté unos cuantos años más y creo que está muy contento, porque lleva 14 años con nosotros, y espero que pueda rematar su carrera profesional donde ha cosechado sus éxitos más importantes», comentaba Louzán, sin quererlo dar por cerrado pero dejando caer que la extensión probablemente llegará hasta 2032.
ABC•(abc)hace 5 h