
Crítica de ‘Esta soledad’, la ópera prima de Javier Giner: la mejor película española que se presenta en San Sebastián
Conocimos a Javier Giner gracias a la serie Yo, adicto (Disney+), basada en su propio libro y de carácter autobiográfico en el que el creador realizaba un ejercicio de catarsis al contar (a través de su ‘alter ego’, encarnado por Oriol Pla ), su experiencia con las drogas y su posterior proceso de desintoxicación . Se trataba de una ficción descarnada y dolorosa y en eso coincide con su debut en el largometraje, Esta soledad , aunque su estilo sea muy diferente, más despojado y austero, heredero del ‘nuevo cine británico’ y las películas de John Cassavetes , donde se elude cualquier tipo de artificio para ir en busca de un naturalismo sucio que desprende una verdad tan desnuda como arrolladora. La película se presenta en la sección New Directors del Festival de San Sebastián y habla de las consecuencias de una ruptura, de la precariedad que condicionan los vínculos emocionales, del desarraigo, la identidad y las dificultades de salir adelante dentro de un entorno social en crisis. Los caminos solitarios de Leo y Lorea Esta soledad sigue a Leo y Lorea, interpretados por Oriol Pla y Marina Salas , una ‘expareja’ que afronta una separación cuyos motivos apenas se desvelan, pero que deja en ambos una sensación de profunda desolación . Leo trabaja en un supermercado mientras compagina su profesión como actor en talleres y espectáculos. Precisamente, la película se abre con una ‘performance’ de Oriol Pla como ‘clown’ en la que aporta su sabiduría en este registro, un aspecto, el de tener que interpretar un papel mientras se está en el polo opuesto, que vertebra buena parte de la película. Además, Leo se encarga de los cuidados de su padre enfermo hasta su fallecimiento. En ese momento descubrirá que su madre no desapareció de su vida por su propia voluntad, así que iniciará un camino personal para encontrarla. Mientras, Lorea se encuentra sumida en el caos . Se siente una escritora fracasada , tiene un bloqueo emocional que le impide llevar una vida ordenada y se regodea en su tristeza mientras que, de cara a la galería, hace pensar a todo el mundo que está todo bien. Entre las visitas a su madre y la relación de amistad con una presa con la que entablará contacto, tendrá que hacer frente a sus fantasmas. Ambos se encuentran atrapados en sus propios reductos, tanto físicos como emocionales, intentando como pueden buscar una salida a su incapacidad de reaccionar. El descubrimiento de un cineasta indómito Javier Giner demuestra ser un cineasta indómito , alejado de cualquier cliché del cine español contemporáneo, un espíritu libre a contracorriente que explora los vericuetos más profundos del alma humana sin miedo, con pudor, y con espíritu kamikaze. Es una obra lastrada por la melancolía , como esa melodía que Leo entona con su trompeta, repleta de escenarios marginales, de parajes industriales alejados del aburguesamiento que se impone en las producciones actuales. Una obra de raigambre proletaria , en la que se siente la escasez de recursos, ya sea a la hora de atender a un padre necesitado de cuidados o de ahondar en el enigma de la orfandad del personaje de Leo. La identidad es otro de los temas estructurales de Esta soledad , que tiene su origen en la obra teatral Fuga de cuerpos, de María Velasco . Se trata de personajes perdidos que no saben cuál es su lugar en el mundo y que sufren por descubrirlo, ejemplos de una generación perdida con aspiraciones culturales que quedaron por el camino. En Esta soledad importa tanto lo que se dice como lo que no. De hecho, muchas de las escenas más importantes, y también las más hermosas, transcurren sin palabras , como el final, uno de los mejores del cine español reciente, en el que los dos protagonistas coinciden por primera vez en pantalla. Oriol Pla y Marina Salas componen dos personajes memorables , que se quiebran a sí mismos, frágiles hasta la médula, de una intensidad rabiosa por momentos, y de una inseguridad tan fogosa en otras, que los quema por dentro. Una película deslumbrante y sin duda, la ópera prima del año.










