Corredera eleva la exigencia tras las dos derrotas del Sporting en casa: "No estamos en un club cualqueira"
Álex Corredera no buscó excusas este miércoles en Mareo, en el regreso al trabajo del equipo después del tropiezo del Sporting ante el Eldense. El centrocampista rojiblanco hizo autocrítica después de que Alejandro Irarragorri señalara la necesidad de dar un paso al frente en el césped durante su entrevista con LA NUEVA ESPAÑA, reconoció que el equipo está lejos todavía de la versión que pretende ofrecer y puso especialmente el foco en los problemas ofensivos. Dos goles en las cinco primeras jornadas son demasiado pocos para un equipo con las aspiraciones del Sporting. «Es un escenario muy pobre para lo que queremos, para lo que queremos ser y, por supuesto, para sumar puntos», afirmó. El vestuario todavía digiere una derrota ante el Eldense que dejó muy malas sensaciones. «Fue un partido muy espeso del equipo. Estuvimos, creo, bastante desordenados», reconoció Corredera, que explicó que la plantilla ya ha analizado lo sucedido. «Nos costó enlazar buenos momentos de juego», añadió. El golpe fue todavía mayor por la forma en la que llegó: «Ya no solo no eres capaz de ganar, sino que te ganan». El centrocampista admitió que las horas posteriores al encuentro fueron complicadas. «Las sensaciones después del partido fueron jodidas, malas. Hemos pasado 48, 72 horas jodidas, como toca», señaló. El mensaje ahora es pasar página cuanto antes y reaccionar este sábado ante el Andorra. «Tenemos que mejorar y sumar tres puntos para volver a encauzar un poco todo. Eran tres puntos muy importantes y ahora tenemos que recuperarlos». Corredera considera que, más allá de la clasificación después de cinco jornadas, lo fundamental es que el Sporting muestre una evolución reconocible. «A mí, más que los puntos en sí, lo que más me ocupa y me preocupa es que el juego del equipo evolucione y cada semana veamos un equipo mejor, un equipo más fuerte», explicó. Una progresión que, a su juicio, se había percibido hasta el encuentro ante el Eldense. «El otro día fue un golpe duro porque no vimos ese equipo que queríamos ver. Toca retroceder, volver a armarse y trabajar muchas cosas que no se hicieron bien. Ahora mismo, y más después de lo del otro día, solo pensamos en Andorra, en sumar tres puntos, ponernos con diez y mejorar sensaciones». Para el rojiblanco, el Sporting está respondiendo atrás, pero tiene un importante déficit cuando se acerca al área rival. «Creo que el equipo está haciendo un trabajo defensivo bastante bueno. Hemos encajado tres goles en cinco partidos. Son números bastante buenos, obviamente mejorables, pero aceptables», valoró. El problema aparece más arriba. «Tenemos un debe grande en el juego, sobre todo en tres cuartos. Nos falta acelerar muchísimas acciones y ser mucho más dañinos para el rival». Por eso reclama un paso adelante colectivo en Andorra. «Va a ser un partido de mucho tú a tú, de ir mano a mano muchas veces con el rival», explicó Corredera, que pide a los futbolistas «querer quedarse el balón, asociarse, robar y transitar» y ser capaces de jugar durante más tiempo en campo contrario. «Hemos metido dos goles. Es un escenario muy pobre para lo que queremos. Necesitamos mejorar ahí. No es cosa solo de la gente de arriba, es cosa de todos». Corredera también salió en defensa de la exigencia de El Molinón después de los silbidos que acompañaron al equipo frente al Eldense. Para el centrocampista, la presión de la grada no puede utilizarse como excusa. «Si algo ha demostrado El Molinón es que sabe lo que quiere y, sobre todo, que valora cuando el equipo hace las cosas bien más allá del resultado», aseguró. Y puso como ejemplo la reacción de la afición tras el encuentro ante el Girona. «Si El Molinón pesa en algunos momentos es porque lo que está viendo no es lo que quiere ver y los jugadores no estamos dando el nivel. Nos lo hace saber y me parece bien», afirmó. «Es la única manera de entender lo que este club y esta afición exige y merece». Su mensaje fue todavía más contundente: «Es momento de los jugadores, de asumir la camiseta que llevamos, que es una camiseta muy importante, y asumir que no estamos en un club cualquiera». Corredera pidió «pocas palabras y mucho trabajo» y rechazó cualquier intento de maquillar el comienzo del Sporting. «El que crea o eche balones fuera diciendo que el otro día se hizo un buen partido o que el equipo está haciendo todo lo regular que debe se está engañando, porque no es así». El centrocampista también explicó cuál es el Sporting que pretende construir Nicolás Larcamón. Sin balón, «un equipo que presione alto, que intente agobiar al rival, robar en campo contrario y defender lo más lejos posible de su portería». Con balón, reconoce que todavía queda mucho camino. «Es donde más debe tenemos», afirmó. El objetivo es acabar convirtiéndose en «un equipo dominador», capaz de recuperar rápido la pelota, instalarse en campo contrario y generar ocasiones. «Ahí está nuestro debe. En esa faceta el equipo no está haciendo las cosas lo suficientemente bien como para cumplir con ese plan de juego», concluyó.
Sporthace 23 h