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Miles de personas claman contra el proyecto de ampliar el aeropuerto de Ibiza: "¡AENA, a la trena!"

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  1. 20 de septiembre
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    Más reciente20 sept, 19:02

    Miles de personas protestan en la calle contra la ampliación del aeropuerto de Ibiza

    Ibiza, 20 sep (EFE).- Unas 2.500 personas, 5.000 según Delegación de Gobierno de las Islas Baleares, han salido este domingo a la calle para protestar contra la ampliación que proyecta Aena en el aeropuerto de Ibiza, en la manifestación convocada por la Asociación Joves d’Eivissa (AJE) para escenificar un rechazo al que se han adherido 50 entidades de la isla. La protesta ha comenzado pasadas las 18.00 horas en paseo de Vara Rey y ha recorrido el centro de la ciudad entre cánticos que reivindicaban que Ibiza “es una isla y no un parque temático” y que criticaban su situación actual: "Mires donde mires, todo son guiris”. Hacia las 20.00 horas, la manifestación ha alcanzado el Parque Reina Sofía donde ha tenido lugar la lectura del manifiesto por parte de representantes de la agrupación de jóvenes ibicencos. El escrito, secundado por medio centenar de asociaciones, denuncia que el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III) para el aeropuerto de Ibiza prevé “un crecimiento desmesurado e insostenible de la capacidad de carga turística” de la isla. "Creemos firmemente que Aena no quiere mejorar la infraestructura presente, esencial por la movilidad de los residentes, sino incrementarla para favorecer la masificación y el aumento de visitantes en las Pitiusas”, han señalado los portavoces. El manifiesto también denuncia que se quiere “convertir el aeropuerto en una caja registradora de la cual se lucrarán solo unos pocos” e insiste en que Ibiza “no puede crecer indefinidamente” porque “el agua tiene límites, el territorio es finito y los recursos se acaban”. “¿Por qué razón no se tendría que limitar el número de turistas?”, han preguntado los organizadores de la protesta, que también han aclarado que no cuestionan que Ibiza reciba visitantes, sino “un modelo que se basa en la extracción de recursos naturales y sociales, en que el beneficio turístico ya no se refleja en un bienestar claro para la población residente y trabajadora”. “No queremos una Ibiza más grande, queremos una Ibiza habitable. Los jóvenes queremos poder vivir aquí, estudiar aquí, trabajar aquí y construir nuestro futuro aquí”, han reclamado. El DORA III, aprobado por el Consejo de Ministros esta semana con las inversiones previstas por Aena en los próximos cinco años, proyecta para el aeropuerto de Ibiza el paso de 9.173.500 pasajeros en 2027 y un incremento hasta los 9.718.800 para 2031. EFE (foto) (vídeo) 1011538

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  3. Primera noticia20 sept, 18:35

    Miles de personas claman contra el proyecto de ampliar el aeropuerto de Ibiza: "¡AENA, a la trena!"

    La isla no vivía una manifestación de estas proporciones desde que el PP de Jaume Matas construyó hace veinte años unas autovías también asociadas a la masificación turística que podría recrudecerse con una reforma que doblará el número de puertas de embarque de la terminal de es Codolar Por qué Ibiza se moviliza contra la macroampliación del aeropuerto Hay movimientos en apariencia imperceptibles que ponen en marcha un mecanismo mucho más grande. La tarde del domingo 20 de septiembre miles de personas -unas 5.000, según las cifras facilitadas por Delegación del Gobierno- han salido a la calle en Eivissa para protestar contra los planes del Gobierno de España y AENA para ampliar el aeropuerto . En el momento de escribir estas líneas, la Delegación del Gobierno no había concretado la cifra de asistentes. La isla llevaba veinte años sin manifestaciones masivas, con una excepción que habría que coger con pinzas: la campaña para evitar las prospecciones petrolíferas en el Mediterráneo a la que incluso se sumaron el PP y la patronal hotelera. Entonces, 2014, el Ejecutivo de Mariano Rajoy convertía la gestión de los aeropuertos españoles en una empresa semipública, vendiendo la mitad de su capital a grupos de inversión. Por la terminal de es Codolar pasaban en aquel momento 5,7 millones de pasajeros al año. Una cifra al alza. En 2008, cuando comenzó la penúltima reforma del aeropuerto ibicenco, eran 4,6 millones. En 2025, fueron casi el doble, más de 9 millones. Enaire, la sociedad estatal que posee el 51% de las acciones de AENA y que preside Maurici Lucena i Betriu –economista y ex diputado del PSC en el Parlament de Catalunya– planea invertir 230 millones de euros entre 2027 y 2032 para duplicar el número de puertas de embarque. De las 17 actuales a 32. “AENA, escolta, no volem més portes! ” -“AENA, escucha, no queremos más puertas”- ha sido una de las consignas más coreadas en una manifestación convocada por la Associació de Joves d’Eivissa y secundada por decenas de entidades tan dispares como el Col·legi d’Arquitectes de les Illes Balears, la Aliança per l’Aigua, el Institut d’Estudis Eivissenc o colectivos ecologistas como el Grup d’Estudis de la Natura-GOB o Amics de la Terra. “Que Eivissa no se acabe de prostituir” “Que Eivissa no se acabe de prostituir”, contesta Marc Roig Pereira –generación Z y una senyera a la que leha añadido una gran estrella celeste entre los cuatro castillos que decoran los extremos de la bandera insular– cuando se le pregunta qué le ha movido a sumarse a la protesta. Este gironí pasa los veranos en la isla desde que tiene uso de razón. “Hola, iaia ”, saluda a la mujer que creó su vínculo con Eivissa. La marcha contra la ampliación del aeropuerto de Eivissa, a su paso por Vara de Rey Emma Roig, su abuela, visitó “este paraíso” por primera vez cuando tenía diecisiete años, en el 66. “Y ya no tiene nada que ver con lo que fue. Por eso es una vergüenza que no nos demos cuenta de que se está muriendo. Yo no nací aquí, pero también me considero ibicenca”. Su nieto añade: “Si ampliamos el aeropuerto, abrimos la puerta a la destrucción total. Ojalá la manifestación de hoy sirva para que la gente tome conciencia de lo que pasa. Pero es verdad que la isla es muy especial en ese sentido. Cuesta…”. Esa es la sensación que se respira a las cinco y pico en Vara de Rey, el paseo que se trazó junto a los accesos de la ciudad antigua para que los burgueses se pasearan a principios de siglo bajo los álamos; el epicentro de la vida social en la capital de la isla. Queda apenas un cuarto de hora para que arranque la marcha y hay cuatro gatos. Cincuenta, sesenta personas contadas. Entre ellas, muchas caras conocidas del activismo medioambiental, lingüístico, cultural, algún político –en activo o en la reserva– de coaliciones de izquierdas o catalanistas. De fondo, se escuchan los rasguidos de la cinta americana. Un grupo de chicos y chicas –de la edad de Marc– terminan de ensamblar cartones y palos. Pancartas donde se leen lemas tan explícitos como “AENA a la trena”, “Turismo masivo, ¿y yo dónde vivo?” o “ Massificació i turisme, o menjar ?” Otros, son más sutiles pero no menos ácidos: tres flamencos y dos palabras que juegan con el nombre de una de las aerolíneas británicas que hacen su agosto gracias a las múltiples conexiones que de mayo a octubre tiene el aeropuerto de Eivissa con el Reino Unido: “ Easy Death ”. No son pocos los turistas que miran con extrañeza lo que ocurre en mitad de sus vacaciones. Alguno saca el móvil, amplía el zoom, enfoca, graba. "Ja no hi cabem": los manifestantes denuncian la masificación turística durante la marcha Una protesta que crece a cada paso Cuando los cientos, quizás ya más de mil personas, que se han reunido en el paseo comienzan a caminar, el reloj marca un retraso de veinte minutos sobre el horario previsto –la calma insular siempre manda–, pero no deja de llegar gente y gente. Esa será la tónica mientras se avance por el Carrer Aragó, estrecho y sombreado. La concentración se estira como una llonganissa , la sobrasada más fresca y untuosa que sale de la matanza. Un vecino, con una niña en brazos, se queda bloqueado por los manifestantes. Tendrá que esperar a que circule la ristra para sacar su coche. Desesperado, grita: “¡ Iros al aeropuerto que yo tengo que ir a trabajar! ¡Seguro que el jefe de AENA está en su casa descansando!”. La cabecera ignora la queja y sigue versionando el estribillo de Flors de baladre , un tema de Uc!, el grupo que revivió el cancionero popular ibicenco a ritmo de folk entre los estertores del franquismo y la Transición: “ Eivissa no se ven ni per deu ni per cent! ” Es quizás la proclama que resume todos los motivos que empujan a los ciudadanos que se quejan de los efectos de la masificación turística. Una hidra de múltiples tentáculos que, según estudios socioeconómicos como el Informe Fènix (presentado esta semana en Eivissa) golpea en forma de especulación inmobiliaria, consumo desmesurado de agua o colapso en las carreteras, empobreciendo a la mayoría de la población a través del descenso del PIB per cápita. La contradicción de la “contención” Los silbatos, la batucada, las castanyoles , la flaüta y los tambores de ball pagès, también los gritos, ganan volumen cuando la protesta llega a la mitad de la Avinguda d’Espanya. Allí está la sede del Consell. El PP, que gobierna todas las instituciones de la isla (y en casi todas, con mayoría absoluta), dice compartir el eslogan que vertebra la protesta: “No queremos ampliación”. Por eso, más de un manifestante decía no entender por qué Vicent Marí, el presidente insular, había aplaudido la decisión de United Airlines de volar cuatro veces a la semana durante la próxima temporada turística desde Newark, New Jersey. Para viajar a Menorca, un ibicenco debe hacer escala en Palma, pero a partir de mayo, la isla tendrá conexión directa a Estados Unidos. Una noticia que, además del Consell, también aplaude Fomento del Turismo, una patronal enfocada desde hace años en apuntalar a la isla como una meca mediterránea del lujo. La batucada y los instrumentos tradicionales ponen ritmo a la marcha “Llevamos años denunciando la actuación irresponsable de AENA en el aeropuerto de es Codolar. Los servicios aeroportuarios son cada vez más pésimos. Las condiciones laborales y de mantenimiento y limpieza son lamentables, hay falta personal. Ahora, ha habido vertidos en pleno parque natural… Antes de realizar inversiones faraónicas hay que modernizarlo, sin convertir al aeropuerto en una discoteca los domingos por la tarde para conseguir máximos de recaudación. No tiene ningún sentido”, explica por audio José Vicente Marí Bosó, presidente de los populares ibicencos y diputado en el Congreso. Tres millones de turistas en una isla de 168.000 habitantes El Institut d’Estadística de les Illes Balears matiza el argumentario del político conservador. La “contención” –principal arma dialéctica del Govern que preside Marga Prohens– en Eivissa significó un récord de turistas en 2025, casi 3,4 millones. Son 250.000 visitantes más de los que desembarcaron en 2019, antes del covid, cuando el PP recuperó el control del Consell, encargado de promocionar los atractivos de la isla en ferias y convenciones. Un aumento del 8% en apenas una década… y con el apagón de la pandemia por medio. El Índex de Pressió Humana –que también elaboran los funcionarios de la comunidad autónoma– también confirma que la masificación no es un suflé que se desinfla sino todo lo contrario: el 30 de junio 300.000 personas coincidieron en Eivissa (15.000 más que en la misma fecha de 2019), una isla en la que están censados 168.000 habitantes. Esa evolución la ha visto mejor que nadie Victoriano Martín, uno de los vecinos que participan en la marcha. Vallisoletano, llegó a Eivissa en 1984 y dos años después ya estaba trabajando en el aeropuerto. Fue operario de rampa durante tres décadas y pico, hasta que se jubiló en 2020. Siempre con Iberia: –Al principio –cuenta– sólo estábamos nosotros… y Aviaco. Todo era mucho más pequeño… y ya había turismo en la isla, ¡ojo! Luego llegó Spanair, hasta que quebró y aprovechó Ryanair para quedarse con el pastel de los vuelos baratos. Y entre medias, todas las compañías extranjeras. Aquello siempre ha estado en obras. Yo he visto varias reformas… y muchas creo no hacían falta. Era para pedirle dinero al Gobierno. Cuando terminaron los fingers , figúrate cómo estarían hechos, que cedió por el peso del avión. –¿Y por qué sale a protestar, Victoriano? –¡Porque no estoy a favor de que se construya un aeropuerto más grande todavía! ¡Tiene mucha cara esa gente! El campo de minas del PSOE Si las cifras turísticas son un territorio espinoso para el PP, la reforma de es Codolar es un campo de minas para el PSOE. Los socialistas ibicencos “reiteraron” su rechazo a la ampliación del aeropuerto con un comunicado que choca con la postura de AENA. La empresa semipública calificó como “anticonstitucional” a principios de septiembre la propuesta de Més per Mallorca para que la gestión de los aeropuertos de Mallorca, Menorca y Eivissa se gestionen de manera compartida entre el Estado y la comunidad autónoma –una idea apoyada por los populares, rechazada por Vox y ante la que el PSIB se puso de perfil absteniéndose cuando se votó en el Parlament balear. “Yo entiendo que los dirigentes locales de PP y PSOE se opongan a la ampliación del aeropuerto y aplaudo que lo hagan, pero no se puede negar que cuando se han reunido con AENA, la actitud de unos y de otros ha sido la misma: servilismo”, ha comentado durante la manifestación Óscar Rodríguez Aller, coordinador de Esquerra Unida en las Pitiüses y conseller en la oposición en la máxima institución ibicenca. Mientras razonaba el comunista, decenas de aviones de cartón sobrevolaban sobre su cabeza –y la cabeza de una giganta– con el mismo mensaje: “STOP”. “Quieren convertir el aeropuerto en una caja registradora de la que sólo se lucrarán unos pocos. Eivissa no puede crecer indefinidamente. La insularidad nos condiciona. Los recursos son finitos y se acaban. No cuestionamos el turismo sino un sistema basado en la extracción. El beneficio turístico ya no se refleja en un bienestar claro para la población residente y trabajadora”, clamó un portavoz de la Associació de Joves d’Eivissa al final de la marcha. El manifiesto se lee en es Portal Nou, a los pies de las murallas renacentistas de Dalt Vila. Sólo se utiliza el catalán, nadie se queja en voz alta. Lo remató Marga Torres, presidenta de la Associació de Joves d’Eivissa con un tono donde se mezclaban vehemencia y emoción optimista: “AENA, administraciones, os preguntamos… ¿Por qué aumentar el número de puertas y mostradores de facturación si no se quiere aumentar el número de turistas? ¿Por qué aumentar la zona para atender a los vuelos que vienen desde fuera del espacio Schengen si se apuesta por la contención? Y, más importante, ¿por qué cony tocáis ses Salines?”. Tras un aplauso cerrado, los ibicencos que salieron de casa para protestar se fueron dispersando. Cae la noche y pronto se escuchan los ronquidos de una persona sin hogar que duerme sobre el césped donde un rato antes se clamó contra la ambición de ampliar el aeropuerto de Eivissa.

    elDiario.eselDiario.esPablo Sierra del Sol, Marcelo Sastre