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Marruecos celebra elecciones legislativas para renovar sus 395 escaños

En resumen

Marruecos celebra elecciones legislativas para elegir a los 395 diputados de la Cámara de Representantes por un periodo de cinco años. Unos 15,8 millones de electores están llamados a votar en unos comicios marcados por el desencanto político y la baja movilización juvenil. La participación se situaba en torno al 11,3 % al mediodía, según datos del Ministerio del Interior.

Resumen redactado por HeraldLoop a partir de 9 fuentes · actualizado hace 4 h

Qué ha cambiado

  1. 21 sept, 09:16¿Quién vota? ¿Qué se vota? Claves para entender las elecciones en Marruecos · Infobae
  2. 21 sept, 14:31¿Quién vota, qué se elige y cómo funciona? Marruecos celebra elecciones en plena crisis migratoria en Ceuta · 20minutos
  3. 21 sept, 23:53Marruecos vota con el Gobierno dividido y sus jóvenes desencantados en plena crisis de Ceuta · El Mundo
  4. 22 sept, 03:45Marruecos vota mientras sus jóvenes quieren irse · El País
  5. 22 sept, 07:16Marruecos celebra unas parlamentarias marcadas por el desencanto entre los jóvenes y la crisis en Ceuta · Europa Press
  6. 22 sept, 07:46Marruecos celebra unas parlamentarias marcadas por el desencanto entre los jóvenes y la crisis en Ceuta · Infobae
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Cobertura cronológica

  1. Hoy
  2. Más recientehace 4 h

    La participación en las elecciones parlamentarias de Marruecos se sitúa en torno al 11,3%

    La participación en las elecciones parlamentarias que se celebran este miércoles en Marruecos se sitúan en torno al 11,3% a nivel nacional, según datos recabados sobre las 12.00 horas (hora local) por el Ministerio del Interior del país, que ha detallado que la población tendrá hasta las 19.00 horas para ejercer su derecho a voto. A las 10.00 horas, dos horas después de la apertura de centros electorales, la participación era de tan solo el 4,2%, tal y como ha informado Ministerio, que ha apuntado en un comunicado a que la jornada electoral "sigue adelante y se desarrolla con normalidad en las distintas prefecturas y provincias". Está previsto que las autoridades anuncien los resultados preliminares a lo largo de la mañana de este jueves tras unos comicios a los que han concurrido un total de 27 partidos políticos que compiten por los 395 escaños de la Cámara de Representantes, la Cámara Baja del Parlamento, según informaciones del diario 'L'Opinion'. En este proceso, 305 asientos se eligen en circunscripciones locales, mientras que los otros 90 son repartidos entre las doce regiones del país --con cada una de ellas teniendo entre tres y doce representantes--. En total compiten 1.850 listas con 7.288 candidatos, de los cuales 2.658 son mujeres. Las elecciones parlamentarias están marcadas, precisamente, por las dudas sobre la participación, especialmente por parte de los jóvenes, ante el creciente desencanto con la situación política y económica, así como por las tensiones con España derivadas de la crisis de finales de julio con la entrada irregular de decenas de miles de personas a Ceuta. Esta cita electoral constituye, por lo tanto, un momento clave para medir la participación y la evolución de la movilización ciudadana.

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  3. Ayer
  4. Seguimiento22 sept, 20:08

    Marruecos vota en unas elecciones marcadas por la desafección, Ceuta y un jefe del fútbol que puede acabar como primer ministro

    La desconexión con un sistema político en el que el rey determina las prioridades políticas es especialmente evidente entre los jóvenes, que reclaman mejoras en el empleo y los servicios públicos Tribuna - Marruecos: ¿para qué sirven las elecciones? Por Anass Ben Salah Marruecos celebra el miércoles unas elecciones legislativas marcadas por el desencanto ciudadano apenas dos meses después del cruce masivo que desbordó la frontera con Ceuta . Los comicios renovarán los 395 escaños de la Cámara de Representantes y determinarán qué partido liderará la próxima legislatura. El sistema político marroquí tiene las trazas de una monarquía constitucional, pero en la práctica está fuertemente escorado a la autoridad del monarca, Mohamed VI. El rey conserva competencias propias, como la presidencia del Consejo de Ministros, y es quien determina quién ocupa las carteras de Asuntos Exteriores, Interior, Asuntos Militares y Asuntos Religiosos. Habitualmente es considerado un sistema híbrido, en el que la labor del Ejecutivo se limita a gestionar las prioridades dictadas por el Jefe del Estado. Alrededor de 15,8 millones de ciudadanos están registrados para votar de una población en edad electoral de unos 28 millones. La inscripción es voluntaria y la distancia entre ambas cifras refleja uno de los grandes problemas de estas elecciones, la desafección. En las últimas elecciones, las de 2021, alrededor de la mitad de los inscritos no acudió a las urnas. La desconexión es especialmente evidente entre los jóvenes. Apenas un 4% de los registrados tiene entre 18 y 24 años, mientras que los mayores de 60 representan más del 29%. La juventud marroquí ha vivido un año marcado por la estela de las movilizaciones que pusieron sobre la mesa demandas relacionadas con el empleo, los servicios públicos —como la sanidad y la educación— y las desigualdades sociales. En este caso, la distancia de los jóvenes respecto a las urnas será, precisamente, una de las grandes incógnitas de los comicios. De la desafección a la crisis de Ceuta Es precisamente ese malestar juvenil el que conecta las elecciones con la crisis en Ceuta los pasados 30 y 31 de julio. Según estimaciones oficiales, más de 70.000 personas atravesaron entonces la frontera en un movimiento masivo que desbordó las capacidades de la ciudad autónoma y volvió a tensionar las relaciones entre España y Marruecos. Entre los testimonios recogidos entonces por elDiario.es se repetían las mismas inquietudes: “No tenemos trabajo en nuestro país” o “los salarios son muy bajos”. Esos testimonios, sumados a las imágenes de miles de jóvenes tratando de abandonar el país, introdujeron en plena precampaña una pregunta incómoda para las autoridades y los partidos políticos marroquíes: por qué una parte de la población está dispuesta a marcharse. El cruce masivo reactivó momentáneamente el debate sobre Ceuta y Melilla, pero conforme avanzó la campaña el discurso perdió presencia frente a las cuestiones sociales y económicas El cruce masivo también reactivó momentáneamente el debate sobre Ceuta y Melilla. Varios dirigentes políticos como Nizar Baraka, líder de Istiqlal y ministro de Equipamiento y Agua, y Abdelatif Uahbi, ministro de Justicia y dirigente del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), volvieron a hacer referencia a la reivindicación marroquí sobre ambas ciudades. Aun así, conforme avanzó la campaña en estas últimas dos semanas, el discurso perdió presencia frente a cuestiones sociales y económicas. El episodio de Ceuta sigue condicionando la propia jornada electoral. Marruecos ha reforzado de forma extraordinaria la frontera de Castillejos con la ciudad autónoma ante los llamamientos difundidos en redes sociales para intentar un nuevo cruce coincidiendo con el mismo día de las elecciones. Según fuentes locales, hay alrededor de 3.000 efectivos desplegados, entre policías, gendarmes y unidades militares. Una economía que crece, pero no llega a todos El malestar social convive, sin embargo, con unas cifras macroeconómicas que muestran una economía en expansión. El Alto Comisionado para la Planificación estimó que la economía marroquí creció alrededor de un 4,8% interanual durante el segundo trimestre de 2026, impulsada por la recuperación agrícola, los servicios y una fuerte demanda interna. El FMI, por su parte, proyecta un crecimiento del 4,4% para el conjunto del año. Además, Marruecos vive un importante crecimiento inversor con la construcción de carreteras, líneas ferroviarias, aeropuertos, estadios y proyectos vinculados a la estrategia de modernización y mejora de los espacios urbanos relacionada con la celebración del Mundial de fútbol masculino de 2030. Tres partidos y un Parlamento dividido La carrera electoral vuelve a estar protagonizada principalmente por las tres formaciones que han gobernado juntas desde 2021: la Agrupación Nacional de Independientes (RNI), el Partido Autenticidad y Modernidad (PAM) e Istiqlal. El RNI ganó las últimas elecciones con alrededor del 29% de los votos y situó a Aziz Akhannouch al frente del Gobierno. El PAM fue segundo, con un 14%, e Istiqlal obtuvo aproximadamente un 10%. Akhannouch ya anunció que no aspiraría a continuar como jefe del Ejecutivo, lo que ha abierto la carrera por su sucesión. En general, el sistema electoral en Marruecos favorece la fragmentación parlamentaria y hace necesaria la formación de coaliciones. La Constitución del país establece que el Rey Mohamed VI debe ser el responsable de nombrar al jefe del Gobierno entre los miembros del partido que termine en primera posición, pero el elegido no tiene por qué haberse presentado como candidato a diputado. Fouzi Lekjaa, el nombre que centra las miradas En esa carrera por el Ejecutivo, Fouzi Lekjaa se ha convertido en una de las principales figuras de la campaña. Los medios marroquíes y expertos políticos del país lo sitúan entre los nombres con opciones de alcanzar la jefatura del Gobierno si el PAM consigue ganar las elecciones, aunque en Marruecos no se permiten las encuestas electorales y, por tanto, no existen sondeos públicos que permitan establecer un favorito mediante intención de voto. El atractivo político de Lekjaa se explica por combinar un perfil tecnocrático, proximidad al aparato institucional y una enorme visibilidad pública vinculada el fútbol Lekjaa es actualmente ministro delegado encargado del Presupuesto y desde 2014 preside la Federación Real Marroquí de Fútbol. Su incorporación al PAM se produjo apenas unos meses antes de las elecciones y le ha colocado rápidamente en el centro de numerosos actos de campaña. Su atractivo político se explica por combinar el perfil tecnocrático, proximidad al aparato institucional y una enorme visibilidad pública vinculada el fútbol. Durante su etapa al frente de la federación, la selección marroquí alcanzó las semifinales del Mundial de Qatar de 2022 y los cuartos de final en 2026. Mohamed VI le encargó además dirigir el comité encargado del Mundial 2030, que coincidirá con la nueva legislatura. La presencia de Lekjaa también ofrece al PAM una figura reconocible en un momento en el que el partido aspira por primera vez a terminar encabezando el pódium electoral y desplazar al RNI. Sin embargo, el propio Lekjaa ha evitado confirmar públicamente que aspire a la jefatura del Ejecutivo.

    elDiario.eselDiario.esSoraya Aybar Laafou
  5. Infobae
    Seguimiento22 sept, 15:18

    Marruecos vota con la herida abierta del éxodo de jóvenes

    Mar Marín Rabat, 22 sep (EFE).- Marruecos afronta este miércoles una cita con las urnas con un fuerte despliegue policial en la frontera con Ceuta para evitar nuevos pasos irregulares tras el reciente cruce de decenas de miles de jóvenes, una herida que atraviesa a una generación que se siente olvidada en su país. Pocos hablan en la calle de estas elecciones, que estarán dominadas por la abstención, tras una campaña de perfil bajo en un país golpeado por la mayor crisis migratoria registrada en sus fronteras. Más de 70.000 personas, según las autoridades españolas, cruzaron desde territorio marroquí hacia Ceuta el 30 y 31 de julio. El episodio desencadenó una crisis humanitaria en el enclave español, tensiones diplomáticas entre Madrid y Rabat y roces con Bruselas, además de alimentar en Marruecos los reclamos patrióticos sobre Ceuta y Melilla, las dos ciudades españolas en el norte de África. Los discursos oficiales no mencionan a las víctimas -al menos 141, según organizaciones civiles- y raramente se refieren a los miles de jóvenes que todavía permanecen en Ceuta. La salida masiva a Ceuta confirma la tendencia apuntada por una encuesta de Afrobarometer en 2025: Más de la mitad de los menores de 30 años marroquíes se plantean emigrar y, de ellos, el 53 % lo haría de manera irregular si fuera necesario. La tasa media de desempleo, en torno al 13 %, trepa hasta el 38 % entre los menores de 25 años. Cuatro de cada diez jóvenes son 'ninis', es decir, ni estudian ni trabajan. Para la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) no se trata solo de precariedad económica. "La desesperanza ha dejado de ser un sentimiento individual para convertirse en la identidad de toda una generación", que ve en la migración una expresión de rechazo contra la desigualdad, "la corrupción, el autoritarismo y el abuso de poder". Ese también fue el detonante del movimiento GENZ212 que estalló hace un año tras la muerte de ocho mujeres embarazadas en un hospital. Las protestas se han diluido por las detenciones masivas y las condenas de hasta 15 años para sus simpatizantes. Paralelamente, organizaciones internacionales, como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, denuncian el uso del Código Penal contra activistas, periodistas independientes y usuarios de redes sociales. Si la contienda se midiera por los indicadores macroeconómicos, el Ejecutivo saliente, liderado por el magnate Aziz Ajanuch, podría presumir de gestión. El PIB creció un 4,9 % en 2025 y el Banco Mundial proyecta un 4,2 % este año. Iniciativas como el megapuerto de Tánger Med, la expansión de las industrias automotriz y aeronáutica y la inversión prevista de 19.000 millones de euros vinculada al Mundial de 2030 -que Marruecos organiza con España y Portugal- alimentan el relato oficial de un país inmerso en un proceso de modernización. En la calle, sin embargo, la macroeconomía choca con la cesta de la compra. El salario mínimo no llega a 340 euros mensuales y no alcanza los diez euros por jornada en el campo. Según el HCP, el órgano estadístico marroquí, casi el 40 % de los hogares se endeudan para cubrir gastos y el 75 % consideran que su nivel de vida ha empeorado. El resultado electoral no alterará los pilares del Estado, encabezado por el rey, que concentra importantes atribuciones ejecutivas y religiosas como Amir Al Mouminine (Comendador de los Creyentes) y es jefe supremo de las Fuerzas Armadas. Las urnas elegirán a los 395 miembros de la Cámara de Representantes. La legislación favorece una representación parlamentaria fragmentada, con un reparto de escaños según el censo electoral y no los votos válidos emitidos. El rey nombrará al jefe de Gobierno entre los miembros del partido más votado. El Palacio conserva, además, la facultad de designar a los "ministros de soberanía": Exteriores, Interior, Defensa y Asuntos Religiosos. ¿Quién ganará estas elecciones? Los analistas no lo dudan, la abstención, que podría superar el 50 %. Para votar es necesario inscribirse en el censo electoral. Lo están 15,8 millones de personas sobre una población de unos 38 millones. Los jóvenes de entre 18 y 24 años representan apenas el 4 % del registro. Las estimaciones sitúan, sin embargo, en cerca de 28 millones el número de marroquíes con derecho a voto. Para los expertos, esta diferencia prueba el desinterés electoral. Las encuestas están prohibidas en Marruecos, pero los portales de apuestas coinciden con las previsiones de la calle: continuidad de la coalición gobernante, integrada por la derecha y los nacionalistas. El principal desafío del nuevo Gobierno, resume a EFE el profesor de Derecho Constitucional Amine Essaid, será "reconstruir la confianza en el panorama político y preservar la paz social". EFE

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  6. Seguimiento22 sept, 07:46

    Marruecos celebra unas parlamentarias marcadas por el desencanto entre los jóvenes y la crisis en Ceuta

    La población de Marruecos está llamada a las urnas este miércoles para unas elecciones parlamentarias marcadas por las dudas sobre la participación, especialmente por parte de los jóvenes, ante el creciente desencanto con la situación política y económica, así como por las tensiones con España derivada de la crisis de finales de julio con la entrada irregular de decenas de miles de personas a Ceuta. En lo relativo a la votación, un total de 27 partidos políticos competirán por los 395 escaños de la Cámara de Representantes, la Cámara Baja del Parlamento, un proceso en el que 305 asientos se eligen en circunscripciones locales, mientras que los otros 90 son repartidos entre las doce regiones del país --con cada una de ellas teniendo entre tres y doce representantes--. Esta cámara es la única en la que sus representantes son elegidos por sufragio universal directo, ya que la Cámara de Consejeros, integrada por 120 escaños, cuenta con miembros elegidos de forma indirecta a través de colegios electorales integrados por las autoridades territoriales, asociaciones profesionales y organizaciones de empleados y empleadores. Por ello, la votación de este miércoles es considerada un importante termómetro del pulso de las sociedad marroquí, especialmente ante las protestas antigubernamentales de 2025 por el deterioro o escasez de servicios públicos, que fueron las de mayor seguimiento en el país africano desde las que sacudieron la región del Rif entre 2016 y 2017. Las movilizaciones, convocadas por los grupos GenZ 212 y Morocco Youth Voice a través de plataformas como Instagram, TikTok y Discord, movilizaron a decenas de miles de personas para protestar contra la corrupción y criticar el gasto destinado por el Ejecutivo a eventos deportivos --incluida la organización del Mundial de Fútbol de 2030 junto a España y Portugal-- pese a la frágil situación de los sectores educativo y sanitario y la elevada tasa de desempleo. El desencanto es especialmente palpable entre las generaciones más jóvenes, algo claramente visible en las citadas manifestaciones --encabezadas por la conocida como Generación Z-- y en la entrada irregular masiva de personas en Ceuta, que se saldó con la muerte de cerca de 140 personas a ambos lados de la frontera y ha tensado las relaciones bilaterales, si bien el Gobierno español ha declarado en varias ocasiones que no consideran que Rabat estuviera detrás de lo sucedido. En este sentido, Miguel Hernando de Larramendi, catedrático de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Castilla La Mancha (UCLM) y miembro del consejo académico del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos (CEARC), ha apuntado en declaraciones a Europa Press a la relevancia de esta "desafección" entre la juventud, antes de destacar que "lo que ocurrió en Ceuta es una enmienda al discurso de la Fiesta del Trono". Así, ha hecho referencia a que el rey Mohamed VI reivindicó en su discurso por la Fiesta del Trono --dado horas antes de los sucesos en la frontera con Ceuta-- los buenos resultados económicos y de desarrollo, en un esfuerzo por presentar una situación de mayor estabilidad de la que denuncian diversos grupos de activistas y organizaciones sociales marroquíes. Los resultados del Afrobarómetro --un instituto panafricano de sondeos y encuestas sociales-- publicados en marzo reflejan, de hecho, que el 60% de los marroquíes citan el desempleo como una de las tres principales prioridades que debería abordar el Gobierno, mientras que, si bien el 71% considera que el país va "en la buena dirección", solo el 44% considera que la situación económica actual es "buena". "Será interesante ver qué participación hay", ha manifestado Hernando de Larramendi, al tiempo que ha reseñado que, sin embargo, "el porcentaje de los jóvenes inscritos en el censo electoral es muy bajo", dado que la mayoría de los que figuran en las listas son "mayores de 35 años", con un importante peso para los mayores de 65. LUCHA ELECTORAL ENTRE LOS PRINCIPALES PARTIDOS La campaña electoral ha estado marcada precisamente por los esfuerzos de los partidos por hacerse con el voto de los jóvenes para impulsar sus aspiraciones en las urnas, en las que el islamista Partido Justicia y Desarrollo (PJD) aspira a recomponerse tras su dura derrota en 2021, cuando pasó de encabezar el Gobierno con 125 escaños a obtener apenas trece. El batacazo del PJD, que había llegado al poder una década antes a raíz de las reformas constitucionales impulsadas al hilo de la 'Primavera Árabe', estuvo acompañado por el ascenso al poder de una coalición de tres partidos liderada por la Agrupación Nacional Independiente (RNI), encabezado por el actual primer ministro, Aziz Ajanuch. La RNI ha centrado su campaña en el eslogan "dignidad y oportunidad para todos" de cara al próximo quinquenio, para el que ha prometido crear un millón de puestos de trabajo, subir el salario mínimo interprofesional y proteger el poder adquisitivo a través de una "red de seguridad social", compromisos con los que espera capear las críticas al Ejecutivo. Por su parte, el Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), la segunda pata del trípode gubernamental, ha optado por el eslogan 'Cambiar de rumbo', a pesar de su papel preponderante en el actual Ejecutivo, algo que espera lograr a través de una agenda propuesta de "crecimiento sostenible" a través del aumento de las pensiones, la creación de un millón de empleos y la reducción del paro hasta el 7% de cara a 2031. El Partido Istiqlal --Independencia, en árabe-- apuesta por su parte por mejorar el poder adquisitivo de la población, luchar contra la corrupción e impulsar un modelo conservador del sistema de valores del país, con la protección de la familia en el centro de su propuesta bajo el lema 'Mi patria, mi futuro'. Asimismo, el PJD aspira a recuperar el respaldo de los marroquíes con un "programa de dignidad" y "restauración de confianza" que tiene como eje articulador la identidad y valores musulmanes, la reforma política y democrática, la defensa de los servicios públicos y la apuesta por una economía productiva centrada en superar los principales problemas de la población. Ante este contexto, Riccardo Fabiani, director para el norte de África del 'think tank' International Crisis Group, ha apuntado en declaraciones a Europa Press que es "improbable" que haya "grandes cambios" en la coalición, ya que no existen partidos opositores que puedan desbancarlos, a excepción de un PJD que "no parece tener la fuerza suficiente para entrar en una nueva coalición de Gobierno". "Es más probable que los mismos partidos formen una coalición similar. Lo más interesante será ver cuál de los partidos gobernantes logra quedar en primer lugar, ya que el rey elegirá al próximo primer ministro de entre sus filas", ha argüido, una línea defendida por Daniel Hernández, investigador sénior no residente para Oriente Próximo y Norte de África del Real Instituto Elcano. Hernández ha recalcado que la situación sigue "dominada" por "los partidos más próximos a Palacio" y ha explicado que las dos principales "variables" son "el orden de los principales partidos políticos para el reparto institucional" y la participación, que "se intuye que será baja y puede reflejar el descontento y la desafección de parte de la ciudadanía". La faceta de la participación podría ser por ello un indicador más claro de la situación del país --dado que el sistema político está bajo la égida del monarca, que cuenta con un gran peso en todas las decisiones--, especialmente a la hora de ver si la población refrenda la dirección del país y respalda que los avances económicos de los que presumen las autoridades están realmente permeando a la sociedad y traduciéndose en mayores oportunidades.

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  7. 21 de septiembre
  8. Infobae
    Primera noticia21 sept, 09:16

    ¿Quién vota? ¿Qué se vota? Claves para entender las elecciones en Marruecos

    Rabat, 21 sep (EFE).- Marruecos celebra el miércoles unas elecciones legislativas de las que saldrá el nuevo Gobierno y los 395 diputados de su Parlamento por un periodo de cinco años. Una cita marcada por el desencanto y el fantasma de la abstención. Se trata de unas elecciones con importantes diferencias sobre el modelo europeo. Por ejemplo, no se permiten las encuestas, el jefe de Gobierno no necesariamente tiene que ser candidato y el Palacio real está estrechamente vinculado a carteras estratégicas del Ejecutivo, los llamados "ministros de soberanía". A continuación, claves para entender las legislativas marroquíes: Marruecos es una monarquía constitucional en la que el rey Mohamed VI, también considerado "Comendador de los creyentes", conserva importantes poderes ejecutivos. Cada cinco años, las legislativas renuevan la Cámara de Representantes (Parlamento), con 395 miembros elegidos mediante un sistema proporcional de listas. El reparto de escaños se calcula sobre los electores inscritos en cada circunscripción y no sobre los votos válidos emitidos, una fórmula que favorece la fragmentación parlamentaria, hace imposible que un partido obtenga la mayoría absoluta y obliga a formar gobiernos de coalición. Los escaños se dividen en circunscripciones locales (305) y regionales (90). Marruecos afronta estos comicios con una representación femenina todavía limitada: sólo seis mujeres accedieron a la actual Cámara de Representantes (Cámara Baja, 395 escaños) tras competir con candidatos varones, mientras que las 90 restantes (22,8 % de la Cámara) obtuvieron su escaño a través de una cuota femenina. En las elecciones legislativas de Marruecos, las mujeres, de acuerdo con esa cuota, concurren por dos vías diferentes: un total de 92 circunscripciones locales mixtas, compitiendo con los hombres, y 12 regionales, estas últimas reservadas exclusivamente a candidatas. Según la Constitución, el rey nombra al jefe de Gobierno "entre el partido político que haya quedado en primera posición en las elecciones a la Cámara de Representantes, atendiendo a los resultados obtenidos". No es necesario que sea candidato, sino que pertenezca al partido más votado. Además, hay carteras estratégicas con relación directa con el Palacio: Asuntos Religiosos, Defensa, Interior y Relaciones Exteriores. Para votar es necesario ser mayor de edad e inscribirse en las listas gestionadas por el Ministerio del Interior, institución que organiza las elecciones. Esta vez hay 15,8 millones de inscritos, cifra que según el Consejo de Europa es "netamente inferior al de las elecciones precedentes y muy por debajo de la población que se estima en edad de votar", 28 millones según las estadísticas. Además, solo el 3% son jóvenes, lo que evidencia la falta de interés en el sistema electoral un año después del surgimiento del movimiento juvenil GENZ212, que pedía mejoras sociales y quedó diluido tras miles de detenciones. De los registrados para votar, un gran porcentaje se abstiene: un 57% en 2016 y casi un 50% en 2021. Los analistas vaticinan una importante abstención el día 23. La Constitución reconoce el derecho a voto de los marroquíes que viven en el extranjero -más de cinco millones, una de las principales fuentes de ingresos de divisas del país-, pero no existe el voto por correo o urnas en los consulados. El marroquí residente en el exterior debe viajar a Marruecos para votar o autorizar a un familiar o conocido inscrito para que vote en su nombre mediante una plataforma digital del Ministerio de Interior. A estas elecciones se presentan 7.288 candidatos agrupados en 1.850 listas de 28 partidos para disputarse los 395 puestos en el Parlamento, más de 18 aspirantes por cada escaño. Las mujeres representan el 36,47% de las candidaturas registradas, impulsadas por la cuota mínima (90 escaños) y un avance en las cabezas de las listas locales. El 57 % de los diputados del actual Parlamento vuelve a presentarse. Y al menos 15 legisladores, según medios locales, han cambiado de partido apresuradamente en un mes para garantizar su asiento. Los tres partidos que han gobernado Marruecos desde 2021 y se perfilan como posibles ganadores de estas elecciones son RNI, PAM e Istiqlal: Agrupación Nacional de Independientes (RNI, centro-derecha), formación del actual presidente del Gobierno, el millonario Aziz Ajanuch. Autenticidad y Modernidad (PAM, liberal). Principal rival del RNI y con protagonismo creciente tras fichar a Fouzi Lekjaa, presidente de la Federación Marroquí de Fútbol y favorito para acceder a la Jefatura de Gobierno, según expertos locales. Istiqlal (PI, nacionalista), encabezado por el ministro de Obras Públicas y Agua, Nizar Baraka. Fundado en 1944, el más antiguo de los grandes partidos marroquíes cuenta con un importante bastión electoral en las provincias del Sáhara Occidental. La oposición está liderada por el islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), que gobernó una década (2011-2021) y ahora apenas cuenta con 13 escaños. La Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP, miembro de la Internacional Socialista), el Partido del Progreso y Socialismo (PPS, excomunista), y el Movimiento Popular (MP, berberista), son tres formaciones históricas que aspiran a recuperar el peso perdido. Tras la represión del GENZ212 -más de mil procesados y 660 en prisión- organizaciones civiles internacionales, como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, alertan de un aumento de la represión en el país. La Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), la más critica, considera que existe una regresión en las libertad de expresión y prensa. En Marruecos existe un margen de crítica contra el Gobierno, pero hay tres ámbitos considerados "líneas rojas" y cuya vulneración puede ser castigada por la ley: la monarquía, la religión y la integridad territorial, que incluye el concepto de soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental.EFE

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