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Juzgan en la Audiencia de Lugo a un hombre por maltratar y agredir sexualmente a la hija de 4 años de su pareja

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  1. Ayer
  2. Infobae
    Seguimiento22 sept, 12:17

    El acusado de maltratar y agredir sexualmente a la hija de su pareja en Lugo admite un azote, pero niega el resto

    El acusado de maltratar y agredir sexualmente a la hija de su entonces pareja, una niña que tenía cuatro años cuando ocurrieron los hechos, ha negado este martes ante la Audiencia Provincial de Lugo la mayor parte de las acusaciones que pesan sobre él y únicamente ha reconocido haberle dado un azote en el culo en una ocasión. La Fiscalía solicita para él 12 años y medio de prisión por tres delitos de maltrato en el ámbito familiar, uno de maltrato habitual y un delito continuado de agresión sexual a menor de 16 años. El procesado, que ha declarado el último tras dos días de proceso, únicamente ha respondido a preguntas de su abogado asegurando que durante el tiempo que convivió con la menor actuó con ella "como cualquier padre, tratando de guiarla y reprenderla cuando era necesario". Ha explicado que nunca tuvo conflictos importantes con la niña, aunque sí "la reñía" en determinadas ocasiones. En este contexto, ha reconocido que en una ocasión le dio un cachete en el culo después de que la menor se orinase encima. Según su versión, la niña tenía problemas para controlar la orina porque se quedaba jugando y no quería dejar de hacerlo. El acusado ha relacionado esta conducta con la situación familiar de la menor y con el hecho de que, según ha señalado, anteriormente no había tenido juguetes y "la ansiedad le podía". Frente a las acusaciones de haberla golpeado, zarandeado o agarrado del pelo y de las orejas, el hombre lo ha negado de forma tajante. También ha rechazado que existiesen comportamientos de carácter sexual con la niña. Así, ha explicado que se duchaba con ella, pero ha defendido que lo hacía con normalidad y que en ocasiones estaba presente la madre de la menor. También ha negado que besase a la niña en la boca y ha señalado que los besos que le daba eran en la cara o en la frente, ya que, según ha afirmado, nunca le han gustado los besos en la boca entre padres e hijos. Asimismo, ha rechazado que existiese el supuesto juego de "las princesas" al que se refiere la acusación. El procesado ha relatado además que la relación con la madre de la niña terminó después de que esta conociese a otra persona. Según su versión, la ruptura se produjo en enero, aunque esta podría haberse producido antes, pero él quiso seguir vinculado a la menor porque "la quería mucho". También ha asegurado que la niña era muy dispersa y que hacía amigos con facilidad, al tiempo que ha señalado que no estaba acostumbrada a tener una figura paterna. En su declaración, ha hecho referencia igualmente a una denuncia anterior presentada por la madre por malos tratos que, según ha indicado, terminó archivada. PERITOS NO OBSERVAN LESIONES FÍSICAS Durante la segunda jornada del juicio también han declarado profesionales sanitarios que atendieron a la niña. Una pediatra del servicio de Atención Temprana ha descrito a la menor como una niña alegre y ha explicado que acudió en varias ocasiones al servicio sin que ella relatase ningún episodio que le hiciese sospechar de una situación de maltrato. La profesional ha señalado además que nunca observó hematomas ni restos físicos de agresiones. Otro de los profesionales que ha intervenido ha sido el médico forense que examinó a la menor después de que se presentase la denuncia. Según ha explicado, acudió al HULA, donde la niña ya estaba siendo atendida por pediatras el día de la denuncia y que no encontró restos de agresión en la exploración. La menor, que entonces tenía cinco años, le habría manifestado que el acusado le daba azotes en el culo, aunque el médico ha asegurado que no observó en ella signos de miedo durante la exploración. También ha declarado una pediatra que participó en la exploración de la niña y que ha reconocido que no recuerda personalmente los detalles de aquella intervención, aunque ha señalado que, si los hechos aparecen recogidos en la documentación médica, es porque así los relataron en su momento. Entre los aspectos que figuran en esa documentación se encuentra la referencia al supuesto juego de "las princesas". Los psicólogos forenses consideran compatibles las declaraciones de la niña con la denuncia Las psicólogas forenses que han intervenido en el juicio han explicado el procedimiento seguido para obtener la declaración preconstituida de la menor, que en aquel momento tenía ya seis años. Según han señalado, la niña estuvo acompañada por una psicóloga durante la prueba y presentó inicialmente una actitud de reserva, respondiendo en numerosas ocasiones que no recordaba lo ocurrido. Las profesionales han explicado que, a medida que fue adquiriendo confianza, la menor comenzó a aportar más información. También han señalado que negó inicialmente algunos hechos que posteriormente pudieron contrastarse con elementos objetivos, como determinadas visitas médicas. Las psicólogas han indicado que no apreciaron en la menor intereses que pudiesen llevarla a mentir sobre lo sucedido y que tampoco la consideraron una niña especialmente sugestionable. A su juicio, su relato presenta consistencia y tanto lo manifestado por ella como su comportamiento son compatibles con una situación como la denunciada. La niña se encontraba en el momento de la declaración en un centro de menores, según se ha expuesto durante la vista. Las psicólogas han destacado las dificultades que presentó inicialmente para prestar declaración y la importancia del acompañamiento recibido por parte de los profesionales de atención a víctimas. La Fiscalía ha elevado antes del comienzo de la vista su petición de pena hasta los 12 años y medio de prisión, aunque en un principio pedía 9 años y medio, así como 12.000 euros de indemnización. La acusación particular, por su parte, plantea también penas de prisión por los distintos delitos de hasta 9 años y una indemnización de 10.000 euros. Además, la acusación solicita diez años de alejamiento y vigilancia y otros tantos de limitación de la patria potestad y para el ejercicio de profesiones vinculadas a menores.

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  3. 21 de septiembre
  4. Infobae
    Primera noticia21 sept, 14:02

    Juzgan en la Audiencia de Lugo a un hombre por maltratar y agredir sexualmente a la hija de 4 años de su pareja

    La Audiencia Provincial de Lugo ha acogido este lunes el juicio contra un hombre acusado de maltratar y agredir sexualmente a la hija de su pareja, una niña que tenía cuatro años en el momento de los hechos. El acusado, que no se encuentra en prisión, se enfrenta a cargos por tres delitos de maltrato en el ámbito familiar, un delito de maltrato habitual y un delito continuado de agresión sexual a menor de 16 años. La Fiscalía solicitaba inicialmente siete meses de prisión por cada uno de los tres delitos de maltrato, lo que suponía un año y nueve meses de prisión, además de seis años por el delito de agresión sexual y otro año y 9 meses por el de malos tratos habituales, lo que supone un total de 9 años y medio. Antes del comienzo de la vista, la fiscal modificó sus conclusiones y elevó la petición por este último delito hasta los nueve años de prisión, por lo que el hombre se enfrenta a una petición de 12 años y medio de cárcel. Además, la Fiscalía solicita diez años de alejamiento y vigilancia y otros tantos de limitación de la patria potestad y para el ejercicio de profesiones vinculadas a menores. Según la acusación, los hechos se produjeron entre finales de 2022 y septiembre de 2023, tanto en el domicilio en el que convivían como en diferentes lugares públicos. Entre los episodios de maltrato que se atribuyen al acusado figuran una bofetada a la menor en el HULA, en el servicio de Atención Temperá, un golpe en el cuello y otro episodio en el que supuestamente la agarró de una oreja y del pelo, en la calle y en un bar. Además de estos hechos, la acusación sostiene que el hombre mantenía con la niña comportamientos de carácter sexual. Entre ellos se encuentran, según el relato llevado al juicio, ducharse con ella, besarla en la boca y tumbarse junto a la menor mientras le decía que estaban jugando a "las princesas". La acusación particular plantea también penas de prisión por los distintos delitos de hasta 9 años y una indemnización de 10.000 euros, frente a los 12.000 euros reclamados por el Ministerio Fiscal. Durante la vista ha declarado una amiga de la madre de la niña, que también era compañera de esta y había ejercido como cuidadora de la menor. La mujer ha relatado que antes de convertirse en cuidadora ya había observado comportamientos que consideraba bruscos por parte del acusado hacia la niña, como agarrarla del brazo y corregirla de forma abrupta en público. Según ha explicado, posteriormente percibió un cambio en el comportamiento de la menor. La niña habría comenzado a mostrar conductas agresivas, especialmente con otros menores, además de negarse a comer y pegar a personas de su entorno, entre ellas su madre y la propia cuidadora. La mujer ha relatado que comenzó a hacerle preguntas a la niña y que esta le habría contado que el acusado le pegaba y que la tocaba por debajo de la ropa interior. También habría mencionado el supuesto juego de "las princesas". Según el testimonio aportado en la vista, la menor habría relatado que durante las duchas el acusado la tocaba y le introducía la mano por debajo de la ropa interior. La testigo también ha explicado que la madre de la niña le había contado que el acusado y la menor jugaban a despertarse mediante besos en la boca con lengua. El juicio ha contado con las declaraciones de varios peritos, entre ellos psicólogos y psiquiatras que han intentado dar luz sobre este caso y profesoras de la niñas, mientras se espera la declaración del acusado, que niega los hechos, como ha avanzado su abogado, y que dará su versión en último lugar. El letrado ha afirmado que su defendido reconocerá haber dado un azote a la niña en una ocasión, pero no reconocerá el resto de acusaciones que considera que no se ajustan a la verdad de lo sucedido.

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