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El Real Madrid y el Balón de Oro de Mbappé: del optimismo a ver "cómo mendiga votos"
En la tarde del pasado lunes, France TV deslizaba que el entorno de Kylian Mbappé había propuesto a RFI (Radio Francia Internacional), la emisora de radio pública francesa que transmite noticias internacionales en francés y en otros dieciséis idiomas a todo el mundo, una entrevista con el delantero del Real Madrid con el fin de que el mensaje llegase al continente africano . Entrevista que el martes las agencias internacionales rebotaron a todo el mundo con un claro mensaje del delantero del Real Madrid: "Ganar el Balón no es una obsesión, pero sería una decepción no ganarlo". Pescando votos en África El movimiento estratégico de Mbappé tendría que ver con el peso del fútbol africano en la elección. La Confederación Africana (CAF) cuenta con 20 votos en la designación del Balón de Oro, un 20% de los votos del jurado, lo que la convierte en el segundo núcleo de voto más poderoso. Europa tiene 41 de los 100 votos, casi la mitad del colegio electoral. Mientras África tiene 20, Asia 17, CONCACAF 11, Sudamérica solo 10 y Oceanía, uno. De ahí el movimiento de Mbappé tratando de aglutinar el apoyo de los países africanos apelando al origen de sus padres. Una carta que también puede jugar Lamine Yamal, pero que el extremo azulgrana no ha activado todavía, a diferencia de este movimiento de Mbappé. Los dos saben que África puede ser decisiva a la hora de desequilibrar la balanza hacia uno u otro lado. En la elección de este galardón ya no votan futbolistas, entrenadores o aficionados. Votan 100 periodistas especializados, uno por cada una de las 100 federaciones que ocupaban los primeros puestos del ranking FIFA masculino cuando se publicaron las candidaturas, el pasado 8 de septiembre de 2026. En el femenino se reduce a 50. El Balón de Oro 2026 reúne varios elementos excepcionales. Será la 70.ª edición, llega después del Mundial y la ceremonia emigra fuera de París por primera vez, porque el evento de entrega se celebrará en el London Palladium de Londres el 26 de octubre. A día de hoy, 24 de septiembre, la votación todavía está abierta. Image ID: 134329568 Vinícius y Mbappé, con las camisetas de Ceuta enrolladas. Movistar + /clip/3976c11d-e770-49b5-b872-13d3c0cfee2a_source-aspect-ratio_default_0_x473y168.jpg 1130 628 Mbappé se ha quitado la careta en los últimos días y ha abierto una carrera pública por el Balón de Oro señalándose como favorito al título. Sus declaraciones han sido cada vez más explícitas, en lo referente al Balón de Oro, alcanzando el cénit en la entrevista a RFI. "Ganar el Balón de Oro es un objetivo para cualquier jugador, pero no creo que sea una obsesión. He tenido un buen año, un gran año a nivel individual. Sé que ese es el criterio más importante para el Balón de Oro. Fui el máximo goleador en las competiciones más importantes y creo que puede ser un buen año para mí. Tengo buenas sensaciones", apuntó. Y posteriormente dejo un guiño a los 20 votantes africanos, tratando de recaudar sus apoyos con un argumento banal: "Nunca he cortado el vínculo con mis raíces y mis orígenes. Siempre he tenido una educación con cultura africana. C ada vez que voy a África siento el amor de la gente y siempre soy muy bien recibido. Espero poder regresar con el Balón de Oro y, de una manera u otra, dedicárselo también a ellos". Goles de relleno Sin embargo, el paso de los días ha ido desinflando una candidatura que presenta una laguna insalvable: Mbappé no ha sido capaz de llevar al Real Madrid y a la selección francesa a ningún título esta temporada. Lo que le descarta para el galardón y complicaría mucho a la organización explicar su triunfo. Sería el primer ganador del Balón que no ha ganado nada. Incluso si atendemos a sus números individuales, también hay que analizarlos con detenimiento. Pichichi en la Liga, con 25 tantos, durante la segunda vuelta, cuando se decidió el título, solo anotó siete. En Champions sumó 15, pero 13 llegaron en la liguilla, e incluso estos señalan un grave problema: no apareció en los momentos decisivos. Kylian marcó en la primera fase tres al Kairat kazajo, cuatro a Olympiacos, dos al Benfica, dos al Marsella y dos al Mónaco. Pero se fue de vacío ante Liverpool, Manchester City y Juventus. Se comenta solo. Y en las eliminatorias no marcó ante el Benfica ni ante el City, pero sí lo hizo ante el Bayern anotando dos tantos que no sirvieron porque el Real Madrid perdió los dos partidos y Kane, su rival por el Balón de Oro, sumó también dos goles y repartió una asistencia. Mbappé se aferra a que se ha convertido en el futbolista que más goles en la historia de los Mundiales, lo cual es cierto y loable. En Estados Unidos, México y Canadá anotó diez tantos. Pero una vez más vuelve a repetirse el patrón. En la fase de grupos logró dos ante Senegal y dos ante Irak, en los dieciseisavos dos más con Suecia, uno en octavos ante Paraguay y otro en cuartos frente a Marruecos. Y los dos últimos los marcó en el tercer y cuarto puesto cuando iban (0-4) para Inglaterra con Kane y Bellingham en el banquillo. Y sin embargo, el día que Francia le necesitaba, en la semifinal ante España, Mbappé volvió a irse sin marcar, como ya le ocurrió en la Eurocopa de Alemania también en semifinales ante la España de De la Fuente. Y Francia le señaló en ambos casos. Todo eso ha provocado que en el Real Madrid, con el paso de los días, la euforia que había cuando se dieron a conocer los candidatos se haya transformado en escepticismo. El club ha pasado de plantearse incluso un posible viaje a Londres para acompañar a Mbappé, idea que parece haber descartado, a observar con frialdad "cómo mendiga votos para el Balón de Oro" (palabras textuales que se han escuchado estos días en un insigne despacho del Bernabéu). Y a eso se suma el incendio provocado por el desplante con las camisetas de Ceuta, que molestó a una gran parte del madridismo, y que terminó siendo maquilliado por el viaje de Florentino Pérez a Ceuta. Sus rivales tienen más y mejores argumentos bien porque han marcado más, han sido más desequilibrantes o han llevado a sus equipos a ganar títulos. Lamine, que no ha brillado en el Mundial a nivel estadístico en el apartado de goles y asistencias, ha sido fundamental para que España se coronase campeona del mundo. Además, Yamal ha sumado en Liga 16 goles y 11 asistencias en tres partidos menos que Mbappé (25 y 5 asistencias). Y en Champions los dos se quedaron en cuartos, pero Lamine ganó Liga y Supercopa mientras el madridista se quedaba en blanco. Rodri, el mejor jugador del Mundial y capitán de la España campeona, ha sido capital en los tres partidos finales del torneo. El madrileño ya dejó al Real Madrid sin Balón de Oro hace dos ediciones y también parece tener mejores argumentos que Kylian. Y, por supuesto, un Harry Kane que cerró la temporada con 73 goles entre Bayern e Inglaterra, ganando la Bota de Oro y sumándole el título de campeón de la Bundesliga, de la Copa alemana (marcando los tres goles de la final) y otro en la de la Supercopa alemana que también conquistaron los bávaros. En Champions, el Bayern cayó en semifinales, una fase más que el Madrid de Mbappé, y en el Mundial Kane llegó con Inglaterra hasta semifinales, cruzándose en la final de consolación con Mbappé. Esto explica el pesimismo en el que ha caído el Real Madrid con el paso de los días respecto a las opciones de Mbappé de ganar el Balón de Oro.
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