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4 fuentesSeguimiento desde 21 sept, 14:00

Roberto Mancini vuelve a dirigir a Italia y busca recuperar la confianza

En resumen

Roberto Mancini ofreció su primera rueda de prensa tras regresar como seleccionador de Italia. Afirmó que quiere recuperar a quienes se sienten traicionados y lograr que el equipo vuelva al lugar que merece, ganando con buen juego y dominio.

Resumen redactado por HeraldLoop a partir de 4 fuentes · actualizado 23 sept

Qué ha cambiado

  1. 21 sept, 14:00Mancini: "Me siento en deuda, quiero recuperar a quienes se sienten traicionados" · Infobae
  2. 22 sept, 20:51Roberto Mancini vuelve al frente de Italia: "Quiero recuperar a quienes se sienten traicionados" · Sport
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Cobertura cronológica

  1. Ayer
  2. Seguimiento25 sept, 00:43

    Italia se busca a sí misma

    La tragicomedia comenzó en Mykonos el 13 de agosto de 2023. Roberto Mancini mandó un correo electrónico a la Federación Italiana de Fútbol para anunciar su dimisión como seleccionador de la Nazionale. Ocho días atrás, se había convertido -además- en el coordinador de todo el organigrama futbolístico y responsable directo de la Sub'21 y Sub'20. Una especie de Alex Ferguson, pero en salsa Azzurra, que la abandonó -al parecer, por desavenencias con Gravina (antiguo presidente)- a pocos días de importantes partidos oficiales. Le hizo un roto. Mancini venía de ganar la Eurocopa de 2021 y, un año después, dejar a Italia fuera del Mundial tras perder en casa contra Macedonia del Norte. Durante sus plácidas vacaciones griegas estaba a punto de firmar el contrato de su vida: tres años como técnico de Arabia Saudí y 25 millones por temporada . Fue presentado en Riad el 28 de agosto, aunque su aventura duró poco más de un año… Sí, el tiempo de dejarla fuera de la Copa de Asia en octavos y comprometer seriamente el acceso a la Copa del Mundo'26. Fue despedido hace dos cursos (2024), tiempo más que suficiente para que una de las mejores selecciones de todos los tiempos (cuatro Mundiales y dos Euros) termine de implosionar. Primero con Spalletti; después, con Gattuso , quien claudicó frente a Bosnia privando a todo un país -por tercera vez consecutiva- de jugar una Copa del Mundo. «Tranquilos, en Italia lo mejor ya ha pasado», decía siempre Ennio Flaiano, escritor y guionista de La Dolce Vita. No le faltaba razón. Solo el caprichoso destino, y esa capacidad innata que tienen los italianos para autoflagelarse y recrearse en los tirabuzones, han querido que vuelvan a cruzar sus caminos. Robby e Italia. Juntos de nuevo, cogidos de la mano . Dispuestos a salir del desierto con algo de aire, con mil demonios a cuestas y un aura desnortada de la que será difícil deshacerse. Un atolladero en cuatro partidos durante once días ( Nations League ), y que comienzan en la noche del viernes en el Olímpico de Roma contra la Bélgica de Van Bommel. Esa es la única certeza en medio de tormentas y socavones que dibujan un camino pedregoso y poco nítido, y que deberá liderar un técnico que ya busca su nueva columna vertebral futbolística de un país chato, perdido, asfixiado, desnaturalizado y repleto de extranjeros mediocres que inundan la Serie A. Sin talentos; sin magia. Sin nada más que el orgullo y la posibilidad de redención. Porque sí. Diseccionado el panorama, Italia -afligida- se busca a sí misma en un posible 4-3-3 con puntos cardinales fijos: Donnarumma, Mancini, Calafiori, Barella o Tonali. Junto a ellos, savia nueva conformada por Kayode, Coppola, Alessandro Romano o Scalvini, entre otros . También estarán los hermanos Esposito (Pío y Sebastiano). Juntos, deberán revertir una situación en gangrena que requerirá tiempo, esfuerzo y paciencia. Pero sobre todo la habilidad de tener las ideas muy claras en todos los estamentos de poder que componen la pirámide. La nación arde. El país entero aguarda con escepticismo el partido de hoy. Sufre la resaca aún. No olvida un verano gore sacudido por latigazos de incompetencia y egos tras lo de Bosnia. Después, un Mundial desde el sofá, refundación con Giovanni Malagó (actual presidente de la Federación) o nombramientos de Paolo Maldini y Leonardo como directores deportivos . Precisamente ellos dimitirían diez días después tras afirmar que habían tratado de convencer a Pep Guardiola y Ancelotti para el post Gattuso, y que para el plan B emergía la terna Daniele De Rossi (tiene hundido al Genoa), Fabio Grosso (ha durado tres jornadas por la Fiorentina) y Andrea Pirlo, quien acaba de ascender a Primera con el United FC, cuya sede está en Dubai. Lo suyo fue un fichaje-gatillazo, y murió antes de nacer al ser boicoteado por la opinión pública, quien trató de torpedearlo rescatando una presunta colaboración (temas de sponsor y testimonial) del ex centrocampista con una casa de apuestas rusa. El país se agarró a la ley, a la ética y la moral, pero la revuelta escondía, traslucido, un cabreo por percibir todo como una tomadura de pelo. «Pirlo no puede ser el plan B a Guardiola», gritaron algunos medios. El estruendo removió los cimientos. Así, pues, llegó Roberto Mancini, amigo personal de Giovanni Malagó , quien hoy cuenta con Ranieri y Zola como hombres fetén a su lado. El objetivo inicial es salvar la dignidad, recuperar a la gente y mandar un mensaje autoritario y determinado al fútbol italiano, carente de equipos B: ¡Los jóvenes deben jugar! … Y si no existe la segunda escuadra como tal (está la Juventus y poco más), deberán anticipar los tiempos de debut con los primeros equipos (Antonio Vergara lo hizo con el Nápoles a los 22 años, bajo Antonio Conte). También salir de la red invisible tejida por representantes indolentes e ignominiosos que inundan de medianías el fútbol italiano desde hace lustros . Lo sabe bien Mancini, quien en su último Inter (2014-16) alineó un once venido de fuera. En él, Handanovic, Nagatomo, Miranda, Murillo, Juan Jesús, Brozovic, Felipe Melo, Kondogbia, Biabiany, Icardi y Jovetic. Fue su segunda puñalada al Calcio Serie A. ¿La primera? En 2006, concretamente durante su primeva aventura como nerazzurro: Adriano, Cruz, Figo, Cambiasso, Kily, Cordoba, Burdisso, Samuel… Ese día se convirtió en el primer entrenador de la historia del campeonato italiano en sacar un equipo íntegramente de foráneos. La formación de los jugadores, de alguna manera, ha dejado de ser -desde tiempo- una prioridad, en detrimento del dinero y los títulos a corto plazo. El tumor ya se ha extendido. Hoy, en el Olímpico, el aroma lógicamente es de referéndum . Un juicio a la soberbia -hoy calmada- de Roberto Mancini, al conformismo y controversias de muchos futbolistas (escándalos de apuestas ilegales, ausencias extrañas por lesión…) y al propio Giovanni Malagó, quien ya tienen a fuego los altos dirigentes de la Serie A por el nombramiento de Diana Bianchedi como jefa de delegación -sustituyendo a Buffon- de la Nazionale. Un cargo no exento de pimienta por un presunto conflicto de intereses e incompatibilidad, y es que hablamos de la vicepresidenta vicaria del CONI (Comité Olímpico Italiano). Donde hace años, precisamente, estaba el propio Malagó en lo más alto de la cúspide. A falta del plebiscito futbolístico, Italia sigue a lo suyo. Es hábil en la supervivencia, dueña del relato y la retórica que tienen que ver con el tiempo pasado y muy inteligente en desviar la atención. Hoy la moda es criticar al Como, imputándole la ausencia italianos (solo Kean, Ricci, Liberali). Fábregas siempre dijo que todo era una cuestión de dinero y estilo. Le gustaban Palestra (en el Chelsea del Xabi) y Locatelli, pero eran muy caros. El resto no encajaba en su indiscutible estilo. Nadie sabe que los está horneando en la Primavera, que la pasada semana se presentó en campo con Damioli, Grilli, De Paoli, Broggian, Baralla, Cassano, Tigano, Turella, Zamagni y Bonsignori. Diez azzurri en total. Cesc, sí, se encontró justo antes de comenzar a buscarse. Por eso fue él otro de los nombres más atractivos que sonaron para dirigir Italia .

    ABCABC•(abc)
  3. 22 de septiembre
  4. Seguimiento22 sept, 20:51

    Roberto Mancini vuelve al frente de Italia: "Quiero recuperar a quienes se sienten traicionados"

    Italia empieza una nueva etapa de la mano de Roberto Mancini, el último técnico con el que pudo celebrar un gran éxito deportivo, al proclamarse campeona de la Eurocopa de 2021 . No obstante, el propio Mancini no fue capaz de hacer regresar a los transalpinos al Mundial en 2022, quedando eliminado en los play-offs de repesca, tal como sucedió en 2018. Así, teniendo en cuenta que Gennaro Gattuso tampoco pudo lograr la clasificación para la Copa del Mundo de la FIFA de Estados Unidos, México y Canadá de 2026 , Italia no juega la máxima competición del fútbol internacional desde 2014. Incluso, la gravedad del asunto asciende todavía más al tener en cuenta que en las ediciones de Brasil 2014 y Sudáfrica 2010 no pasó de grupos, por lo que el último toque de un jugador italiano en fase de eliminatorias de un Mundial fue el penalti de Fabio Grosso frente a Francia en 2006 , que sirvió para bordar la cuarta estrella en la camiseta italiana. Ahora, de la mano de Mancini, la tetracampeona del mundo intentará regresar al lugar que históricamente le pertenece , mientras que el seleccionador ha dejado claras sus intenciones en unas reveladoras declaraciones, antes del inicio de su nueva oportunidad dirigiendo a la selección nacional de su país. "Si un aficionado se siente traicionado puede enfadarse" Preparado para su reestreno este viernes contra Bélgica, Roberto Mancini se mostró consciente de cómo la última época de la 'Azzurra' puede haber afectado a los seguidores. "Me siento en deuda, quiero recuperar a quienes se sienten traicionados: quiero ganar" , declaró desde Coverciano, lugar donde se concentra estos días el combinado que dirige. Además, reconoció que la mejor manera de que los aficionados vuelvan a confiar en ellos será a golpe de victorias y buen juego: "Si un aficionado se siente traicionado puede enfadarse, es comprensible. Para recuperarlo tenemos que hacer las cosas bien y devolver a la selección al lugar que merece: parto para tener un equipo que domine, que juegue bien y que dé siempre el máximo. No siempre se puede ganar, pero nosotros saldremos para hacerlo ". Finalmente, Mancini se mostró muy optimista y contento por esta nueva oportunidad. "Estoy seguro de que algo conseguiremos en los próximos cuatro años. Nunca empiezo para perder. Cuando volví estaba muy feliz. Hemos pasado momentos muy bonitos juntos" , comentó.

    SportSport
  5. 21 de septiembre
  6. Infobae
    Primera noticia21 sept, 14:00

    Mancini: "Me siento en deuda, quiero recuperar a quienes se sienten traicionados"

    Roma, 21 sep (EFE).- El seleccionador de Italia, Roberto Mancini, aseguró este lunes en su primera rueda de prensa tras su regreso a la 'Azzurra' que su objetivo es recuperar a quienes se sienten traicionados y devolverla al lugar que merece, con un equipo que gane "jugando bien y dominando". "Me siento en deuda, quiero recuperar a quienes se sienten traicionados: quiero ganar", afirmó Mancini en Coverciano, donde se concentra estos días la selección italiana antes del partido del viernes contra Bélgica de la Liga de Naciones. El técnico reconoció que entiende el enfado de los aficionados después de las últimas decepciones de la selección, ausente del Mundial tres veces consecutivas, y consideró que la mejor forma de recuperar su confianza será con buenos resultados. "Si un aficionado se siente traicionado puede enfadarse, es comprensible. Para recuperarlo tenemos que hacer las cosas bien y devolver a la selección al lugar que merece", señaló. Mancini se mostró optimista ante su regreso y aseguró que afronta los próximos cuatro años con la intención de competir: "Estoy seguro de que algo conseguiremos en los próximos cuatro años. Nunca empiezo para perder". "Parto para tener un equipo que domine, que juegue bien y que dé siempre el máximo. No siempre se puede ganar, pero nosotros saldremos para hacerlo", explicó. La nueva etapa comenzará además con partidos oficiales, sin haber disputado ningún amistoso, por lo que el técnico considera necesario acelerar el proceso de construcción del equipo para "entender rápidamente" con qué jugadores cuenta. Mancini reconoció asimismo la emoción de volver a la 'Azzurra' tres años después. "Cuando volví estaba muy feliz. Hemos pasado momentos muy bonitos juntos", recordó el técnico. El entrenador italiano asumió por primera vez el mando de la selección en mayo de 2018, tras el fracaso de Italia en la clasificación para el Mundial de Rusia, y lideró un proceso de reconstrucción que culminó con la conquista de la Eurocopa 2020, disputada en 2021, y una racha de 35 partidos sin perder. Su etapa terminó, sin embargo, con la ausencia en el Mundial de Catar y su salida del cargo en agosto de 2023. EFE

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