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Más de 350 personalidades de la cultura firman un manifiesto contra cancelación de Harwicz
Madrid, 23 sep (EFE).- Más de 350 personalidades de la cultura, entre ellas Fernando Savater, Piedad Bonnett, Óscar Tusquets, Andrés Trapiello, Cayetana Álvarez de Toledo y María Negroni, han suscrito un manifiesto contra las cancelaciones tras la exclusión de la escritora argentina Ariana Harwicz del Festival Internacional de Arte, Literatura y Humanidades Cultur-Alh que se celebra en Granada. La declaración, difundida en un comunicado por la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), defiende la libertad de expresión y el pluralismo y rechaza que las posiciones públicas de un autor sean motivo para excluirlo de un encuentro cultural. Entre los firmantes se encuentran también Margo Glantz, Santiago Roncagliolo, Enrique Moradiellos, José Luis Pardo, Anna Caballé, Victoria Cirlot, Karina Sainz Borgo, Pola Oloixarac, Carolina Sanín, Zoé Valdés, Fernando Iwasaki, Santiago Kovadloff y Manuel Valls. "Ningún escritor debería ser excluido de un encuentro cultural por sus posiciones públicas", sostiene el manifiesto. Sus impulsores advierten de que "defender la libertad de expresión solo para quienes piensan como nosotros no es defenderla: es sustituir la confrontación libre de ideas por la selección ideológica". La adhesión se produce después de que la dirección del festival, que se celebra en Granada entre el 21 y el 27 de septiembre, cancelara la participación de Harwicz, prevista para el día 26 de septiembre, en una conversación con el escritor Jesús Ortega. La retirada de la invitación estuvo precedida por peticiones para reconsiderar su presencia debido a sus posiciones relacionadas con el rechazo al boicot cultural a Israel, según denunció la propia autora en sus redes pocos días antes del inicio del encuentro. Según Harwicz, la dirección argumentó que no podían garantizar su seguridad. Frente a esta decisión, los firmantes reivindican el debate como respuesta a la discrepancia: "La respuesta democrática a una opinión, por controvertida que sea, es el diálogo, la pregunta, la discusión pública, nunca la expulsión del programa". El manifiesto expresa asimismo su preocupación por que se atribuyan a Harwicz posiciones que, según recoge la declaración, ella rechaza haber sostenido, o por que sus palabras circulen descontextualizadas sin darle la oportunidad de explicarse. "La discrepancia política, por profunda que sea, no justifica la tergiversación, la descalificación personal ni la estigmatización", subraya el texto. Los firmantes celebran que la Universidad de Granada, organizadora del evento, se haya desmarcado de la decisión. En un comunicado publicado el 19 de septiembre, la institución atribuyó la retirada de la invitación a la dirección del festiva y manifestó su desacuerdo con ella. El manifiesto pide a la dirección del festival que explique con transparencia esa decisión, reconozca el perjuicio causado y ofrezca a Harwicz "una reparación pública adecuada", así como un reconocimiento del daño causado al debate público. La Red Universitaria por Palestina de Granada, de quien partió la petición al festival de que vetara a Harwicz, rechazó el pasado domingo las acusaciones de antisemitismo y de suponer un riesgo para la seguridad de la autora. En un comunicado, esta plataforma informó de que el pasado 17 de septiembre pidió por escrito a la organización del festival que reconsiderara la participación de la escritora "por sus posicionamientos públicos sobre Israel, Palestina y el boicot cultural y que explicara sus criterios". El correo, asegura, no contenía "amenazas ni convocatorias" de manifestaciones. La red mantuvo que no han atacado a nadie por su origen ni su religión, sino que critican posicionamientos públicos y rechazan "cualquier forma de racismo y discriminación". Citaron algunas publicaciones de Harwicz en su perfil de la red social X como una del 5 de septiembre de 2025 en la que, según la red universitaria, escribió: "Les angustia terriblemente que no haya genocidio. Lo desean, desean que haya genocidio para confirmar su odio a Israel". Otro grupo de escritoras, entre ellas Gabriela Wiener, Lina Meruane, Brenda Navarro o María Fernanda Ampuero, difundieron el pasado lunes otro comunicado en apoyo de la Red Universitaria y a favor de la cancelación de Harwick. "La libertad de expresión es un valor central de la vida en sociedad pero dicha libertad tiene límites tipificados por ley: la injuria, la difamación y la incitación al odio, entre otras", señalaron. Reprocharon a la autora de 'Mátate, amor' (Anagrama) o 'Perder el juicio' (Anagrama) declaraciones en las que ha descrito el boicot a Israel como "ataque antisemita" y a quienes hablan de genocidio como "víctimas de extorsión ideológica", entre otras. La desprogramación de Harwicz tuvo lugar pocos días después de que en torno a una treintena de invitados al Festival de las Ideas, celebrado en Madrid, presionaran a los organizadores para que rompiera con el patrocinador del evento, la aseguradora Allianz, por su apoyo al gobierno de Israel, cosa que lograron. EFE
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