
La revolución del Madrid contra el poder ateniense: vuelve la Euroliga
Hoy comienza una nueva edición de la Euroliga, la competición de baloncesto continental por antonomasia, un adictivo laberinto que vive en el alambre en los últimos meses ante los intentos de la NBA por arrebatarle el trono y crear su propio trofeo en el Viejo Continente. Pero, mientras los americanos se deciden, los grandes escudos están listos para saltar a las trincheras. Y quién mejor que el Real Madrid, rey de reyes, once entorchados en sus vitrinas, para presentar la campaña 2026-27. Los blancos abrirán el telón este jueves ( 18.00 horas, Movistar Plus ) en casa del Dubái, un faraónico proyecto liderado desde el banquillo por Xavi Pascual, hasta hace unos meses en el Barça, y por una plantilla mayúscula en la que caben tantos astros como Elie Okobo, Walkup, Dwayne Bacon, Shengelia o Petrusev, además de un viejo conocido de la afición merengue como Musa. Sin embargo, los blancos parecen listos para el desafío. Tras un profundo proceso de reconstrucción orquestado por Juan Carlos Sánchez y bendecido por Florentino Pérez, el Madrid está listo para mejorar sus prestaciones de la pasada campaña, solo derrotado en la final por el Olympiacos. Así, se espera un equipo mucho más dinámico, rápido y con adicción por el tiro de tres en el que Campazzo y Tavares volverán a ser los líderes y donde los nuevos fichajes, como Luwawu-Cabarrot o Pradilla, deben hacer olvidar las marchas de Hezonja y Lyles. Al menos, esa es la idea que pretende imprimir su nuevo técnico, Pedro Martínez, arquitecto del Valencia campeón y que sustituye a Sergio Scariolo. Una apuesta arriesgada aunque estimulante que ya ha dado el primer título del curso a los blancos, conquistadores de la Supercopa de Europa el pasado fin de semana. Aunque el Madrid ocupe una parte importante del cartel de presentación, no será el único equipo español que aspire al título gracias a la presencia de Barcelona, Valencia y Baskonia. Los azulgranas, que debutan hoy ante el Efes (20.30), vienen de acometer una revolución total con once incorporaciones, entre las que destacan Justin Robinson, Tyrese Martin o Evbuomwan, además de la llegada de un nuevo entrenador, el esloveno Sekulic, por lo que las dudas están justificadas . Por su parte, el Valencia también debe volver a aprender a caminar tras ver cómo los grandes escudos desmantelaron la plantilla que lo llevó al doblete, ACB y Supercopa de España, la última temporada. Los fichajes de T.J. Shorts, Saint-Supéry o Mirotic podrían ayudar a suavizar la transición. Por último, el Baskonia, que no llega a la Final Four desde 2016, aumenta la apuesta con las llegadas de Chris Duarte, ex del Unicaja, y Faried, pívot con una amplísima experiencia en la NBA. Cuatro candidaturas que convierten una vez más a nuestro país en el que más representantes tiene en la Euroliga, superando a Turquía (Fenerbahçe, Efes, Besiktas), Grecia (Olympiacos, Panathinaikos), Serbia (Partizan, Estrella Roja), Israel (Maccabi y Hapoel), Francia (Asvel, París), Italia (Olimpia Milán, Virtus Bolonia), Alemania (Bayern de Múnich), Lituania (Zalgiris Kaunas) y Emiratos Árabes (Dubái). Un selecto grupo donde destacan los helenos, sobre todo el Olympiacos, que defiende corona y ha sabido reforzarse con dos viejos conocidos de nuestra liga: Jean Montero y Codi Miller-McIntyre. Sin embargo, el proyecto que más pasiones levanta es el del Panathinaikos, que en un inesperado giro estructural despidió al polémico Ataman, su técnico durante los últimos tres cursos, y contrató al mito serbio Zeljko Obradovic , campeón en hasta nueve ocasiones de la Copa de Europa. Consciente de las expectativas, el caótico presidente de los verdes, Dimitris Giannakopoulos , le ha regalado al balcánico unas incorporaciones de ensueño entre las que destacan Sylvian Francisco, Badio, Yabusele o Bonga, y el talento ya existente de Nunn, Hayes-Davis o Juancho Hernangómez. Tampoco se podrá perder de vista al Fenerbahçe de Jasikevicius, triunfador en 2025, o al París y su anárquico baloncesto, así como al Partizan de Belgrado, respaldado por la afición más volcánica del continente. Como siempre, alicientes no le faltan a la Euroliga para regalar a los aficionados otra edición para la historia.











