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El euro, por debajo de 1,15 dólares ante la incertidumbre política en Alemania

Fráncfort (Alemania), 21 sep (EFE).- El euro apenas se movió este lunes y siguió por debajo de 1,15 dólares ante la incertidumbre política en Alemania, la caída del precio del petróleo y del gas y el aumento de las tensiones geopolíticas. El euro se cambiaba hacia las 15:00 horas GMT a 1,1471 dólares, frente a los 1,1461 dólares en las últimas horas de la negociación europea del mercado de divisas de la jornada anterior. El Banco Central Europeo (BCE) fijó el cambio de referencia del euro en 1,1490 dólares. El barril de petróleo brent, de referencia en Europa, se pagó por encima de 101 dólares, y el gas natural, a algo menos de 76 euros el megavatio hora. El dólar consolida su estatus de inversión segura ante el aumento de las tensiones geopolíticas tanto con Rusia como en Oriente Medio. La incertidumbre sobre el panorama político de Francia y Alemania podría poner a prueba la resistencia del euro frente al dólar, considera el analista de HSBC Paul Mackel. Persiste el riesgo de una moción de censura contra el gobierno francés, mientras en Alemania, la Unión Cristianodemócrata del canciller, Friedrich Merz, ha sufrido fuertes pérdidas en las elecciones de dos estados federados, en los que también han avanzado partidos populistas. La moneda única se cambió en una banda de fluctuación entre 1,1467 y 1,1495 dólares. EFE

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Merz promete mantener coalición porque está en juego el "futuro democrático" de Alemania

Berlín, 21 sep (EFE).- El canciller alemán, Friedrich Merz, reafirmó este lunes su determinación de mantener unida la coalición de Gobierno con los socialdemócratas con el argumento de que está en juego "el futuro democrático" del país, tras la debacle sufrida en los estados federados de Mecklemburgo-Antepomerania y de Berlín, donde se impusieron la ultraderecha y La Izquierda, respectivamente. "Estamos decididos a hacer frente a las tareas históricas que nuestro país tiene por delante. Lo que está en juego es el futuro democrático de nuestro país", dijo Merz en una rueda de prensa tras una reunión con la cúpula de su partido, que por primera vez en la historia no logró entrar en un Parlamento regional tras hundirse al 4,9 % de los votos en el noreste alemán y que además perdió el Gobierno de Berlín que había encabezado con los socialdemócratas. Dentro de los partidos de la oposición, en especial dentro de la ultraderecha y La Izquierda, han surgido voces que plantean una dimisión de Merz y muchos observadores ven al canciller bajo presión dentro de su propia formación tras la debacle electoral del domingo, que se suma a la de Sajonia-Anhalt hace dos semanas, donde Alternativa para Alemania (AfD) rozó la mayoría absoluta. La copresidenta de AfD, Alice Weidel, reiteró en una rueda de prensa que el Gobierno se desintegrará antes de las elecciones generales previstas para 2029, en tanto que la copresidenta de La Izquierda, Ines Schwerdtner, dijo que se esperaba que Merz dimitiera. Sin embargo, Merz aseguró que "nadie" en la cúpula del partido ha pedido su dimisión tras un resultado que calificó de "dramático" y de "punto de inflexión" para una fuerza que, admitió, ya no tiene respuestas a demasiadas preguntas de los ciudadanos. El canciller se mostró agradecido con los copresidentes del socio minoritario de la coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD), Bärbel Bas y Lars Klingbeil, quienes quieren mantener también viva la coalición, si bien insistieron en que hay que afinar las reformas en materia sanitaria y de pensiones que plantea el Gobierno para responder a las inquietudes de los ciudadanos. "Nuestra máxima premisa es que seguimos apoyando esta coalición, pero tal y como han ido las cosas en los últimos meses, no podemos seguir así. Necesitamos cambios", dijo Klingbeil, durante una rueda de prensa en Berlín tras quedar el SPD segundo en Mecklemburgo-Antepomerania, por detrás de la ultraderecha, pero con opciones de gobernar, y cosechar el peor resultado de la fuerza en la capital. "Necesitamos reformas, pero estas deben ser justas y contar con el apoyo de la población", añadió, y reconoció que el rumbo seguido en los últimos meses ha aumentado la incertidumbre en el país. La jefa de Gobierno en funciones de Mecklemburgo-Antepomerania, la socialdemócrata Manuela Schwesig, fue más allá y pidió en la rueda de prensa del SPD que el mismo Merz hiciera un poco de autocrítica en lugar de "señalar con el dedo a los demás". Merz ha atribuido en parte la debacle de su partido en Mecklemburgo-Antepomerania a que Schwesig hizo una campaña que llevó a una polarización entre AfD y el SPD en medio de la cual la CDU quedó reducida a la insignificancia. Merz admitió en su comparecencia que su propia figura, que sufre de una baja popularidad, había influido tanto en Mecklemburgo-Antepomerania como en Berlín, pero agregó que las razones son más profundas y hay que buscarlas en los extremos. "Aquí, en Berlín, por ejemplo, más del 40 % de los votos fueron para fuerzas que son destructivas, que cuestionan nuestro sistema político y parlamentario y que intentan entusiasmar a la gente con soluciones radicales y sencillas", sostuvo. Merz admitió que la CDU y el Gobierno de coalición deben "dar respuestas a las preocupaciones y los temores de la gente" porque "muchas personas están preocupadas por su puesto de trabajo, por sus familias, por sus ingresos durante la jubilación y por la atención sanitaria", afirmó. Aunque abogó por mantener el camino elegido, porque lo importante es "la estabilidad y un rumbo claro", se mostró abierto a hablar con los socialdemócratas para ver cómo se pueden adaptar algunos elementos de las reformas. "Sabemos que ahora tenemos por delante un enorme esfuerzo. Sabemos que el Gobierno federal y los estados federados tienen que mantenerse unidos y unir sus fuerzas. Tenemos que encontrar -y encontraremos- una nueva forma de trabajar juntos", recalcó. EFE (Foto) (Vídeo)

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Merz asegura que "nadie" ha pedido su renuncia, pero admite que la CDU debe cambiar

Berlín, 21 sep (EFE).- El canciller alemán y presidente de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Friedrich Merz, calificó este lunes de "punto de inflexión" para su partido el resultado obtenido en las regionales del domingo, y aunque subrayó que "nadie" de la cúpula ha pedido su renuncia, reconoció que la fuerza conservadora necesita cambiar. "Esta elección supone un profundo punto de inflexión. Es un resultado dramático y sin precedentes para la CDU en Alemania: no hemos podido superar el umbral del 5 % y una bancada parlamentaria regional completa queda fuera del Parlamento regional" del estado federado nororiental de Mecklemburgo-Antepomerania, dijo en una rueda de prensa en la sede de la CDU en Berlín. "Es un duro golpe y tendrá consecuencias que nos acompañarán durante mucho tiempo", añadió. Merz sostuvo que el resultado en Mecklemburgo-Antepomerania, donde la CDU logró solo un 4,9 % de los votos, el peor en la historia del partido, es fruto también de la "fuerte polarización" que se produjo entre el Partido Socialdemócrata (SPD) y Alternativa para Alemania (AfD), el partido de ultraderecha. En los comicios de la ciudad-estado de Berlín, a su vez, la CDU perdió el Gobierno que había encabezado desde 2023 con el SPD, a favor de La Izquierda, aunque quedó segunda fuerza. Merz consideró el resultado "considerable", pese a haber quedado la CDU "por debajo de sus expectativas y sus posibilidades", y recalcó que ahora corresponde a Los Verdes y el SPD decidir si optan por unirse a La Izquierda o a los conservadores en Berlín. El canciller aseguró ser consciente de que tanto en estas regionales como en las de Sajonia-Anhalt hace dos semanas, donde la ultraderecha rozó la mayoría absoluta, "la política federal ha influido de forma importante", incluida su propia persona. Sin embargo, opinó, "las razones (...) van mucho más allá". "Estamos experimentando una profunda transformación del sistema político y de partidos en Alemania, así como en muchos otros países del mundo, y eso también se ha reflejado en las elecciones de ayer. Aquí, en Berlín, por ejemplo, más del 40 % de los votos fueron para fuerzas que son destructivas, que cuestionan nuestro sistema político y parlamentario y que intentan entusiasmar a la gente con soluciones radicales y sencillas", sostuvo. Eso sí, admitió como evidente que la CDU debe evaluar qué significa el resultado para el rumbo de la CDU y el Gobierno federal de coalición con la hermana bávara de la Unión Socialcristiana (CSU) y los socialdemócratas tras solo 16 años en el Ejecutivo. "Sabemos que ahora tenemos por delante un enorme esfuerzo. Sabemos que el Gobierno federal y los estados federados tienen que mantenerse unidos y unir sus fuerzas. Tenemos que encontrar -y encontraremos- una nueva forma de trabajar juntos", recalcó. "Debemos dar respuestas a las preocupaciones y los temores de la gente. Muchas personas están preocupadas por su puesto de trabajo, por sus familias, por sus ingresos durante la jubilación y por la atención sanitaria", dijo. Pero advirtió, en referencia a la AfD y La Izquierda, que "las soluciones sencillas" que sugieren "los extremistas no existen". El canciller reconoció también que la CDU ya no tiene "respuestas satisfactorias para demasiadas cuestiones", y que "ya solo en parte" es un partido popular o de masas. Merz consideró que no cabe dudar del camino elegido porque lo importante es "la estabilidad y un rumbo claro", pero se mostró abierto a hablar con los socialdemócratas y su cúpula para evaluar "cómo seguir trabajando juntos". "Que sigamos trabajando juntos es lo correcto", dijo, y agradeció al SPD que haya reiterado su apoyo a la coalición. "Lo celebro y, por cierto, esa fue también esta mañana la opinión unánime, sin excepción, de la dirección federal de la CDU", recalcó. Según añadió sobre su futuro inmediato, "ni ayer por la noche ni esta mañana nadie planteó ninguna cuestión personal, y mucho menos ningún debate sobre cambios de personas o cargos". EFE (foto)(vídeo)

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Cuánto más puede resistir Friedrich Merz al frente de Alemania

Los poscomunistas de La Izquierda ganan en Berlín y la ultraderecha de Alternativa para Alemania, AfD, es primera fuerza en Mecklemburgo-Antepomerania, donde los democristianos del canciller se quedan fuera del Parlamento La ultraderecha vuelve a ganar en Alemania y la CDU de Merz sufre un descalabro histórico Poco antes de que las encuestas a pie urna en Schwerin anunciasen el peor resultado de la historia de los conservadores de la CDU en unas elecciones regionales, una noticia saltaba el domingo en Berlín: Friedrich Merz comparecería poco después de las seis de la tarde en la central democristiana en la capital federal, justo después del cierre de los locales electorales. No se recuerda algo similar en Alemania: que un canciller se adelante a las valoraciones de los candidatos regionales de los partidos y tome la palabra robando el protagonismo al resto de actores políticos. “El resultado en Mecklemburgo-Antepomerania es un desastre. La CDU ha peleado, pero ha quedado destrozada por la polarización entre SPD y AfD”, dijo Merz con gesto de derrota y evidente cansancio. El canciller y presidente democristiano calificó el resultado de su partido de “respetable” en las otras elecciones de la jornada: en Berlín, la CDU perdió más de nueve puntos y quedó en segunda posición, por detrás de los poscomunistas de La Izquierda, que ganaron claramente las elecciones en la capital. Contra pronóstico, cuando todo apuntaba a una bomba informativa, Merz sorprendió una vez más: “Alemania es capaz de llevar a cabo reformas. Me atrevo incluso a afirmar que estas reformas son el antídoto contra el veneno autoritario”, dijo el canciller, sin nombrar expresamente a AfD. “Lo que hay que hacer ahora requiere firmeza, constancia y paciencia. Yo voy a poner de mi parte. Como presidente del partido CDU y, sobre todo, como canciller federal de nuestro país”. Merz se mantiene al frente de Alemania y de su partido. El canciller pronunció esas palabras antes de que hubiese resultados definitivos en Mecklemburgo-Antepomerania. Cuatro horas más tarde, poco después de medianoche, se hacía oficial el peor escenario para los conservadores: la CDU, con 4,9% de los votos, se queda fuera del Parlamento regional, situación inédita en la historia de la República Federal. El partido que reconstruyó la Alemania de posguerra cae en el extraparlamentarismo en el noreste del país. Las palabras de Merz de media tarde habían envejecido meses en tan sólo unas horas. Dudas sobre la Gran Coalición Merz unió este domingo su futuro político a la capacidad del Gobierno federal de la Gran Coalición de sacar adelante su agenda de reformas económicas y políticas . Pero los resultados de la doble cita electoral dejan aún más dudas sobre el futuro del Ejecutivo liderado por Merz. Democristianos y socialdemócratas perdieron juntos más de 15 puntos en Berlín, ciudad que han gobernado también en Gran Coalición durante los últimos tres años. El castigo a los partidos que hoy dirigen Alemania es innegable en la capital, que se enfrenta ahora a la difícil tarea de formar Gobierno. El mensaje que las urnas lanzan desde el norte, en Mecklemburgo-Antepomerania, no es mucho más alentador para Merz: los conservadores de la CDU pierden más de ocho puntos y caen en la irrelevancia política del extraparlamentarismo. La primera ministra regional, la socialdemócrata Manuela Schwesig, pierde las elecciones frente a la ultraderecha, pero probablemente podrá mantenerse en el poder si consigue armar una coalición con los poscomunistas de La Izquierda y Los Verdes. Se puede decir que Schwesig ha conseguido aguantar el pulso a la ultraderecha, que gana casi 20 puntos respecto a las últimas elecciones regionales, pese a su partido: la primera ministra ha hecho campaña centrándose en su figura, muy popular en Mecklemburgo-Antepomerania, y no ha dudado en atacar algunas de las reformas propuestas por la Gran Coalición de Merz, de la que su partido forma parte, como, por ejemplo, la prolongación de la edad de jubilación o los recortes sociales. Los resultados lanzan un mensaje común al Gobierno de Merz: si la única respuesta del canciller federal es mantener inalterado el curso de sus impopulares reformas, la crisis dentro del Gran Coalición parece servida en badenja. Cuesta imaginar cómo Merz conseguirá agotar la legislatura y mantener el Gobierno unido, con una dirección socialdemócrata muy desacreditada y una creciente oposición interna dentro de las filas conservadoras. La destrucción de la CDU Los resultados de este domingo vuelven a confirmar el auténtico proyecto de la ultraderecha de AfD: la destrucción de la democracia cristiana de la CDU para alcanzar la hegemonía política y electoral en un país esencialmente conservador. AfD quiere convertir ese conservadurismo en voto reaccionario para poner en marcha proyectos como el de la “remigración: es decir, la expulsión de millones de personas para recuperar la homogeneidad etnocultural de Alemania, una posición que raya claramente con el neonazismo. La salida de los democristianos del parlamento regional de Mecklemburgo-Antepomerania confirman que la ultraderecha va por buen camino. La buena noticia para Merz es que las elecciones del pasado domingo cierran un año electoral que ha dejado dos victorias electorales de la ultraderecha –una en Sajonia-Anhalt y otra en Meclemburgo Anteporania– y una de los poscomunistas de La Izquierda –en Berlín–. Hasta abril del próximo año las urnas no se volverán a abrir en Alemania. Será con tres comicios regionales en Schleswig-Holstein, el Sarre y Renania del Norte-Westfalia, en esta ocasión en el Occidente del país. El plan de Merz parece ser resistir en el poder y al frente de su partido hasta entonces. Pero durante estos meses, Alemania podría tener su primer ministro regional ultraderechista en Sajonia-Anhalt , estado en el que Ulrich Siegmund se quedó al borde de la mayoría absoluta a inicios de este septiembre. Entre las filas de la CDU las voces críticas con la gestión de Merz amenazan con convertirse en una rebelión dentro del conservadurismo. La dimisión a plazos que Merz podría entonces convertirse en una renunciada forzada. A estas alturas la cuestión no es si Merz caerá, sino cuándo.

elDiario.eselDiario.esAndreu Jerez Ríos21 sept
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La Izquierda pide la dimisión de Merz y el fin de los recortes tras derrota conservadora

Berlín, 21 sep (EFE).- La Izquierda, el partido que salió vencedor en las elecciones regionales del domingo en Berlín, pidió este lunes la dimisión del canciller, Friedrich Merz, y el fin de su política de recortes, tras la derrota de su Unión Cristianodemócrata (CDU) en la capital y en la región de Mecklemburgo-Antepomerania, donde quedó incluso fuera del parlamento regional. La copresidenta de La Izquierda, Ines Schwerdtner, afirmó en una rueda de prensa en Berlín que cuando Merz compareció el domingo "todos contábamos con que iba a dimitir" y que, por el contrario, le sorprendió que a falta de conocerse aún los resultados finales de los comicios, el canciller reafirmase su intención de seguir con las reformas. "La señal está clara, hay que parar las reformas. La señal de las elecciones ha sido clara", dijo ante la prensa Schwerdtner, que compareció con las candidatas con las que su partido había concurrido a los comicios de Berlín y de Mecklemburgo-Antepomerania, Elif Eralp y Simone Oldenburg. La copresidenta de La Izquierda instó a la CDU y también a su socio menor de coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD), a comprender esta necesidad. "No esperamos que Merz entre en razón, por desgracia, y tampoco tengo ganas de que (Markus) Söder o algún otro asuman la Cancillería", dijo en alusión al líder del hermano bávaro de la CDU, la Unión Socialcristiana (CSU), una de las figuras que se barajan como posible reemplazo del canciller Merz si éste llegara a dimitir debido a la actual crisis política. En cuanto al SPD, con quien La Izquierda aspira a formar una alianza tanto en Berlín como en Mecklemburgo-Antepomerania, instó a la formación a plantearse "si puede seguir como parte de esta coalición" y a no "encadenarse a una CDU moribunda" ni a un canciller que se aferra al cargo. Schwerdtner recordó que La Izquierda ha convocado, junto con los principales sindicatos, una serie de movilizaciones el próximo sábado para exigir un "cambio político", frente a las polémicas reformas previstas en ámbitos como las pensiones o la sanidad. La colíder también aludió a la victoria histórica de su partido en Berlín, donde se convirtió en primera fuerza con más del 25 % del voto, y la citó como ejemplo de que "las cosas pueden ser distintas" y de que se "puede detener el giro hacia la derecha". Desde Berlín se ha enviado una señal "no sólo hacia la política federal, sino a nivel internacional" de que la estrategia de La Izquierda es la "mejor" contra el auge de la ultraderecha, que ganó en Mecklemburgo-Antepomerania, pero quedó tercera en la capital alemana. Eralp, la vencedora de los comicios berlineses, subrayó la importancia de salir a la calle a hablar con los ciudadanos, "aunque alguno te cierre la puerta en las narices", y conversar con los que se sienten descontentos y furiosos para convencerlos de que "AfD no es ninguna alternativa". Al mismo tiempo, si la población se hallase en una mejor situación económica, con menos miedos de descenso social, estarían "menos abiertos a teorías que buscan chivos expiatorios", aseguró la candidata izquierdista, que reiteró su aspiración de formar gobierno con el SPD y con los Verdes. EFE (vídeo)(foto)

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Los socialdemócratas defienden coalición con CDU de Merz, pero piden adaptar las reformas

Berlín, 21 sep (EFE).- El Partido Socialdemócrata (SPD) expresó este lunes su lealtad a la coalición de gobierno del canciller conservador, Friedrich Merz, cuyo partido se ha visto castigado en los comicios regionales del domingo en Mecklemburgo-Antepomerania y Berlín, pero pidió no ignorar al descontento ciudadano y hacer adaptaciones en las reformas que quiere impulsar el Ejecutivo. "Nuestra máxima premisa es que seguimos apoyando esta coalición, pero tal y como han ido las cosas en los últimos meses, no podemos seguir así; necesitamos cambios", dijo el copresidente del SPD y ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, durante una rueda de prensa en Berlín para analizar los resultados de los comicios. El también vicecanciller defendió que Alemania necesita reformas, pero ignorar lo que los votantes han expresado en tres elecciones regionales -las dos del domingo en Mecklemburgo-Antepomerania y Berlín y las de Sajonia-Anhalt del pasado 6 de septiembre, "es inaceptable". "Necesitamos reformas, pero estas deben ser justas y contar con el apoyo de la población", añadió, y reconoció que el rumbo seguido en los últimos meses ha aumentado la incertidumbre en el país. Si los ciudadanos perciben las reformas como algo que amenaza sus vidas y que sólo conduce a un empeoramiento de la situación, entonces "no sólo es nuestra comunicación la que debe mejorar, sino también, en uno u otro aspecto, la sustancia de las reformas", afirmó. En la misma línea se expresó la copresidenta del SPD y ministra de Trabajo, Bärbel Bas, quien afirmó que la población es consciente de que hay que hacer reformas, pero estas deben ser sometidas "a una evaluación realista, por un lado, y sobre todo, a una evaluación en términos de equidad", defendió. "Formamos parte de esta coalición y queremos seguir haciéndolo; sin embargo, de las campañas electorales también hay que extraer la conclusión de que la gente no está satisfecha con las reformas previstas", afirmó, sobre todo las que el Gobierno impulsa en materia de pensiones y sanidad. Bas advirtió de que "no hay nada más fatal que dejar que esta coalición se rompa ahora por cualquier cuestión concreta" y se mostró convencida de que es posible hallar soluciones para las reformas que se avecinan. En los comicios de Mecklemburgo-Antepomerania, la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merz quedó con sólo el 4,9 % de apoyos por primera vez en su historia fuera de un Parlamento regional, mientras los socialdemócratas de la primera ministra regional en funciones, Manuela Schwesig, sumaron el 35,5 % de los votos, pero quedaron por detrás de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que se disparó hasta el 38,2 %. En Berlín, la CDU del alcalde-gobernador en funciones, Kai Wegner, perdió el Gobierno que encabezaba junto al SPD desde 2023 y quedó en segundo lugar con el 18,8 %, casi diez puntos menos que en los anteriores comicios, adelantada por La Izquierda (25,7 %). Los socialdemócratas quedaron en cuarto lugar, con el 12,1 % de los apoyos, su peor resultado con más de seis puntos menos que en las anteriores elecciones, adelantados por AfD, que subió del 9,1 % al 16,3 %. EFE (foto)(vídeo)

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Gobierno alemán reivindica su capacidad de actuación pese a la debacle del partido de Merz

Berlín, 21 sep (EFE).- El Gobierno alemán aseguró este lunes que retiene "absolutamente" su capacidad de actuación, pese a la debacle de la Unión Cristianodemócrata (CDU) del canciller Friedrich Merz el domingo en las elecciones regionales en los estados federados de Mecklemburgo-Antepomerania y de Berlín. "Sí, absolutamente", respondió el portavoz adjunto del Gobierno de coalición formado por la CDU de Merz, la hermana bávara Unión Socialcristiana (CSU) y el Partido Socialdemócrata (SPD), Sebastian Hille, en una rueda de prensa ordinaria tras ser preguntado si, a la luz del fracaso electoral el Ejecutivo, aún tiene capacidad para actuar o tomar medidas. La CDU se hundió la víspera en Mecklemburgo-Antepomerania, donde no logró entrar por primera vez en su historia en un Parlamento regional, y donde la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se impuso al SPD. A su vez, en el estado federado de Berlín, la CDU perdió el Gobierno que encabezaba desde 2023 con el SPD, tras imponerse claramente y por primera vez La Izquierda. Pese a sufrir el peor resultado jamás registrado por la CDU en el noreste alemán; pese a que desde la Reunificación, conservadores y socialdemócratas se habían alternado siempre como los partidos más votados en Berlín, y pese a la baja popularidad del canciller, Merz se negó la víspera a dimitir como presidente del partido y como canciller, y prometió continuar con el camino de las reformas, aunque no arrojen inmediatamente resultados. En una inusual comparecencia tras los primeros sondeos a pie de urna -antes de saber que la CDU se quedaba incluso fuera del Parlamento de Mecklemburgo-Antepomerania, Merz calificó el resultado de "desastre". Antes de que se dirigiera desde la sede de la CDU en Berlín a la población, Merz se había reunido con la cúpula del partido y los ocho primeros ministros de la formación en estados federados, quienes no le retiraron la confianza. Sin embargo, se reunieron posteriormente durante más de dos horas por separado en la representación de Renania-Palatinado en Berlín, sin el canciller y presidente del partido, según la revista Stern. "No está prohibido en ninguna parte ni tiene nada de sospechoso, ni nada por el estilo, que los políticos se reúnan y hablen entre ellos. Por lo tanto, no hay absolutamente nada que nos haga pensar en ello ni que nos parezca extraño de ninguna manera", señaló Hille. Al ser preguntado cómo queda la autoridad del canciller después de esta noche de reuniones, Hille respondió con un simple "bien". El portavoz adjunto no cree, por ende, que la debacle electoral afecte al calendarios de reformas económicas y sociales -incluida la intención del Gobierno de coalición de suprimir la prejubilación a los 63 años sin sufrir reducciones para quienes hayan cotizado 45 años, pese a las protestas de tres primeros ministros orientales. El canciller, dijo Hille, envió el domingo "una señal muy clara sobre la dirección que se seguirá: continuaremos con nuestro rumbo de reformas", enfatizó. Sí concedió, ante las voces en el SPD que piden ajustar o adaptar las reformas, que "naturalmente, la política consiste constantemente en reconsiderar y reflexionar sobre las cosas". "Pero eso no significa ahora que pongamos en cuestión todo el rumbo de reformas", insistió. EFE

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El Kremlin vincula victoria de AfD a desplome de la economía alemana

Moscú, 21 sep (EFE).- El Kremlin eludió hoy comentar la victoria electoral del partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD), pero vinculó la baja popularidad de la Unión Cristianodemócrata (CDU), formación del canciller alemán, Friedrich Merz, al desplome de la economía alemana por su decisión de no comprar gas ruso. "Se trata de un asunto interno de Alemania y no quisiéramos profundizar al respecto", declaró el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa telefónica diaria, al ser preguntado sobre la victoria de AfD en las elecciones del estado federado nororiental de Mecklemburgo-Antepomerania del domingo. El ultraderechista AfD aboga por el restablecimiento de las relaciones con Rusia y la compra de gas ruso, así como poner fin al apoyo militar a Ucrania y reducir los gastos militares de Alemania, por lo que es visto con buenos ojos por parte del 'establishment' ruso. Aunque Peskov no quiso valorar la victoria regional de AfD, sí destacó que el Kremlin observa "un nivel de popularidad bastante bajo de las actuales autoridades de Alemania". "Observamos los datos del desarrollo de la economía en Alemania, la caída de la competitividad de la economía alemana, que es la principal economía de Europa. Se trata de datos claros, que no requieren comentarios", indicó. Añadió que "en gran medida la caída de la competitividad de la economía alemana se debe a que Alemania dejó de comprar el gas ruso barato y comenzó a comprar gas muy caro, a veces varias veces más caro, de otros países, ante todo de Estados Unidos". "Naturalmente los alemanes, una parte de los alemanes al menos, buscan una alternativa a las autoridades actuales para mejorar su situación". "Se trata de un proceso natural", zanjó. AfD ganó este domingo las elecciones de Mecklemburgo-Antepomerania al conseguir entre un 37,3 % y un 37,9 %, según las primeras proyecciones, que muestran una caída de CDU a poco más del 5 %. Así, AfD se impuso en un bastión del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), que se quedó entre un 35,5 % y un 36 %, según datos preliminares primeros resultados del recuento. AfD y SPD, protagonistas de una apretada campaña, quedaron por delante de La Izquierda, que obtuvo entre un 7,5 % y un 6,5 %, y de Los Verdes (entre 5,5 % y 5,4 %). Por su parte, la populista de izquierda Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) habría conseguido entre un 4,8 % y 5 %, por lo que aún podría quedarse fuera del Parlamento regional. Pese al triunfo de AfD, el SPD tiene posibilidades de mantenerse en el poder dada la falta de voluntad del resto de partidos a formar una coalición con los ultraderechistas.EFE

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La CDU de Merz celebra una reunión de crisis tras los últimos reveses electorales en Alemania

La Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU) celebra este lunes una reunión de crisis para abordar los últimos reveses electorales en varios estados federados, incluido el recibido el viernes en Mecklemburgo-Pomerania Occidental --donde por primera vez el partido no logró entrar en un parlamento regional--, con todas las miradas puestas en el canciller, Friedrich Merz. La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se impuso en las elecciones en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, con lo que logró su segunda victoria en unas elecciones regionales en apenas dos semanas, después de su triunfo arrollador en Sajonia-Anhalt, mientras que en Berlín la CDU perdió la Alcaldía frente a La Izquierda. Los resultados han agravado el descontento generalizado con el liderazgo de Merz, que ha tenido dificultades para sacar adelante impopulares reformas económicas, sanitarias y sociales consideradas cruciales para reactivar la débil economía, lo que ha provocado llamamientos a favor de su dimisión. Tras conocerse las primeras proyecciones en las elecciones del domingo, Merz reconoció ante las cámaras que el resultado de la CDU en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, el peor de su historia en unas elecciones regionales, había sido "un desastre", pero aseguró que permanecerá en el cargo y continuará con su impopular agenda de reformas. En este sentido, el vicepresidente de la CDU Karl-Josef Laumann ha destacado este lunes a su llegada a la sede del partido en Berlín para la reunión de crisis que "la dirección del partido está detrás del canciller", antes de considerar fundamental "dejar claro en la situación actual que tenemos un Gobierno que seguirá en el cargo". Catarina dos Santos-Wintz, secretaria general del bloque parlamentario de la CDU y su partido hermano bávaro, la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU), ha mostrado también su "confianza" en Merz, mientras que la ministra de Familia, Karin Prien, ha reconocido que los resultados demuestran que a su partido "le falta empatía" para comprender los problemas de la población. "Las cosas tienen que cambiar ahora. Tenemos que tomarnos más en serio los temores legítimos de muchas personas, claramente también a la hora de abordar las reformas", ha reseñado Prien, que además es vicepresidenta de la CDU, en declaraciones concedidas a la emisora alemana Deutschlandfunk. "El propio canciller sabe que tendrá que cambiar", ha zanjado. Por su parte, Matthias Miersch, líder del grupo parlamentario del Partido Socialdemócrata (SPD), socio minoritario de la coalición de Gobierno de Merz, ha reclamado igualmente más empatía a la hora de aplicar las reformas previstas, defendidas en todo momento por Merz. "En estos momentos, las reformas consisten principalmente en recortes", ha explicado en una entrevista concedida a la televisión pública ARD. "Eso es lo que ahora tenemos que conseguir también en Berlín: sacar adelante y aplicar realmente las reformas, pero con empatía", ha señalado, tal y como ha recogido la agencia alemana de noticias DPA. LOS ÚLTIMOS RESULTADOS ELECTORALES Los resultados de las elecciones del domingo son un nuevo reflejo del descenso en los apoyos a los dos grandes partidos en Alemania, la CDU y el SPD, que gobiernan en coalición a nivel nacional. En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, la AfD se impuso con un 38,2% de los votos, más del doble de su resultado de hace cinco años, y derrotó al SPD de la actual primera ministra regional, Manuela Schwesig, cuya estrategia de presentarse como la única alternativa a la ultraderecha no dio los frutos esperados. En un resultado especialmente adverso para la CDU, los conservadores obtuvieron apenas un 4,9% de los votos, por debajo por primera vez del 5% necesario para obtener escaños en el parlamento regional. El resultado es además el peor de su historia desde el 9% obtenido en Bremen en 1951. Pese a la victoria de la AfD en Mecklemburgo-Pomerania Occidental --al igual que en Sajonia-Anhalt, parte de la antigua Alemania comunista del Este, donde el partido ultraderechista tiene especial fuerza--, es poco probable que pueda gobernar el estado federado, ya que los demás partidos se niegan a colaborar con él. Leif-Erik Holm, candidato de la AfD al gobierno regional, ha apuntado este mismo lunes que no espera que su partido entre en el gobierno de Mecklemburgo-Pomerania Occidental pese a haber ganado las elecciones del domingo. "Creo que podríamos gobernar. Sin embargo, en estos momentos no parece que vaya a ocurrir", ha señalado en declaraciones a la emisora pública NDR. En Berlín, el resultado ha abierto la vía a una coalición de tres partidos entre La Izquierda, Los Verdes y el SPD para sustituir al actual gobierno de signo conservador. La candidata de La Izquierda, Elif Eralp, una abogada de 45 años de origen turco, aspira a convertirse en la primera alcaldesa de Berlín de su partido. Los Verdes han manifestado su disposición a negociar una alianza de este tipo, mientras que inicialmente no estaba claro si el SPD seguiría el mismo camino. La participación aumentó considerablemente en ambos estados federados, hasta el 78,1% en Mecklemburgo-Pomerania Occidental y el 74,2% en Berlín.

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La CDU de Merz celebra una reunión de crisis tras los últimos reveses electorales en Alemania

La Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU) celebra este lunes una reunión de crisis para abordar los últimos reveses electorales en varios estados federados, incluido el recibido el viernes en Mecklemburgo-Pomerania Occidental --donde por primera vez el partido no logró entrar en un parlamento regional--, con todas las miradas puestas en el canciller, Friedrich Merz.

Europa PressEuropa Press21 sept
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La ultraderecha alemana admite que no alcanzará a formar Gobierno en el noreste

Berlín. 21 sep (EFE).- El líder de la ultraderechista Alternativa para Alemana (AfD), Leif-Erik Holm, admitió este lunes que -pese a su victoria en las elecciones regionales de Mecklemburgo-Antepomerania, todo apunta a que no podrá formar Gobierno en ese estado federado del noreste alemán y dijo que todo apuntaba a una coalición entre el Partido Socialdemócrata (SPD), La Izquierda y Los Verdes. "Hemos logrado un gran resultado, somos la primera fuerza. Hemos acabado con la coalición roja-roja. Lamentablemente todo apunta a que ahora vendrá una coalición roja-roja-verde", dijo, en alusión a los colores que representan los diversos partidos, en una conferencia de prensa en Berlín. La AfD se impuso en las elecciones de Mecklemburgo-Antepomerania con un 38,2 %, por encima del SPD, que tuvo el 35,5 %. La Izquierda logró el 6.5 % y Los Verdes el 5,7 %. La Unión Cristianodemócrata (CDU) -el partido del canciller Friedrich Merz- se quedó por fuera del Parlamento regional con el 4,9 % -una situación inédita desde la fundación de esta formación- al igual que la Alianza Sarah Wagenknecht (BSW), populista de izquierdas, con el 4,8 % y el Partido Liberal (FDP) con un 1,0 %. Holm dijo que durante la noche hubo un momento en que se hubiera podido dar una constelación que le diera la mayoría absoluta a AfD, puesto que Los Verdes y La Izquierda sólo superaron estrechamente el umbral del 5,0 % y hubieran podido quedarse por fuera del Parlamento. En la conferencia de prensa Holm estuvo acompañado de los dos copresidentes federales de su partido, Tino Chrupalla y Alice Weidel, que celebraron el resultado y aseguraron que la AfD ha desplazado a la CDU como opción de derecha en el este de Alemania. Weidel insistió en una frase que viene repitiendo desde hace semanas según la cual "la CDU nunca volverá a ganar unas elecciones". Por su parte, la jefa del Gobierno en funciones de Mecklemburgo-Antepomerania, la socialdemócrata Manuela Schwesig, anunció que propondrá a su partido mantener conversaciones con Los Verdes y La Izquierda. "Para el SPD de Mecklemburgo-Antepomerania está claro que tenemos el mandato de formar parte del Gobierno junto con los partidos democráticos que han entrado en el Parlamento regional", dijo durante una rueda de prensa en Berlín junto a los copresidentes de los socialdemócratas, Bärbel Bas y Lars Klingbeil, y el candidato a la alcaldía de la capital, Steffen Krach. Se mostró convencida de que el 35,5 % que votó por su partido desea que continúe su labor como primera ministra regional y la formación de "un Gobierno democrático y estable". EFE

InfobaeInfobaeNewsroom Infobae21 sept

La CDU de Merz se queda fuera del Parlamento Mecklemburgo-Pomerania Occidental por primera vez en su historia

La CDU del canciller alemán, Friedrich Merz, no ha alcanzado el umbral del cinco por ciento de los votos requeridos para tener representación en el Parlamento de Mecklemburgo-Pomerania Occidental por primera vez en su historia. Merz reconoció que el resultado en este estado federal al norte del país fue un «desastre». Pero estas declaraciones son previas al resultado definitivo, que dejó al partido conservador expulsado de la Cámara, donde Alternativa para Alemania alcanzó el 38,2% de los votos, seguidos de los socialistas del SPD con el 35,5. La CDU, quinta fuerza más votada, se quedó en el 4,9%.

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