Gilbert F. Houngbo

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Díaz defenderá hoy su candidatura a la OIT en un acto público con los otros dos candidatos

La vicepresidenta segunda del Gobierno español y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, defenderá este miércoles en Ginebra (Suiza) su candidatura a la Dirección General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un acto público interactivo junto a los otros dos candidatos al cargo, el togoleño Gilbert F. Houngbo, actual director general de la OIT, y Javier González-Olaechea, excanciller de Perú. Según ha informado la OIT, el acto ofrecerá a los candidatos la oportunidad de presentarse y exponer su visión para la organización ante el público en general, así como de dialogar con representantes de los constituyentes tripartitos de la OIT. Este acto público, facilitado por el presidente del consejo de administración, forma parte del proceso de nombramiento del próximo Director General de la OIT. Tras este acto, la siguiente etapa del proceso serán las audiencias de los candidatos, que se celebrarán a puerta cerrada ante el consejo de administración de la OIT el 9 de noviembre de 2026. La elección mediante votación secreta tendrá lugar el próximo 16 de noviembre, y el mandato del director general elegido comenzará el 1 de octubre de 2027. El actual director general, Gilbert F. Houngbo, de Togo, ocupa el cargo desde 2022. De resultar elegida, Yolanda Díaz sería la primera española y la primera mujer en dirigir la organización. El mandato en la Dirección General de la OIT es de cinco años. Para que una persona candidata sea elegida, debe obtener los votos de más de la mitad de los miembros del consejo de administración con derecho de voto. DÍAZ DEFIENDE UNA "CARTA GLOBAL DE DERECHOS LABORALES" La candidata española formalizó su candidatura para optar a la Dirección General de la OIT a principios del mes de agosto, uniéndose a la del actual director de la OIT desde 2022, Gilbert F. Houngbo, que se presenta a la reelección. Posteriormente, surgió una tercera candidatura, la del excanciller de Perú Javier González-Olaechea. El programa estratégico presentado por Díaz en el marco de su candidatura consta de seis páginas y en él, la ministra española aboga por crear una 'Carta Global de Derechos Laborales' en forma de convenio para garantizar un marco mínimo de protección universal a los trabajadores ante los grandes desafíos del siglo XXI y rescatar a la OIT de la actual "gestión del declive". En el texto, titulado 'Recuperar el liderazgo de la OIT: El diálogo social como faro de la justicia social en un mundo en transformación', Díaz advierte de que la OIT se encuentra en una encrucijada crítica. Según señala la candidata española, de perdurar la actual crisis financiera y programática, el organismo -el único antecedente a la Sociedad de las Naciones que sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial- se enfrentaría a un "riesgo existencial para el cumplimiento de su mandato y su relevancia como principal proyecto institucional construido para asegurar el paralelismo entre el desarrollo económico y el progreso social". UN SUELO UNIVERSAL FRENTE A LOS RETOS DEL SIGLO XXI El pilar central de la propuesta de la ministra española para los derechos mínimos de las personas trabajadoras es la formulación de una nueva norma internacional unificada. Así, Díaz defiende que, una década después de la declaración del centenario, "ante los desafíos globales, resulta necesario reafirmar la existencia de un suelo universal de derechos laborales". Para ello, plantea una 'Carta Global de Derechos Laborales, que adopte la forma de Convenio', concebida para "sistematizar los grandes principios desarrollados por la OIT a lo largo de su historia y, al tiempo, incorporar los nuevos desafíos del trabajo del siglo XXI". A juicio de Díaz, este instrumento ofrecería una "referencia universal para gobernar una economía global que debe situar los derechos de las personas en el centro", convirtiéndose en el gran paso adelante de la OIT tras las declaraciones históricas sobre justicia social y principios fundamentales. SUPERAR LA CRISIS FINANCIERA DE LA OIT El diagnóstico planteado por Díaz detalla que la crisis de la OIT no se limita a las dificultades financieras provocadas por el impago de contribuciones de algunos Estados miembros, sino que abarca carencias organizativas que redundan en una "fragmentación de la capacidad técnica frente a otros actores multilaterales, como el Banco Mundial o la OCDE". Para solucionar la infrafinanciación, Díaz propone emprender la búsqueda de contribuciones voluntarias procedentes de gobiernos donantes, agencias de desarrollo, bancos regionales e iniciativas de cooperación público-privada. No obstante, especifica que para evitar que estas aportaciones fragmenten aún más la agenda institucional, la OIT deberá incentivarlas de forma "plurianual y no condicionada", dirigidas a fondos comunes estratégicos. En el plano operativo, defiende acometer ajustes financieros internos "en consulta permanente con el sindicato y respetando los acuerdos colectivos", asegurando que es posible "hacer mucho más sin incrementar los recursos". CINCO ÁREAS PRIORITARIAS DE ACTUACIÓN El programa de Yolanda Díaz articula la acción futura de la OIT en torno al diálogo social y cinco ejes estratégicos fundamentales: transiciones digital y climática; empresas sostenibles y competencia justa; trabajo decente y protección social; lucha contra las desigualdades e igualdad de género, y la mencionada 'Carta Global de Derechos Laborales'. En el caso de la transición digital y climática, Díaz propone avanzar hacia una estrategia tripartita de gobernanza de la inteligencia artificial y la tecnología en la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) de 2027, junto al lanzamiento de una iniciativa sobre el impacto socioeconómico del cambio climático. Para fomentar el trabajo decente, plantea promover sistemas universales de protección social e impulsar sistemas de formación y aprendizaje a lo largo de la vida adaptados a los cambios demográficos y las nuevas formas de empleo. Para combatir la desigualdad, aboga por desarrollar políticas de salarios dignos, negociación colectiva y redistribución, eliminando brechas salariales y barreras de género. En este punto, sostiene que "el diálogo social solo será plenamente legítimo si incorpora en condiciones de igualdad la voz y la experiencia de las mujeres". La vicepresidenta segunda enfatiza además la necesidad de profundizar en la democratización interna de la OIT y situar a la entidad como un espacio multilateral donde "la voz del Sur Global y la de las personas trabajadoras y las empleadoras participen en condiciones de igualdad con los Gobiernos". Díaz concluye apelando a su trayectoria ejecutiva basada en el consenso: "Esta visión, respaldada por mi experiencia de gobierno de un país que ha conocido un periodo excepcional de expansión y de creación de empleo de calidad, basada en decenas de acuerdos de diálogo social, puede contribuir de manera decisiva a reforzar el papel de la OIT", rematando que "ha llegado el momento de confiar en el liderazgo de una mujer" para presidir el organismo internacional. La OIT, fundada en 1919 y primera agencia especializada de las Naciones Unidas, reúne a gobiernos, organizaciones empresariales y sindicatos de sus 187 Estados miembros. Cuenta con una estructura tripartita y se sitúa como el principal foro para la elaboración de normas laborales, la promoción del empleo, la protección social y el fortalecimiento del diálogo social.

InfobaeInfobaeNewsroom Infobaehace 15 h

Díaz defenderá hoy su candidatura a la OIT en un acto público con los otros dos candidatos

La vicepresidenta segunda del Gobierno español y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, defenderá este miércoles en Ginebra (Suiza) su candidatura a la Dirección General de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un acto público interactivo junto a los otros dos candidatos al cargo, el togoleño Gilbert F. Houngbo, actual director general de la OIT, y Javier González-Olaechea, excanciller de Perú.

Europa PressEuropa Presshace 15 h

Una deuda millonaria al alza, despidos y criticados acuerdos con Qatar empañan al rival de Yolanda Díaz en la OIT

El actual director Gilbert F. Houngbo opta a la reelección, que le disputan la vicepresidenta Díaz y el exministro peruano Javier González-Olaechea; los tres enfrentan sus programas este miércoles en Ginebra El Gobierno propone a la vicepresidenta Yolanda Díaz como candidata a dirigir la OIT Recta final para las elecciones a la Dirección General de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) , la agencia tripartita de Naciones Unidas dedicada a proteger y promocionar los derechos laborales, y a la que aspira la candidatura española de la vicepresidenta Yolanda Díaz . Enfrente tiene dos contrincantes: el actual director de la entidad, el togolés Gilbert F. Houngbo, y el exministro peruano Javier González-Olaechea. Sobre el primero, en principio con más opciones, pesa, sin embargo, su gestión de la profunda crisis económica en la OIT, con una deuda millonaria al alza, ya de 360 millones de dólares, y varios acuerdos con Qatar que han dibujado una sombra de sospecha sobre la independencia de la agencia de la ONU. Los tres aspirantes enfrentarán este miércoles sus candidaturas y programas en el primer acto formal de las elecciones de la OIT: un evento interactivo público en las que los candidatos responderán a preguntas de países miembros de la organización de Naciones Unidas, así como del bloque de representantes empresariales y de los sindicatos. El acto, que se retransmitirá en streaming , comienza a las 13 horas. Las elecciones, con voto secreto de países, sindicatos y empresarios, tendrán lugar el próximo 16 de noviembre. La vicepresidenta Yolanda Díaz quiere convertirse en la primera mujer en liderar esta agencia internacional centenaria, con un programa en el que defiende su experiencia en reformas laborales en España y la necesidad de regular a nivel mundial ante retos como la Inteligencia Artificial y el cambio climático. Javier González-Olaechea, de perfil conservador y “anticomunista” , es el candidato del Gobierno de derechas de Keiko Fujimori, presentado de manera sorpresiva el último día de plazo . Entre sus cartas, destaca la de ser empresario, afirmó en una entrevista en EFE, un rasgo que le diferencia del resto. En tercer lugar, el actual director del organismo Gilbert F. Houngbo, primer africano en el cargo y presentado de nuevo por el Gobierno de Togo, quiere revalidar su asiento por un nuevo mandato como “garantía” de estabilidad en tiempos difíciles, explicó en otra entrevista con la agencia pública de noticias. Una adversidad provocada principalmente por la asfixia financiera a la que está sometiendo a la OIT el Gobierno de Donald Trump, enemigo de la mayoría de organizaciones multilaterales. Sin embargo, Houngbo no critica a la Administración estadounidense, a la que sigue tratando de atraer en sus declaraciones y con ofrecimiento de varios altos cargos a EEUU . Deuda de más de 390 millones y plan de despidos El roto de los impagos acumulados de EEUU, de los ejercicios de 2024 y 2025, alcanza los 257 millones de francos suizos (unos 280 millones de euros). Y no es menor, ya que es el país con mayor aportación al presupuesto de la OIT, del 22%, ligeramente por detrás de China (20%). Así, esta situación ha sumido a la OIT en una grave crisis financiera, con una deuda total de unos 364 millones de francos suizos (unos 390 millones de euros), con fecha del 11 de septiembre. En este contexto, Gilbert F. Houngbo ha propuesto una estrategia de reducción de costes para este año y el que viene que, entre otras medidas, incluía un plan de 120 despidos . En el Consejo de Administración de la OIT del pasado 7 de septiembre se aprobó finalmente “una reducción de hasta 73 puestos” de trabajo, que priorizará las salidas voluntarias. En la entrevista con la agencia EFE, Houngbo afirmó que en el sistema multilateral “tenemos algo de grasa que podríamos recortar”. “Tenemos que ser responsables y reconocerlo, eso es lo que estamos intentando hacer. Por supuesto, nuestra responsabilidad también es asegurarnos de no recortar hasta el hueso”, apuntó. El responsable togolés presentó estos recortes como una medida que puede atraer de nuevo el apoyo de EEUU y otros países. “Estoy convencido de que los Estados miembros, no solo EEUU, sino todos, una vez que vean el esfuerzo que estamos realizando, estarán dispuestos a estudiar cómo pueden ayudarnos con la financiación”, señaló, con la idea de poner en marcha un fondo para situaciones de crisis como la actual. En general, la experiencia ha jugado a favor de los directores generales de la OIT que han querido repetir en el cargo. El antecesor de Houngbo, el británico Guy Ryder, estuvo en el cargo diez años, de 2012 a 2022. El anterior, el chileno Juan Somavía, lideró la organización de Naciones Unidas de 1999 a 2012, y su antecesor –el belga Michel Hansenne– otra década, de 1989 a 1999. Sin embargo, en la actualidad la OIT está afrontando una situación financiera crítica, con denuncias de los sindicatos y algunos países por los despidos en la entidad y la reacción ante los impagos de EEUU, que pueden jugar en contra de Houngbo. “Es verdad que la Administración norteamericana no contribuye ni en la OIT ni en el resto del sistema multilateral, pero la diferencia es que el resto se ha anticipado, ha tomado medidas y ha gobernado bien esta crisis. Esta es la diferencia”, ha criticado Yolanda Díaz este martes. Sospechas sobre los acuerdos con Qatar Otra de las polémicas que ha acompañado a Gilbert F. Houngbo en su mandato ha sido la relación y los acuerdos con Qatar, que le han valido a la OIT multitud de críticas sobre su independencia, como publicó The New York Times en marzo de 2023 . Funcionarios de la organización de Naciones Unidas denunciaron al periódico estadounidense la práctica de años de lobby por parte de Qatar para evitar las críticas de la OIT en el contexto del Mundial de fútbol de 2022. En 2021, The Guardian publicó una investigación en la que desvelaba que más de 6.500 trabajadores inmigrantes de India, Pakistán, Nepal, Bangladesh y Sri Lanka habían muerto en Qatar desde que el país del Golfo fue nombrado organizador del Mundial de Fútbol, diez años antes. Y, mientras organizaciones como Human Rights Watch denunciaban las condiciones laborales de los trabajadores de los preparativos para el Mundial, la OIT se pronunció de manera bastante favorable a las reformas que estaba llevando a cabo el país del Golfo Pérsico. Gilbert F. Houngbo viajó a Qatar en el contexto del propio Mundial, desde donde destacó los “muchos progresos” de las políticas laborales que estaba aplicando el país. Los funcionarios que entrevistó The New York Times criticaron que el lobby qatarí vino sucedido de un viraje de una posición crítica de la OIT a otra afín a Qatar, algo que la OIT negó en un comunicado . En 2017, el Consejo de Administración de la OIT decidió archivar la denuncia contra Qatar por incumplir la legislación sobre trabajo forzoso e Inspección de Trabajo de 2014 para firmar un “proyecto de cooperación técnica” con el país del Golfo Pérsico de varios años, para aplicar varias mejoras laborales. Este contó con 25 millones de euros de presupuesto, una cantidad muy elevada respecto a lo habitual, según denunciaron estos funcionarios de la OIT. El programa tuvo como consecuencia avances laborales, como una reforma del sistema de kafala de empleo doméstico, denunciado por explotación laboral y semiesclavitud de las trabajadoras, así como una mejora de las políticas de seguridad y salud laboral, destacó la OIT, aunque también se quedaron varios retos sin cumplir por ser un programa “demasiado ambicioso” para el plazo establecido y que contó con deficiencias en la planificación inicial, según su evaluación. Poco después del Mundial, y pese a haber estallado el escándalo de corrupción del QatarGate , de presuntos sobornos de Qatar a eurodiputados y también representantes sindicales (como Luca Visenti, en ese momento líder de la Confederación Internacional de Sindicatos), se repitieron las críticas a la independencia de la OIT por su intención de nombrar al ministro de Trabajo qatarí, Ali bin Saeed bin Samikh Al Marri, presidente de su Conferencia Anual. Aunque en un inicio hubo críticas de los sindicatos, finalmente los representantes de los trabajadores a nivel internacional apoyaron también la decisión y el ministro qatarí Al Marri presidió la reunión anual de la OIT en 2023. Para ello, fueron decisivas las “largas conversaciones”, propiciadas por el director general (Houngbo) y su equipo, que culminaron en “un entendimiento común sobre la necesidad de reanudar la colaboración y agilizar las reformas”, dijo la portavoz de los sindicatos . En 2024, la OIT de Houngbo firmó un nuevo programa de cooperación técnica con Qatar, a cuatro años, hasta 2028 , con un presupuesto de 19 millones de dólares. Y en 2025, otro, de dos millones de dólares en “financiación flexible” impulsar el empleo decente en el mundo.

elDiario.eselDiario.esLaura Olías22 sept