La baja de Marc Casadó en el Deportivo: Hidalgo afronta una nueva recomposición con Yeremay, Mella o Adama a la espera
Marc Casadó se perderá los próximos tres meses por una fractura en su clavícula derecha. El centrocampista catalán apenas acababa de aterrizar en A Coruña. Dos titularidades y un apretado final en Vila-Real constan en una hoja de ruta que se corta en plena adaptación. Antonio Hidalgo le había dado las llaves del centro del campo blanquiazul. No necesitó más de una semana para ocupar la base y desplazar a Lorenzo Amatucci a una escalera superior en el cuadrado de la sala de máquinas. El técnico catalán tendrá que repensar un medio que, de golpe, ha perdido a dos efectivos, ya que Teun Gijselhart tomó la decisión de salir cedido. Al Ain, su destino, creyendo que su tiempo de juego sería escaso. Ahora quedan solo cuatro piezas sanas para tres plazas. O dos, si el esquema vuelve a cambiar, como ante el Betis . El nuevo Deportivo ha demostrado ser el de sus centrocampistas. Siempre con permiso de Pierre-Emerick Aubameyang , la base inicial del juego y, en particular, de los mejores resultados, nace de un centro del campo en pica que consta de un pivote organizador (primero Amatucci , después Casadó ), un mediocentro por delante ( Mario Soriano inicialmente) y dos interiores (Riki y Luismi, los más utilizados). Ante el Real Betis, Hidalgo modificó la estructura, pero de nuevo Casadó volvió a ser el hombre que se metía entre centrales para ocuparse de la circulación en los primeros pases cuando esta se atascaba. Es el rol que ha asumido desde el primer día que ha entrado en el equipo. Pese a que también puede sumar sus buenas condiciones para presionar, el técnico de Canovelles le dio las llaves del juego. Su lesión quiebra el plan. Ante el Real Betis , Hidalgo rescató la idea de los tres defensas. Influyeron las bajas, pero también un sistema en el que el técnico confía y que ha implementado en multitud de ocasiones. Hasta ahora, con Altimira y Mella en el banquillo, ningún otro jugador podía hacer ese rol de carrilero largo que, por la izquierda, siempre recae en Giacomo Quagliata . Si bien Luismi Cruz es el encargado de cerrar la banda, ya que el Dépor, en bloque bajo, casi siempre repliega con una defensa de cinco, con balón la falta de amplitud se corrige con caídas esporádicas al costado del gaditano o de Aubameyang , y subidas de Ximo Navarro . Contra el equipo de Heliópolis, el Dépor varió y formó con un 3-4-3 con un cuadrado puro en el medio . Casadó y Mario Soriano partían a la misma altura; Riki y Asp Jensen, por delante . Dos carrileros a media altura y tres centrales para proteger la pérdida. Es lo que en Inglaterra han apodado 3-box-3 (3-caja-3), esquema pulido por Pep Guardiola en su última etapa en el Manchester City y que ahora está de moda en las grandes ligas. Tras un primer tiempo en el que el equipo fue incapaz de generar ocasiones, en la segunda mitad hubo un único cambio de posicionamiento: Asp Jensen por Riki , pasando así el danés al vértice izquierdo. Es una evolución que se podría desarrollar más ahora que el equipo blanquiazul acaba de perder a un mediocentro , pero a cambio poco a poco va sumando a otras piezas hasta el momento limitadas por su estado físico: Mella o Adama como las figuras de carrileros y Yeremay , que sustituyó a Asp, como mediapunta o extremo. ¿Qué cambia la baja de Marc Casadó? El centrocampista catalán estará ausente, por lo menos, los próximos tres meses. Lorenzo Amatucci, Mario Soriano, Riki Rodríguez y Diego Villares se convierten a día de hoy en los centrocampistas disponibles. Ante Valencia, Villarreal, Getafe y Sevilla, Hidalgo apostó por el rombo (o pica) en la medular, con la novedad ante los hispalenses de Yeremay, quien replicó algunos comportamientos de Riki, pero en la práctica fue muy diferente. Sin Casadó ni Gijselhart , quedarían solo cuatro jugadores para las tres posiciones, cuyos roles son más posicionales y exigen mayor seguridad y precisión en los inicios. Una cantidad corta de efectivos que, atendiendo a los jugadores que van progresando desde el banquillo, invitan a un posible cambio de sistema. En el futuro regresará Noé Carrillo, un interior de recorrido que, por condiciones, se podría adaptar más a remplazar el rol de Luismi en ataque. Ante el Real Betis, el 3-caja-3 irrumpió con fuerza como una idea que se puede repetir en el futuro, reemplazando a Asp Jensen por Yeremay . El canario, cuando esté bien, será indiscutible; y Riki por Luismi , siendo el gaditano un perfil más ofensivo para atacar la última línea y con mejor giro para un rol que exige mucho juego de espaldas y una conducción más decidida. Este sistema, no obstante, consta de un único delantero, e Hidalgo ha estado trabajando con Bil-Nsongo y Aubameyang juntos desde principio del verano. " El equilibrio es el gran caballo de batalla con los jugadores que tenemos. Darle un orden con y sin balón . En las posiciones que pueden ocupar. Pueden tener más posesión. Hay jugadores como Luismi que nos pueden hacer ese tercer centrocampista. Con tres hemos tenido la sensación de que el equipo se ha asentado con más tranquilidad en campo contrario. Pierdes presencia arriba. Es ver cómo ensamblar. Con dos delanteros quizá no puedes jugar con tanta gente por fuera . Es la dificultad de este trabajo, a la vez apasionante", explicó Antonio Hidalgo en la previa del duelo ante el Betis, haciendo referencia a cómo compaginar todas las piezas que tiene a su disposición. La realidad es que no todas son compatibles en los mismos sistemas. Ante el Sevilla quedó patente. El de Canovelles es un entrenador que dedica una parte importante de su plan de juego a contrarrestar al rival, así como a adaptar a su escuadra a los posibles puntos débiles que se encontrará en frente. En la búsqueda por el equilibrio que haga lo más competitivo posible al Deportivo reside la clave de cómo colocarlos a todos. Sin Marc Casadó, Lorenzo Amatucci y Mario Soriano ganarán peso en los inicios, a cambio de perderlos en una segunda altura, a espaldas de la primera línea de presión rival. Es una cascada. ¿Un Deportivo de extremos? Antonio Hidalgo siempre se ha adaptado a las armas que tiene, aunque desde que aterrizó en A Coruña ha insistido en la idea de acercar a Yeremay a la mediapunta y otorgarle libertad. Aunque partía desde la banda izquierda, el canario, en la asistencia que dio en Getafe, pasó por los tres carrileros para poner el centro desde el costado diestro. Esa es la versión que desea su técnico: la de un canario dominador del juego total. La disponibilidad de perfiles más puros para ocupar las bandas como Adama, Mella, o Yeremay y Asp Jensen invitan también a la posibilidad de ver un Dépor que cargue más el juego en sus bandas. De momento, algo que ha quedado reservado para momentos puntuales de los partidos en los que hay que exponerse y buscar la remontada, como ante el Villarreal (con Zaka y Aubameyang arriba) o el Getafe . En ambos encuentros coincidieron el extremo diestro del catalán con el canario en un 4-4-2 muy ofensivo. Es otra de las variantes ante la baja de Casadó , que dejaría, de esta forma, el doble pivote doblado, a cambio, eso sí, de perder dominio en la sala de máquinas , algo que se experimentó frente al Sevilla , un partido que se jugó con solo dos pivotes puros. Hidalgo tendrá dos semanas completas durante el parón para probar distintas formaciones. La baja de Casadó exige un paso al frente de Mario Soriano y Amatucci , piezas clave en este inicio de campeonato. Pero, en especial, reclamará a Diego Villares crecer en importancia. El de Samarugo quedó relegado a última opción de la rotación, y deberá probarse en distintos contextos, con Riki Rodríguez como competencia que, hasta el momento, ha contado con más confianza.
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