Pilar Sánchez, la mujer que usó su puesto en el mercado para defender la República y acabó asesinada y violada por golpistas
La causa judicial de su muerte quedó sobreseída en 1936 pese a las irregularidades que recoge la documentación oficial Las mujeres antifascistas violadas, chantajeadas por la Iglesia y obligadas a ingerir aceite de ricino 18 de septiembre de 1936. El cadáver de una mujer ha aparecido tras unos arbustos en Sencelles (Mallorca). El cuerpo presenta varios impactos de bala y, según las autoridades, se encuentra en avanzado estado de descomposición (las investigaciones posteriores arrojarán que presenta signos de haber sido arrastrada por un coche). Finalmente, lo entierran, sin identificar, en una fosa común del cementerio del municipio. Pero detrás del cuerpo está la historia de una mujer de Palma que ha participado activamente en la vida política de la Segunda República y que, tras el golpe militar fascista de julio, tuvo que esconderse para evitar ser detenida. Su nombre era Pilar Sánchez Llabrés, tenía 33 años, y su asesinato, según fuentes memorialistas, fue “uno de los más crueles que se conocen” en la isla. Noventa años después, el Ayuntamiento de Palma continúa sin dar respuesta a la petición para que sea declarada Hija Ilustre de la ciudad. Memòria de Mallorca registró la primera solicitud el 18 de septiembre de 2024, coincidiendo con el 88 aniversario de su asesinato, y volvió a presentarla un año después al no haber obtenido contestación. Ahora, la asociación ha iniciado una campaña de recogida de firmas para reclamar al Consistorio que tramite el reconocimiento. “El reconocimiento de Pilar Sánchez Llabrés como Hija Ilustre no pretende únicamente homenajear una víctima de la represión franquista. Significa también reconocer la trayectoria de una mujer palmesana comprometida con la democracia, la igualdad, los derechos de las mujeres y los derechos de la clase trabajadora, e incorporar esta trayectoria al patrimonio cívico y democrático de la ciudad”, defiende la entidad memorialista. El reconocimiento de Pilar Sánchez Llabrés como Hija Ilustre no pretende únicamente homenajear una víctima de la represión franquista. Significa también reconocer la trayectoria de una mujer palmesana comprometida con la democracia, la igualdad, los derechos de las mujeres y los derechos de la clase trabajadora, e incorporar esta trayectoria al patrimonio cívico y democrático de la ciudad Memòria de Mallorca Pilar Sánchez Llabrés nació en Palma en 1903 y vivía en el barrio obrero de la Soledat. Era conocida como Na Pilar Revulla y trabajaba como vendedora de comestibles en una parada de la Plaça Major. Desde allí hacía visible también su militancia política. Estaba casada con Miquel Borel, trabajador de la construcción y zapatero, con quien tuvo cuatro hijos: Rafel, Joan, Miquel y Francesca. La documentación posterior, consultada por elDiario.es, la presenta como una mujer de intensa actividad política que aprovechaba su puesto en el mercado para expresar públicamente sus ideas, un hecho que, en palabras del historiador Bartomeu Garí, “provocó el temor y, al mismo tiempo, el odio de sus adversarios”. En sus investigaciones sobre la represión franquista en Mallorca, Garí la recuerda como una mujer que no se achantaba ante las adversidades, como sucedió el 16 de febrero de 1936, cuando fue detenida por protestar ante un posible fraude electoral, estrellando una urna en medio de la calle. Su perfil aparece, asimismo, especialmente definido en las páginas de El Obrero Balear , el periódico de la organización socialista mallorquina. El semanario recoge su intervención en un mitin celebrado el 9 de marzo de 1936 en la 'Casa del Poble' de Palma con motivo de la jornada internacional por la emancipación de la mujer. Junto a Pilar Sánchez participaron mujeres de distintas organizaciones del Frente Popular, entre ellas Rosa Ros, Rosa Colom, Rosa Hurtado, Catalina Alós y Aurora Picornell . La crónica de El Obrero Balear , publicada el 13 de marzo, destacaba la novedad de aquella presencia femenina y la presentaba como una ruptura con las “rancias concepciones” sobre el papel de la mujer en la vida pública. Extracto de 'El Obrero Balear' La publicación se hizo eco de la intervención de Sánchez: durante la misma, la activista se extendió en consideraciones sobre “la perniciosa influencia de la Iglesia en la mujer” y sobre las ventajas de la organización política y sindical. Su papel se situaba en torno a la emancipación femenina, la organización política y sindical y la crítica a la influencia de la Iglesia. La detención La vida de Pilar cambió radicalmente tras el golpe militar de julio de 1936. Se escondió en el domicilio de Joan Real, amigo de la familia y concejal del Ayuntamiento de Palma vinculado al Frente Popular, en el barrio de los Hostalets. Los falangistas acudieron inicialmente a su domicilio para localizarla. Al no encontrarla, se llevaron a su marido y a sus hijos a la comisaría de la plaza de Santa Magdalena, donde Miquel Borel fue torturado. La vida de Pilar cambió radicalmente tras el golpe militar de julio de 1936. Se escondió en el domicilio de Joan Real, concejal del Frente Popular. Al no encontrarla en su domicilio, los falangistas se llevaron a su marido y a sus hijos a la comisaría de la plaza de Santa Magdalena de Palma, donde Miquel Borel fue torturado La hija del matrimonio, Francisca Borel Sánchez, recordaría años después el terror vivido por la familia tras la detención de su padre: “La sensación de terror y el daño que nos hicieron las beatas y los falangistas fue muy grande. Recuerdo cuando los fascistas nos apresaron y nos llevaron, a mi padre, a mis hermanos y a mí, a un inmueble que estaba en la carretera de La Soledad, donde servían meriendas. Después fuimos a una casa cerca de la cuesta del Hospital de la Sang [en alusión a la comisaría de Francisco Barrado Zorilla, jefe de la policía secreta de Falange]. Allí escuché los gemidos de mi padre”. Su testimonio fue recogido por Bartomeu Garí en una de sus investigaciones. Fachada de la 'Casa del Poble' de Palma donde se celebró el mitin del 9 de marzo de 1936 Pilar, por su parte, sería finalmente localizada y detenida por cuatro falangistas junto a Joan Real, quien sería asesinado en el cementerio de Porreres. Sus verdugos la llevaron en un automóvil por la carretera de Sineu y, cerca de la posesión de Son Ganvada, la hicieron bajar por la fuerza. De acuerdo a los testimonios recogidos posteriormente, se resistió y fue violada por sus captores. Después la ataron por los pies a la parte trasera del vehículo y la arrastraron hasta la garriga de Son Palou, donde le dispararon cinco veces. La sensación de terror y el daño que nos hicieron las beatas y los falangistas fue muy grande. Recuerdo cuando los fascistas nos apresaron y nos llevaron, a mi padre, a mis hermanos y a mí, a un inmueble. Después fuimos a una casa. Allí escuché los gemidos de mi padre Francisca Borel Sánchez — Hija de Pilar Sánchez Los hechos fueron presenciados por dos testigos. Uno era un hombre que se encontraba cazando en la zona. Al escuchar el automóvil se escondió y pudo observar lo sucedido. El otro se hallaba en las inmediaciones del cementerio de Sencelles y reconoció a Pilar porque también era vecino de la Soledat. La reconstrucción de los últimos momentos de Pilar procede fundamentalmente de la causa judicial 901/1936 -el expediente judicial que documentó el asesinato de Pilar Sánchez- y del testimonio de ambos testigos. El escritor Llorenç Capellà lo ilustró así en su Diccionari Vermell (1989), una de las obras de referencia de la memoria histórica mallorquina: “A las tres y media de la madrugada, un hombre que velaba en el cementerio de Sencelles a un familiar suyo fallecido oyó gemidos e insultos de una mujer. Asustado, apagó la luz y, procurando no hacer ruido, fue acercándose al lugar del que procedían las voces. Lo oyó todo. Al amparo de la pared, era un protagonista pasivo e invisible de lo que estaba sucediendo. Buscó a tientas y encontró una grieta por la que mirar”. “De repente, la sangre se le heló en las venas. Vivía en La Soledat y reconoció a Pilar, que también vivía allí. Y reconoció a los cuatro hombres que la martirizaban, que también vivían allí. Todo el escándalo quedaba entre vecinos. Los hombres violaron a Pilar y, cuando estaba tendida en el suelo, exhausta, descargaron los cargadores de sus pistolas sobre ella. Muerta, la arrastraron por los pies hasta las puertas del cementerio”, proseguía la reconstrucción de Capellà. Los hombres violaron a Pilar y, cuando estaba tendida en el suelo, exhausta, descargaron los cargadores de sus pistolas sobre ella. Muerta, la arrastraron por los pies hasta las puertas del cementerio Llorenç Capellà — Autor del 'Diccionari Vermell' Restos hallados en las excavaciones llevadas a cabo entre 2019 y 2020 en el cementerio de Sencelles. Los de Pilar Sánchez no fueron encontrados Las investigaciones posteriores sobre la represión franquista contra las mujeres han ilustrado el caso de Sánchez Llabrés como ejemplo extremo de una violencia que incorporaba humillaciones, agresiones sexuales y castigos físicos como parte del mecanismo represivo. Tras la muerte de Pilar, las autoridades pusieron en libertad a sus hijos, pero Miquel Borel, su esposo, fue encerrado en la prisión de Can Mir, una de las cárceles franquistas más oscuras de las que pusieron en marcha en Mallorca. Después pasó por distintos campos de concentración de la isla hasta que, en 1940, fue finalmente puesto en libertad. Las investigaciones sobre la represión franquista contra las mujeres han ilustrado el caso de Pilar Sánchez como ejemplo extremo de una violencia que incorporaba humillaciones, agresiones sexuales y castigos físicos como parte del mecanismo represivo Las anomalías de la causa 901/1936 La propia documentación oficial del Govern señala que la causa 901/1936, instruida por el juez y alférez Joan Guardiola Homar, estuvo rodeada de “irregularidades en el procedimiento y la implicación de las autoridades en la represión”. Entre otras anomalías, las investigaciones y la orden para practicar la autopsia se realizaron a requerimiento del jefe de Falange pese a que se trataba de una tarea que correspondía a la autoridad judicial. La documentación añade que las informaciones aportadas por el jefe falangista “no concuerdan con las de otros testigos e informes”. Pese a estas contradicciones, la investigación no llegó a establecer responsabilidades. En octubre de 1936 los hechos quedaron sobreseídos y la causa fue cerrada, lo que supuso, de acuerdo a la misma documentación, la “total impunidad” de los responsables del crimen. La causa 901/1936 fue recuperada décadas después gracias al trabajo de investigación y digitalización de las causas judiciales franquistas. Memòria de Mallorca impulsó el proyecto 'Todas las causas', que permitió digitalizar 295.332 documentos correspondientes a 2.761 casos, abiertos entre julio de 1936 y 1939 y que afectan a 4.653 personas. La asociación cedió el resultado de ese trabajo al Govern en 2020, durante la pasada legislatura progresista. El anterior Ejecutivo, presidido por Francina Armengol y con Juan Pedro Yllanes como conseller de Memoria Democrática, incorporó a Pilar a la Ruta de la Memòria Feminista i Antifeixista de Palma y en 2022 instaló una Stolpersteine (piedra de la memoria) en la Soledat, donde había vivido. La inscripción recuerda su nombre, el año de nacimiento y las fechas y circunstancias de su muerte. Excavaciones en la fosa del cementerio de Sencelles (mayo de 2020) Sin respuesta del Ayuntamiento Hace dos años, Memòria de Mallorca solicitó por primera vez al Ayuntamiento de Palma, gobernado por PP y Vox, que Pilar Sánchez Llabrés fuera declarada Hija Ilustre de la ciudad el 18 de septiembre de 2024. La asociación argumentaba que el reconocimiento no debía limitarse a su condición de víctima de la represión, sino que debía reconocer también su trayectoria como mujer comprometida con la democracia, la igualdad, los derechos de las mujeres y los derechos de la clase trabajadora. Un año después, el 18 de septiembre de 2025, volvió a registrar la petición porque no había recibido ninguna respuesta del consistorio. Al contrario del Consistorio palmesano, el Ayuntamiento de Sencelles debatió en 2021 una moción de Més per Mallorca para incluir el nombre de Pilar Sánchez en el nomenclátor del municipio. El pleno aprobó la propuesta con la abstención del PP. Noventa años después de su asesinato, los restos de Pilar no han sido encontrados. Su cuerpo fue enterrado en la fosa común del cementerio de Sencelles, pero las sucesivas remodelaciones del espacio dificultaron posteriormente su localización. Las excavaciones realizadas en 2018 y 2020 no lograron hallarlo. Las investigaciones posteriores, sin embargo, han ido reconstruyendo una figura que durante décadas quedó reducida fundamentalmente al recuerdo de sus familiares y de quienes conocieron la represión de la Palma republicana.
elDiario.es•Esther Ballesteroshace 13 h