Sajonia-Anhalt

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El nacionalismo catastrofista y los problemas enquistados

La extrema derecha asegura preocuparse por los problemas cotidianos de la gente. Pero para solucionarlo echa mano del 'nacionalismo catastrofista', que se caracteriza por una fijación por las fantasías del colapso y, sobre todo, por la canalización del resentimiento y la humillación individuales —económicas y sociales— hacia una nueva política de la crueldad Tiembla Alemania Friedrich Mertz aludía a la creciente “fascinación que despierta el autoritarismo en nuestra sociedad” para justificar la debacle de los democristianos en las recientes elecciones de Mecklemburgo-Pomerania Occidental. Por primera vez desde la fundación de la República Federal, en 1949, la CDU se queda fuera de un parlamento regional. Se convierte en fuerza extraparlamentaria, como lo había sido la extrema derecha alemana hasta agosto de 2014, cuando consiguió entrar en el parlamento de Sajonia (sin Anhalt) con el 9,7% de los votos. Doce años después. Alternativa por Alemania (AfD) rozó el 44% de los votos en Sajonia-Anhalt y el 38,2% en Mecklemburgo-Pomerania Occidental. Es el mundo al revés, sin duda, pero no puede decirse que sea un hecho inesperado, uno de esos cisnes negros sobre los que especulaba Nicholas Taleb. Esta —también— es la historia de una muerte anunciada. Y lo peor es que no tiene visos de solucionarse si los análisis descansan de manera simplista y simplificadora sobre esa nueva “fascinación por el autoritarismo” que le sirve al canciller para meter en el mismo saco a AfD y a Die Linke, cuya candidata fue la más votada en las elecciones municipales de Berlín con un programa centrado en la crisis de la vivienda y del alquiler en la capital de la República, proponiendo medidas semejantes a las que sirvieron a Zohran Mamdani para ganar en Nueva York. Elif Eralp, futura alcaldesa de Berlín, es hija de padres turcos exiliados. Mamdani, por su parte, tiene orígenes ugandeses y sobre todo indios. Parece que la nueva política de izquierdas es cosa de expatriados, de outsiders de un sistema político cuyos principales representantes –conservadores, socialdemócratas y liberales— se han estado pasando la patata caliente de la gobernabilidad sin dar respuesta a los cada vez más acuciantes y concretos problemas de una ciudadanía harta de oír que “no hay alternativa” a un capitalismo desenfrenado que lo convierte todo en mercancía susceptible de ser vendida o comprada atendiendo exclusivamente a la maximización de beneficios. En 1987, el Gordon Gekko de Oliver Stone afirmaba que “la codicia era buena”. En 2010 rubricó la frase asegurando que «ahora es legal». El programa de la extrema derecha alemana, como el de todos sus correligionarios, también asegura preocuparse por los problemas cotidianos de la gente, incluida la vivienda. Pero para solucionarlo echan mano de lo que el sociólogo Richard Seymour ha llamado “nacionalismo catastrofista” ( disaster nationalism ), que se caracteriza por una fijación por las fantasías del colapso y, sobre todo, por la canalización del resentimiento y la humillación individuales —económicas y sociales— hacia una nueva política de la crueldad y una violencia compartida hacia colectivos más vulnerables: los inmigrantes, sobre todo. Es lo que Pablo Stefanoni llama en su reciente y muy recomendable libro, Un fantasma recorre el mundo , el «malismo». Y es, exactamente, lo que está pasando en Ceuta. La agresión a una diputada ceutí, a un activista y a una abogada especializada en derechos humanos es una buena muestra de que las palabras exaltadas acaban provocando mucho más que simples incendios verbales. Hablar de “invasión” por parte de Vox es un ardid electoralmente interesado. Porque el monocultivo informativo del problema ceutí —que existe, sin duda— no solo beneficia a la extrema derecha patria y a unos populares que intentan darles caza con más dosis de tremendismo y dejando que el problema se le enquiste al Gobierno. Lo peor es que desplaza el foco de atención de otros problemas que urge solucionar cuanto antes, a riesgo de que el colapso deseado por los extremistas acabe con los andariveles de la democracia, ya tambaleantes. Por ejemplo, la pobreza laboral. En 2025, el porcentaje de personas que, a pesar de tener trabajo, estaban en riesgo de exclusión social subió hasta casi el 16%. Si tenemos en cuenta que hemos alcanzado el récord de afiliación activa a la Seguridad Social, con 22,5 millones de personas, es evidente que la distancia entre las boyantes cifras macroeconómicas y las depauperadas economías domésticas es una de las claves que más y mejor explican ese malestar que sirve de combustible electoral a las extremas derechas aquí y en todo el mundo. ¿Y qué decir de la vivienda? La semana pasada, el PSOE se abstuvo en una proposición de ley que abogaba por prohibir que empresas y fondos buitres compraran casas y edificios con fines especulativos. Los socialistas arguyeron que la propuesta generaba inseguridad jurídica y que es mejor aumentar la fiscalidad a compras de extranjeros no residentes y penalizar los pisos vacíos, cosas que no han hecho hasta el momento. Pero el mayor obstáculo para solventar el problema de la vivienda en España es legislativo: nuestro marco regulador se ha orientado durante décadas a proteger la seguridad del tráfico mercantil y la rentabilidad de la inversión inmobiliaria. Aquí el inversor siempre gana y por eso se invierte a espuertas. Hace pocos días hemos sabido que las ejecuciones hipotecarias del segundo trimestre de este año han aumentado un —brutal— 27,5% interanual: más de la mitad se firmaron en plena burbuja inmobiliaria, entre 2005 y 2008. Veinte años pagando una hipoteca para acabar perdiendo el dinero y la casa. Eso también es una catástrofe.

elDiario.eselDiario.esAnna Lópezhace 20 h

La agonía de los viejos gigantes y el nacimiento de pequeñas "islas": ¿ha llegado el fin del sistema de partidos en Alemania?

Los dos grandes partidos de Alemania, conservadores y socialdemócratas, han pasado de concentrar el 90% del voto en los años 70, hasta el 69% en 2005 y el 49% en 2025 “Desastre”. El reloj marcaba las 18:13. Minutos habían pasado del cierre de las mesas de votación y el canciller alemán Friedrich Merz salía a valorar lo sucedido en las elecciones de Berlín y de Mecklemburgo-Antepomerania. Fue en esta última región, ubicada en el noreste del país en los territorios de la antigua RDA, donde sucedió lo imposible: la Unión Demócrata Cristiana (CDU) no fue capaz de superar el 5% de los votos y con eso quedó fuera un parlamento regional por primera vez en la historia. El triunfo se lo volvía a quedar AfD, como dos semanas atrás había sucedido en Sajonia-Anhalt, otra región del este. Mientras tanto, en Berlín, su partido también era derrotado, en este caso por Die Linke. Con casi diez puntos menos que en 2023 y una distancia de casi siete puntos respecto a la izquierda, el partido del canciller debía conformarse con el segundo lugar. ¿Por qué Merz salió tan rápido a enfrentar a la prensa? Puede haber sido una jugada para imponer su propio encuadre de lo sucedido antes de que lo hicieran otros, o un intento de apagar, al menos por esa noche, una eventual revuelta interna. Ambas hipótesis apuntan a analizar cómo sigue este gobierno. Sin embargo, el impacto de fondo de estas elecciones pide una mirada más amplia que ponga en perspectiva el proceso que se viene configurando desde hace años y que hoy parece llegar a su punto de inflexión: el fin del sistema de partidos tal como lo conocíamos en Alemania. En su lugar, asoma algo que se parece más a un archipiélago, con islas de votantes que tienen demandas muy concretas y un partido para cada una. El viejo sistema Durante décadas la política alemana funcionaba según los movimientos de tres grandes siglas: CDU, SPD y FDP. Tanto la CDU como el partido socialdemócrata (SPD) eran los grandes jugadores, los que lideraban el proyecto político según quien llegara al gobierno. Eran los partidos mayoritarios (Volksparteien en alemán), también conocidos como “ catch-all-parties ”. Poseían la capacidad de conquistar electorados de forma transversal más allá de la edad, la procedencia geográfica, el oficio o la formación. Tenían sujetos políticos amplios y construían una representatividad muy persistente que desembocaba en la configuración de un “voto cautivo”. El peso de ambos partidos era tan importante que, durante los años 70, en conjunto reunían más del 90% de los votos. Los liberales (FDP) completaban la cuenta, aunque su rol no dejase de ser fundamental: eran la llave de gobernabilidad, ya que decidían con quién formar coalición y conformar el siguiente gabinete. En resumen, se había constituido una lógica relativamente simple en la que el votante optaba entre dos visiones de país: centro-derecha o centro-izquierda. En los años 80 comenzaron los cambios. La aparición del Partido Verde aportó cierta complejidad, aunque nunca puso en riesgo el sistema de dos grandes conglomerados ordenados a ambos lados del espectro político. Después de la Reunificación y tras una escisión importante en la formación socialdemócrata a mediados de los 2000 surgió Die Linke (La Izquierda). Su incorporación al sistema de partidos inició un proceso de fragmentación que ya era moneda corriente en otros países en Europa. No obstante, el peso de los grandes se sostenía: en 2005, el SPD y la CDU en conjunto superaban el 69% de los sufragios. El canciller alemán y líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), Friedrich Merz, asiste a una rueda de prensa en la sede del partido CDU. EFE/EPA/FILIP SINGER El quiebre se dio con la llegada de la ultraderecha de Alternative für Deutschland (AfD). Primero en el este y posteriormente en el resto de la república, AfD rompió aquella lógica, y lo hizo en al menos dos aspectos. En primer lugar, los mayoritarios dejaron de serlo: juntos ya no suman ni la mitad de los votos (49,8% en 2021 y 44,9% en 2025). Además, tanto la CDU como el SPD ya no ganan siempre todas las elecciones. A nivel regional, tanto los Verdes como Die Linke y AfD se han impuesto y con ello han desbancado su rol protagónico histórico. Perder el primer lugar, a veces hasta el segundo, ha reducido su capacidad de liderazgo a la hora de armar coaliciones y, sobre todo, marcar la agenda. El segundo aspecto es que ante la oferta electoral más amplia, su sujeto político se ha desdibujado. Es decir, aquel votante cautivo descubrió que alguno de sus intereses podría estar mejor representado por otra fuerza política, especialmente cuando se trata de cuestiones específicas. Así, ser mainstream ha dejado de ser una ventaja y se ha convertido en un elemento difuso para la ciudadanía. Otto Kirchheimer, autor del concepto de “ Volskpartei ” escribía que ese modelo cambiaba identidad por amplitud. Hoy donde los discursos identitarios son mucho más relevantes, ese trade-off es una debilidad. Lo que reemplaza al voto cautivo son las islas: electorados más pequeños, con prioridades concretas, que se reconocen cada vez menos en un partido que pretende hablar por todos y más en uno propio. La CDU es el ejemplo más reciente, y el más simbólico. El gigante en crisis Durante buena parte de este siglo, la CDU no compitió con el SPD, sino que gobernó con él. Tres de los cuatro gobiernos de Angela Merkel fueron grandes coaliciones, Groko en la jerga alemana, y lo que había nacido como una excepción para tiempos difíciles terminó siendo la regla. Años de compartir gabinete fueron limando los perfiles de ambas fuerzas ante los ojos del electorado. Resultaba cada vez más complicado distinguir dos proyectos de país que habían sido rivales. Parecía que Alemania no tenía alternativa. Merz buscaba romper esa lógica. Traía la disciplina fiscal como sello y, sobre todo, la promesa de devolverle a la CDU un perfil propio, democristiano y conservador. Su discurso, además, garantizaba un cambio de rumbo para Alemania. Y le creyeron, por eso lo eligieron jefe del partido y luego candidato a canciller. No tardó en defraudar las expectativas. Lo primero que hizo fue desentenderse de una posición electoral que defendió durante toda la campaña: el freno a la deuda. Un mes después de ganar la elección, pero antes de formar gobierno, su partido votó junto al SPD y los Verdes una reforma constitucional que dejaba fuera del límite el gasto en defensa por encima del 1% del PIB y creaba un fondo especial de infraestructuras de 500.000 millones de euros. Para muchos fue una traición a su promesa de austeridad, algo que el propio Merz reconoció posteriormente como una decisión que minó su credibilidad. La segunda decepción fue volver a pactar con los socialdemócratas y forjar una nueva Groko . Y ni siquiera empezó bien: el 6 de mayo de 2025 se quedó a seis votos de ser elegido canciller en la primera votación (310 contra 316 necesarios), pese a que su coalición tenía 328 escaños. Nunca le había pasado a un candidato en la historia de la República Federal. Necesitó una segunda ronda esa misma tarde. Otra señal de un partido resquebrajado. La CDU se quedó con la Alemania mayor y conservadora. Los Verdes, con la de las ciudades y el sur próspero. AfD, con los trabajadores y el este. Die Linke, con los jóvenes urbanos que no llegan a pagar un alquiler. Al SPD le queda un electorado que todavía existe, pero ya no alcanza para sostener un proyecto, y el FDP casi no tiene a nadie Hubo reformas, sí. En diciembre de 2025 se aprobó la de las pensiones, que mantiene el nivel de las jubilaciones en el 48%. El Bürgergeld , la prestación para desempleados, fue reemplazado por una Grundsicherung más estricta y se aprobó un paquete de ahorro en el sistema de salud. Otras promesas quedaron a medias o en el cajón, como la rebaja del impuesto a la electricidad, que solo se aplicó en parte, o el alivio a los ingresos medios. La sensación general es negativa: para quienes confiaron en él en un principio, las reformas no llegan lo bastante lejos; mientras que para sus detractores su política está profundizando la crisis. Los números son elocuentes: según el DeutschlandTrend de ARD de septiembre, solo el 15% valora positivamente el trabajo de la coalición, el 84% está insatisfecho. Mecklemburgo-Antepomerania no es más que el corolario. En 2021 la CDU había sacado allí un 13,3% y el domingo cayó al 4,9%. El patrón se repite en Sajonia-Anhalt, donde hace cinco años ganó con el 37,1% y este mes obtuvo el 17,2%, mientras AfD llegaba al 43,8%. Pareciera que a la CDU le queda seguir apostando por el votante conservador que históricamente le ha apoyado y todavía lo hace. En 2025 obtuvo el 41,4% entre los mayores de 70 años y apenas el 13% entre los de 18 a 24. Es un electorado importante, pero lejos está de devolverle al partido a su performance de antaño. A eso se suma el problema del cordón sanitario. La CDU mantiene su línea roja frente a AfD y tiene vetada, por un acuerdo de partido, la alianza con Die Linke. Esto reduce su capacidad de maniobra. A nivel federal actualmente su único socio posible es un SPD que también se hunde. Entre los dos suman poco más del 30% de intención de voto, lejos de la mayoría. Hubo un tiempo en que había otra salida. El FDP fue durante décadas su socio natural para gobernar sin el SPD, con Kohl hasta 1998 y con Merkel entre 2009 y 2013. Hoy ese socio casi no existe: En febrero de 2025 el FDP cayó al 4,3% y quedó fuera del Bundestag, y este mes sacó un 2,6% en Sajonia-Anhalt, un 2,5% en Berlín y un 1% en Mecklemburgo-Antepomerania. El gran partido de la derecha alemana, la CDU, ha quedado atrapado en una coalición de debilidades, y quizá no exista un rumbo capaz de devolverle la capacidad de hablar por todos. La sangría socialdemócrata En los años 70 ganaba elecciones con más del 40%. Willy Brand, Helmut Schmidt, Gerhard Schröder marcaron la historia del país, para bien o para mal. Esas imágenes son parte de un pasado más lejano que nunca. En febrero de 2025 llegó el golpe más duro: 16,4%, el peor resultado de su historia en unas federales. Este mes la tendencia se repitió en Berlín, con un 12,1%. En Mecklemburgo-Antepomerania la situación fue distinta: en octubre de 2024 las encuestas lo ubicaban en el 22% y terminó con el 35,5%. Un respiro que igualmente no le alcanzó para vencer a la ultraderecha, que se volvió a imponer en un estado federado del este. Para entender la situación actual del SPD hay que regresar a inicios de 2018. En enero de ese año, los Verdes renovaron a su cúpula y votaron por Robert Habeck y Annalena Baerbock, dos líderes del sector más pragmático. El nuevo dúo se propuso disputar el espacio progresista a los socialdemócratas. Y en ese momento el lugar parecía vacante: el SPD perdía perfil, arrastrado por su mimetización con la CDU en las Groko de Merkel. El reto no parecía imposible, sino todo lo contrario: un electorado convencido y movilizado que, con las necesidades básicas cubiertas, podía concentrarse en una agenda postmaterialista. Esto era acompañado por un mundo relativamente estable, todavía guiado por los consensos de posguerra. Sin embargo, cuando aquellas condiciones se esfumaron, también lo hizo la esperanza verde. Manuela Schwesig, líder del SPD en Mecklemburgo-Pomerania Occidental asiste a una rueda de prensa en la sede del partido en Berlín. De las federales de 2021 (14,8%) a las de 2025 (11,6%), los Verdes perdieron terreno y hoy rondan el 14% en las encuestas. No obstante, conservan un caudal fiel: los sectores acomodados y progresistas de las zonas prósperas del sur, como Baden-Württemberg, o ciertas regiones de Baviera y Hessen. Se le suman los barrios acomodados de las grandes urbes, especialmente en aquellas con universidades. Se trata del electorado de postmaterialista, aquel que puede votar por temas abstractos, atados al futuro. Posiblemente, los más trascendentales, pero al mismo tiempo los considerados menos urgentes. Los Verdes no llegaron a ser la nueva socialdemocracia. Quedaron como la isla de quienes pueden permitirse votar por el futuro. Esto no representó una recuperación del SPD, sino todo lo contrario. En los últimos años, los socialdemócratas son testigos de cómo su electorado es drenado sin piedad. Se trata de dos frentes abiertos que golpean los elementos distintivos del partido. El primero de ellos es la pérdida del voto obrero y el segundo es la disputa por la agenda de la justicia social. Y tal vez lo más interesante de esta situación es que las dos formaciones que recogen buena parte de esa herencia no podrían ser más opuestas. En las últimas elecciones federales de 2025, solo el 12% de los obreros votó socialdemócrata, 14 puntos menos que en la elección anterior. El partido más votado en ese grupo, con el 38% fue la ultraderecha. AfD se ha convertido en el partido de los trabajadores. En Sajonia-Anhalt el 59% del voto obrero fue a la ultraderecha y solo el 6% se inclinó por los socialdemócratas. En esa misma elección, AfD se llevó el 65% de los votantes que califican su situación económica como mala o menos buena. Ese sector sostiene que ese partido tiene competencias para resolver las problemáticas sociales. Su relato de justicia social es peculiar, con un Estado presente solo para los nativos y el apoyo a esa idea se basa en un fenómeno común al ascenso de la epidemia ultra en todo el mundo. La socióloga estadounidense Arlie Hochschild publicó en 2016 el libro Strangers in Their Own Land . En su intento por explicar el apoyo al Tea Party en las zonas pobres de Estados Unidos, identificó una narrativa que bautizó como deep story , la historia profunda. La resumió con una imagen: una fila larga, con gente que espera desde hace generaciones para llegar al sueño americano. La fila no avanza y mientras tanto ven cómo otros se les cuelan adelante, con el visto bueno de un gobierno que los ignora. Ese relato va más allá de los programas partidarios, en él se refleja una sensación de injusticia que fomenta la frustración y la rabia. En las últimas elecciones federales de 2025, solo el 12% de los obreros votó socialdemócrata, 14 puntos menos que en la elección anterior. El partido más votado en ese grupo, con el 38% fue la ultraderecha. AfD se ha convertido en el partido de los trabajadores En el este de Alemania esa fila empieza en 1990. La reunificación les prometió a los ciudadanos de la RDA el nivel de vida del oeste en poco tiempo, y lo que llegó fueron fábricas cerradas, jóvenes que se iban y salarios que todavía hoy son más bajos que al otro lado del país. En Sajonia-Anhalt solo el 33% de los votantes de AfD cree que la reunificación se logró y el 83% siente que los alemanes del este siguen siendo ciudadanos de segunda clase. AfD ha sabido capitalizar esa decepción y convertirla en reivindicación. En su discurso conviven las preocupaciones materiales y las identitarias. El 89% de sus votantes en Sachsen-Anhalt teme que los precios suban tanto que no pueda pagar sus facturas, el 80% cree que no podrá mantener su nivel de vida y el 91% teme la Überfremdung , un término históricamente cargado que alude a un supuesto exceso de extranjeros. Es la fila que no avanza y los que supuestamente se cuelan. Los resultados dan la dimensión: en Sajonia-Anhalt AfD obtuvo el 43,8% y 39 de los 83 escaños, a tres de la mayoría absoluta, y en Mecklemburgo-Antepomerania el 38,2%. Pero el este no lo explica todo. En 2025 logró su mejor resultado federal, un 20,8%, y hoy lidera las encuestas nacionales con el 29%, casi diez puntos por delante de la CDU. Actualmente, la idea de justicia social también es disputada por Die Linke, que ganó las elecciones en Berlín con el 25,7%, su mejor resultado en unas elecciones berlinesas y el quinto mejor en toda su historia. Su candidata, Elif Eralp, hizo campaña sobre un eje primordial: la vivienda. El argumento era tan simple como efectivo: sin alquileres asequibles no hay forma de tener una vida pagable. En una ciudad donde la escasez de vivienda accesible es el mayor problema de un electorado joven, sin ingresos suficientes para conseguir dónde vivir, el mensaje llegó. Die Linke entendió en esa campaña que era preciso mirar mejor los problemas de la ciudadanía para construir desde abajo hacia arriba. Es decir, evitar el impulso que tienen otros sectores políticos de la izquierda que buscan imponer su agenda como un mandato casi moral. El respaldo joven es contundente, al menos en Berlin. El 43% de los jóvenes entre 16 y 24 años apoyaron a Die Linke. En el caso de la franja etaria de 25 a 34 años esa cifra alcanzó el 49%. Esta es una tendencia que ya se vio en las elecciones federales de 2025 y parece sostenerse especialmente en donde vive la juventud urbana y formada, pero con salarios que no alcanzan. Esa es la isla de Die Linke. Así, el SPD, el partido de los trabajadores y de la justicia social, tiene hoy a otro representando cada una de esas dos ideas: AfD a los primeros, Die Linke a la segunda. Un sujeto que antes cabía bajo una sola sigla se repartió en varias islas. El archipiélago alemán Puesto todo junto, el sistema que emerge ya no tiene dos polos con satélites. Tiene islas. Cada una es un electorado más pequeño, con prioridades más concretas, que encontró un partido que lo representa mejor que uno que quiera hablar por todos. La CDU se quedó con la Alemania mayor y conservadora. Los Verdes, con la de las ciudades y el sur próspero. AfD, con los trabajadores y el este. Die Linke, con los jóvenes urbanos que no llegan a pagar un alquiler. Al SPD le queda un electorado que todavía existe, pero ya no alcanza para sostener un proyecto, y el FDP casi no tiene a nadie. Estas islas se distinguen del voto cautivo por dos rasgos. El primero es que se mueven. Ya no votan por tradición: se movilizan cuando alguien les habla de lo suyo y se van cuando dejan de sentirse representadas, así que ningún partido puede darlas por seguras. El segundo es que cambian la forma de competir y de gobernar. En el viejo sistema se ganaba conquistando el centro, hoy esa lógica ha cambiado: quien se impone es el partido que moviliza mejor a su isla. Utilizar la analogía del archipiélago ayuda a evitar una idea muy repetida: que Alemania se corrió hacia los extremos. Un péndulo no alcanza para entender por qué los votantes que en 2021 eligieron al SPD se repartieron en 2025 en cuatro direcciones: 1,76 millones hacia la CDU, 720.000 hacia AfD, 560.000 hacia Die Linke y 440.000 hacia el BSW. Tampoco explica que Die Linke haya ganado Berlín con una consigna de alquileres, ni que los Verdes sigan siendo primeros en Baden-Württemberg. Lo que ha cambiado es a quién le confía cada grupo su urgencia. Los partidos grandes siguen ahí, pero el sistema que los tenía como eje ya no existe.

elDiario.eselDiario.esFranco Delle Donnehace 20 h
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El grupo parlamentario conservador asegura su apoyo a Merz en medio de la crisis política

Berlín, 22 sep (EFE).- El grupo parlamentario conjunto de la Unión Cristianodemócrata y la hermana bávara Unión Socialcristiana (CSU) reiteró este martes su apoyo al canciller alemán, Friedrich Merz, en medio de la crisis que vive su partido tras las sucesivas derrotas electorales en los estados federados orientales de Sajonia-Anhalt, Berlín y Mecklemburgo-Antepomerania. "El canciller cuenta con nuestro apoyo", dijo el jefe del grupo parlamentario, Thorsten Frei, antes de una reunión con los diputados para analizar la crisis. Según Frei, las reformas planeadas por el Gobierno de coalición tienen que llevarse a cabo lo más rápido posible y la CDU/CSU debe contribuir a la estabilidad de la alianza en la que el Partido Socialdemócrata (SPD) es el socio minoritario. Frei también dijo que actualmente no hay alternativa a la coalición con el SPD. No sólo los recientes resultados electorales (con victoria de la ultraderecha sobre los conservadores en Sajonia-Anhalt, la derrota de la CDU en Berlín y la primera exclusión del partido de Merz en un parlamento regional en Mecklemburgo-Antepomerania), sino también las encuestas de opinión muestran una tendencia a la baja de la Unión Cristianodemócrata y de la popularidad del canciller. Un 55 % de los alemanes considera que Merz debe dimitir, según una encuesta realizada por el instituto demoscópico Forsa por encargo de los canales privados RTL y ntv. En el este del país, los partidarios de la dimisión de Merz alcanzan el 68 %, mientras que en el oeste son un 53 %. Los resultados coinciden con la baja popularidad de Merz, que mide también la encuesta de Forsa, según la cual sólo un 11 % se declara satisfecho con la gestión del canciller, mientras que el 87 % se considera descontento. Dentro de los votantes de su propio partido, un 21 % está a favor de una dimisión de Merz. Entre los votantes de su socio de coalición, la cifra alcanza el 43 %. Si hubiera elecciones generales este domingo, la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ocuparía el primer lugar con el 27 % de los votos, seguida por el bloque conservador, formado por la CDU de Merz y la CSU, con 20 %; Los Verdes, con un 17 %; y el SPD y La Izquierda, con un 12 % cada uno. Un 66 % de todos los encuestados y un 43 % de los partidarios de la CDU consideran que la pérdida de caudal electoral del partido se debe a Merz. Un 81 % de los encuestados considera, además, que la CDU se ocupa demasiado poco de las preocupaciones cotidianas de la gente y un 64 % cree que al partido le está pasando factura el haber roto la promesa de no aumentar la deuda pública. EFE

InfobaeInfobaeNewsroom Infobaehace 23 h
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Merz promete mantener coalición porque está en juego el "futuro democrático" de Alemania

Berlín, 21 sep (EFE).- El canciller alemán, Friedrich Merz, reafirmó este lunes su determinación de mantener unida la coalición de Gobierno con los socialdemócratas con el argumento de que está en juego "el futuro democrático" del país, tras la debacle sufrida en los estados federados de Mecklemburgo-Antepomerania y de Berlín, donde se impusieron la ultraderecha y La Izquierda, respectivamente. "Estamos decididos a hacer frente a las tareas históricas que nuestro país tiene por delante. Lo que está en juego es el futuro democrático de nuestro país", dijo Merz en una rueda de prensa tras una reunión con la cúpula de su partido, que por primera vez en la historia no logró entrar en un Parlamento regional tras hundirse al 4,9 % de los votos en el noreste alemán y que además perdió el Gobierno de Berlín que había encabezado con los socialdemócratas. Dentro de los partidos de la oposición, en especial dentro de la ultraderecha y La Izquierda, han surgido voces que plantean una dimisión de Merz y muchos observadores ven al canciller bajo presión dentro de su propia formación tras la debacle electoral del domingo, que se suma a la de Sajonia-Anhalt hace dos semanas, donde Alternativa para Alemania (AfD) rozó la mayoría absoluta. La copresidenta de AfD, Alice Weidel, reiteró en una rueda de prensa que el Gobierno se desintegrará antes de las elecciones generales previstas para 2029, en tanto que la copresidenta de La Izquierda, Ines Schwerdtner, dijo que se esperaba que Merz dimitiera. Sin embargo, Merz aseguró que "nadie" en la cúpula del partido ha pedido su dimisión tras un resultado que calificó de "dramático" y de "punto de inflexión" para una fuerza que, admitió, ya no tiene respuestas a demasiadas preguntas de los ciudadanos. El canciller se mostró agradecido con los copresidentes del socio minoritario de la coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD), Bärbel Bas y Lars Klingbeil, quienes quieren mantener también viva la coalición, si bien insistieron en que hay que afinar las reformas en materia sanitaria y de pensiones que plantea el Gobierno para responder a las inquietudes de los ciudadanos. "Nuestra máxima premisa es que seguimos apoyando esta coalición, pero tal y como han ido las cosas en los últimos meses, no podemos seguir así. Necesitamos cambios", dijo Klingbeil, durante una rueda de prensa en Berlín tras quedar el SPD segundo en Mecklemburgo-Antepomerania, por detrás de la ultraderecha, pero con opciones de gobernar, y cosechar el peor resultado de la fuerza en la capital. "Necesitamos reformas, pero estas deben ser justas y contar con el apoyo de la población", añadió, y reconoció que el rumbo seguido en los últimos meses ha aumentado la incertidumbre en el país. La jefa de Gobierno en funciones de Mecklemburgo-Antepomerania, la socialdemócrata Manuela Schwesig, fue más allá y pidió en la rueda de prensa del SPD que el mismo Merz hiciera un poco de autocrítica en lugar de "señalar con el dedo a los demás". Merz ha atribuido en parte la debacle de su partido en Mecklemburgo-Antepomerania a que Schwesig hizo una campaña que llevó a una polarización entre AfD y el SPD en medio de la cual la CDU quedó reducida a la insignificancia. Merz admitió en su comparecencia que su propia figura, que sufre de una baja popularidad, había influido tanto en Mecklemburgo-Antepomerania como en Berlín, pero agregó que las razones son más profundas y hay que buscarlas en los extremos. "Aquí, en Berlín, por ejemplo, más del 40 % de los votos fueron para fuerzas que son destructivas, que cuestionan nuestro sistema político y parlamentario y que intentan entusiasmar a la gente con soluciones radicales y sencillas", sostuvo. Merz admitió que la CDU y el Gobierno de coalición deben "dar respuestas a las preocupaciones y los temores de la gente" porque "muchas personas están preocupadas por su puesto de trabajo, por sus familias, por sus ingresos durante la jubilación y por la atención sanitaria", afirmó. Aunque abogó por mantener el camino elegido, porque lo importante es "la estabilidad y un rumbo claro", se mostró abierto a hablar con los socialdemócratas para ver cómo se pueden adaptar algunos elementos de las reformas. "Sabemos que ahora tenemos por delante un enorme esfuerzo. Sabemos que el Gobierno federal y los estados federados tienen que mantenerse unidos y unir sus fuerzas. Tenemos que encontrar -y encontraremos- una nueva forma de trabajar juntos", recalcó. EFE (Foto) (Vídeo)

InfobaeInfobaeNewsroom Infobae21 sept
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Los socialdemócratas defienden coalición con CDU de Merz, pero piden adaptar las reformas

Berlín, 21 sep (EFE).- El Partido Socialdemócrata (SPD) expresó este lunes su lealtad a la coalición de gobierno del canciller conservador, Friedrich Merz, cuyo partido se ha visto castigado en los comicios regionales del domingo en Mecklemburgo-Antepomerania y Berlín, pero pidió no ignorar al descontento ciudadano y hacer adaptaciones en las reformas que quiere impulsar el Ejecutivo. "Nuestra máxima premisa es que seguimos apoyando esta coalición, pero tal y como han ido las cosas en los últimos meses, no podemos seguir así; necesitamos cambios", dijo el copresidente del SPD y ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, durante una rueda de prensa en Berlín para analizar los resultados de los comicios. El también vicecanciller defendió que Alemania necesita reformas, pero ignorar lo que los votantes han expresado en tres elecciones regionales -las dos del domingo en Mecklemburgo-Antepomerania y Berlín y las de Sajonia-Anhalt del pasado 6 de septiembre, "es inaceptable". "Necesitamos reformas, pero estas deben ser justas y contar con el apoyo de la población", añadió, y reconoció que el rumbo seguido en los últimos meses ha aumentado la incertidumbre en el país. Si los ciudadanos perciben las reformas como algo que amenaza sus vidas y que sólo conduce a un empeoramiento de la situación, entonces "no sólo es nuestra comunicación la que debe mejorar, sino también, en uno u otro aspecto, la sustancia de las reformas", afirmó. En la misma línea se expresó la copresidenta del SPD y ministra de Trabajo, Bärbel Bas, quien afirmó que la población es consciente de que hay que hacer reformas, pero estas deben ser sometidas "a una evaluación realista, por un lado, y sobre todo, a una evaluación en términos de equidad", defendió. "Formamos parte de esta coalición y queremos seguir haciéndolo; sin embargo, de las campañas electorales también hay que extraer la conclusión de que la gente no está satisfecha con las reformas previstas", afirmó, sobre todo las que el Gobierno impulsa en materia de pensiones y sanidad. Bas advirtió de que "no hay nada más fatal que dejar que esta coalición se rompa ahora por cualquier cuestión concreta" y se mostró convencida de que es posible hallar soluciones para las reformas que se avecinan. En los comicios de Mecklemburgo-Antepomerania, la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merz quedó con sólo el 4,9 % de apoyos por primera vez en su historia fuera de un Parlamento regional, mientras los socialdemócratas de la primera ministra regional en funciones, Manuela Schwesig, sumaron el 35,5 % de los votos, pero quedaron por detrás de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que se disparó hasta el 38,2 %. En Berlín, la CDU del alcalde-gobernador en funciones, Kai Wegner, perdió el Gobierno que encabezaba junto al SPD desde 2023 y quedó en segundo lugar con el 18,8 %, casi diez puntos menos que en los anteriores comicios, adelantada por La Izquierda (25,7 %). Los socialdemócratas quedaron en cuarto lugar, con el 12,1 % de los apoyos, su peor resultado con más de seis puntos menos que en las anteriores elecciones, adelantados por AfD, que subió del 9,1 % al 16,3 %. EFE (foto)(vídeo)

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La CDU de Merz celebra una reunión de crisis tras los últimos reveses electorales en Alemania

La Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU) celebra este lunes una reunión de crisis para abordar los últimos reveses electorales en varios estados federados, incluido el recibido el viernes en Mecklemburgo-Pomerania Occidental --donde por primera vez el partido no logró entrar en un parlamento regional--, con todas las miradas puestas en el canciller, Friedrich Merz. La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se impuso en las elecciones en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, con lo que logró su segunda victoria en unas elecciones regionales en apenas dos semanas, después de su triunfo arrollador en Sajonia-Anhalt, mientras que en Berlín la CDU perdió la Alcaldía frente a La Izquierda. Los resultados han agravado el descontento generalizado con el liderazgo de Merz, que ha tenido dificultades para sacar adelante impopulares reformas económicas, sanitarias y sociales consideradas cruciales para reactivar la débil economía, lo que ha provocado llamamientos a favor de su dimisión. Tras conocerse las primeras proyecciones en las elecciones del domingo, Merz reconoció ante las cámaras que el resultado de la CDU en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, el peor de su historia en unas elecciones regionales, había sido "un desastre", pero aseguró que permanecerá en el cargo y continuará con su impopular agenda de reformas. En este sentido, el vicepresidente de la CDU Karl-Josef Laumann ha destacado este lunes a su llegada a la sede del partido en Berlín para la reunión de crisis que "la dirección del partido está detrás del canciller", antes de considerar fundamental "dejar claro en la situación actual que tenemos un Gobierno que seguirá en el cargo". Catarina dos Santos-Wintz, secretaria general del bloque parlamentario de la CDU y su partido hermano bávaro, la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU), ha mostrado también su "confianza" en Merz, mientras que la ministra de Familia, Karin Prien, ha reconocido que los resultados demuestran que a su partido "le falta empatía" para comprender los problemas de la población. "Las cosas tienen que cambiar ahora. Tenemos que tomarnos más en serio los temores legítimos de muchas personas, claramente también a la hora de abordar las reformas", ha reseñado Prien, que además es vicepresidenta de la CDU, en declaraciones concedidas a la emisora alemana Deutschlandfunk. "El propio canciller sabe que tendrá que cambiar", ha zanjado. Por su parte, Matthias Miersch, líder del grupo parlamentario del Partido Socialdemócrata (SPD), socio minoritario de la coalición de Gobierno de Merz, ha reclamado igualmente más empatía a la hora de aplicar las reformas previstas, defendidas en todo momento por Merz. "En estos momentos, las reformas consisten principalmente en recortes", ha explicado en una entrevista concedida a la televisión pública ARD. "Eso es lo que ahora tenemos que conseguir también en Berlín: sacar adelante y aplicar realmente las reformas, pero con empatía", ha señalado, tal y como ha recogido la agencia alemana de noticias DPA. LOS ÚLTIMOS RESULTADOS ELECTORALES Los resultados de las elecciones del domingo son un nuevo reflejo del descenso en los apoyos a los dos grandes partidos en Alemania, la CDU y el SPD, que gobiernan en coalición a nivel nacional. En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, la AfD se impuso con un 38,2% de los votos, más del doble de su resultado de hace cinco años, y derrotó al SPD de la actual primera ministra regional, Manuela Schwesig, cuya estrategia de presentarse como la única alternativa a la ultraderecha no dio los frutos esperados. En un resultado especialmente adverso para la CDU, los conservadores obtuvieron apenas un 4,9% de los votos, por debajo por primera vez del 5% necesario para obtener escaños en el parlamento regional. El resultado es además el peor de su historia desde el 9% obtenido en Bremen en 1951. Pese a la victoria de la AfD en Mecklemburgo-Pomerania Occidental --al igual que en Sajonia-Anhalt, parte de la antigua Alemania comunista del Este, donde el partido ultraderechista tiene especial fuerza--, es poco probable que pueda gobernar el estado federado, ya que los demás partidos se niegan a colaborar con él. Leif-Erik Holm, candidato de la AfD al gobierno regional, ha apuntado este mismo lunes que no espera que su partido entre en el gobierno de Mecklemburgo-Pomerania Occidental pese a haber ganado las elecciones del domingo. "Creo que podríamos gobernar. Sin embargo, en estos momentos no parece que vaya a ocurrir", ha señalado en declaraciones a la emisora pública NDR. En Berlín, el resultado ha abierto la vía a una coalición de tres partidos entre La Izquierda, Los Verdes y el SPD para sustituir al actual gobierno de signo conservador. La candidata de La Izquierda, Elif Eralp, una abogada de 45 años de origen turco, aspira a convertirse en la primera alcaldesa de Berlín de su partido. Los Verdes han manifestado su disposición a negociar una alianza de este tipo, mientras que inicialmente no estaba claro si el SPD seguiría el mismo camino. La participación aumentó considerablemente en ambos estados federados, hasta el 78,1% en Mecklemburgo-Pomerania Occidental y el 74,2% en Berlín.

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La Izquierda y los cristianodemócratas llegan empatados a las regionales en Berlín

Berlín, 19 sep (EFE).- La Izquierda y la Unión Cristianodemócrata (CDU) del canciller Friedrich Merz llegan prácticamente empatados a las urnas en Berlín, donde 2,5 millones de ciudadanos están llamados a votar este domingo en las elecciones regionales, en un momento en que el país se halla sumido en una crisis política por el auge de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). A la cabeza con su candidata Elif Eralp como favorita, La Izquierda, con un 22 % en intención de voto según la encuesta más reciente de la cadena pública ZDF, se enfrenta a la remontada en la recta final de la campaña por la CDU del actual alcalde Kai Wegner -sustituido como candidato por Stefan Evers por las numerosas críticas a su gestión- con un 20 %. Les sigue la candidata de AfD Kristin Brinker, en el 18 %, con una retórica menos radical que sus compañeros de partido que salieron victoriosos hace dos semanas en la región oriental de Sajonia-Anhalt y que los que pueden ganar este domingo en Mecklemburgo-Antepomerania (también este). Las encuestas sitúan detrás a los Verdes (15 %) y al Partido Socialdemócrata (SPD) que actualmente gobierna en coalición con la CDU tanto en Berlín como a nivel federal, con el 12 %, mientras que la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), de izquierda populista, y los liberales no tienen garantizado el ingreso al Parlamento regional. Con el cordón sanitario con la ultraderecha todavía en pie y sin mayoría suficiente para que CDU y SPD reediten su alianza, las únicas constelaciones posibles son sendos tripartitos: así, los socialdemócratas y los verdes tendrán que elegir si se sitúan bajo la égida de La Izquierda o de los conservadores. La cuestión de la vivienda y la propuesta de La Izquierda para expropiar a las grandes inmobiliarias con parqués de más de 3.000 apartamentos puede adquirir una relevancia crucial en este sentido, ya que los verdes comparten este plan que surgió de una consulta popular en 2021, en la que el 59,1 % de los votantes dijo 'sí' a la expropiación, mientras que el SPD se ha mostrado reacio a implementarlo. Estos comicios serán los primeros en los que podrán votar los mayores de 16 años, con base a una modificación regional aprobada en 2023, lo que ha llevado a que el censo electoral, de 2,49 millones de personas, sea el mayor desde 1990. Sin embargo, también ha batido un récord el porcentaje de población que no puede votar, ya que 1,4 millones de berlineses que no poseen nacionalidad alemana o son menores, de un total de casi cuatro millones, no podrán elegir representantes. Si La Izquierda se hace con el mayor número de los al menos 130 escaños de la Casa de Representantes, será una victoria histórica en una ciudad en la que, desde la reunificación, CDU y SPD se han alternado siempre como los partidos más votados. También por ello han sufrido el desgaste ocasionado por problemas como la falta de vivienda, una administración caótica y desbordada que contribuyó a que fuese necesario repetir las elecciones de 2021 un año más tarde, debido a las irregularidades provocadas por la mala organización, o la impuntualidad y el encarecimiento del transporte. Si la CDU no logra el primer puesto será también un duro revés para el canciller Merz, cuyo partido perdió ante AfD en Sajonia-Anhalt y está amenazado por una derrota clara este domingo en Mecklemburgo-Antepomerania, donde su resultado bajará posiblemente de los dos dígitos. Unidos al desplome de su popularidad según las encuestas -algunas de las cuales le sitúan incluso como el canciller peor valorado de la historia-, estos pronósticos han ocasionado una crisis política para el líder conservador, que según algunos medios pedirá este domingo un voto de confianza de la dirección de su partido. Algunas voces desde dentro de su formación han llamado incluso a romper la coalición con el SPD y a gobernar en minoría en solitario para que la CDU pueda perfilarse con sus reformas estructurales sin tener que suavizarlos con compromisos. EFE (foto) (vídeo)

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Nací en Alemania Oriental y sé por qué tantas personas en el este votan a la extrema derecha: no es un anhelo heredado por la dictadura

La política del resentimiento ha ganado fuerza en el este del país, donde nací. Pero los alemanes del oeste también tienen preguntas incómodas que responder Merz planea un voto de confianza de la cúpula de la CDU si se confirma la deblace en las elecciones regionales Desde joven me acompaña el temor a que un movimiento fascista de extrema derecha vuelva al poder en Alemania. Con un impactante 44% de los votos y niveles récord de participación, el partido de extrema derecha Alternativa por Alemania (Afd) consiguió este 6 de septiembre una victoria contundente en el Parlamento regional de Sajonia-Anhalt. Si la formación antiinmigrantes y favorable al Kremlin consigue formar gobierno, será la primera vez desde la era nazi en la que un partido de extrema derecha se pone al frente de un estado alemán. Este domingo también hay elecciones regionales en el estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental y todas las encuestas dan la victoria a AfD . Ambas regiones se encuentran en la antigua República Democrática Alemana (RDA). La víspera de las elecciones, envié un mensaje a una amiga que tiene sus raíces en Alemania del Este, igual que yo. Le pregunté si el posible resultado electoral le preocupaba o le asustaba tanto como a mí, que llevaba días atrapada en un bucle de vídeos, reels , reportajes y entrevistas sobre el terreno. En ese material que consumía sin parar podía reconocer al tipo de personas que se decían votantes de AfD. Podían haber sido familiares, amigos de mis padres, antiguos profesores o compañeros de colegio. ¿Por qué decían cosas tan incoherentes? Yo me crié en Sajonia, un estado hermano del de Sajonia-Anhalt en el este de Alemania. Aunque los dos estados no sean del todo iguales, en muchos aspectos fundamentales tienen similitudes. A finales de los 90 y principios de siglo XXI, cuando iba al instituto en Leipzig, ver a extremistas de derecha se convirtió en una parte de mi paso a la edad adulta. Cada viernes por la noche, se palpaba el miedo a que hubiera neonazis con los puños cerrados o bates de béisbol esperando a la salida de discotecas, bares y paradas de tranvía. Recuerdo especialmente los primeros de mayo como el momento culmen de los neonazis, cuando les permitían desfilar por el centro de la ciudad. “Sajonia es inmune al extremismo de derecha”, decía a pesar de ello Kurt Biedenkopf, que tras la reunificación fue primer ministro de Sajonia durante 12 años. Criado en Alemania Occidental, Biedenkopf pertenecía a la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y era un aliado clave de Helmut Kohl. A finales de los 90 se palpaba en Leipzig el miedo a que hubiera neonazis con los puños cerrados o bates de béisbol esperando a la salida de discotecas, bares y paradas de tranvía En 2004, un año antes de terminar mis estudios, la formación de extrema derecha Partido Nacional Demócrata de Alemania (NPD, por sus siglas en alemán) sacó un 9,2% de los votos y entró por primera vez en el Parlamento regional de Sajonia. En 2005, me fui a vivir a Berlín. Uno de los motivos fue la insoportable y peligrosa presencia de neonazis y extremistas de derecha en mi estado natal. Muchos de mis compañeros hicieron lo mismo que yo. Ya estaba claro que los “paisajes floridos” que había prometido en 1990 Kohl, el canciller de la reunificación, no estaban haciéndose realidad. Lo que en el este de Alemania no ha dejado de crecer desde entonces es el extremismo de derecha. Solo han cambiado los nombres: del NPD se pasó en 2014 a Pegida, un movimiento de protesta contra la inmigración y, finalmente, a AfD. Estoy aterrorizada, pero no sorprendida: si no se les pone coto, las estructuras fascistas nunca se detienen. Pero este resultado también es consecuencia de una relación profundamente conflictiva entre la Alemania oriental y la occidental. Si no se les pone coto, las estructuras fascistas no se detienen. Pero este resultado electoral también es consecuencia de una relación profundamente conflictiva entre la Alemania Oriental y la Occidental Magnus Brechtken, subdirector del Institut für Zeitgeschichte de Múnich (el instituto de historia contemporánea más importante de Alemania), concedió hace unas semanas una entrevista al periódico FAZ. “Muchos alemanes occidentales ya están hartos”, decía el título. La entrevista, que se volvió viral, fue planteada como un resumen de hechos históricos dirigido a los alemanes del este que, por rencor hacia la Alemania del oeste, se sentían tentados a votar por AfD. Según Brechtken, las diferencias por las que el este llevaba quejándose 36 años ya eran más emocionales que racionales y se debían a una falta de introspección sincera. Brechtken fue todavía más lejos al sugerir que los alemanes orientales sentían nostalgia por las soluciones autoritarias mientras que los occidentales se habían pasado los últimos 75 años demostrando que entendían el funcionamiento de la democracia y sabían cómo manejar el extremismo. Que estaban mejor preparados para contrarrestar los movimientos radicales y detener, desde su inicio, el auge de partidos como AfD. Es Imposible no preguntarse cuánto había de análisis académico de historia y cuánto de opinión personal en sus comentarios. Pero, en mi opinión, Brechtken sí tenía razón en una cosa: la supuesta ira de los alemanes del este, la popularidad de AfD, las elecciones de Sajonia-Anhalt y el resultado que AfD probablemente obtenga en las dos próximas elecciones regionales del 20 de septiembre deberían hacernos recordar algunos hechos históricos reales, así como otras cuestiones aledañas que Brechtken pareció ignorar en su entrevista. AfD fue fundada en Alemania occidental, no oriental, y una gran parte de sus dirigentes creció y se crio en estados occidentales como Renania-Palatinado y Renania del Norte-Westfalia. ¿Cómo es posible que a estas alturas no haya estructuras eficaces para impedir el auge de movimientos, partidos y programas de extrema derecha? ¿Por qué sigue habiendo un sistema que les permite prosperar? El análisis no debe limitarse a la atracción que siente el votante de Alemania del este hacia AfD. También hay que preguntarse qué lleva a un tipo alemán occidental a crear un partido como AfD, a promocionarlo y a elegir el este del país como su lugar de crecimiento. Analizar por qué sigue reapareciendo la fascinación por el fascismo es urgente para los estados de Alemania oriental y también para los de Alemania occidental —que decían haberse desnazificado tras 1945, orgullosos de su cultura de la memoria y de haber “superado” el pasado nazi—. ¿Cómo es posible que a estas alturas no haya estructuras eficaces para impedir el auge de movimientos, partidos y programas de extrema derecha? ¿Por qué sigue habiendo un sistema que les permite prosperar? También vale la pena preguntarse si AfD se expandió hacia el este, solo porque los alemanes de allí eran más fáciles de captar, o porque las más visibles desigualdades de esa otra Alemania eran un caldo de cultivo inmejorable para organizarse en él. En 1989, muchos alemanes del Este esperaban algo a medio camino entre el socialismo y el capitalismo. La reunificación no era necesariamente la opción preferida. Muchos percibieron que el proceso que finalmente se desarrolló se gestionó mal y atropelladamente, con leyes y decisiones impuestas antes que negociadas. Por no hablar de la labor de la agencia Treuhand, encargada de privatizar la economía estatal de la antigua RDA. Durante el proceso de reunificación, un 94% de las empresas de Alemania Oriental pasaron a manos de inversores internacionales o de Alemania Occidental. Solo un 6% quedó en manos de la población de Alemania Oriental. Un 6% para la región que perdió en torno a dos millones de puestos de trabajo en el trance. Durante el proceso de reunificación, un 94% de las empresas de Alemania Oriental pasaron a manos de inversores internacionales o de Alemania Occidental. La región perdió en torno a dos millones de puestos de trabajo En el otoño e invierno de 1990 y 1991, el pueblo de Alemania del Este volvió a salir a las calles. Esa vez no se manifestaron contra la represión del desaparecido gobierno de la RDA, sino contra el que se había convertido en el nuevo ocupante: Alemania Occidental. Con el desempleo disparado, exigían nuevas elecciones y una renegociación de los acuerdos que habían dejado a millones de personas sin dinero y sin trabajo. “Si la situación no mejora, ¿no teme que pueda haber otra revolución en Alemania Oriental?”, preguntó en aquellos años un presentador de televisión a Detlev Karsten Rohwedder, director de la Treuhand y personaje clave en la reestructuración de la antigua Alemania Oriental. En aquellos años, la antigua RDA era tratada como un niño: debía acatar las órdenes y leyes de su más sabia homóloga occidental, que ejercía de padre. Pero ahora el niño ya ha crecido y no olvida aquella experiencia, a cuyo recuerdo es muy posible que se aferre demasiado. El líder de AfD en Sajonia-Anhalt, Ulrich Siegmund, en un acto en julio. Ulrich Siegmund, el representante de AfD en Sajonia-Anhalt , nació el mismo año de la reunificación. Una de sus principales promesas fue recuperar el control. Quizá se podría decir que lo ocurrido en Sajonia-Anhalt fue más allá de una cuestión de control y estuvo impulsado por el deseo de una especie de venganza. El este, por fin, atreviéndose a decirle al oeste dominante: “Ya basta”. O, como dijo Siegmund en su primera rueda de prensa tras la victoria, el resultado demostró que los ciudadanos de Sajonia-Anhalt ya no iban a dejarse “tratar con condescendencia”. Con esto, estaba tocando algo casi visceral. El comentario también me aclaró algo sobre los motivos de los innumerables votantes potenciales de AfD a los que había escuchado durante las últimas semanas y meses. La mayoría de ellos, en realidad, no lee ni sabe qué hay en el programa de AfD. Y no parece importarles. Lo que convenció a la gente fue más sencillo: “Os escucho. Os veo. Sí, tenéis todo el derecho a estar descontentos”. La mayoría de los votantes de Afd no lee ni saben qué hay en el programa. Y no parece importarles. Lo que convenció a la gente fue más sencillo: 'Os escucho. Os veo. Sí, tenéis todo el derecho a estar descontentos' A lo largo de la campaña, Siegmund recorrió todo el estado y organizó fiestas: salchichas gratis, cerveza gratis, baile, música y, quizá para algunos, una sensación recuperada de comunidad. A los pueblos y pequeñas localidades que se habían visto despojados de vida, algunos de ellos fantasmales y despoblados, de repente se les volvió a decir: “Sois importantes”. Puede que todos los demás os hayan dejado atrás, pero yo, nosotros, AfD, nos preocupamos por vosotros. De lo que muchos aún no se han dado cuenta es que AfD no mejorará la vida en el este de Alemania. Pero ese nunca fue el objetivo. Ofreció atención a la gente a cambio de un voto. Y, por ahora, eso es lo que más importa. Porque AfD va más allá de la división entre el este y el oeste. Es un partido creado por los alemanes del oeste, impulsado por los del este y ahora lucha por el poder en todo el país. Su programa se basa en ideas que Alemania necesitó una guerra y una derrota total para enterrar: el racismo, la creencia en la superioridad y una jerarquía acerca de quién pertenece al lugar, el desprecio por quienes se considera que no encajan y la sed de crearse enemigos disfrazada de orgullo. Eso no es un problema regional. Es un problema nacional y debería asustar a todos y cada uno de los ciudadanos alemanes. Un voto para AfD es un voto a favor de ese mismo conjunto de creencias. Por mucha ira, decepción o reivindicación legítima para ser tomados en cuenta. En abril de 1932 el partido nazi se convirtió en el partido más votado en las elecciones regionales de la zona que hoy constituye Sajonia-Anhalt, con un 40,7% de los votos, y formó, junto con socios de coalición, el primer gobierno regional liderado por los nazis en Alemania. Pase lo que pase a continuación, será difícil decir que no lo sabíamos. Carolin Würfel es escritora, guionista y periodista Traducción de Francisco de Zárate

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Sábado 19, domingo 20 y lunes 21 de septiembre de 2026 (19.30 GMT)

Madrid, 18 sep (EFE).- SÁBADO 19 Moscú.- Rusia celebra la segunda jornada de las elecciones legislativas en las que el partido del Kremlin busca revalidar la mayoría pese a que dos tercios de los rusos desean el fin de la guerra contra Ucrania. Moscú.- El líder del único partido opositor legal en Rusia, Nikolái Ribakov, aseguró a EFE que "la paz está más cerca" después de que millones de rusos recuperaran la esperanza durante los últimos tres meses de activa campaña de Yábloko contra la guerra en Ucrania. (Vídeo)(Foto) Schwerin (Alemania).- Los socialdemócratas alemanes, liderados por la primera ministra del estado federado de Mecklemburgo-Antepomerania, Manuela Schwesig, tienen en las elecciones de esa región nororiental del domingo el reto de aguantar el empuje de una ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) espoleada por la victoria de Sajonia-Anhalt. (Vídeo)(Foto) Berlín.- La Izquierda y la Unión Cristianodemócrata (CDU) del canciller Friedrich Merz llegan prácticamente empatados a las urnas en Berlín, donde 2,5 millones de ciudadanos están llamados a votar este domingo en las elecciones regionales, en un momento en que el país se halla sumido en una crisis política por el auge de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). (Vídeo)(Foto) Lyon (Francia).- La 18ª Bienal de Arte Contemporáneo de Lyon, una de las grandes citas internacionales del arte contemporáneo, abre sus puertas este sábado con un destacado desembarco de artistas españoles, nueve en total y en su mayoría mujeres. EFE ha hablado con cinco de ellas, las catalanas Luz Broto, Lúa Coderch, Laia Estruch y Núria Güell y la zaragozana Lara Almarcegui, sobre sus obras y su presencia en una Bienal que reúne a 118 artistas de 42 nacionalidades. (Vídeo)(Foto) Miami - El candidato demócrata de origen cubano Elliot Rodríguez habla con EFE tras el polémico anuncio de su rival, la congresista estadounidense María Elvira Salazar, quien sorprendió al acusar al presidente Donald Trump de ir "demasiado lejos" en materia migratoria mientras afronta una reñida campaña por la reelección en Miami. (Vídeo)(Foto) Florianópolis (Brasil).-El presidente brasileño y candidato a la reelección Luiz Inácio Lula da Silva visita este sábado la ciudad de Florianópolis en un esfuerzo por ganar votos en el sur del país, un importante reducto electoral del bolsonarismo, a dos semanas de la primera vuelta. (Vídeo)(Foto) Tegucigalpa.- Los incendios forestales, la tala ilegal y las plagas afectan cada año entre 60.000 y 70.000 hectáreas de los bosques de Honduras, causando un fuerte impacto en la industria maderera, según fuentes oficiales y el gerente del Aserradero Sansone, Remo Memoli, quien reclama más control ante el robo y aserraderos que quebrantan la ley. (Vídeo)(Foto) Tegucigalpa.- Una Delegación Internacional de Solidaridad se reunirá con un grupo de afrodescendientes que reclaman derechos, que desde hace un mes permanecen en un campamento instalado frente a la Corte Suprema de Justicia, en Tegucigalpa, para expresar su solidaridad, observar y acompañar a la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH) en su defensa de sus territorios ancestrales. (Vídeo)(Foto) El Alto.- La Fuerza Aérea Bolivia (FAB) abre al público una exhibición de 30 aeronaves de diferentes funciones que rescata los hitos más importantes de la aviación en el país andino junto a un mueso 'Aeroespacial e histórico' que recuerda el primer vuelo realizado en 1920. (Vídeo)(Foto) Ciudad de Panamá.- Panamá es sede del XXI Congreso Latinoamericano de Ciencias del Mar, el evento científico marino más importante de la región, que se inaugura este lunes y concluirá el 25 de septiembre. (Vídeo)(Foto) Ciudad de Panamá.- Activistas y ciudadanos desarrollan una jornada de limpieza de playas en Panamá, que este mes de septiembre conmemora el mes de los Océanos. (Vídeo)(Foto)(Directo) Bogotá.- La Red Distrital de Bibliotecas Públicas de Bogotá (Bibliored) es uno de los referentes mundiales en temas de alfabetización y revitalización de las lenguas nativas, lo que la ha hizo merecedora del Premio UNESCO-Rey Sejong de Alfabetización 2026 por su trabajo en términos de transformación social. (Vídeo)(Foto) Ciudad de México.- México realiza el simulacro nacional con motivo del aniversario de los terremotos del 19 de septiembre de 1985 y del 2017. (Vídeo)(Foto) San Salvador.- Representantes de organizaciones medioambientales de El Salvador y habitantes del municipio guatemalteco de Asunción Mita brindan este viernes detalles del progreso del proyecto minero a cielo abierto Cerro Blanco, rechazado por el impacto negativo a un importante río localizado en la zona fronteriza común. (Vídeo)(Foto) Buenos Aires.- Grupos de izquierdas, acompañados por artistas e intelectuales, convocan la llamada 'marcha de la bronca' contra el Gobierno de Javier Milei. (Vídeo)(Foto) Seúl.- Consultar la fortuna forma parte de la vida cotidiana de muchos surcoreanos, una tradición que ahora se reinterpreta mediante inteligencia artificial (IA), avatares y robots aplicados a prácticas esotéricas arraigadas desde hace siglos. (Vídeo)(Foto) Hangzhou.- La Universidad Politécnica de Valencia (UPV) inaugura oficialmente su nuevo campus en Hangzhou, una de las ciudades más importantes del este de China, convirtiéndose así en el primer centro español de educación superior en contar con una sucursal en el gigante asiático. (Vídeo)(Foto) DOMINGO 20 Schwerin (Alemania).- El estado federado de Mecklemburgo-Antepomerania, en el noreste de Alemania, celebra elecciones regionales en las que los socialdemócratas y la ultraderecha se disputan el primer puesto y en las que los conservadores podrían cosechar su peor resultado en unas elecciones regionales desde la fundación de la República Federal de Alemania. (Vídeo)(Foto) Berlín.- Berlín celebra elecciones regionales al Parlamento del estado federado de Berlín, en las que los conservadores y la izquierda se disputan la victoria, pero en las que la ultraderecha puede duplicar su resultado de 2023. (Vídeo)(Foto) Moscú.- Rusia celebra la tercera y última jornada de las elecciones legislativas en las que el partido del Kremlin busca revalidar la mayoría pese a que dos tercios de los rusos desean el fin de la guerra. (Vídeo)(Foto) Brasilia - Trabajo de hormiga, pico de pluma, mano mágica, urna embarazada. Apodos creativos para fraudes electorales habituales en Brasil hasta 1996, cuando empezó a funcionar la urna electrónica, hoy un símbolo de la cuarta mayor democracia del mundo. (Vídeo)(Foto) La Ferté-Vidame (Francia).- El rey emérito Juan Carlos I recibe el Premio Saint-Simon por sus memorias, 'Reconciliación', cinco meses después de recibir el Premio Especial del Jurado del Libro Político en la Asamblea Nacional. (Vídeo)(Foto) Ginebra.- El director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Gilbert Houngbo, de Togo, expone en una entrevista con EFE sus prioridades e ideas para superar la crisis financiera que sufre la centenaria institución, que aspira a liderar en un segundo mandato, frente a las candidaturas de la ministra española de Trabajo, Yolanda Díaz, y del exministro peruano de Exteriores, Jorge González-Olaechea. (Vídeo)(Foto) Lyon (Francia).- La artista española Lara Almarcegui explica en una entrevista con EFE en la Bienal de Arte Contemporáneo de Lyon su instalación de 260 metros cúbicos de esquisto rojo, dispuestos como grandes montañas de residuos de la minería del carbón de Saint-Étienne, y su investigación sobre el futuro de las escombreras que rodean la ciudad. (Vídeo)(Foto) Lyon (Francia).- El artista argentino Miguel Rothschild presenta en la Bienal de Lyon 'Río de la Plata', una instalación de 15 metros que convierte en una superficie suspendida entre el agua y el metal la historia de un río marcado por la belleza y la tragedia. En una entrevista con EFE, Rothschild explica el origen de la obra, inspirada en el mito del Río de la Plata, y su reflexión sobre la memoria, la historia y la transformación de los paisajes. (Vídeo)(Foto) Shanghái.- El actor Johnny Depp inaugura en Shanghái su exposición 'A Bunch of Stuff', con más de 60 obras originales -entre ellos pinturas, dibujos u objetos personales procedentes de sus casas y estudios-, tras pasar por Nueva York y Tokio. (Vídeo)(Foto) Pattaya (Tailandia).- El concurso de belleza Miss International Queen, el mayor certamen mundial para mujeres transgénero, celebra su vigésima edición en búsqueda de una nueva reina. (Vídeo)(Foto) La Habana.- La Candela, un 'reality show' de cocina cubano estrenado esta semana en Youtube, busca demostrar que en la isla se puede hacer más con menos a pesar de la escasez y educar a una nueva generación de chefs, dentro de un proyecto que quiere devolver el lustre al céntrico barrio capitalino del Vedado. (Vídeo)(Foto) LUNES 21 Berlín.- Los partidos alemanes analizan el resultado de las elecciones regionales del domingo en los estados federados de Mecklemburgo-Antepomerania y Berlín. (Vídeo)(Foto) Miami.- El anuncio de campaña en el que la congresista republicana María Elvira Salazar acusa al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de ir "demasiado lejos" con sus deportaciones refleja, según analistas, el costo político que las medidas antiinmigrantes pueden tener para el partido en el poder entre los votantes latinos. (Texto) (Vídeo) París.- París se prepara para acoger la visita del papa León XIV, que llegará a la capital francesa este viernes, en el que es su primer viaje al país galo desde su pontificado. (Vídeo)(Foto) Ciudad de Guatemala.- El Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (PMA) y el Ministerio de Agricultura de Guatemala presentarán este lunes los resultados del proyecto "B'anla Chiko’m" (Buena Cosecha), una iniciativa de desarrollo agrícola e inclusión socioeconómica financiada por la cooperación surcoreana. (Vídeo)(Foto) Fráncfort (Alemania).- El sindicato IG Metall, el mayor del sector industrial, llama en esta jornada a la movilización en toda Alemania a los trabajadores de la industria del automóvil, que atraviesa momentos de crisis en los que empresas como el Grupo Volkswagen, que tiene marcas como VW, Seat y Cupra, Audi y Porche, han respondido con recortes de plantilla que afectan a decenas de miles de empleados. (Vídeo)(Foto) lgs/EFETV Si quiere conocer otros actos y acontecimientos informativos previstos para hoy o para cualquiera de los próximos 365 días, en España y en el mundo, ponemos a su disposición la Agenda Digital Mundial a la que se accede por Internet y que se actualiza al instante cada vez que EFE conoce una nueva convocatoria. Esta herramienta permite segmentar las previsiones según el interés del usuario. Para más información sobre éste u otros productos, póngase en contacto con nuestro Departamento de atención al cliente en el teléfono + 34913467245 en horario continuo desde las 07.30 (GMT) horas hasta las 19.00 horas (GMT), o en la dirección electrónica clientes@efe.com.

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Merz anuncia rebajas de 17 céntimos por litro a los precios de los carburantes

Berlín, 18 sep (EFE).- El canciller alemán, Friedrich Merz, anunció este viernes medidas para rebajar temporalmente los precios de los carburantes, que esta semana han alcanzado máximos históricos ante la situación en Oriente Medio, en aproximadamente 17 céntimos por litro. "Los altos precios del petróleo son una carga para nuestro país. De la mano de los estados federados, introduciremos una rebaja de impuestos de aproximadamente 17 céntimos por litro de gasolina y diésel", afirmó en X. La medida, que llega tras varios días de consultas del Ejecutivo con los estados federados -que ayudarán a financiar la rebaja- y con los grupos parlamentarios de la coalición de Gobierno de conservadores y socialdemócratas, entrará en vigor el 1 de octubre y será válida hasta finales de año. "Es una buena noticia. La coalición ha actuado", dijo el canciller, que se encuentra sumido en una grave crisis política debido a su escasa popularidad y al auge de la ultraderecha, que ganó hace dos semanas las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt (este). Además, este domingo se celebran otros dos comicios en los que la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merz se enfrenta a la posibilidad de perder la alcaldía de Berlín y de caer por debajo de los dos dígitos en Mecklemburgo-Antepomerania (este), Según adelantaron medios alemanes como la cadena NTV, el Gobierno implementará la rebaja reduciendo temporalmente en 14 céntimos el impuesto a la energía, a lo que se suman tres céntimos en los que descenderá el IVA debido a la bajada del precio total. El Estado alemán ya había subvencionado este año, entre mayo y junio, los precios de los carburantes para lograr una reducción por un valor similar con el fin de paliar los efectos económicos de la guerra emprendida por EE.UU. e Israel contra Irán, que ha disparado el coste del petróleo al afectar el tránsito de hidrocarburos en el estrecho de Ormuz. El Automóvil Club de Alemania (ADAC, por sus siglas en alemán) informó este viernes de que el precio del gasóleo ha batido su máximo histórico por segundo día consecutivo, al costar el jueves de media 2,471 euros por litro. Por el contrario, el precio de la gasolina E10 bajó ligeramente el jueves a 2,308 euros por litro, de los 2,314 euros que costaba de media el día anterior. EFE

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Fráncfort cae un 1,6 % el día de la cuádruple hora bruja y bajadas del sector del motor

Fráncfort (Alemania), 18 sep (EFE).- La Bolsa de Fráncfort bajó un 1,6 % este viernes, día de la cuádruple hora bruja, en el que vencieron futuros y opciones sobre acciones concretas y sobre el índice, y de fuertes caída de las automovilísticas después de que Volkswagen bajara sus pronósticos de beneficio. El DAX 40, el índice selectivo de la Bolsa de Fráncfort, perdió al cierre ese 1,6 %, hasta 25.304,06 puntos, y acumula una caída semanal del 1 %. El barril de crudo Brent, de referencia en Europa, se pagó a unos 103 dólares y la rentabilidad de la deuda soberana subía. El mercado de valores en Alemania también presta atención a las elecciones en la ciudad y estado federado de Berlín y en el estado federado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental en el noreste de Alemania, dos semanas después de la arrolladora victoria de la extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt. Para el canciller alemán, el cristianodemócrata Friedrich Merz, sería un resultado muy malo perder la alcaldía de Berlín y/o no superar la barrera electoral del 5 % en Mecklemburgo-Pomerania Occidental. Los precios de producción subieron en Alemania en agosto un 4,6 % interanual, más de lo esperado, debido al encarecimiento del petróleo (3 % en julio), datos que muestran presión sobre los precios y lastran la renta variable porque dan argumentos para subidas de los tipos de interés. En Fráncfort tan sólo dos compañía cerraron la negociación con ganancias: el fabricante de semiconductores Infineon, que ganó un 2,7 % después de que el banco de inversión Oddo BHF recomendara comprar sus acciones, y la constructora Hochtief, controlada por ACS, que subió un 0,8 %. En el parqué de Fráncfort, cayeron de nuevo las automovilísticas de forma generalizada después de que el grupo Volkswagen bajara sus pronósticos de beneficio. Volkswagen perdió un 5,6 %, Mercedes-Benz cayó un 4,8 %, Continental bajó un 4,5 % y BMW cedió un 4,5 %. La compañía de telecomunicaciones Deutschen Telekom perdió un 4,2 % por recogida de beneficios, al igual que otras telecos europeas, tras comentarios negativos respecto a su competidor francés Orange de un analista del banco estadounidense de inversión Morgan Stanley. EFE

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Merz bajo presión por la crisis de su partido en las urnas y en las encuestas

Rodrigo Zuleta Berlín, 18 sep (EFE).- La presión sobre el canciller alemán, Friedrich Merz, ha venido aumentando desde la apabullante derrota de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU), en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt a manos de la ultraderecha, y las miradas están puestas en este domingo y en las repercusiones que puedan tener sobre el Gobierno los resultados de los comicios en los estados federados de Berlín y en Mecklemburgo-Antepomerania. En Mecklemburgo-Antepomerania la CDU está amenazada por el peor resultado de su historia en unas elecciones regionales, ya que las últimas encuestas le dan entre el 6 % y 7 %, solo uno o dos puntos, respectivamente, encima del umbral necesario para tener representación en el Parlamento, y hay quienes consideran que el partido está en un peligro existencial. El panorama de cara a unas elecciones generales, programadas para 2029, tampoco da motivos para el optimismo a la CDU. La última encuesta del instituto demoscópico Forsa ve al bloque conservador, formado por la CDU y su partido hermano la Unión Socialcristiana (CSU) bávara, en el segundo lugar con un 20 %, siete puntos menos que la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). El resultado de Sajonia-Anhalt y las perspectivas que vaticinan las encuestas han hecho que salten las alarmas dentro de la CDU y desde la segunda fila del partido se formulen propuestas radicales, que van desde una ruptura de la actual coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD) para seguir gobernando en minoría hasta un relevo de Merz en la Cancillería. Según el diario Bild y el semanario Die Zeit, hay cerca de 30 diputados de la CDU, dentro de un grupo parlamentario con 208 escaños, que barajan esos dos escenarios como un posible golpe de efecto ante la crisis. Merz, que calificó la derrota en Sajonia-Anhalt el pasado día 6 como la más grande sufrida por la CDU en décadas, ha convocado para el domingo una reunión de la cúpula del partido a la que pedirá un voto de confianza. Además ha desistido de viajar la próxima semana a la Asamblea General de la ONU en Nueva York porque, según dijo el portavoz del Gobierno, Stefan Cornelius, la situación política interna exige su presencia en Alemania. Los ocho primeros ministros regionales de la CDU, que pertenecen todos a la cúpula, se han anticipado con una declaración conjunta en la que manifiestan su apoyo a Merz, aunque sin nombrarlo, y rechazan la posibilidad de un Gobierno de minorías. El resto de la cúpula de 25 miembros es cercano a Merz y es de esperar que también expresen su apoyo el domingo. Sin embargo, queda todavía el reto del descontento de las bases del partido que piden una política de Gobierno más cercana al ideario de la CDU y menos compromisos con el socio de coalición. La ministra de Trabajo, Bärbel Bas, copresidenta del SPD, se ha convertido en el blanco de los ataques de algunos cristianodemócratas que la ven como un freno en los planes de reforma de los sistemas sociales y hay quienes piden abiertamente su cese. Una salida forzada de Bas del Gobierno llevaría a una ruptura de la coalición y la CDU/CSU se vería gobernando en minoría y dependería de la AfD en el Parlamento para aprobar proyectos, algo que iría en contra del cordón sanitario. En Mecklemburgo-Antepomerania, aunque la cúpula regional insista en descartar coaliciones y cooperaciones con la AfD, segundas y terceras espadas se han manifestado a favor de poner fin al cordón sanitario que ha sido reafirmado constantemente por Merz. "Tenemos que estar abiertos y buscar el socio de coalición que sea mejor para nosotros y ese socio puede ser la AfD", dijo por ejemplo, el vicepresidente de la CDU en el distrito de Greifswald, el representante más destacado de los enemigos del cordón sanitario en Mecklemburgo-Antepomerania. La tesorera de la Joven Unión (JU), la organización de las juventudes cristianodemócratas, Clara von Nathusius, dijo a la cadena de televisión ZDF que "con este canciller ya no se pueden ganar elecciones". Al descontento dentro de la CDU por el hecho de que las reformas no avanzan lo suficientemente rápido se suma el hecho de que muchas de las reformas tienen elementos que son rechazados por amplias capas de la población, como por ejemplo algunos aspectos del plan de reforma a las jubilaciones que implican recortes. La mezcla explosiva se complementa con la impopularidad del propio Merz. Según una encuesta del instituto demoscópico Forsa, solo el 10 % de los alemanes está satisfecho con el trabajo del conservador. EFE (foto)

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El hombre de AfD que ambiciona el bastión socialdemócrata de Mecklemburgo-Antempomerania

Berlín, 18 sep (EFE).- Leif-Erik Holm, candidato de la ultraderecha a primer ministro en las elecciones del domingo en el estado federado nororiental de Mecklemburgo-Antepomerania, goza en su campaña electoral de viento a favor tras la arrolladora victoria lograda por su formación en Sajonia-Anhalt, y quiere desbancar del Gobierno a los socialdemócratas tras casi tres décadas en el poder. Este excomunicador radiofónico de 56 años convertido en político, miembro de AfD desde que el partido vio la luz en 2013, podría conseguir la tercera victoria de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) en una cita regional con las urnas, tras la de este mes en Sajonia-Anhalt y la de 2024 en Turingia. Con la excepción del sondeo publicado el jueves por la televisión pública ZDF, que veía a AfD con un 36 %, un punto porcentual por debajo del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) de la primera ministra regional Manuela Schwesig, el partido de ultraderecha ha liderado en las encuestas desde el verano de 2023. Según el sondeo de la ZDF del jueves, La Izquierda, que gobierna con el SPD en Mecklemburgo-Antepomerania, cuenta con un 9 %, por delante de Los Verdes (5 %), la Unión Cristianodemócrata (CDU, 6 %) y una izquierdista Alianza Sahra Wagenknecht (BSW, 4 %) con opciones de superar la barrera del 5 %. "Ocurre lo que pensaba: si las cosas van bien en Sajonia-Anhalt, aquí también lo notaremos", afirmó optimista Holm en un encuentro con la Asociación de la Prensa Extranjera, donde admitió que su partido se aprovecha en la actualidad de un nuevo "impulso". En la anterior cita con las urnas en Mecklemburgo-Antepomerania, AfD, entonces liderada por Nikolaus Kramer, quedó como segunda fuerza, con un 16,7 % de los votos, muy por detrás del SPD de Schwesig (39,6 %). Cinco años después, Holm, que se desempeña profesionalmente como diputado de la Cámara Baja del Parlamento alemán, espera que, del mismo modo que AfD logró movilizar a su favor 160.000 abstencionistas en Sajonia-Anhalt, en Mecklemburgo-Antepomerania su partido reciba votantes que en anteriores citas con las urnas se quedaron en casa. Junto a Holm se ha visto en la campaña a Ulrich Siegmund, victorioso candidato de AfD en Sajonia-Anhalt que ahora trata de formar Gobierno. A esa responsabilidad también aspira Holm, pues uno de sus mensajes de la campaña consiste en dejar clara su intención de gobernar. Holm y AfD también han apostado por el estilo de la campaña de Siegmund, con un "enfoque positivo y optimista", según los términos de este político que se medirá a Schwesig por uno de los escaños regionales de Schwerin, la capital de este estado federado nororiental. Su campaña incluye paseos en Simson, motos míticas de la extinta Alemania comunista, algo también utilizado por AfD como método para ganarse el favor de los votantes de Sajonia-Anhalt. Según explicó a EFE el politólogo Jan Müller, de la Universidad de Rostock, la campaña de Holm aplica una "receta parecida a la de Sajonia-Anhalt, con mucha presencia en ciudades y pueblos", donde la formación "pone énfasis en la normalización". A su entender, "normalizar" a la AfD en Mecklemburgo-Antepomerania también pasa por un "programa político light", que, pese a todo, promete, entre otras cosas, frenar la inmigración ilegal, bloquear la acogida de refugiados, reforzar la seguridad interior, desregulación y reducciones fiscales. Además, el "programa de gobierno" del partido plantea que vuelva a Alemania el gas ruso. Para la AfD, "mostrarse como un partido como los demás es muy importante", según Müller. Holm desestimó en su reunión con la prensa extranjera que pudiera ser un lastre para su campaña el haber aparecido en público junto a Siegmund, cuya AfD en Sajonia-Anhalt está considerada un "caso seguro de extremismo de derechas" por los servicios de inteligencia del ministerio regional de Interior. "No lo veo como un problema, porque nos parece un error que las autoridades nos clasifiquen como extremistas de derecha", explicó Holm, quien estimó que esos servicios de inteligencia están siendo "instrumentalizados". Una cantidad creciente de votantes piensa como Holm, explicó a EFE Thorsten Faas, politólogo de la Universidad Libre de Berlín. "Una parte del electorado de la AfD parece compartir sin duda estas convicciones", expuso Faas, aunque, sobre todo, lo que comparten es "el descontento y, a menudo, incluso la ira hacia los partidos del Gobierno, especialmente a nivel federal". Salvador Martínez Mas

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Merz se la juega en las elecciones regionales de Alemania tras el éxito de AfD en Sajonia-Anhalt

El ruido de sables en la casa Konrad Adenauer de Berlín se ha vuelto ensordecedor en los últimos días. El 'sorpasso' de la extrema derecha de Alternativa para Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt ha dejado en evidencia el cordón sanitario al que el canciller Friedrich Merz ha ligado su futuro político, ante la imposibilidad de mantener detrás de esa barrera a cerca del 40% de los votantes . Las elecciones regionales de este domingo en Berlín y en Mecklemburgo-Pomerania Occidental podrían ser la puntilla de Merz. En Berlín, la Unión Cristianodemócrata (CDU) puede perder el Gobierno en favor de La Izquierda y en Schwerin las encuestas dan ganador a AfD con el 37% de los votos. En su única intervención de... Ver Más

ABCABC(abc)17 sept

El seleccionador alemán arremete contra la extrema derecha: "Quiero que mi equipo recupere el orgullo nacional de las manos equivocadas"

Jürgen Klopp reivindica estar orgulloso de ser alemán y, a la vez, "ser además abierto, diverso, amable" durante la rueda de prensa para presentar su primera lista como técnico de la selección Las protestas contra AfD se extienden por Alemania tras su victoria electoral: “El fascismo no es una alternativa” Tras la histórica victoria de Alternativa para Alemania (AfD) en las elecciones de Sajonia-Anhalt del pasado 7 de septiembre se han disparado las alarmas en todo el país germano ante el avance ultra. Un clima que ha coincidido este jueves con otro evento muy esperado: la primera convocatoria de Jürgen Klopp, nuevo seleccionador del equipo nacional de fútbol alemán, para el parón de selecciones de las próximas semanas. El histórico entrenador, que ya ha dejado su sello en clubes como Borussia Dortmund o Liverpool y que llega como una suerte de salvador tras los últimos fracasos de la Mannschaft, no ha querido solo limitarse a dar una lista de nombres, también se ha pronunciado sobre todo lo que ha sucedido durante las últimas semanas. “Quiero que mi selección recupere el orgullo nacional de las manos equivocadas”, ha dicho Klopp, a la vez que reivindicaba el hecho de expresar el orgullo por su país sin ser asociado al extremismo. “Puedo estar orgulloso de ser alemán y ser además abierto, diverso, amable y amigable”, ha reiterado el entrenador. Aunque el técnico no ha hecho referencia explícitamente al auge de AfD , sí que ha señalado que “tuvimos unas elecciones en las que algunos pensaron que todo estaba bien, mientras que otros decían: 'Dios mío, ¿qué está pasando aquí?”, refiriéndose a los comicios de Sajonia-Anhalt. Por ese motivo, el técnico quiere “reclamar la bandera” y la “sensación de que puede estar feliz por haber nacido en este maravilloso país, pero también por haberse mudado para vivir aquí”. “Desde mi perspectiva como deportista, puedo decir que me gustaría mucho recuperar la bandera para mí, para todos nosotros”, ha recalcado. Además, Klopp ha reivindicado la capacidad del fútbol para “crear comunidad” y, por ello, quiere que su selección haga a “la gente sentir realmente el poder del deporte”. Por todo ello, el seleccionador alemán ha señalado que prefiere el término “patriotismo positivo” a “orgullo nacional”, ya que este último podría malinterpretarse. La lista de Klopp ha sido una imagen de sus palabras. Entre los 44 convocados para disputar los próximos partidos de la Nations League hay hasta 18 jugadores que, o bien han nacido fuera de Alemania o tienen sus raíces en países extranjeros. La selección alemana tiene una larga lista de reivindicaciones en los últimos años. Una de las más conocidas y relevantes fue durante el Mundial de Qatar de 2022 , cuando se enfrentaron a la FIFA tapándose la boca durante la foto oficial previa al partido después de que la organización les prohibiera lucir un brazalete con la bandera LGTBIQ+. “Los derechos humanos no son negociables”, dijeron entonces desde el equipo nacional.

elDiario.eselDiario.esEl Rastreador17 sept
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Ocho líderes de la CDU respaldan a Merz en medio de las críticas por el avance de ultraderecha

Los primeros ministros de los ocho estados federados de Alemania gobernados por la conservadora Unión Demócrata Cristiana (CDU) han trasladado este miércoles su apoyo al canciller alemán, Friedrich Merz, en el marco de las tensiones internas dentro de la coalición tras el resultado obtenido en las elecciones del estado de Sajonia-Anhalt, donde la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) cosechó una aplastante victoria. "La política de Alemania necesita estabilidad ahora más que nunca. En esta situación, lo que más importa es la unidad, el impulso y una dirección clara de los demócratas cristianos alemanes", han afirmado los ocho líderes regionales en un comunicado recogido por la agencia de noticias DPA. Merz canceló el viaje que tenía previsto realizar la próxima semana a la Asamblea General de Naciones en Nueva York en medio de las críticas dentro de la alianza conservadora entre la Unión Demócrata Cristiana (CDU), la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU) y el Partido Socialdemócrata (SPD). Según las encuestas recientes, la CDU podría no alcanzar el umbral del 5% en Mecklemburgo-Pomerania Occidental. El partido conservador también podría perder la alcaldía de Berlín, donde está empatado con el partido La Izquierda y ligeramente por delante de la AfD.

InfobaeInfobaeNewsroom Infobae16 sept