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8 fuentesSeguimiento desde 15 sept, 09:45

La CDU de Merz queda fuera del Parlamento regional de Mecklemburgo-Antepomerania

En resumen

La Unión Cristianodemócrata (CDU), liderada por el canciller Friedrich Merz, obtuvo el 4,9 % de los votos en Mecklemburgo-Antepomerania y quedó fuera del Parlamento regional. Alternativa para Alemania (AfD) fue la fuerza más votada en ese estado. Merz rechazó dimitir tras el resultado y mantuvo su posición al frente del Gobierno y de la CDU.

Resumen redactado por HeraldLoop a partir de 8 fuentes · actualizado 23 sept

Qué ha cambiado

  1. 15 sept, 09:45Merz pedirá un voto de confianza de la cúpula de su partido el domingo, según medios · Infobae
  2. 17 sept, 18:51Merz se la juega en las elecciones regionales de Alemania tras el éxito de AfD en Sajonia-Anhalt · ABC
  3. 18 sept, 04:00Merz reta al sector crítico de su partido, la CDU, que quiere su relevo como canciller de Alemania · La Vanguardia
  4. 18 sept, 09:47Merz bajo presión por la crisis de su partido en las urnas y en las encuestas · Infobae
  5. 19 sept, 23:24La extrema derecha plantea las elecciones regionales de este domingo como un referéndum sobre Merz · ABC
  6. 20 sept, 21:01La CDU cae al 4,9 % y se queda fuera del parlamento de Mecklemburgo-Antepomerania · Infobae
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Cobertura cronológica

  1. 21 de septiembre
  2. Infobae
    Seguimiento21 sept, 15:31

    Merz promete mantener coalición porque está en juego el "futuro democrático" de Alemania

    Berlín, 21 sep (EFE).- El canciller alemán, Friedrich Merz, reafirmó este lunes su determinación de mantener unida la coalición de Gobierno con los socialdemócratas con el argumento de que está en juego "el futuro democrático" del país, tras la debacle sufrida en los estados federados de Mecklemburgo-Antepomerania y de Berlín, donde se impusieron la ultraderecha y La Izquierda, respectivamente. "Estamos decididos a hacer frente a las tareas históricas que nuestro país tiene por delante. Lo que está en juego es el futuro democrático de nuestro país", dijo Merz en una rueda de prensa tras una reunión con la cúpula de su partido, que por primera vez en la historia no logró entrar en un Parlamento regional tras hundirse al 4,9 % de los votos en el noreste alemán y que además perdió el Gobierno de Berlín que había encabezado con los socialdemócratas. Dentro de los partidos de la oposición, en especial dentro de la ultraderecha y La Izquierda, han surgido voces que plantean una dimisión de Merz y muchos observadores ven al canciller bajo presión dentro de su propia formación tras la debacle electoral del domingo, que se suma a la de Sajonia-Anhalt hace dos semanas, donde Alternativa para Alemania (AfD) rozó la mayoría absoluta. La copresidenta de AfD, Alice Weidel, reiteró en una rueda de prensa que el Gobierno se desintegrará antes de las elecciones generales previstas para 2029, en tanto que la copresidenta de La Izquierda, Ines Schwerdtner, dijo que se esperaba que Merz dimitiera. Sin embargo, Merz aseguró que "nadie" en la cúpula del partido ha pedido su dimisión tras un resultado que calificó de "dramático" y de "punto de inflexión" para una fuerza que, admitió, ya no tiene respuestas a demasiadas preguntas de los ciudadanos. El canciller se mostró agradecido con los copresidentes del socio minoritario de la coalición, el Partido Socialdemócrata (SPD), Bärbel Bas y Lars Klingbeil, quienes quieren mantener también viva la coalición, si bien insistieron en que hay que afinar las reformas en materia sanitaria y de pensiones que plantea el Gobierno para responder a las inquietudes de los ciudadanos. "Nuestra máxima premisa es que seguimos apoyando esta coalición, pero tal y como han ido las cosas en los últimos meses, no podemos seguir así. Necesitamos cambios", dijo Klingbeil, durante una rueda de prensa en Berlín tras quedar el SPD segundo en Mecklemburgo-Antepomerania, por detrás de la ultraderecha, pero con opciones de gobernar, y cosechar el peor resultado de la fuerza en la capital. "Necesitamos reformas, pero estas deben ser justas y contar con el apoyo de la población", añadió, y reconoció que el rumbo seguido en los últimos meses ha aumentado la incertidumbre en el país. La jefa de Gobierno en funciones de Mecklemburgo-Antepomerania, la socialdemócrata Manuela Schwesig, fue más allá y pidió en la rueda de prensa del SPD que el mismo Merz hiciera un poco de autocrítica en lugar de "señalar con el dedo a los demás". Merz ha atribuido en parte la debacle de su partido en Mecklemburgo-Antepomerania a que Schwesig hizo una campaña que llevó a una polarización entre AfD y el SPD en medio de la cual la CDU quedó reducida a la insignificancia. Merz admitió en su comparecencia que su propia figura, que sufre de una baja popularidad, había influido tanto en Mecklemburgo-Antepomerania como en Berlín, pero agregó que las razones son más profundas y hay que buscarlas en los extremos. "Aquí, en Berlín, por ejemplo, más del 40 % de los votos fueron para fuerzas que son destructivas, que cuestionan nuestro sistema político y parlamentario y que intentan entusiasmar a la gente con soluciones radicales y sencillas", sostuvo. Merz admitió que la CDU y el Gobierno de coalición deben "dar respuestas a las preocupaciones y los temores de la gente" porque "muchas personas están preocupadas por su puesto de trabajo, por sus familias, por sus ingresos durante la jubilación y por la atención sanitaria", afirmó. Aunque abogó por mantener el camino elegido, porque lo importante es "la estabilidad y un rumbo claro", se mostró abierto a hablar con los socialdemócratas para ver cómo se pueden adaptar algunos elementos de las reformas. "Sabemos que ahora tenemos por delante un enorme esfuerzo. Sabemos que el Gobierno federal y los estados federados tienen que mantenerse unidos y unir sus fuerzas. Tenemos que encontrar -y encontraremos- una nueva forma de trabajar juntos", recalcó. EFE (Foto) (Vídeo)

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  3. 20 de septiembre
  4. Infobae
    Seguimiento20 sept, 21:17

    Merz se aferra al poder tras grave debacle electoral y una ultraderecha disparada

    Rodrigo Zuleta y Salvador Martínez Mas Berlín/Schwerin, 20 sep (EFE).- El canciller alemán y presidente de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Friedrich Merz, se aferró este domingo al poder, al negarse a dimitir tras hundirse completamente su partido en el estado federado nororiental de Mecklemburgo-Antepomerania y confirmarse el vertiginoso ascenso de la ultraderecha, y tras perder en Berlín claramente ante La Izquierda. "El resultado en Mecklemburgo-Antepomerania no podemos maquillarlo. Es un desastre", dijo en la sede de la CDU en Berlín, después de que las proyecciones incluso dieran al partido por fuera del Parlamento regional con un 4,9 % de los votos, en lo que es el peor resultado electoral en la historia del partido. En esa región la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ganó las elecciones en un duelo contra el Partido Socialdemócrata (casi un 36 %), al duplicar con casi un 38 % su resultado de 2021. Pero aunque el candidato a primer ministro regional, Leif-Erik Holm, reivindicó el mandato para formar gobierno, el cordón sanitario lo hace poco viable ante la falta de una mayoría absoluta. El único partido dispuesto a dialogar con la AfD, aunque también descarta una coalición, es la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), formación populista de izquierda actualmente fuera del Parlamento, según las proyecciones. De esta manera sería posible una coalición entre el SPD, La Izquierda y Los Verdes. Las noticias para la CDU de Merz no fueron mejores en los comicios regionales de Berlín, donde La Izquierda se impuso con aproximadamente un 25 % a la CDU (19 %), que había ganado las elecciones repetidas de 2023 y gobernaba junto con el SPD, que a su vez obtuvo su peor resultado en este estado federado con cerca de un 12 %, y a AfD (16 %). Desde la Reunificación, CDU y SPD se habían alternado siempre como los partidos más votados, hasta ahora. La candidata de La Izquierda, Elif Eralp, puede así convertirse en la primera alcaldesa de Berlín de esta fuerza, si bien para ello necesitará lograr un complicado acuerdo de coalición con Los Verdes, con 14 %, y el SPD. De parte de AfD y de La Izquierda se escucharon el domingo peticiones de que el canciller dimita. La colíder de AfD, Alice Weidel, dijo que Merz viene desde hace tiempo anunciando reformas que no llegan y opinó que la CDU tiene que reflexionar si sigue con él o se deja arrastrar al abismo. Del lado de La Izquierda, el diputado Dietmar Barsch, expresidente de la agrupación, afirmó que Merz debería sacar las conclusiones correctas y dar un paso al lado. No obstante, Merz se negó este domingo a dimitir, tanto como presidente de la CDU como de canciller, y aseguró que seguirá adelante con sus reformas sociales y económicas, aunque no reciban aplausos inmediatos y tarden en arrojar resultados. El canciller admitió en una comparecencia inusual y sin preguntas que Alemania es "un Estado que se ha vuelto demasiado complicado" y un país con una "economía que se encuentra en medio de una profunda transformación". A esto se suma que la "confianza en las instituciones está disminuyendo", reconoció. Pero según él, la culpa es de "partidos radicales tanto de izquierda como de derecha" que socavan esa confianza. Merz se mostró convencido de que sus reformas serán "el remedio contra el veneno autoritario que, con la fascinación por lo autoritario, penetra cada vez más profundamente en la sociedad" alemana. La CDU se niega a cooperar no sólo con AfD, una postura compartida con los otros partidos del espectro democrático, sino también con La Izquierda. Según Merz, la respuesta al descontento ciudadano, no puede consistir "en hablar continuamente de todo lo bueno como si fuera malo", sino "preparar a nuestro país para el futuro", aunque duela a la ciudadanía. "Lo que hay que hacer ahora requiere valentía, firmeza y paciencia. Yo aportaré todo ello como presidente de la CDU y, sobre todo, como canciller de nuestro país", enfatizó. El canciller insistió en que "no podemos aplazar ahora estas decisiones, ¡Las reformas tienen que llegar!", subrayó. De momento, la cúpula no ha querido retirarle la confianza, aunque el lunes habrá otra reunión en la Casa Konrad-Adenauer, ni tampoco el socio de coalición. "El canciller ha dejado claro cuál es la responsabilidad que tenemos, Se trata de volver a lograr crecimiento económico en este país tras cinco años. Se trata de hacer reformas que saquen adelante este país", dijo el vicecanciller, ministro de Finanzas y copresidente del SPD, Lars Klingbeil. Pero el futuro de Merz es todo menos cierto.  El semanario Der Spiegel augura que la debacle "no quedará sin consecuencias" y afirma que "la única cuestión es ¿cuánto tiempo podrá aguantar todavía?" "Lo que todavía lo mantiene en el cargo es la falta de unidad entre sus posibles sucesores" sostiene el semanario. También el diario más leído en Alemania, Bild, señala que Merz sólo ha ganado tiempo temporalmente. EFE (foto)(video)

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  5. Infobae
    Seguimiento20 sept, 21:01

    La CDU cae al 4,9 % y se queda fuera del parlamento de Mecklemburgo-Antepomerania

    Schwerin (Alemania), 20 sep (EFE).- La Unión Cristianodemócrata (CDU), partido del canciller Friedrich Merz, no tendrá grupo parlamentario en la cámara del estado federal de Mecklemburgo-Antepomerania, al recibir un 4,9 % de los votos, según las proyecciones de la votación de este domingo en esa región nororiental, en la que se impuso la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). La CDU registró en esos comicios el peor resultado de su historia, al quedar por debajo de la barrera del 5 % necesario para lograr la representación en el parlamento regional, según las proyecciones realizadas en base a datos del recuento de votos elaborados por los institutos demoscópicos infratest dimap y Forschungsgruppen Wahlen. El propio Merz había reaccionado poco después de publicarse los resultados de los sondeos a pie de urna según los cuales la CDU estaba apenas por encima del 5 % y calificó lo cosechado por su partido como "un desastre". El candidato de la CDU en Mecklemburgo-Antepomerania, Daniel Peters, reconoció que los cristianodemócratas eran "los perdedores" de la velada electoral. También se refirió a la posibilidad de que su partido dejara de estar representado en la cámara regional como algo "impensable" y había lamentado la "falta de viento a favor" desde Berlín, donde el Gobierno de Merz, el canciller más impopular de la historia, trata de lanzar reformas impopulares. En Mecklemburgo-Antempomerania, un bastión del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), que gobierna allí desde 1998, se impuso este domingo AfD, que consiguió alrededor de un 38 %. El SPD de Manuela Schwesig, primera ministra regional, fue segunda fuerza con alrededor de un 35 %, por delante de La Izquierda (6,5 %) y Los Verdes (5,6 %). EFE

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  6. 19 de septiembre
  7. 18 de septiembre
  8. Infobae
    Seguimiento18 sept, 09:47

    Merz bajo presión por la crisis de su partido en las urnas y en las encuestas

    Rodrigo Zuleta Berlín, 18 sep (EFE).- La presión sobre el canciller alemán, Friedrich Merz, ha venido aumentando desde la apabullante derrota de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU), en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt a manos de la ultraderecha, y las miradas están puestas en este domingo y en las repercusiones que puedan tener sobre el Gobierno los resultados de los comicios en los estados federados de Berlín y en Mecklemburgo-Antepomerania. En Mecklemburgo-Antepomerania la CDU está amenazada por el peor resultado de su historia en unas elecciones regionales, ya que las últimas encuestas le dan entre el 6 % y 7 %, solo uno o dos puntos, respectivamente, encima del umbral necesario para tener representación en el Parlamento, y hay quienes consideran que el partido está en un peligro existencial. El panorama de cara a unas elecciones generales, programadas para 2029, tampoco da motivos para el optimismo a la CDU. La última encuesta del instituto demoscópico Forsa ve al bloque conservador, formado por la CDU y su partido hermano la Unión Socialcristiana (CSU) bávara, en el segundo lugar con un 20 %, siete puntos menos que la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). El resultado de Sajonia-Anhalt y las perspectivas que vaticinan las encuestas han hecho que salten las alarmas dentro de la CDU y desde la segunda fila del partido se formulen propuestas radicales, que van desde una ruptura de la actual coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD) para seguir gobernando en minoría hasta un relevo de Merz en la Cancillería. Según el diario Bild y el semanario Die Zeit, hay cerca de 30 diputados de la CDU, dentro de un grupo parlamentario con 208 escaños, que barajan esos dos escenarios como un posible golpe de efecto ante la crisis. Merz, que calificó la derrota en Sajonia-Anhalt el pasado día 6 como la más grande sufrida por la CDU en décadas, ha convocado para el domingo una reunión de la cúpula del partido a la que pedirá un voto de confianza. Además ha desistido de viajar la próxima semana a la Asamblea General de la ONU en Nueva York porque, según dijo el portavoz del Gobierno, Stefan Cornelius, la situación política interna exige su presencia en Alemania. Los ocho primeros ministros regionales de la CDU, que pertenecen todos a la cúpula, se han anticipado con una declaración conjunta en la que manifiestan su apoyo a Merz, aunque sin nombrarlo, y rechazan la posibilidad de un Gobierno de minorías. El resto de la cúpula de 25 miembros es cercano a Merz y es de esperar que también expresen su apoyo el domingo. Sin embargo, queda todavía el reto del descontento de las bases del partido que piden una política de Gobierno más cercana al ideario de la CDU y menos compromisos con el socio de coalición. La ministra de Trabajo, Bärbel Bas, copresidenta del SPD, se ha convertido en el blanco de los ataques de algunos cristianodemócratas que la ven como un freno en los planes de reforma de los sistemas sociales y hay quienes piden abiertamente su cese. Una salida forzada de Bas del Gobierno llevaría a una ruptura de la coalición y la CDU/CSU se vería gobernando en minoría y dependería de la AfD en el Parlamento para aprobar proyectos, algo que iría en contra del cordón sanitario. En Mecklemburgo-Antepomerania, aunque la cúpula regional insista en descartar coaliciones y cooperaciones con la AfD, segundas y terceras espadas se han manifestado a favor de poner fin al cordón sanitario que ha sido reafirmado constantemente por Merz. "Tenemos que estar abiertos y buscar el socio de coalición que sea mejor para nosotros y ese socio puede ser la AfD", dijo por ejemplo, el vicepresidente de la CDU en el distrito de Greifswald, el representante más destacado de los enemigos del cordón sanitario en Mecklemburgo-Antepomerania. La tesorera de la Joven Unión (JU), la organización de las juventudes cristianodemócratas, Clara von Nathusius, dijo a la cadena de televisión ZDF que "con este canciller ya no se pueden ganar elecciones". Al descontento dentro de la CDU por el hecho de que las reformas no avanzan lo suficientemente rápido se suma el hecho de que muchas de las reformas tienen elementos que son rechazados por amplias capas de la población, como por ejemplo algunos aspectos del plan de reforma a las jubilaciones que implican recortes. La mezcla explosiva se complementa con la impopularidad del propio Merz. Según una encuesta del instituto demoscópico Forsa, solo el 10 % de los alemanes está satisfecho con el trabajo del conservador. EFE (foto)

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  9. 17 de septiembre
  10. 15 de septiembre
  11. Seguimiento15 sept, 11:01

    Merz planea un voto de confianza de la cúpula de la CDU si se confirma la deblace en las elecciones regionales

    Varios medios recogen que el canciller reunirá a la jerarquía de la formación el domingo cuando se conozcan los sondeos a pie de urna en Mecklemburgo-Antepomerania Un exoficial de la Stasi, un antiguo actor porno, neonazis y prorrusos: así son los nuevos diputados de AfD El canciller alemán, Friedrich Merz, pedirá el domingo un voto de confianza a la cúpula de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU), coincidiendo con las elecciones regionales de Mecklemburgo-Antepomerania, estado del noreste del país, y de la ciudad estado de Berlín, según el portal de noticias especializado Table-Briefings. En Mecklemburgo-Antepomerania, las encuestas le dan a la CDU solo un 7%, lo que sería el peor resultado de la historia de la formación en unas elecciones regionales, mientras que en Berlín los cristianodemócratas luchan con Die Linke (La Izquierda) por el primer lugar, pero todo apunta a que tendrán dificultades para formar Gobierno. Según Table-Briefings, en el momento en que se conozcan los sondeos de pie de urna, Merz quiere poner a los miembros de la cúpula ante la alternativa de ratificar el respaldo al canciller y los planes de reforma —pese a que se espera que los datos de las urnas no sean positivos— o decir con claridad quién puede ser su sucesor. Según la revista Stern, ya hay una convocatoria para la cúpula de la CDU, que deberá reunirse en la sede del partido en Berlín el domingo a las 17 horas, una hora antes de que se conozcan públicamente los primeros sondeos a pie de urna. Revisar la gran coalición Merz planea presentar además una serie de puntos que le gustaría discutir con el Partido Socialdemócrata (SPD), su socio de coalición. Lo más destacado es el deseo de un alivio fiscal más claro que el acordado dentro de la coalición y medidas para detener el alza de los precios de los combustibles. Ante todo, Merz quiere asegurarse el respaldo de barones regionales influyentes, como los primeros ministros de Renania del Norte-Westfalia, Hendrik Wüst, del estado de Schleswig-Holstein, Daniel Günther, y de Hesse, Boris Rhein. De acuerdo con la revista Focus, dentro del grupo parlamentario conjunto de la CDU y la Unión Socialcristiana (CSU) hay un grupo de 30 diputados, de un total de 208, que se plantea la posibilidad de un cambio de canciller y también de una ruptura de la actual coalición para formar un Gobierno de minoría. No obstante, los políticos de la primera fila de la CDU han rechazado esa posibilidad y han procurado acallar esos debates sobre el futuro de Merz, que se intensificaron tras la apabullante derrota a manos de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) en las regionales de Sajonia-Anhalt (este del país). Para la CDU la situación es especialmente difícil en Mecklemburgo-Antepomerania, donde ha habido una polarización entre el SPD; de la primera ministra Manuela Schwesig, y la AfD, que libran una lucha por el primer lugar. El líder de la CDU en Mecklemburgo-Antepomerania, Daniel Peters, ha hablado incluso de que el partido en ese estado federado corre un riesgo existencial, y hay temores incluso de que se quede por debajo del umbral del 5,0% y, con ello, sin representación en el parlamento regional. Schwesig gobierna desde 2017 al frente de una coalición entre su partido y Die Linke y en su campaña ha procurado concentrarse en temas regionales y marcar distancias frente a la política federal. En Berlín, las encuestas apuntan a que puede haber dos coaliciones posibles, una presidida por Die Linke y con Los Verdes y el SPD como socios minoritarios, u otra encabezada por la CDU pero con los mismos socios

    elDiario.eselDiario.es•EFE
  12. Infobae
    Primera noticia15 sept, 09:45

    Merz pedirá un voto de confianza de la cúpula de su partido el domingo, según medios

    Berlín, 15 sep (EFE).- El canciller alemán, Friedrich Merz, pedirá el domingo un voto de confianza a la cúpula de su partido -la Unión Cristianodemócrata (CDU), coincidiendo con las elecciones regionales de Mecklemburgo-Antepomerania (noreste de Alemania) y de la ciudad estado de Berlín, según el portal de noticias especializado "Table-Briefings". En Mecklemburgo-Antepomerania, las encuestas le dan a la CDU sólo un 7 %, lo que sería el peor resultado de la historia de la formación en unas elecciones regionales, mientras que en Berlín los cristianodemócratas luchan con La Izquierda por el primer lugar, pero todo apunta a que tendrán dificultades para formar Gobierno. Según "Table-Briefings", en el momento en que se conozcan los sondeos de pie de urna, Merz quiere poner a los miembros de la cúpula ante la alternativa de ratificar el respaldo al canciller y los planes de reforma -pese a que se espera que los datos de las urnas no sean positivos- o decir con claridad quién puede ser su sucesor. Según la revista "Stern", ya hay una convocatoria para la cúpula de la CDU, que deberá reunirse en la sede del partido en Berlín el domingo a las 17:00 horas, una hora antes de que se conozcan públicamente los primeros sondeos a pie de urna. Merz planea presentar además una serie de puntos que le gustaría discutir con el Partido Socialdemócrata (SPD), su socio de coalición. Lo más destacado es el deseo de un alivio fiscal más claro que el acordado dentro de la coalición y medidas para detener el alza de los precios de los combustibles. Ante todo, Merz quiere asegurarse el respaldo de barones regionales influyentes, como los primeros ministros de Renania del Norte-Westfalia, Hendrik Wüst, del estado de Schleswig-Holstein, Daniel Günther, y de Hesse, Boris Rhein. De acuerdo con la revista "Focus", dentro del grupo parlamentario conjunto de la CDU y la Unión Socialcristiana (CSU) hay un grupo de 30 diputados, de un total de 208, que se plantea la posibilidad de un cambio de canciller y también de una ruptura de la actual coalición para formar un Gobierno de minoría. No obstante, los políticos de la primera fila de la CDU han rechazado esa posibilidad y han procurado acallar esos debates sobre el futuro de Merz, que se intensificaron tras la apabullante derrota a manos de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) en las regionales de Sajonia-Anhalt (este del país). Para la CDU la situación es especialmente difícil en Mecklemburgo-Antepomerania, donde ha habido una polarización entre el SPD; de la primera ministra Manuela Schwesig, y la AfD, que libran una lucha por el primer lugar. El líder de la CDU en Mecklemburgo-Antepomerania, Daniel Peters, ha hablado incluso de que el partido en ese estado federado corre un riesgo existencial, y hay temores incluso de que se quede por debajo del umbral del 5,0 % y, con ello, sin representación en el parlamento regional. Schwesig gobierna desde 2017 al frente de una coalición entre su partido y La Izquierda y en su campaña ha procurado concentrarse en temas regionales y marcar distancias frente a la política federal. En Berlín, las encuestas apuntan a que puede haber dos coaliciones posibles, una presidida por La Izquierda y con Los Verdes y el SPD como socios minoritarios, u otra encabezada por la CDU pero con los mismos socios.

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