Greenpeace

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hace 1 h

La fiscal rebaja de cinco a dos años y medio su petición de pena para los 11 activistas de Greenpeace juzgados

La representante del Ministerio Público precisa que la reducción viene dada "por imperativo legal" para ajustarse a la regulación vigente en el momento de comisión de los hechos Un jefe de Información de la Guardia Civil reconoce que la acción de Greenpeace fue “totalmente” pacífica y no causó daños El Ministerio Fiscal ha rebajado “por imperativo legal” de los cinco años que solicitaba inicialmente a dos años y seis meses la petición de pena para cada uno de los 11 activistas de Greenpeace —de ocho nacionalidades diferentes, entre ellos cuatro españoles— por un presunto delito de desórdenes públicos agravados por la acción de protesta que protagonizaron el 26 de octubre de 2021 en el Puerto de Sagunt contra los combustibles fósiles. Todo ello para ajustarse a la regulación vigente en el momento de comisión de los hechos, según ha manifestado la representante del Ministerio Público tras la declaración de los 11 acusados. Por su parte, las defensas mantienen la petición de la libre absolución de los acusados y subsidiariamente, en caso de condena, que se aplique la atenuante de dilación indebida al haber pasado cinco años desde la comisión de los hechos al juicio. En la primera tanda de declaraciones de los testigos tanto el jefe del Grupo de Información de la Guardia Civil como el representante legal de la planta de regasificación han reconocido que la protesta fue pacífica y que no hubo daños. Ambos testigos han asegurado que se produjo un incremento del riesgo, en términos genéricos, a consecuencia de las maniobras del buque Esperanza de Greenpeace y del zigzag de las zodiacs de los activistas. Por otro lado, los 11 acusados han manifestado que se trataba de una protesta pacífica, en la línea habitual de las campañas de la organización ecologista. “Estábamos dentro de la manera de Greenpeace de hacer acciones, con la idea de poner en riesgo lo mínimo posible a otras embarcaciones. No se sale de la norma y del estándar de protesta pacífica”, según ha resumido uno de los activistas. El mismo acusado ha asegurado que, mientras que Greenpeace entorpecía la entrada al puerto del buque gasero, y retransmitía la acción, “pasaron embarcaciones industriales y barcos pesqueros”. Las defensas cuestionan que la acción de protesta paralizara la actividad portuaria. La acción “fue una decisión colectiva”, ha indicado otro acusado. “Para ejercer nuestro derecho a la protesta pacífica”, ha apostillado.

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Fiscalía admite "un error" y rebaja a 2 años y medio la pena para activistas de Greenpeace

València, 23 sep (EFE).- El Ministerio Fiscal ha reducido de cinco a dos años y seis meses su petición de pena de prisión para los once activistas de Greenpeace que participaron en 2021 en una protesta en el puerto de Sagunto (Valencia) contra un buque cargado de gas, una rebaja debida a "un error" en la aplicación de un Código Penal no vigente. La Fiscalía ha explicado que la petición inicial de cinco años de cárcel se enmarca en la Ley Orgánica 14/2022, que entró en vigor el 12 de enero de 2023 -dos años después de los hechos- y que modificó el delito de desórdenes públicos, creando un nuevo tipo agravado, por lo que ha rectificado y ha pedido una pena de dos años y seis meses, atendiendo a la anterior ley. El juicio, que se ha celebrado este miércoles en la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Valencia número 8 y que se ha alargado más de nueve horas, con dos recesos, ha comenzado sobre las 10:20 horas con la declaración de una decena de testigos, entre ellos seis agentes de la Guardia Civil, representantes de la compañía Marítima del Mediterráneo y de la Planta de Regasificación de Sagunto y dos periodistas. Los hechos se remontan al 26 de octubre de 2021, cuando el barco Esperanza de Greenpeace bloqueó la entrada del buque Merchant, procedente de EE.UU., con 138.000 metros cúbicos de gas licuado, junto a cuatro lanchas neumáticas que pintaron la frase "NO + GAS" en el lateral del casco, mientras que un ecologista se encaramó al ancla del barco para ejercer resistencia, una protesta que provocó que el gasero Merchant accediese 12 horas después al puerto. La Fiscalía ha admitido que no fue una acción violenta, pero ha argumentado que en el juicio de hoy "ha quedado acreditado" que se cometió un delito de desórdenes públicos y que "se excedió de una mera protesta pacífica", ya que actuaron en un grupo coordinado y que el hecho de haberse realizado en un puerto, que presta servicios esenciales, "ya supone en sí una alteración del orden público". Los once activistas procesados han defendido que fue una protesta pacífica dentro de su derecho a manifestarse por el medio ambiente y que no tenían intención de causar perjuicio a otros buques o a la navegación marítima, sino que "solo era una medida para llamar la atención de los gobiernos para que hicieran algo por el medio ambiente". El capitán del barco Esperanza en el momento de los hechos ha negado que esta manifestación reivindicativa fuese planeada, sino que se encontraron con el gasero y decidieron actuar con la intención de "llamar la atención". Un voluntario español procesado ha señalado que se enteró de lo que iban a hacer "sobre la marcha", estaba conforme y decidió amarrarse al ancla del gasero con un candado de bicicleta -cuya llave dice que perdió- hasta que la Guardia Civil le liberó. Otro de los encausados ha asegurado que ya había participado en muchas otras protestas de Greenpeace y que la de Sagunto "no se sale de la norma ni del estándar de protesta pacífica que tiene habitualmente la organización". Los ecologistas, de ocho nacionalidades distintas, algunos de ellos miembros de Greenpeace y otros voluntarios y simpatizantes, han reiterado que colaboraron con las autoridades, y que las interacciones con los agentes de la Guardia Civil fueron "cordiales y respetuosas". La defensa de Greenpeace ha defendido que no se ha alterado ni quebrantado la paz pública de forma "penalmente relevante", ha recordado que la organización ya afrontó una multa administrativa de 160.000 euros y ha advertido: "Estamos en Europa. La protesta de Sagunto estaba protegida por los artículos 10 y 11 del Convenio Europeo de Derechos Humanos". EFE (Foto)

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La fiscal rebaja de cinco a dos años y medio su petición de pena para los 11 activistas de Greenpeace juzgados

La representante del Ministerio Público precisa que la reducción viene dada "por imperativo legal" para ajustarse a la regulación vigente en el momento de comisión de los hechos Un jefe de Información de la Guardia Civil reconoce que la acción de Greenpeace fue “totalmente” pacífica y no causó daños El Ministerio Fiscal ha rebajado “por imperativo legal” de los cinco años que solicitaba inicialmente a dos años y seis meses la petición de pena para cada uno de los 11 activistas de Greenpeace —de ocho nacionalidades diferentes, entre ellos cuatro españoles— por un presunto delito de desórdenes públicos agravados por la acción de protesta que protagonizaron el 26 de octubre de 2021 en el Puerto de Sagunt contra los combustibles fósiles. Todo ello para ajustarse a la regulación vigente en el momento de comisión de los hechos, según ha manifestado la representante del Ministerio Público tras la declaración de los 11 acusados. Por su parte, las defensas mantienen la petición de la libre absolución de los acusados y subsidiariamente, en caso de condena, que se aplique la atenuante de dilación indebida al haber pasado cinco años desde la comisión de los hechos al juicio. En la primera tanda de declaraciones de los testigos tanto el jefe del Grupo de Información de la Guardia Civil como el representante legal de la planta de regasificación han reconocido que la protesta fue pacífica y que no hubo daños. Ambos testigos han asegurado que se produjo un incremento del riesgo, en términos genéricos, a consecuencia de las maniobras del buque Esperanza de Greenpeace y del zigzag de las zodiacs de los activistas. Por otro lado, los 11 acusados han manifestado que se trataba de una protesta pacífica, en la línea habitual de las campañas de la organización ecologista. “Estábamos dentro de la manera de Greenpeace de hacer acciones, con la idea de poner en riesgo lo mínimo posible a otras embarcaciones. No se sale de la norma y del estándar de protesta pacífica”, según ha resumido uno de los activistas. El mismo acusado ha asegurado que, mientras que Greenpeace entorpecía la entrada al puerto del buque gasero, y retransmitía la acción, “pasaron embarcaciones industriales y barcos pesqueros”. Las defensas cuestionan que la acción de protesta paralizara la actividad portuaria. La acción “fue una decisión colectiva”, ha indicado otro acusado. “Para ejercer nuestro derecho a la protesta pacífica”, ha apostillado.

elDiario.eselDiario.esLucas Marcohace 1 h

La Guardia Civil declara que la acción de Greenpeace en Sagunto en 2021 fue de "resistencia pero totalmente pacífica"

El jefe de Información de la Guardia Civil que redactó los atestados por la protesta realizada por once activistas de Greenpeace en octubre de 2021 cuando trató de frenar la llegada de un buque cargado con gas fósil al Puerto de Sagunto (Valencia) ha testificado este miércoles en el juicio contra los ecologistas que la acción fue de "resistencia, pero totalmente pacífica" y "sin ningún riesgo concreto". Fiscalía pide inicialmente cinco años de prisión para cada uno de los once acusados --de ocho nacionalidades diferentes, entre ellas cuatro españoles-- por un delito de desordenes públicos agravados en el juicio celebrado este miércoles en la Plaza número 8 de sección Penal del Tribunal de Instancia de València. El caso ha suscitado la preocupación de Michel Forst, relator especial de Naciones Unidas sobre los defensores medioambientales, y de Amnistía Internacional, que asisten al juicio en calidad de observadores, en una sala con presencia de numerosos activistas en apoyo a los encausados. La protesta se produjo el 26 de octubre sobre las 10.00 horas cuando el buque 'Esperanza' de Greenpeace se acercó al Puerto de Sagunto. Una hora más tarde, según el ministerio fiscal, arriaron cuatro lanchas y se aproximaron al buque gasero 'Merchant', que transportaba 125.000 m3 de gas natural, en el que realizaron dos pintadas: 'No + gas' y 'No + más gas'. Mientras las patrullas de la SMP intentaban paralizarlas, el 'Esperanza' entró en el Puerto, consiguió fondear en la dársena 2 -que quedó totalmente bloqueada-- y uno de los activistas se encadenó a las anclas obligando al carguero a abortar su maniobra de acceso y dirigirse de nuevo a fondeo. El carguero, que tenía prevista su entrada a las 12.00 horas, finalmente accedió a las 23.35 horas y finalizó sus operaciones a las 20.28 horas del día siguiente. Al respecto, el jefe de la Información de la Guardia Civil, que redactó los atestados, ha declarado que el resultado de la acción fue "un retraso" en el atraque del buque, así como un lucro cesante y molestias, al tener que forzar las anclas, pero que "no hubo peligro explosión o fuga de gas". "Hay que agradecer que fueron pacíficos", ha recalcado. Ha indicado que no hubo comunicación previa de la organización ecologista de que iban a realizar esta acción, que luego retransmitieron a tiempo real por redes sociales, y que estuvo "totalmente coordinada" usando a las lanchas para "distraer" a la Guardia Civil y que el 'Esperanza' pudiera bloquear el muelle como demuestra el hecho de que en cuanto el barco de Greenpeace lanzó las anclas para bloquear la dársena 2, las "lanchas cesaron su actividad" Asimismo, ha señalado que el capitán del buque hizo caso omiso de las advertencias de que la operación además de "ilegal era peligrosa", y que ni él ni nadie de la tripulación colaboraron, por lo que los agentes tuvieron que "reventar la puerta del puente del mando, que era estanca, para acceder". Es más, ha señalado que cuando se requiere al jefe de máquinas para que eleve anclas el capitán "le intimida para que no lo haga". Además, ha apuntado que las lanchas mostraron una actitud "negligente" y "temeraria" al zigzagear alrededor del buque, incluso una de ellas acabó colisionado contra un muelle. Al respecto, uno de los agentes que estaba junto a las lanchas ha declarado que "en ningún momento" percibieron como un atentado hacia ellos la zodiac que chocó contra su ancla y acabó colisionado contra un muelle. De hecho, ha señalado los tripulantes les pidieron perdón y se disculparon porque el incidente fue debido a "un mal cálculo" del patrón y "se le fue" la neumática. Del mismo modo, el resto de agentes que han coincidido --han declarado un total de seis-- en que los encausados "simplemente no hacían caso a los requerimientos que a voz y por megafonía les hacían de que depusieran su actitud", pero que "no percibieron actitudes violentas, ni agresivas ni de atentar contra ellos", tanto a los activistas de las lanchas como los que se encontraban dentro del 'Esperanza', que "mantuvieron una actitud pacífica en todo momento". INDEMNIZACIÓN Por su parte, el representante del armador del barco ha explicado que la naviera en ningún momento supo que iba a hacer la acción de protesta -"si no habríamos atracado", ha señalado-- y que no han recibido la indemnización de 39.542 euros por los costes que les supuso el tener que abortar la maniobra de atraque por "el peligro que suponía". "Era la primera vez en muchos años que sucede esto", ha señalado. Asimismo, el apoderado de la planta de regasificación de Sagunto, ha señalado que Greenpeace ha declarado que no reclaman daños porque no los hubo, pero sí que "hubo un incremento de riesgo innecesario" al tener que frenar el carguero en su entrada al puerto y luego tener que sacarlo de popa a la zona de fondeo de mercancías peligrosas, aunque finalmente el "riesgo no se materializó porque hubo excelentes profesionales". Tampoco se registró un problema de suministro pese al retraso porque ese día "afortunadamente había existencias suficientes en el sistema". También han declarado dos periodistas que iban en una de las lanzas que se arriaron desde el buque --un fotógrafo y un operador de cámara-- que han asegurado que, aunque desconocen el funcionamiento de los Puertos, la acción de protesta no supuso la paralización del tráfico marítimo y que no vieron "en ningún momento una situación que fuera peligrosa". "Fue una protesta incluso más sencilla y tranquila que otras, no sentí miedo ni sensación de peligro", ha señalado el fotógrafo.

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I

Los testigos aseguran que la protesta de Greenpeace no provocó daños: No fueron violentos

València, 23 sep (EFE).- Tanto los agentes de la Guardia Civil como los representantes de la compañía Marítima del Mediterráneo y de la Planta de Regasificación de Sagunto han coincidido en que la protesta llevada a cabo por once activistas de Grenpeace en Sagunto (Valencia) en 2021, que están siendo juzgados este miércoles en València, no provocó daños y que la actitud fue "pasiva y no violenta". En el juicio, que ha comenzado sobre las 10:20 horas en la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de València número 8 y que ha contado con numerosos asistentes de Greenpeace y relatores especiales de la ONU, han testificado por el momento una decena de testigos y continúa la tarde de este miércoles con la declaración de los once acusados. Los hechos, por los que el Ministerio Fiscal les pide cinco años de cárcel, se remontan al 26 de octubre de 2021, cuando el barco Esperanza de Greenpeace entró en el puerto de Sagunto y bloqueó la entrada del buque Merchant, procedente de EE. UU. y cargado con 138.000 metros cúbicos de gas licuado, junto a cuatro lanchas neumáticas semirrígidas que pintaron la frase "NO + GAS" en el lateral del casco. Además, un escalador se encaramó al ancla del barco para ejercer resistencia, una protesta que provocó que el gasero Merchant, que tenía prevista su entrada y atraque a las 12 horas, accediese finalmente pasadas las 23:30 horas. Como consecuencia de estos hechos, la compañía Marítima del Mediterráneo S.A.U. reclama el pago de los gastos ocasionados por los remolcadores, los prácticos y los amarradores, tasados en la cantidad de 39.542,27 euros. Durante el juicio, el representante de la compañía ha asegurado que el armador "no ha querido reclamar las horas de retraso ni los gastos de alquiler del barco Merchant", sino solo la pérdida provocada por no poder atracar la embarcación tal y como estaba previsto. Por su parte, el apoderado de Saggas, la empresa encargada de la gestión de la Planta de Regasificación de Sagunto, ha declarado que este retraso en la descarga de un cargamento de gas pudo suponer un riesgo. Preguntado por las defensas si la acción de Greenpeace provocó un daño real o un verdadero peligro para el tráfico marítimo, el testigo ha argumentado que no se materializó ningún daño "porque los profesionales, como los prácticos y la tripulación del barco, lo evitaron", pero ha argumentado que sí que había "un incremento del riesgo". Según los seis agentes de la Guardia Civil que acudieron al puerto de Sagunto para detener la protesta, cuatro lanchas neumáticas descendieron del barco Esperanza y comenzaron a realizar "una maniobra de distracción" con el objetivo de entorpecer la entrada del gasero. El jefe de Información del Instituto Armado, e instructor de los atestados, ha descrito que las pequeñas embarcaciones zigzaguearon, consiguieron acercarse al Merchant y pintar el costado del barco, mientras que el Esperanza entró sin autorización y se situó en la dársena 2, bloqueando el espacio destinado al gasero para realizar la descarga del gas, por lo que el barco estadounidense se vio obligado a abortar el atraco. Los agentes han coincidido en que, aunque la actividad era "frenética y temeraria", la protesta era "totalmente pacífica" y la actitud de los activistas era "pasiva y no violenta", a pesar de que los encausados "no colaboraron ni atendieron en ningún momento los requerimientos hechos tanto en inglés como en español". EFE (Foto) (Vídeo) (Audio)

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Un jefe de Información de la Guardia Civil reconoce que la acción de Greenpeace fue "totalmente" pacífica y no causó daños

El testigo relata que una de las dársenas quedó "totalmemente" bloqueada y dice que el despliegue ecologista en el puerto de Sagunt para bloquear un barco gasero estuvo "muy bien" coordinado El activismo climático afronta un juicio histórico: “Que sirva para que en el futuro no sufran este calvario” El juicio contra 11 activistas de Greenpeace en el que la Fiscalía pide cinco años de prisión por un presunto delito de desórdenes públicos a consecuencia de una acción pacífica contra un barco gasero en el Puerto de Sagunt el 26 de octubre de 2021 ha arrancado con una certeza compartida por todos los testigos: todo fue pacífico. La discusión se ha centrado en el eventual riesgo que supuso el despliegue de las lanchas y del buque Esperanza de Greenpeace. El guardia civil instructor del expediente, jefe del Grupo de Información, ha relatado ante la titular de la Plaza número 8 de la Sección Penal del Tribunal de Instancia de València que el instituto armado fue avisado el día de autos de que se estaba desarrollando una “acción activista” de Greenpeace. Las primeras cuatro zodiacs de la organización se dedicaron a la “navegación rápida alrededor del buque, zigzagueando” y a hacer algunas pintadas en el buque gasero. Sin embargo, a juicio del testigo, fue “claramente” una “maniobra de distracción” que despistó al personal de la Guardia Civil y permitió al buque de Greenpeace echar el ancla en la dársena dos para impedir la entrada del barco gasero. “Se colocan de tal forma que es imposible entrar y maniobrar en la dársena”, ha relatado. Aquella dársena quedó “totalmente” bloqueada, interrumpiendo la actividad del puerto, según ha apostillado. El testigo ha declarado que el capitán del buque Esperanza , de Greenpeace, fue requerido varias veces para que depusiera su actitud, sin éxito. Una vez autorizado el abordaje, los efectivos del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), la unidad de élite de la Guardia Civil, procedieron a “reventar” la puerta de entrada al puente de mando. “Ni el capitán ni nadie de la tripulación colaboraron, la actitud fue totalmente pasiva”, ha dicho. Un “peligro para la navegación” “La acción tengo que reconocer que está muy bien coordinada”, ha manifestado el testigo. El uniformado también ha aludido a un “peligro para la navegación”, aunque nada más allá: “A la vista de los hechos, no hay un peligro manifiesto de que explotara o de una fuga de gas, eso no se produce”. El jefe de Información ha declarado que la actitud de los activistas fue “totalmente pacífica”, lo cual ha dicho que es de “agradecer”. “La resistencia sigue siendo resistencia”, ha apostillado. También ha reconocido, en la línea del anterior testigo, que “no se constata ningún riesgo concreto”. Sin embargo, ha tildado de “negligentes y temerarias” las maniobras de las zodiacs de Greenpeace, aunque ha descartado que pretendieran embestir a las embarcaciones de la Guardia Civil. Por otro lado, el patrón de la embarcación Río Júcar de la Guardia Civil ha explicado en su declaración que el Servicio Marítimo del instituto armado tenía localizado con días de antelación al buque de Greenpeace y, al estar prevista la entrada del gasero en el Puerto de Sagunt, se les ordenó patrullar por la zona “por si podía haber algún altercado o algo”. El agente ha dicho que los activistas mantenían una “actitud tranquila”. “No tenían una actitud violenta, pero no había intención [por parte de los activistas] de atender nuestros requerimientos. No fueron nada violentos, pero es verdad que ellos seguían con su objetivo”, ha resumido el guardia civil. También ha descartado que los activistas mantuvieran una actitud “hostil” hacia la autoridad. El agemnte ha descrito un “pequeño” incidente: el accidente de una de las zodiacs que “no claculó bien” y chocó con el ancla de la embarcación d ela Guardia Civil, venciendo la consola de mando para patronear la lancha y estrellándose finalmente contra el muelle. “Vinieron a pedirnos perdón porque había sido un accidente sin más intención, en ningún momento lo percibimos como un atentado a la autoridad”, ha afirmado. Un “incremento del riesgo”, según el testigo de la regasificadora El representante legal de la planta regasificadora de la infraestructura portuaria también ha reconocido que no hubo daños a consecuencia de la acción reivindicativa de la organización ecologista, y ha aludido a un mero riesgo “hipotético”, tal como ha destacado uno de los dos abogados que ejerce la defensa de los encausados. “No hubo daño, pero sí incremento del riesgo”, ha afirmado ante una sala repleta de un público solidario con los acusados, que incluía a observadores de Amnistía Internacional. El testigo, que presenció los hechos, ha explicado que al tratarse de una infraestructura crítica la planta tiene la obligación de avisar a organismos tales como la Guardia Civil o el Ministerio de Transición Ecológica en escenarios como el de la protesta de Greenpeace, que bloqueó el acceso del buque gasero en protesta contra los combustibles fósiles. El representante legal de la planta regasificadora también ha manifestado que en ningún momento se interrumpió la entrada de gas, al haber existencias para abastecer la demanda durante la protesta, que duró unas 12 horas. “Una cosa es el daño y otra es el riesgo, no se materializó el daño, pero eso no quita el riesgo, el riesgo existe”, ha afirmado el hombre, que ha declarado por videoconferencia. El testigo, en definitiva, ha descrito una “situación potencialmente peligrosa” vinculada a las maniobras para sacar el buque gasero de popa hacia la zona de fondeo de mercancías peligrosas.

elDiario.eselDiario.esLucas Marcohace 8 h
I

Ampliación de cobertura EFE Audiovisual Internacional 23 sep (10.00 GMT)

Madrid, 23 sep (EFE).- Zaporiyia (Ucrania).- Al menos dos personas resultaron heridas como consecuencia del ataque ruso perpetrado durante la noche en Zaporizhzhia, según el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania (SES). (Vídeo) Nueva York.- El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, mantiene un encuentro con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, en Gracie Mansion, en Nueva York. (Vídeo) Castillejos (Marruecos).- La frontera entre la ciudad marroquí de Fnideq (Castillejos) y la española Ceuta amaneció blindada por fuertes medidas de seguridad en ambos territorios ante los llamamientos a un nuevo cruce masivo que se habían lanzado en redes sociales coincidiendo con la jornada electoral que vive hoy Marruecos. (Vídeo) Las Palmas de Gran Canaria (España).- Los servicios de emergencias han coordinado en las últimas horas el rescate y desembarco en Lanzarote de 189 personas localizadas en cuatro embarcaciones precarias, la mayoría neumáticas, en la ruta hacia Canarias que parte del África Occidental. (Vídeo) (Foto) Valencia (España).- 11 activistas de Greenpeace serán juzgados hoy en Valencia por una protesta en el Puerto de Sagunto contra un buque cargado de gas en 2021, para los que el Ministerio Fiscal solicita cinco años de cárcel por un delito de desórdenes públicos agravados. (Vídeo) (Foto) Roma.- El Coliseo romano, el monumento más visitado de Italia, cerró este miércoles sus puertas al público en señal de luto después de que un obrero muriera al caer de una altura de diez metros mientras instalaba un nuevo sistema de iluminación. (Vídeo)(Foto) Kamogawa (Japón).- El balance de víctimas por el paso del tifón Dujuan por Japón subió este miércoles a diez muertos, cuatro desaparecidos y 28 heridos, tras dejar lluvias récord, deslizamientos de tierra e inundaciones principalmente en las prefecturas de Chiba y Kanagawa, en el área metropolitana de Tokio. (Vídeo) Yakarta.- La ministra de Defensa francesa, Catherine Vautrin, se reunión con su homólogo indonesio, Sjafrie Sjamsoeddin, en Yakarta, durante su vista al país asiático con el objetivo de fortalecer la relación en materia de defensa. (Vídeo) (Foto) Lima.- Jhonsson Cruz Torres, el principal líder de la banda criminal peruana Los Pulpos, conocido bajo el apodo de 'Jhonsson Pulpo', fue recluido este martes en la Base Naval del Callao, la prisión de máxima seguridad de Perú, donde permanecerá bajo custodia militar para cumplir una condena de cadena perpetua, tras haber sido capturado en Bolivia a inicios de mes. (Vídeo) Naciones Unidas.- El presidente de España, Pedro Sánchez, participó este martes en un diálogo sobre las medidas para paliar el déficit de financiación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y avanzar en la Agenda 2030, al margen de la Asamblea General de la ONU. (Vídeo) Dhuhab.- Los hutíes del Yemen capturan el estrecho de Bab al Mandeb. (Vídeo) (Foto) Londres.- Se incrementan los precios de la gasolina y combustibles en Reino Unido por las interrupciones de suministro debido a la volatibilidad de Oriente Medio. (Vídeo) (Foto) Berlín.- El Bundestag alemán celebra un plenario de sesiones. (Vídeo) (Foto) Londres.- Druidas celebran la llegada del equinocio de otoño en el norte de Londres. (Vídeo) (Foto) La Haya (Países Bajos).- La Corte Penal Internacional (CPI) dictará este miércoles sentencia contra Mahamat Said Abdel Kani, exalto cargo de la Seleka, acusado de crímenes de guerra y lesa humanidad presuntamente cometidos durante su dirección de dos prisiones en Bangui entre abril y agosto de 2013, incluido tortura y trato cruel. (Vídeo) (Foto) aca/EFE Si quiere conocer otros actos y acontecimientos informativos previstos para hoy o para cualquiera de los próximos 365 días, en España y en el mundo, ponemos a su disposición la Agenda Digital Mundial a la que se accede por Internet y que se actualiza al instante cada vez que EFE conoce una nueva convocatoria. Esta herramienta permite segmentar las previsiones según el interés del usuario. Para más información sobre éste u otros productos, póngase en contacto con nuestro Departamento de atención al cliente en el teléfono + 34913467245 en horario continuo desde las 07.30 (GMT) horas hasta las 19.00 horas (GMT), o en la dirección electrónica clientes@efe.com.

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I

Comienza el juicio contra 11 activistas de Greenpeace que se enfrentan a 5 años de prisión

València, 23 sep (EFE).- El juicio a once activistas de Greenpeace por una protesta en el Puerto de Sagunto (Valencia) contra un buque cargado de gas, para los que el Ministerio Fiscal solicita cinco años de cárcel, ha comenzado pasadas las 10.20 horas de este miércoles con la esperanza de los ecologistas en un cambio en las conclusiones de la Fiscalía. Los hechos por los que se les acusa del delito de desórdenes públicos agravados, ocurrieron en octubre de 2021, cuando el barco 'Esperanza' de Greenpeace entró en el puerto para "denunciar y tratar de frenar" la llegada del buque Merchant, procedente de Estados Unidos, con 138.000 metros cúbicos de gas licuado. Los activistas se anclaron junto a la planta de regasificación para impedir la entrada del barco y pintaron en un lado del buque el lema "NO + GAS", mientras un escalador se encaramó al ancla del barco para ejercer una resistencia pasiva y permaneció en el lugar doce horas, según el relato de la organización ecologista. La abogada de Greenpeace, Inés Díez, ha señalado que esperan que este juicio acredite "que los hechos se pueden encuadrar dentro del derecho a la protesta y que, en todo caso, podría haber sido constitutivo de una infracción administrativa, pero nunca penal". "Estamos expectantes, nerviosos también, después de un periodo tan largo de tiempo se va a celebrar el procedimiento", ha asegurado la responsable del área jurídica de la organización a EFE antes de entrar a la Ciudad de la Justicia de València, donde se celebra el juicio. Para Felipe Pimentel, uno de los activistas encausados, "es absurdo pedir cinco años para una protesta pacífica" y ha calificado este procedimiento como "desproporcionado, preocupante" y como "una mordaza al activismo mundial". "Estoy ansioso, pero estoy confiado en la justicia española", ha expresado el activista a EFE, quien ha apuntado que ellos tienen "mucha suerte" gracias al equipo de abogados de Greenpeace, pero "hay muchos movimientos y organizaciones que no tienen lo mismo", ha lamentado. Díez ha insistido en que la petición de cinco años de prisión para los activistas se trata de "la solicitud de pena más alta por derecho a la protesta que se ha pedido en Europa" y ha añadido: "Esperamos que el Ministerio Fiscal modifique sus conclusiones y esperamos que la sentencia sea absolutoria". La abogada de Greenpeace ha explicado que no han llegado a un acuerdo con la Fiscalía porque entienden que "no procede, porque son inocentes" y ha advertido que esta sentencia puede sentar precedentes para que, en el futuro, estos hechos "nunca puedan ser llevados por la vía penal". Asimismo, Díez ha hecho hincapié en el retraso que sufren los juzgados españoles y ha lamentado que cinco años, en la vida de estas personas, supone "un tiempo largo" y un "procedimiento arduo" para los once activistas, que son de "ocho nacionalidades y culturas distintas". EFE (Foto) (Vídeo) (Audio)

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Greenpeace, sobre el juicio a 11 activistas: "Fue una protesta pacífica, es una persecución"

La organización ecologista critica la "corriente global de represión para intimidar, disuadir y castigar a quienes cuestionan los intereses de las grandes industrias contaminantes" El activismo climático afronta un juicio histórico: “Que sirva para que en el futuro no sufran este calvario” Greenpeace ha asegurado que la protesta en el puerto de Sagunto contra un buque cargado de gas en 2021, por la que están encausados once activistas, fue pacífica y ha lamentado que el juicio que se celebra este miércoles en València es el resultado de “una persecución al activismo para incriminar hechos que se encuadran dentro del derecho a la protesta”. “Protestar no es un delito, es una herramienta imprescindible de progreso social y de salud democrática”, ha señalado la directora ejecutiva de Greenpeace España, Eva Saldaña, quien ha defendido que la acción para impedir la entrada de un buque estadounidense cargado de gas en Sagunto fue “pacífica, transparente, pública y estrictamente no violenta”. La abogada de Greenpeace, Inés Díez, ha afirmado en una rueda de prensa este martes, a bordo del rompehielos Arctic Sunrise de Greenpeace en el Puerto de València, que los once activistas “nunca alteraron la paz social”, que es lo que castiga el delito de desórdenes públicos al que se enfrentan, y tampoco provocaron daños personales ni materiales, por lo que ha insistido en que el procedimiento “siempre debió ser administrativo, no penal”. Sin embargo, la Fiscalía solicita para ellos cinco años de cárcel por un delito de desórdenes públicos agravados , algo que desde Greenpeace califican como un “empecinamiento del Ministerio Fiscal”, una “persecución a organizaciones activistas” y una “corriente global de represión para intimidar, disuadir y castigar a quienes cuestionan los intereses de las grandes industrias contaminantes”.

elDiario.eselDiario.esEFE22 sept
I

Greenpeace, sobre el juicio a 11 activistas en Valencia: Fue una protesta pacífica

Valencia, 22 sep (EFE).- Greenpeace ha asegurado que la protesta en el puerto de Sagunto (Valencia) contra un buque cargado de gas en 2021, por la que están encausados once activistas, fue pacífica y ha lamentado que el juicio que se celebra este miércoles en Valencia es el resultado de "una persecución al activismo para incriminar hechos que se encuadran dentro del derecho a la protesta". "Protestar no es un delito, es una herramienta imprescindible de progreso social y de salud democrática", ha señalado la directora ejecutiva de Greenpeace España, Eva Saldaña, quien ha defendido que la acción para impedir la entrada de un buque estadounidense cargado de gas en Sagunto fue "pacífica, transparente, pública y estrictamente no violenta". La abogada de Greenpeace, Inés Díez, ha afirmado en una rueda de prensa este martes, a bordo del rompehielos Arctic Sunrise de Greenpeace en el Puerto de Valencia, que los once activistas "nunca alteraron la paz social", que es lo que castiga el delito de desórdenes públicos al que se enfrentan, y tampoco provocaron daños personales ni materiales, por lo que ha insistido en que el procedimiento "siempre debió ser administrativo, no penal". Sin embargo, la Fiscalía solicita para ellos cinco años de cárcel por un delito de desórdenes públicos agravados, algo que desde Greenpeace califican como un "empecinamiento del Ministerio Fiscal", una "persecución a organizaciones activistas" y una "corriente global de represión para intimidar, disuadir y castigar a quienes cuestionan los intereses de las grandes industrias contaminantes". EFE (Foto) (Vídeo) (Audio)

InfobaeInfobaeNewsroom Infobae22 sept

El activismo climático afronta un juicio histórico: “Que sirva para que en el futuro no sufran este calvario”

Once activistas de Greenpeace que bloquearon la llegada de un buque gasero a Sagunto afrontan una petición de cinco años de cárcel en lo que la organización entiende como criminalización de la protesta social La imputación a activistas de Futuro Vegetal por organización criminal: “Protestan desnudas y bañadas en líquido rojo” Once activistas climáticos de Greenpeace de ocho países que bloquearon 12 horas la entrada de un buque cargado de gas fósil al puerto de Sagunto en 2021 se sientan en el banquillo este 23 de septiembre con una posible condena de cinco años de cárcel pendiendo de sus cabezas . “No recordamos una petición semejante”, explican los activistas. Cinco años después de aquella acción y pocos días antes de la vista, uno de los procesados, Ernesto Baeza, cuenta a elDiario.es que no hicieron “nada malo”: “Es necesario que pongamos nuestro granito de arena así que, en ese momento, no lo dudé y probablemente volvería a hacerlo. No me arrepiento”. Baeza tiene la sensación de que todo el caso se ha ido engordando según avanzaba el tiempo. “Cuando hicimos la acción me sentí parte de un gran mundo, pero luego nos avisaron de que la cosa se complicaba porque el asunto iba por el lado penal”. Finalmente, la Fiscalía los acusa de un delito de desórdenes públicos agravados y solicita que los encierren cinco años. No hice nada malo. Es necesario que pongamos nuestro granito de arena así que, en ese momento, no lo dudé y probablemente volvería a hacerlo. No me arrepiento Ernesto Baeza — Activista de Greenpeace Ahora, este consultor informático ha tenido que “pedir una semana libre del trabajo para estar en el juicio. He intentado no comerme demasiado la cabeza durante estos años, pero a medida que se acerca la fecha y ves lo que dice la Fiscalía se nota el nerviosismo y la tensión”. La organización Greenpeace encuadra este proceso en la creciente represión que vive el movimiento de protesta climático : “Solo en España, desde 2020, hasta 30 activistas se han visto envueltos en distintos procedimientos”, recuentan. Un fenómeno que se está esparciendo según la crisis climática empeora y las acciones de protesta son más visibles. El catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad de Bristol, Oscar Berglund, ha resumido recientemente para el think tank Carnegie Endowment for International Peace los hallazgos de su investigación sobre los métodos de criminalización del movimiento ambiental. Las fórmulas engloban la creación de nuevas leyes antiprotesta, el uso torticero de legislación preexistente, la presión policial y la denigración del movimiento. Si se trasladan estos puntos a la realidad española, el mismo Berglund ya subrayó que en Alemania y España se están aplicando leyes, en principio, pensadas para combatir el crimen organizado contra los grupos ambientalistas . Los activistas de Greenpeace que van a ser juzgados —por su parte— se quejan de que los agentes de policía están “inflando” en sus atestados los hechos y, a partir de ahí, se endurecen los procesos penales. Sobre el menosprecio a los activistas, durante las olas de calor de este 2026 se ha podido ver al Partido Popular recuperar su estrategia de burla . “Una combinación de actores estatales y corporativos ha hecho que la represión de las protestas ambientales se convierta en un fenómeno extendido por todo el mundo”, ha advertido Oscar Berglund en su resumen. Francisco del Pozo es un veterano del activismo verde. Con muchas campañas a sus espaldas, este año ha tenido que afrontar tres procesos judiciales por acciones de protesta. “Después de 12 años de protesta, esto asusta”, confiesa a elDiario.es. “A principios de año mi familia y yo estábamos bastante atemorizados. Al final intentas explicar que estamos en buenas manos y que todo está muy hinchado, pero tienes que vivir con ello encima. Es una espada de Damocles”. Ya que nos comemos este juicio, me gustaría que una sentencia favorable ayude a los activistas del futuro. Que un juez deje clara la exageración policial. Es fundamental para que el futuro activismo no sufra este calvario Francisco del Pozo — Activista de Greenpeace Del Pozo rememora que aquella acción de 2021 “era un bloqueo old school . No era nada loco y colaboramos con las autoridades para que no hubiera daños. El buque con gas de fracking se quedó parado y luego entró en el puerto cuando nos fuimos. Fue algo llamativo, pero sin más, por eso nos ha extrañado la severidad de las penas. De hecho, los compañeros de otros países —vinieron de Italia, Filipinas, Brasil, Chile...— no han entendido nada”. La Guardia Civil terminó por abordar el barco y detener al capitán del buque de Greenpeace Esperanza que se jubilaba con esa última acción. El activista reflexiona que “ya que nos comemos este juicio, me gustaría que una sentencia favorable ayude a los activistas del futuro. Que un juez deje clara la exageración policial. Es fundamental para que el futuro activismo no sufra este calvario”. Preocupación en la ONU La preocupación sobre la escalada de represión no se limita a la ONG o los académicos. El relator de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, dijo este mismo verano: “Es chocante que las personas que defienden el futuro de nuestros hijos estén siendo perseguidas con normas pensadas para los grupos criminales o terroristas”. Y especificó que “mientras muchos países europeos se enorgullecen de sus ambiciosos objetivos ambientales y climáticos, nuevas leyes criminalizando la protesta pacífica entran en vigor”. Greenpeace recuerda que “la última vez que activistas de la organización ingresaron en la cárcel fue en 2013 en la Rusia de Vladímir Putin”. Era una protesta “también contra los combustibles fósiles en el Ártico”. Según este grupo, “cada vez que tocamos el sector de los combustibles sabemos que la respuesta va a ser dura”. Lo que se ha constatado es que esta oleada de presión ha provocado un enfriamiento entre los activistas, es decir, miedo —le han puesto la etiqueta de chilling effect —. “Desde luego que sí”, admite Francisco el Pozo. “Porque si sigues activo, si en lugar de una multa van por lo penal, te tienen bailando durante años. Y lo mismo les ocurre a los compañeros de Futuro Vegetal, de Extinction Rebellion o de los grupos por la vivienda... te meten la ansiedad en el cuerpo y te quitan de la primera línea. De esa manera se adelgaza el colectivo activista. Y funciona”. Ernesto Baeza es optimista en cuanto al juicio “porque tenemos apoyo”. En cuanto al activismo, “a lo largo de la historia hay momentos de represión y luego de grandes victorias. Pero esto de ahora nos obliga a desarrollar la inventiva y crear mecanismos para no callar”.

elDiario.eselDiario.esRaúl Rejón19 sept
I

Greenpeace alerta del alza de precios del transporte público en Europa, con Madrid al 50 %

Bruselas, 17 sep (EFE).- La organización ecologista Greenpeace alertó hoy de que las fuertes subidas de los precios del transporte público en Europa, con incrementos en la mitad de las capitales analizadas y un encarecimiento del 50 % en Madrid desde 2023, socavan los esfuerzos para reducir la dependencia del petróleo. Según un estudio de Greenpeace Europa Central y Oriental, los mayores aumentos de las tarifas en los últimos tres años se han registrado en Nicosia (67 %), Ámsterdam (55 %), Madrid (50 %), Bratislava (32 %), Berlín (29 %) y Viena (26 %). También se encareció el transporte público en Copenhague (18 %), Bucarest (17 %), Vilna y Bruselas (10 %), Londres (10 %), Estocolmo (9 %), París (8 %) y Helsinki (5 %). El informe señaló además que las capitales europeas más caras para los abonos de transporte son Londres, con 162 euros al mes; Ámsterdam, con 107 euros, y París, con 77 euros, una vez ajustados los precios al nivel de precios de cada país. La ONG considera que el encarecimiento del transporte público dificulta la transición hacia formas de movilidad menos dependientes de los combustibles fósiles, en un sector que concentra el 65 % del consumo de petróleo de la UE. Greenpeace señaló que el transporte por carretera y el aéreo son los principales motores del consumo de petróleo en Europa y advierte de que mantener elevados los precios del transporte colectivo puede desincentivar el abandono del automóvil y otros medios más contaminantes. "Si nuestros gobiernos se toman en serio la soberanía energética, la seguridad y la acción climática, deben reducir su dependencia del petróleo", afirmó el experto en transporte de Greenpeace para Europa Central y Oriental Herwig Schuster. La organización medioambientalista reclamó a los gobiernos nacionales y locales y a los ministros europeos de Transportes, que se reunirán en Dublín los días 20 y 21 de septiembre, que abaraten el transporte público y extiendan los denominados "billetes climáticos". Greenpeace definió esos billetes como abonos mensuales o anuales, multimodales y de amplia cobertura geográfica, con un precio máximo de un euro al día y descuentos o gratuidad para los colectivos más vulnerables. El estudio analiza los precios, disponibilidad y alcance de los abonos de transporte público en los 27 países de la UE, Reino Unido, Noruega y Suiza y en sus respectivas capitales. EFE

InfobaeInfobaeNewsroom Infobae16 sept

La Fiscalía pide cinco años de prisión a activistas de Greenpeace por una protesta contra un barco gasero en Sagunt

La defensa sostiene que fue una acción pacífica, sin “confrontación” con la Guardia Civil, para "llamar la atención sobre el suministro de sustancias que inciden gravemente en la producción del cambio climático" Hemeroteca - Greenpeace bloquea la entrada de un buque gasero en el puerto de Sagunto para exigir el fin de los combustibles fósiles La Fiscalía pide cinco años de prisión por un presunto delito de desórdenes públicos contra 11 activistas de Greenpeace por una protesta celebrada contra un barco gasero en el Puerto de Sagunt el 26 de octubre de 2021 . Se trata de un “juicio histórico”, previsto el próximo 23 de septiembre ante la Plaza número 8 de la Sección Penal del Tribunal de Instancia de València, una vista oral que contará con observadores independientes de Amnistía Internacional, dadas las implicaciones del caso en relación con el derecho a la protesta, según ha anunciado la organización ecologista. El escrito del Ministerio Público, al que ha tenido acceso elDiario.es, reconoce que los hechos acaecieron “ en el marco de una protesta sobre protección del medio ambiente ”, aunque apostilla que los ecologistas se manifestaron “a sabiendas” de la “gravedad” de la acción, que consistió en bloquear durante gran parte de la jornada el acceso al puerto del buque gasero Merchant , proveniente de EEUU y cargado con 138.000 metros cúbicos de gas extraído mediante la técnica del fracking . La acusación pública relata que los activistas arriaron del buque Esperanza , perteneciente a Greenpeace , cuatro lanchas neumáticas semirrígidas que se aproximaron al Merchant , “entorpeciendo la navegación del mismo”, y realizaron dos pintadas reivindicativas en el barco gasero. Las patrulleras del Servicio Marítimo Provincial de la Guardia Civil intentaron, sin éxito, “evitar o minimizar la acción”. Por su parte, el buque de Greenpeace aprovechó la coyuntura para fondear en el interior del Puerto de Sagunt para entorpecer la entrada del gasero. Un activista se encadenó a una de las anclas del Esperanza , “obligando al carguero Merchant a abortar la maniobra de acceso al Puerto y dirigirse de nuevo a fondeo”. A su vez, las cuatro lanchas de la organización ecologista consiguieron acceder a la dársena. El Ministerio Fiscal sostiene que el capitán del buque Esperanza se negó a cumplir las órdenes de las patrulleras del Instituto Armado. Poco después del mediodía, dos agentes de la Guardia Civil irrumpieron en la cabina de mando y reiteraron las órdenes al capitán, que hizo “de nuevo caso omiso”. Más de cinco horas después, con autorización de la Capitanía Marítima de València, efectivos del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), la unidad de élite de la Guardia Civil, abordaron el barco y, ante la negativa del capitán, “se procedió a la fractura de la puerta” del puente de mando y, tras la toma del control de la embarcación, a su atraque mediante remolcadores en el Puerto de Sagunt. El buque gasero, tras la acción de desobediencia civil, pudo atracar finalmente a las 23.35. “Los hechos relatados fueron llevados a cabo por los acusados en el marco de una protesta sobre protección del medio ambiente, con previo acuerdo y con conocimiento de la peligrosidad de las maniobras ejecutadas y ocasionaron la inoperatividad del muelle de la planta de regasificación del puerto durante horas”, concluye la acusación pública, que pide una indemnización de 39.542 euros en materia de responsabilidad civil. Acción de Greenpeace en el Puerto de Sagunt el 26 de octubre de 2021. El escrito de la defensa, al que también ha tenido acceso este diario, argumenta que se trataba de una “acción de protesta pacífica” sin más intención que el ejercicio del derecho constitucional a la manifestación. Los activistas de Greenpeace —“entidad reconocida en todo el mundo por su defensa de la paz y el medio ambiente”— se limitaron a expresar su “disconformidad con la actividad que realizan este tipo de buques”. La defensa, que solicita la libre absolución de los acusados, alega que los hechos relatados por el Ministerio Público “no son constitutivos de delito”. La protesta no causó “ningún peligro”, según Greenpeace Además, recuerda que el único detenido por la Guardia Civil fue el capitán del barco, mientras que el resto de activistas, provenientes de ocho países, regresaron al buque Esperanza sin ser arrestados. “En consecuencia, decae el relato de la acusación respecto a que los integrantes de las tripulaciones de las lanchas Zodiac que se encontraban en las proximidades del buque metanero Merchant realizaran ninguna actividad que se encuadrara fuera de su único objetivo, que era llamar la atención sobre el suministro de sustancias que inciden gravemente en la producción del cambio climático”, afirma el escrito. Activistas de Greeanpeace durante la acción de protesta en el Puerto de Sagunt, el 26 de octubre de 2021. Por otro lado, la defensa recuerda que no se produjo “incidente alguno” ni “situación de tensión” o de “confrontación” entre los activistas y los uniformados de la Guardia Civil. “La conducta de los acusados desde sus embarcaciones Zodiac en ningún momento causó ningún peligro, ni interfirió para nada en las actividades del puerto de Sagunto, limitándose única y exclusivamente a ejercer su derecho de manifestación”, apostilla. Un juicio “insólito y preocupante” Greenpeace considera que se trata de “uno de los juicios más insólitos y preocupantes que se recuerdan en la historia reciente de los movimientos sociales” en defensa del medio ambiente. Y eso que, desde 2020, hasta 30 activistas se han visto envueltos en procedimientos penales en España vinculados a protestas pacíficas. La organización ecologista ha convocado la víspera del juicio una rueda de prensa en el rompehielos Arctic Sunrise , en el Puerto de València, y un evento con media decena de relatores de la ONU en apoyo a los activistas acusados.

elDiario.eselDiario.esLucas Marco16 sept

Once detenidos al subirse a una grúa junto a la Fórmula 1 para colocar una lona de Greenpeace

Los hechos, ocurridos en la tarde del sábado poco antes de la primera manifestación vecinal contra el circuito, provocaron la actuación de agentes de la Policía Nacional que impidieron a los activistas desplegar la pancarta La Fórmula 1, desde la casa de un vecino del circuito: “El ruido supera el límite legal en los entrenamientos, y en la carrera será peor” La Policía Nacional ha arrestado a once personas al tratar de subirse a una grúa junto al Gran Premio de Fórmula 1 que se celebra en Madrid del 11 al 13 de septiembre. Aunque en un primer momento las imágenes que circulaban por redes apuntaban a fans de la competición que querían ver el circuito sin entrada, se trata de activistas de la organización ecologista Greenpeace. Los hechos han ocurrido pasadas las 14.00 del sábado en una de las avenidas que conectan con el Madring, ubicado entre Ifema y Valdebebas, al norte de la capital. Los detenidos se habían subido a una grúa de construcción para intentar colocar una pancarta contra el proyecto por su impacto medioambiental, según informa Telemadrid. La actuación se ha producido horas antes de que arrancara, a las 17.00 del sábado, la primera de las dos manifestaciones vecinales contra el evento convocadas este fin de semana. La segunda tiene lugar este domingo desde las 12.00 en los exteriores de Ifema (avenida de la Capital de España, 4). Estas protestas denuncian el impacto sonoro y la contaminación generados por el circuito, así como afecciones a barrios de Hortaleza y Barajas en materia de movilidad. También que la millonaria inversión pública en el trazado se produzca mientras los vecinos reclaman unas dotaciones públicas que no acaban de llegar (centros de salud, colegios o transportes). Además, la vivienda se ha sumado como una nueva reclamación, ante la subida de los alquileres provocada por la proliferación de pisos turísticos. Un aspecto que también potencia la Fórmula 1, alrededor de la cual se han multiplicado los alojamientos temporales o para pocos días . Suscríbete a las informaciones más cercanas Recibe las noticias más importantes de Madrid con un boletín escrito para ti, todos los viernes en tu correo. Apúntate aquí y recíbelas junto a los mejores planes para el fin de semana. También puedes seguirnos desde tu red social preferida, en Facebook , Bluesky o Instagram “Ya es hora de dejar de malgastar recursos públicos para un modelo de ciudad ajeno a las verdaderas necesidades de la gente y basado en el consumo masivo de combustibles fósiles que agrava la crisis climática y encarece la vida de la mayoría. Necesitamos otras fórmulas para las ciudades, que aborden la emergencia climática y que beneficien a la ciudadanía”, señala Cristina Arjona, responsable del área de Movilidad de Greenpeace. La organización alerta de que, frente al compromiso inicial de las Administraciones de que la prueba no costaría un solo euro al contribuyente, las inversiones en el trazado rozan ya los 200 millones de euros.

elDiario.eselDiario.esSomos Madrid13 sept