Serio aviso a Xabi Alonso: "Es inaceptable"
Sorprendentemente, el Chelsea de Xabi Alonso es, con 12 tantos encajados, el equipo más goleado de la Premier League . Ocupa la décima posición y lleva tres jornadas seguidas sin lograr la victoria.
Sorprendentemente, el Chelsea de Xabi Alonso es, con 12 tantos encajados, el equipo más goleado de la Premier League . Ocupa la décima posición y lleva tres jornadas seguidas sin lograr la victoria.

Todo lo que sube, baja. A Xabi Alonso se le dieron las llaves de un proyecto ambicioso, pero a la vez complicado: un Chelsea sin distracciones europeas, pero castigado a nivel institucional y con un propietario que, analizando los últimos años, toma decisiones cuanto menos cuestionables. La confianza era plena, no en vano fue nombrado ' manager ' y no 'head coach' como sus predecesores. Ya sin Todd Boehly al mando, pues son Behdad Eghbali y José E. Feliciano, fundadores de Clearlake Capital quienes ostentan ahora el control total de la entidad. En este contexto, Xabi se encuentra ante una tesitura delicada. Comenzó el Chelsea siendo un auténtico vendaval ofensivo, aunque ya dejaba algunas dudas en defensa. La primera derrota en la Premier llegó en el Emirates, una prueba que evidenció que el conjunto 'blue' todavía está lejos del campeón. A partir de entonces, el equipo fue de capa caída: no pasó del empate ante el recién ascendido Hull City y sufrió una contundente goleada en Brentford. El tolosarra tiene mucho trabajo por delante, especialmente para apuntalar una defensa que se ha mostrado demasiado frágil. Señalado como uno de los posibles candidatos al título, ha dejado escapar demasiados puntos en este inicio de temporada. Actualmente marcha décimo, con siete puntos, a ocho del líder, el Manchester City. La portería a cero, una asignatura pendiente ya con Liam Rosenior al mando, está siendo todo un quebradero de cabeza para Xabi, incapaz de poner fin a una increíble racha de 22 partidos consecutivos recibiendo gol en la Premier. De hecho, según datos de 'Transfermarkt', el tolosarra ha firmado el segundo peor arranque 'blue' del siglo XXI: solo Mauricio Pochettino, con cinco, obtuvo menos puntos que el técnico español (7). Doce goles encajados en apenas cinco partidos convierten al Chelsea en el equipo que más tantos ha recibido de toda la Premier League. Más incluso que Tottenham, Fulham y Coventry, los tres conjuntos que ocupan los puestos de descenso. Un dato, cuanto menos, preocupante. En ello ha hecho hincapié el exentrenador del Madrid, consciente de los evidentes problemas defensivos que sufre su plantilla: "Es obvio que en defensa podemos hacerlo mejor. En ataque lo estamos haciendo bien, pero tenemos que encontrar el equilibrio adecuado. No es solo en las jugadas a balón parado, sino también en los duelos defensivos, en la construcción del juego, en el control de los partidos… Por el momento, no estamos sintiéndonos con la fuerza necesaria para competir durante todo el partido. Estoy seguro de que lo conseguiremos. Todo lleva su tiempo". Más crítico se mostró una leyenda 'blue' como John Terry, que cree que "no es suficiente": "Cuando empiezas a fijarte en las estadísticas y las cifras al respecto, es realmente inaceptable desde nuestro punto de vista, algo en lo que tenemos que mejorar. Es un momento difícil para nosotros y, sin duda, lo estamos pasando mal", declaró en su canal de 'Youtube'. "Soy un poco de la vieja escuela. Me gusta el marcaje hombre a hombre. No me gusta este marcaje zonal ni el marcaje adelantado. Creo que el Brentford salió en la segunda parte y se dio cuenta de que estábamos expuestos en el segundo palo. Nadie sabe a quién está marcando una vez que el balón pasa por encima de los jugadores del primer palo. Sé que prácticamente todos los equipos practican este marcaje zonal, pero los jugadores no asumen ninguna responsabilidad. Para mí, han de asumirla", sentenció.

Los ‘blues’, que vienen de ser goleados ante el Brentford, encadenan 3 jornadas ligueras sin ganar. Son 10º con 7 puntos y 12 goles encajados, el que más de la Premier.

Era la gran esperanza blanca. La apuesta indisimulada de Florentino Pérez por el único entrenador en el que confía. Los votos, aunque no tantos como imaginó, le reconfirmaron en la presidencia del Real Madrid. Y con él, volvía Mourinho. Eso sí. Todos -ellos y la que esto firma- con trece años más y todo lo que ello conlleva, empezando por la propia evolución del fútbol a la que unos se han adaptado, han hecho crecer y han puesto en cuestión para revolverlo y mejorarlo. El camino, recorrido por todos, ha colocado a cada uno en su sitio. Pero FP parece haberse enquistado en un modelo algo caduco y sus intereses van desde lo que le llega a desagradar la presencia de Enrique Riquelme en el palco del Metropolitano pasando por renovar al mismo Vinicius, en horas muy bajas, que plantó cara a Xabi Alonso tras un clásico ganado dinamitando un proyecto con cara y ojos. El tolosarra reunía unos condicionantes que ya no gustaban demasiado a su presidente desde el primer día, empezando por su amistad con Pep Guardiola -“mea con la tuya, Xabi”, le recomendó-, siguiendo por la debacle en el Mundial de Clubes y acabando por esas críticas que le llegaban de un vestuario de jugadores acomodados. Le sustituyó Arbeloa, hombre de la casa y bien agradecido, que acabó de consumar el desastre. En dos veranos, éste y el anterior, el Real Madrid se ha gastado 400 millones de euros en ocho fichajes, seis de los cuales son defensas. Y sigue el drama . Un equipo mediocre y plano que empeora a excelentes jugadores. Solo hay que ver a Cucurella. Y a Bernardo Silva, que eligió al club ‘merengue’ para darle un final bonito a su carrera y no le luce en absoluto. Siempre digo que Mourinho, Florentino y el Real Madrid tienen más trazas del siglo anterior que del actual. Formas de hacer, de vivir y de funcionar que siguen ancladas en el pasado, cada vez más lejos y menos glorioso. Llega el portugués tras dos años sin títulos y la vida sigue igual. O peor. Agarrados a las fotocopias, a las listas de malos y buenos, al canal del club emitiendo acusaciones constantes contra el colectivo arbitral, a las conspiraciones judeo-masónicas y a ese ‘el mundo contra mí’ que se amplía a los organismos nacionales e internacionales, dan grima. El fiasco de la Superliga y la pelea constante con Tebas sigue señalando un camino que empeora cuando diriges los pasos al balón. Mourinho no tiene soluciones y aunque sus adláteres aseguran que la plantilla poco menos que le adora, no ha conseguido aportar soluciones deportivas que, seiscientos kilómetros más allá (o sea, aquí), le están dejando en evidencia. La comparativa lo aplasta. Si Flick no tiene un ‘9’, lo reinventa . Y al personal, al de allá y al de aquí, le cae la baba viendo cómo Raphinha rompe los registros goleadores cuando ni siquiera ha terminado el mes de septiembre. El barcelonismo nunca le agradecerá bastante a Florentino Pérez el fichaje del luso. Pero no olviden lo más importante: el agradecimiento eterno es el que merece este Barça moderno, reinventado, enchufado, trabajado y extraordinario en el más amplio sentido de la palabra. El técnico alemán es de lo mejor que le ha pasado a este club. Qué bueno que viniste tú también, Hansi.
Las Rozas (Madrid), 22 sep (EFE).- La selección española pasa del título mundial a la competición sin amistosos de por medio; directamente a la Liga de Naciones como un campeón del mundo en alerta y sobre aviso, entre la referencia y la advertencia del recuerdo de los partidos posteriores a la primera estrella de España en 2010 cuando solo ganó uno de sus siguientes tres duelos. Campeón en Sudáfrica 2010, con Andrés Iniesta como goleador en la prórroga de la final contra Países Bajos, los tres siguientes encuentros, ya con tal distinción sobre el escudo de su camiseta, los resolvió con un empate (1-1) contra México, una victoria (0-4) a Liechtenstein y una derrota sonora: 4-1 contra Argentina, el 7 de septiembre de 2010 con los goles de Lionel Messi, Gonzalo Higuaín, Carlos Tévez y Sergio ‘Kun’ Agüero. La base del equipo era prácticamente la misma que fue campeona del mundo. Iker Casillas, Gerard Piqué, Sergio Ramos, Xabi Alonso, Sergio Busquets, David Silva, Xavi Hernández, Andrés Iniesta, Cesc Fábregas, David Villa, Fernando Torres… Todos a las órdenes de Vicente del Bosque, campeón del mundo en 2010 y después de Europa en 2012, en un ciclo que también incluyó la Eurocopa de 2008 con Luis Aragonés. Más allá de esos tres primeros encuentros, España perdió otro más en el mes de noviembre por un duro 4-0 contra Portugal, mientras que se impuso en otros dos partidos mas hasta el final de aquel 2010: 3-1 a Lituania y 2-3 a Escocia dentro de la fase de clasificación de la Eurocopa 2012 de Ucrania y Polonia de la que dos años después sería campeón incontestable. No hay relajación en España, por más que hace apenas dos meses fuera campeona del mundo en Estados Unidos frente a Argentina con el gol marcado en la prórroga por Ferran Torres ante Lionel Messi y compañía. La Liga de Naciones no lo permite. Ni mucho menos el primer rival, Inglaterra, semifinalista en el Mundial 2026, subcampeona en la Eurocopa de 2024 -derrotada precisamente en la final por España- y de la 2021, en los penaltis ante Italia en el duelo decisivo en Londres. “Dos o tres minutos nada más después de haber terminado el partido (en referencia a la final del Mundial 2026), un jugador, que era de los que más tiempo llevábamos juntos, vino y me dijo: ‘míster, y ahora ya qué nos queda por ganar’. Y le dije ‘pues el partido del 26 de septiembre contra Inglaterra’. Habían pasado uno o dos minutos de ser campeones del mundo”, reveló Luis de la Fuente, el pasado viernes, tras ofrecer la convocatoria actual, que mantiene las líneas del Mundial 2026. “Quiero decir que este equipo ya no se para en querer conseguir más y más y más y ser mejores. Y les diré cuando vengan aquí: ‘no nos vale con lo que hemos hecho ya en el Mundial para seguir ganando partidos y ganar por supuesto a Inglaterra’. Hay que ser mejores. Con lo que hemos hecho en el Mundial ya no nos da para ganar la próxima competición y el próximo partido. Y esa es nuestra mentalidad y nuestra actitud. No tengo ninguna duda ni preocupación en ese sentido”, advirtió el seleccionador español. Además del partido del próximo sábado contra Inglaterra en Wembley, España también jugará en el primer tramo de cuatro jornadas de la Liga de Naciones frente a Croacia, el martes de la semana siguiente en Sevilla y el día 6 de octubre en Split, y la República Checa, el 3 de octubre en el Carlos Tartiere de Oviedo. Para la fecha de noviembre, el 12 de ese mes visitará a la República Checa y el 15 recibirá en el Metropolitano del Atlético de Madrid a la selección de Inglaterra. En las dos ediciones de la Liga de Naciones con Luis de la Fuente al mando, España alcanzó la final: fue campeona en una, en el ciclo 2022-23 contra Croacia en la tanda de penaltis, y subcampeona en otra, en 2024-25 frente a Portugal, que la doblegó desde los once metros tras el empate a dos al final de la prórroga. En 2020-21 también fue finalista, con Luis Enrique Martínez como seleccionador: cayó 1-2 contra Francia y Kylian Mbappé. Solo ha faltado en una final en la historia de la competición, en la primera edición, en 2018-19. “Vamos a intentar estar en disposición de nuevo de competir por ganar, sabiendo que ahora también el rival principal a batir para todas las selecciones es España. Entonces, sabiendo eso también, esa dificultad que ya entrañaba la propia competición, además de esta motivación añadida para los demás, pues sabemos que eso nos va a dificultar las cosas, pero a la vez nos tiene que motivar a nosotros excepcionalmente para seguir superando”, dijo De la Fuente. “Es que va a ser ahora mucho más difícil de lo que hemos vivido hasta ahora. Pero estamos preparados para ello, con estos jugadores se puede ir al fin del mundo y yo apuesto por ellos siempre”, remató el seleccionador. El campeón del mundo se reinicia desde este martes. Quiere más.

El Fulham aún no conoce el triunfo en la Premier League . Tuvo el primer +3 en su mano ante el Manchester United, pero un gol de Cunha , tras un desafortunado desvío de Affengruber , selló el 1-1 definitivo. Un resultado que no convence ni beneficia a nadie, especialmente a un Álvaro Arbeloa , que se marcha al macroparón de selecciones como vicecolista , con solo dos puntos en cinco jornadas y todavía sin saborear la victoria en la competición liguera. La situación es, cuanto menos, delicada. Aun así, el extécnico del Real Madrid tiene crédito en el oeste de Londres. Los únicos dos puntos del Fulham han sido contra Liverpool y Manchester United , rivales de entidad. En cambio, cayó frente al Chelsea de Xabi Alonso, Crystal Palace y Sunderland. Tras el parón, el calendario ofrece una oportunidad única para reaccionar: los londinenses se medirán a los tres recién ascendidos, Ipswich Town, Hull City y Coventry. Deben sumar de tres en tres para evitar que la situación se complique todavía más. El margen de error comienza a ser cada vez menor y los próximos encuentros podrían marcar el devenir del equipo y, especialmente, el futuro del entrenador en el banquillo. Es evidente que el Fulham está pagando cara la falta de experiencia en la élite de buena parte de su plantilla. En una competición tan física, intensa y exigente como la Premier League , esa inexperiencia pesa, especialmente en un equipo que ha apostado de manera decidida por el talento joven procedente de La Fábrica: Gonzalo, César Palacios y Manuel Ángel. Los tres juntos, por cierto, costaron la friolera de 54 millones de euros, siendo el '9' el más caro ( 40M ). Por ahora, tanto uno como otro suma dos tantos entre todas las competiciones. Ambos son fijos en los esquemas del salmantino, mientras que Manuel Ángel, último en llegar, todavía no ha debutado en la Premier y se estrenó en la Carabao , en la eliminatoria de tercera ronda ante el West Ham. Además, la plantilla acusa las bajas de pesos pesados como Harry Wilson, Issa Diop, Sasa Lukic o su máximo goleador, Raúl Jiménez. Image ID: 133873190 Gonzalo y Palacios, canteranos del Real Madrid fichados por el Fulham de Arbeloa. FULHAM FC /clip/98a3d462-3be7-461a-b448-11b581af85e9_source-aspect-ratio_default_0_x848y225.jpg 2400 1350 Rajada arbitral Arbeloa, como su homólogo José Mourinho, rajó del arbitraje tras el partido. A pie de campo con 'Sky Sports', la televisión con derechos de emisión, declaró que los árbitros " se negaron a dejar perder al Manchester United" debido al " error de juicio" en el derbi de Mánchester tras conceder el gol de la victoria de Haaland en Old Trafford en un claro fuera de juego de Enzo Fernández. En rueda de prensa, Arbeloa trató de justificar sus palabras alegando que "mi inglés no es muy bueno". "Quizás me explico muy mal y prefiero no decir nada sobre los árbitros porque nunca se sabe", concluyó. Andersen, molesto con la decisión de Arbeloa También habló un visiblemente molesto Joachim Andersen, quien mostró su desconcierto sobre la decisión de Arbeloa de no alinearlo como titular en los dos últimos partidos: " Me sorprende un poco. La temporada pasada , yo estaba de capitán en muchos partidos", aseguró en declaraciones al medio danés 'Campo'. El central, todo un fijo para Marco Silva las últimas dos temporadas, vio una tarjeta roja en mayo y recibió una suspensión de tres partidos. Cumplió dos de ellas ese mismo mes y la última en la derrota del Fulham por 3-2 ante el Chelsea en el debut. Arbeloa lo alineó en las derrotas ante Sunderland y Crystal Palace, pero lo dejó en el banquillo contra el Liverpool . El domingo, entró en los últimos diez minutos. Ocupó su lugar en el eje para acompañar a Calvin Bassey el exilicitano Affengruber , apuesta veraniega de Arbeloa. "Perdimos los tres primeros partidos. Estuve suspendido para el primero. Y luego el entrenador pensó que debíamos hacer cambios . Pero no tengo mucho que decir al respecto. No puedo hacer mucho, y creo que he jugado de forma brillante . A veces el entrenador quiere probar algo diferente, y así son las cosas", sentenció.

El Real Madrid se dio un golpe de realidad en el Metropolitano. El derbi dejó al descubierto muchas de las carencias que el conjunto blanco venía escondiendo detrás de los resultados y que ahora vuelven a aparecer con toda su crudeza. En el Bernabéu pueden hablar del árbitro, de las decisiones polémicas o de cualquier otro elemento externo que consideren oportuno, pero hay una realidad mucho más difícil de discutir: el equipo de Mourinho no juega bien al fútbol. Y cuando no hay fútbol, resulta complicado aspirar a ganar títulos. El problema, además, no es nuevo. Viene de lejos. El Madrid lleva varias temporadas buscando soluciones sin terminar de atacar el verdadero origen de sus problemas. Ha cambiado de entrenadores —Ancelotti, Xabi Alonso, Arbeloa y ahora Mourinho—, pero la sensación es que hay cosas que permanecen intactas. Image ID: 134497201 Mourinho saca la foto de la entrada a Valverde Real Madrid Tv /clip/a8659f45-12b7-48a8-b04e-7fbba0cd0c14_source-aspect-ratio_default_0_x522y263.jpg 1044 789 Mourinho ya no es aquel Mourinho del 2010 Y aquí aparece la primera cuestión importante. El Real Madrid recuperó a Mourinho pensando, en buena medida, en el Mourinho de 2010. Pero aquel entrenador queda muy lejos del actual. El portugués llegó con la fama de ser un técnico capaz de tomar decisiones incómodas, sentar a quien fuera necesario y anteponer siempre el colectivo a los nombres. Sin embargo, sus primeras semanas en el Madrid están transmitiendo precisamente lo contrario. Mourinho parece estar siendo mucho menos valiente de lo que se esperaba de él. Y los resultados empiezan a reflejarlo. El Madrid suma 15 puntos en las primeras siete jornadas de Liga, con cinco victorias y dos derrotas. Dos de esos triunfos llegaron, además, en el último suspiro gracias a los goles de Espi, evitando que el problema fuese todavía mayor. De hecho, es el peor arranque liguero del Madrid en las últimas siete temporadas. Y para encontrar un inicio peor de Mourinho como entrenador madridista hay que remontarse a la 2012/13, cuando sumó 11 puntos en las primeras siete jornadas, con tres victorias, dos empates y dos derrota s. Su último año de blanco. Sin soluciones respecto a la temporada pasada La gran realidad es que l os blancos no han mejorado ninguno de los problemas que tenían la temporada pasada. El equipo necesitaba un centrocampista capaz de darle pausa, criterio y control a los partidos y no llegó. Florentino prefirió gastar 140 millones en ataque que apostar ese dinero en el centro del campo. El resultado se está viendo sobre el césped: un centro del campo incapaz de dominar los encuentros . Tchouameni y Valverde fueron incapaces de imponerse en el Metropolitano y el centro del campo del Atlético terminó comiéndose al madridista. Falta mucho fútbol. Image ID: 134499540 Federico Valverde, jugador del real madrid. AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press /clip/9aff00b8-927b-44f9-b773-ff2e04c8b9b1_source-aspect-ratio_default_0_x1000y444.jpg 2000 1333 Además, los jugadores siguen yendo por libre. Mbappé es un buen ejemplo. El francés lleva semanas inmerso en el debate del Balón de Oro, reclamando un reconocimiento individual que inevitablemente choca con la realidad colectiva del Madrid. Desde que llegó al club no ha conseguido conquistar un gran título con la camiseta blanca y, en partidos de máxima exigencia, su rendimiento tampoco ha terminado de estar a la altura de las expectativas. En el Metropolitano prácticamente desapareció. Y no es la primera vez. La temporada pasada también hubo partidos importantes en los que el francés no apareció cuando más se le necesitaba. Vinicius tampoco está en su mejor momento. Su rendimiento está lejos del nivel que mostró en sus mejores meses y, sin embargo, Mourinho sigue sin atreverse a tomar decisiones que parecen evidentes. El Madrid, además, parece demasiado pendiente de todo lo que ocurre alrededor del fútbol. Las protestas arbitrales ocupan demasiado espacio. El Madrid hace años que eligió el camino de declarar la guerra a los árbitros y los jugadores se han impregnado de todo eso. El Madrid se ha gastado muchos millones en los últimos veranos. Han cambiado jugadores, entrenadores, pero son incapaces de reconducir un equipo que sigue cometiendo los mismos errores y sigue con los mismos problemas de las últimas tres temporadas. Sin fútbol es difícil aspirar a algo.

La polémica arbitral tras el derbi amenaza con convertirse en la coartada perfecta para el Real Madrid. Mourinho salió a la sala de prensa con las imágenes preparadas de dos acciones en las que reclamaba roja y dedicó buena parte de su comparecencia a denunciar el arbitraje. El club también se unió a la queja en su página web. Pero mientras el Madrid mira hacia el árbitro con más o menos razón, hay un problema bastante más profundo que vuelve a quedar escondido debajo de la alfombra. Resulta difícil no pensar que el Madrid lleva ya más de dos temporadas buscando una solución que todavía no encuentra. La salida de Kroos dejó una herida que no se ha cerrado y el equipo continúa teniendo dificultades para encontrar un futbolista capaz de organizar, darle pausa y decidir dónde se juega cada partido. Ya con Ancelotti se detectó el problema y posteriormente Xabi Alonso tampoco consiguió resolverlo de manera definitiva. Ahora ha llegado Mourinho y vuelve a ser llamativo que para el portugués el doble pivote titular sigue siendo Tchouameni y Fede Valverde. Image ID: 134497614 Mourinho 'explota' en rueda de prensa LaLiga /clip/53504244-9204-4e7e-9455-3fa5aa8b5754_source-aspect-ratio_default_0_x678y245.jpg 1357 737 No se trata de cuestionar su nivel, pero sí sus cualidades son lo que necesita el equipo. Ninguno parece solucionar por sí solo aquello que más necesita este Madrid: controlar el partido . El frustrado fichaje de Rodri supuso un varapalo en este sentido, especialmente porque el club desistió posteriormente a la hora de buscar un perfil similar. Ante el Atlético, en un de los primeros exámenes importantes de la temporada, se volvió a ver como el rival es capaz de dominar el encuentro en gran parte del partido y se adueña del balón con mucha facilidad. Por si fuera poco, Mourinho parece jugar con las cartas marcadas. Tener que incluir en el once siempre a tres jugadores como Vinicius, Mbappé y Bellingham condiciona los onces y el poco trabajo defensivo de los dos primeros obliga al portugués a compensar con dos jugadores de más pulmón y trabajo como Tchouameni y Valverde. El resto del equipo tiene que buscar equilibrar los problemas estructurales que se generan a raíz de tener tres jugadores intocables. Image ID: 134467727 Kylian Mbappé, en un partido con el Real Madrid AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press /clip/0534cf47-8c0f-48f1-b54a-d04e5bcf523c_source-aspect-ratio_default_0_x1000y444.jpg 2000 1334 Otra de las grandes contradicciones llega con Mbappé. Sus números son extraordinarios y sería absurdo discutir su capacidad goleadora. Sin embargo, al francés sí se le puede reprochar que con el conjunto blanco no está siendo el líder que la afición esperaba en los partidos más importantes . Una cosa es acumular cifras y otra muy distinta ser la estrella que decide en los partidos clave y que además tira del carro con su actitud y su fútbol. En muchas ocasiones, la sensación es que el internacional con Francia se dedica a hacer su partido y que cuando las cosas van mal no es el líder que levanta al equipo. Ante el Atlético de Madrid, tanto Mbappé como Vinicius estuvieron totalmente desaparecidos. Entre los dos no lograron hacer un solo tiro a puerta, 22 pérdidas de balón y solo 21 pases buenos en campo rival. Unas cifras muy alejadas de lo que se espera de ellos. En el caso del brasileño, además, el factor de haber renovado este mismo verano por una cantidad importante de dinero no puede obviarse, especialmente porque lleva mucho tiempo desaparecido. Image ID: 134500976 Mourinho conversa con Bellingham durante el Atlético - Real Madrid. AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press /clip/db9996fd-4aa2-4756-ab2e-ad1bf7fc0c88_source-aspect-ratio_default_0_x1000y444.jpg 2000 1332 La actitud de algunos jugadores tampoco invita al optimismo. En los últimos cursos ya se había señalado la pérdida de esa capacidad competitiva que hacía del Madrid un equipo capaz de reaccionar incluso cuando estaba contra las cuerdas. Mourinho llegaba con la idea de que el equipo recuperara esa identidad, pero el derbi volvió a dejar la imagen de un equipo al que le cuesta reaccionar. Los jugadores del Madrid no transmiten hambre por ganar. Por todo esto, centrar toda la atención en el arbitraje puede resultar peligroso para el proyecto de Mourinho. Es compatible criticar lo que consideras una decisión que te ha perjudicado con hacerse preguntas incómodas sobre la planificación del proyecto. 'Mou' llegó para darle vida a un proyecto con claros síntomas de agotamiento, pero hasta ahora este Real Madrid es muy parecido al de las dos temporadas anteriores.
El Real Madrid perdió 2-1 ante el Atlético en el derbi del Metropolitano y completa un arranque de temporada liguero más de discreto. En siete jornadas, el equipo blanco suma 15 puntos de 21 posibles. Eso le coloca cuarto en la clasificación, a seis puntos del Barcelona y con el Atlético y el Betis por encima de él.
Unanimidad en las tertulias radiofónicas sobre el Real Madrid 2026-27: el equipo sigue sin correr. Y es que este inicio de temporada de José Mourinho está dejando bastante que desear. Disputadas cinco jornadas, nos vamos al parón internacional con los blancos terceros en la clasificación y a seis puntos del líder, el arrollador FC Barcelona.

Tardó Mourinho más de 100 días en presentarse oficialmente de nuevo con el Real Madrid . Lo hizo tras el derbi, después de una derrota que el club blanco achacó al arbitraje. Fue el final de la versión budista del luso, que llegó a alabar la función de los trencillas cuando los resultados todavía le acompañaban. Una versión relajada, con el viento a favor, que ya no volverá. Mourinho es una fotocopia. Como la impresión -esperamos que hecha con una HP, por el bien del patrocinio- que mostró ante los medios, como si acabara de presentarse en una comisaría. Un calco del relato que el Madrid ha cocinado durante los últimos años para alimentar su fracaso recurrente. Lo vivido en el Metropolitano fue una reproducción de temporadas anteriores. Hasta el punto de que el de Setúbal alineó a Tchouaméni, Valverde, Bellingham, Güler, Vinicius y Mbappé , como Xabi Alonso la pasada campaña. Mismos protagonistas, idénticos vicios. Los de un equipo sin alma. Incluso mientras denuncia una conspiración del fútbol en su contra, su postura es la de bajar los brazos. Courtois se besó el escudo del Madrid al terminar. El mejor jugador blanco se refugió en el amor a una camiseta que no se suda desde hace tiempo, porque el sentido de pertenencia no existe. Image ID: 134500976 Mourinho conversa con Bellingham durante el Atlético - Real Madrid. AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press /clip/db9996fd-4aa2-4756-ab2e-ad1bf7fc0c88_source-aspect-ratio_default_0_x1000y444.jpg 2000 1332 Solo les queda el refugio interno. Pensar que, efectivamente, son mejores de lo que creen y que ese impulso les sirva para ganar los partidos que de verdad importan. Cuentan los protagonistas del documental de Netflix , que tan bien retrata lo que fue Mourinho, que el portugués lograba poner fuego en los ojos a perfiles tan diferentes como Lampard, Ibrahimovic o Eto’o. En el Madrid que ahora dirige solo hay ego. Y así es difícil ir a la guerra, la única solución que parece quedarle a un equipo desestructurado para el que Florentino recurrió al último hombre capaz de cambiar su naturaleza. El paternalismo y, en cierta medida, el infantilismo de los abrazos a los jugadores del Madrid no curan las heridas. Solo les concede la amnistía de pensar que no están haciendo nada mal y que la culpa pertenece a una conspiración que no se detendrá. Algo que no tiene que ver con el juego. El paternalismo y, en cierta medida, el infantilismo de los abrazos a los jugadores no curan las heridas. Solo les conceden la amnistía de pensar que no están haciendo nada mal y que la culpa pertenece a una conspiración que no se detendrá. Como versión para cierto público puede ser suficiente, pero el aficionado del Madrid quiere ganar. De ahí que, si no lo logra, todo sea accesorio. Ancelotti, Xabi Alonso, Arbeloa... un banquillo sin remedio Mourinho es una fotocopia, como ya lo fueron Ancelotti, Xabi Alonso y Arbeloa . Entrenadores de perfiles muy diferentes que acabaron caricaturizados por su propio club. Hace unos meses, ni los seguidores más acérrimos del periodo 2010-2013 pronosticaban el regreso de un técnico que rompió esquemas. Image ID: 134500983 Mourinho protesta una acción durante el Atlético - Real Madrid. AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press /clip/20e03a17-1c1c-4b1e-8e85-18d4b0c04553_source-aspect-ratio_default_0_x1000y444.jpg 2000 1333 Pero él mismo detectó que el fútbol ha cambiado demasiado. Estuvo por delante en aspectos como la sistematización defensiva o el entrenamiento con balón. Ganó con plantillas que se asomaban al ocaso, construyó proyectos ganadores como el del Oporto y resucitó el alma de un Madrid hipergaláctico que había sido fagocitado por el Barça de Guardiola . El problema es que el Madrid ha dejado de apostar por ese tipo de jugadores. El vacío jerárquico que han dejado Kroos y Modric es irreparable. Ya no volverán. En el modernísimo fútbol hay que ser un formador, como lo es Flick. Para ello, el jugador debe ser un alumno en continuo aprendizaje . Y en este Madrid, que torcía el gesto ante los vídeos de Xabi Alonso, hay cero interés por ver más allá de sus pies. Los futbolistas han situado sus intereses por encima del club y lo han convertido en una fotocopiadora de fracasos a todo color para constatar que Mourinho -o cualquier otro- tampoco es la solución.
El principio del fin de Xabi Alonso como entrenador de l Real Madrid empezó a escribirse en el Metropolitano hace un año, cuando el equipo blanco cayó goleado por 5-2 en su primera derrota de la temporada, y el proyecto 2.0 de Mourinho empieza a tambalearse en el mismo escenario.

El Chelsea de Xabi Alonso se llevó un duro baño de realidad este viernes . El cuadro londinense se marchó goleado del feudo del Brentford y encadena ya tres jornadas sin ganar en la Premier. Con todo ese contexto, las críticas no se han hecho esperar y el técnico tolosarra ya está en el punto de mira . Xabi Alonso aterrizó en Stamford Bridge para coger las riendas de un nuevo proyecto que tiene como objetivo devolver al Chelsea a Europa tras varios años de decepciones continuas. Pero hasta el momento el ex del Real Madrid todavía no ha dado con la tecla. " Es cosa de todo. Se trata de mentalidad, el fútbol y la táctica que necesitamos seguir mejorando ", dijo tras el encuentro. El principal problema radica en lo defensivo. El Chelsea estaba logrando paliar el drama atrás con una eficacia goleadora digna de equipo que podría pelear por la Premier. Pero claro, cuando te conviertes en el conjunto con más goles encajados de toda la competición (12 en cinco partidos) , no hay poderío ofensivo que valga: " No es suficiente para competir en la Premier ". Image ID: 134222992 Xabi Alonso, decepcionado EFE /clip/f0a0c8db-d6ac-4c37-84f5-3447dfd186c4_source-aspect-ratio_default_0_x529y283.jpg 1458 999 El dato más doloroso para Xabi Desde que arrancó la temporada, el Chelsea solo ha logrado dejar su portería a cero en una ocasión , frente al Luton Town de tercera división en la EFL Cup. En el resto de partidos, siempre ha encajado al menos dos goles, cifras impropias de un equipo que busca competitividad. De hecho, Xabi es solo el sexto entrenador en ver a su equipo encajar dos o más tantos en sus primeros cinco duelos de Premier. En ese sentido, el 3-0 de este viernes ante el Brentford podría haber sido la gota que colma el vaso, sobre todo porque también fue el primer encuentro en el que el Chelsea no logró ver portería . Casualidad o no, coincidió con la baja de su mejor hombre, un Joao Pedro que se ha caído de la convocatoria con Brasil por lesión . La dura derrota deja algo tocada la figura de Xabi Alonso, sobre todo en plena etapa de transición a nivel institucional tras la dimisión y venta de acciones de su ya expresidente Todd Boehly que deja el club controlado al 99,9% por el fondo Clearlake Capital . "Queda un largo camino por recorrer. Xabi Alonso necesita replantear su estrategia, el Chelsea no le contrató para derrotas tan lamentables como esta ", titula hoy 'The Sun'. Mientras que 'Sky Sports' asegura que "los problemas defensivos de Xabi Alonso quedan al descubierto": "Fue demasiado fácil para el Brentford" . Sea como sea, afronta el tolosarra unas semanas de parón para trabajar el entramado defensivo y determinar el devenir del club esta temporada.

No hay por donde coger al Chelsea de Xabi Alonso, que hace aguas por todos los lados . Este viernes, ante el Brentford, volvió a sumar una nueva derrota en la Premier League, la segunda en los últimos tres partidos (1 de 9 puntos posibles). Si Arsenal y Manchester City vencen este fin de semana cogerán una renta de 8 puntos con los 'blues' . Y lo peor de todo no están siendo los resultados, sino que da la sensación de que el equipo no sabe a lo que juega . Volvió a ocurrir en casa de las 'abejas', que se llevaron el gato al agua gracias a tres zarpazos a una defensa que continúa sin estar a la altura. Como el ataque, con mucho nombre y un pobre rendimiento ofrecido hasta ahora . El inicio de temporada con las victorias de forma consecutiva ante Fulham y Brighton había ilusionado a la afición. Sin embargo, desde entonces los resultados han ido en dirección contraria . La derrota ante el Arsenal, el empate frente al Hull y el último tropiezo evidencian las dificultades de un equipo que todavía no ha encontrado la regularidad en la competición doméstica. El Brentford supo resistir durante los primeros minutos , cuando el Chelsea trató de hacerse con el control del encuentro. Pedro Neto tuvo una buena oportunidad que Caoimhin Kelleher desvió con una gran intervención, mientras que Morgan Rogers también puso a prueba al guardameta local con un lanzamiento de falta. Fueron las ocasiones más peligrosas de un Chelsea que volvió a mostrarse poco eficaz en ataque. Con el paso de los minutos, el Brentford comenzó a ganar terreno . Antes del descanso, Yegor Yarmolyuk obligó a intervenir al Dibu Martínez con un disparo que el portero argentino consiguió detener. Tras el paso por los vestuarios, las 'abejas' volvieron a acercarse con peligro y estuvieron a punto de adelantarse con un cabezazo de Jaidon Anthony que terminó estrellándose contra el larguero. El gol que abrió el marcador llegó pasada la hora de juego. Mikel Damsgaard puso en movimiento un saque de esquina y, tras recibir el balón de espaldas en el segundo palo, Kristopher Ajer consiguió prolongarlo hacia el área pequeña. Allí apareció Anthony, que ganó la posición y cabeceó el balón al fondo de la portería . Image ID: 134449559 El 'Dibu' Martínez no se lo podía creer EFE /clip/ce38c885-c785-4054-b95c-a1009ee41ff7_source-aspect-ratio_default_0_x600y225.jpg 1200 675 El tanto dejó tocado al Chelsea, incapaz de encontrar soluciones ofensivas para reaccionar. El Brentford aprovechó los espacios en los minutos finales y amplió su ventaja en el 83. Kevin Schade encabezó una rápida contra y se encontró con una primera respuesta del Dibu Martínez, pero Igor Thiago siguió la jugada y recogió el rechace para marcar a placer . Ya en el tiempo añadido, las 'abejas' terminaron de completar la goleada. Schade volvió a ser protagonista al asistir a Fabio Carvalho, que no perdonó ante la portería del Chelsea y puso el definitivo 3-0. Las primeras alarmas comienzan a sonar en Stamford Bridge, aunque a priori el puesto de Xabi Alonso no corre peligro todavía .

Valentín Barco fue titular por primera vez en la liga inglesa. El ex Boca jugó como mediocampista por izquierda. Emiliano Martínez recibió tres goles en la derrota del equipo de Xabi Alonso.

El Brentford FC ha ganado este viernes en casa por un amplio 3-0 al Chelsea FC en el inicio de la jornada 5 en la Premier League inglesa, con goles de Jaidon Anthony, Igor Thiago y Fábio Carvalho para el equipo local en la última media hora de partido. En el Gtech Community Stadium, los visitantes malgastaron momentos buenos en la primera mitad y lo acusaron en la segunda. En el 61' abrió el marcador Anthony de cabeza en un córner, en el 83' hizo Thiago el 2-0 en el rechace del portero tras disparo de Kevin Schade y en el añadido marcó Carvalho el 3-0, con asistencia rasa de Schade al segundo palo. Su derrota en este derbi del Oeste de Londres dejó a los pupilos de Xabi Alonso con siete puntos, por ahora fuera de los puestos de acceso a competición europea, mientras que el Brentford alcanzó con su triunfo los nueve puntos, aguantando arriba en la tabla liguera y aún invicto.
El efecto que tuvo en el Chelsea la llegada de Xabi Alonso pierde fuerza tras caer hoy sin paliativos en el derbi londinense ante el Brentford (3-0) y encadenar tres jornadas sin ganar en la Premier League. Los 'blues', con un punto sumado de 9, caen por ahora al séptimo lugar, mientras los 'bees', con 9, se sitúan terceros y se mantienen invictos en sus cinco partidos.
Santiago Aparicio Redacción deportes, 18 sep (EFE).- Con una nueva derrota, la segunda en tres partidos sin ganar, el Chelsea que dirige el español Xabi Alonso, incapaz de salir del bache en el que anda sumido desde hace semanas, se marchó del derbi del oeste de Londres, superado por el Brentford (1-0) que rentabilizó el gol de Jaidon Anthony y que sentenció con el del brasileño Igor Thiago sigue invicto en la Premier. El estupendo arranque de curso del conjunto de Keith Andrews fue una losa para Xabi Alonso que no termina de encontrar el tono de la temporada en la Premier. Después de un buen inicio, con dos victorias seguidas, contra Fulham y Brighton, todo han sido malas noticias. Derrota contra Arsenal, empate contra el Hull y ahora otro revés, frente el Brentford. El cuadro local ya presume de su racha liguera invicta más larga, con cinco partidos sin perder y que dominó en cuanto se quitó de encima la presión inicial de su rival. Mantuvo el tipo el conjunto local a loas ocasiones de Pedro Neto, que detuvo con una mano Caoimhin Kelleher y a un golpe franco de Morgan Rogers. Fueron las amenazas de los blues que carecieron de acierto. Empezó a amenazar el Brentford, que encarriló su primera victoria como local ante el Chelsea poco antes del descanso con un tiro de Yegor Yarmolyuk que detuvo el Dibu Martínez. Aunque más seria fue la advertencia de los locales al inicio de la segunda parte, un tiro al travesaño, de cabeza de Jaidon Anthony. El primero gol llegó a la hora de partido en un córner que botó el danés Mikel Damsgaard y que recogió, de espaldas, en el segundo palo el noruego Kristopher Aje. En boca de gol, Anthony de cabeza, llevó la pelota a la red. Eso desorientó al Chelsea que no tiene gol. Llegó el segundo en el 83, en un contraataque dirigido por Kevin Schade que salvó primero el Dibu pero Igor Thiago, que acompañó la jugada, no falló. Marcó y sentenció. Redondeó su victoria el Brentford en el añadido, por medio de Fabio Carvalho, que aprovechó un pase preciso de Schade que sonrojó al Chelsea, en crisis. -- Ficha técnica: 3 - Brentford: Caoimhin Kelleher; Aaron Hickey (Michael Kayode, m.69), Kristoffer Ajer, Jannik Schuster, Malick Diouf (Keane Lewis Potter, m.81); Mamadou Sangare, Vitaly Janelt (Fabio Carvalho, m.87); Jaidon Anthony (Dango Ouattara,m.81), Yegor Yarmolyuk (Mamadou Sangare, m.69), Kevin Schade; e Igor Thiago. 0 - Chelsea: Emiliano Dibu Martínez; Wesley Fofana (Josh Acheampong, m72), Maxence Lacroix, Levi Colwill; Pedro Neto (Estevao, m.87), Valentin Barco (Mahdi Nicoli Jazuli, m.87), Romeo Lavia, Pep Chavarría; Cole Palmer, Morgan Rogers y Danny Welbeck (Geovany Quenda, m.72). Goles: 1-0, m.61: Jaidon Anthony; 2-0, m.83: Igor Thiago; 3-0, m.95: Fabio Carvalho. Árbitro: Andy Madley. Mostró tarjeta amarilla a Igor Thiago y Mamadou Sangare, del Brentford. Incidencias: encuentro de la quinta jornada disputado en el Brentford Community Stadium de Londres ante unos 17.000 espectadores. EFE

El portero argentino se quedó totalmente parado en el 1-0 y en el segundo despejó mal. Segunda derrota de los de Xabi Alonso en Premier.
Óscar Maya Belchí Madrid, 18 sep (EFE).- El inglés Jude Bellingham llega al derbi tras dar un giro de 180 grados a su situación respecto al primer partido ante el Atlético de Madrid la pasada temporada. De una operación en el hombro y una titularidad prematura, a ser de nuevo determinante en el Real Madrid, con tres goles y dos asistencias en lo que va de curso. Además, Bellingham llega al Metropolitano descansado. El centrocampista rotó en la visita al Elche, en su primera suplencia de la temporada tras encadenar seis titularidades consecutivas. Mourinho detectó en el entrenamiento de la víspera que el futbolista necesitaba recuperar fuerzas y llegar en plena forma al derbi. Primer gran partido de la temporada para el Real Madrid, de los marcados en rojo en el calendario. La pasada temporada llegó un traspiés, 5-2, que empezó a dinamitar la efímera etapa de Xabi Alonso en el banquillo, en un encuentro en el que Bellingham fue titular de manera prematura. Operado del hombro en verano tras jugar más de una temporada con dolor, evitando el quirófano ante los compromisos con su club y su selección, Bellingham pasó por el quirófano en verano y no volvió al equipo hasta finales de septiembre. 20 minutos sobre el césped y directo a la titularidad en el Metropolitano. 70 minutos aguantó en el cambio, ya con un 4-2 en el marcador ante el que Xabi intentó darle una vuelta de tuerca a un equipo que se cayó en la segunda parte. Dentro de la apatía, Bellingham, lejos de su mejor estado de forma, hizo gala, como refleja una de sus características, de entrega y lucha. Recuperó seis balones, el que más del equipo. Tras esto, Xabi Alonso le incluyó progresivamente en el equipo, consciente de que se había equivocado en darle la titularidad… y Bellingham se sintió señalado tras una derrota dolorosa. Un Bellingham cuya posición en el campo ha sido foco del debate, a partir de su primera temporada en el Real Madrid. En su estreno firmó 23 goles, la campaña más anotadora en su carrera, ganó la Liga de Campeones y la Liga y puso su nombre en la gran élite del fútbol en un nuevo rol, muy cerca del área, demostrando su olfato de cara a puerta. Sin embargo, tras el doblete del Real Madrid llegó Kylian Mbappé y cambió el paso del club. Bellingham se encontró con el francés delante en el campo, tapándole huecos para explotar su llegada al área, y, además, acabó ‘desplazado’ a un falso extremo izquierdo en defensa para ayudar al lateral ante un Vinícius poco comprometido con el repliegue. “No le quería ver como segundo lateral izquierdo”, dijo su actual entrenador, José Mourinho, al ser preguntado por el rol de Bellingham en su equipo. Con ‘Mou’, Jude ha encontrado acomodo en el equipo. Ha vuelto a tener espacio detrás del delantero y sigue exprimiendo su físico en tareas defensivas, con broncas a sus compañeros incluidas cuando se dejan ir con el resultado a favor. Una versión que sólo se vio en la primera temporada, con Carlo Ancelotti, y se esfumó en la segunda aún con el técnico italiano y en su tercer año en el Real Madrid, tanto con Xabi Alonso como con Álvaro Arbeloa. “Estoy disfrutando. Juego con más libertad”, reconoció Bellingham tras golear al Málaga en el Santiago Bernabéu. Frase que refleja la nueva vida del inglés un año después de su última visita al Metropolitano. EFE