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El tiempo, implacable, nos come los pies

Es insoportable ver pululando por las tierras ceutíes a centenares, quizá miles, de seres fantasmales sin que un Estado europeo del siglo XXI sea capaz de encontrarles techo y darles comida y aspirinas, más de un mes después de aquel nefasto 31 de julio El tiempo, el implacable -siempre Pablo- tiende a hacernos trampas. Exacto y riguroso hasta la desesperación, un segundo, un minuto, una hora, un día, una semana, un mes, un año. Implacable, lo dijo Milanés. Así diluvie o luzca un sol resplandeciente, los terremotos asolen países enteros, los tsunamis se coman centenares de kilómetros de costa, unos asesinos bombardeen Gaza, otros se estrellen contra las Torres Gemelas, el reloj ni se inmuta. Segundo a segundo, minuto a minuto. Tic, tac, tic, tac. Pero nuestra percepción del tiempo no es esa. Ni mucho menos. Los días se nos hacen eternos en el trabajo tedioso, pero vuelan mientras nos bañamos en la playa. Menos vueltas y revueltas, que el Ojo ha decidido hoy cambiar de vía y adentrarse en caminos abstrusos, pero todo tiene un límite y vamos a lo que vamos: habrá elecciones en 2027, porque es cuando tocan, nos anunció Pedro Sánchez hace muchísimo tiempo. Una eternidad nos pareció entonces. Pues hoy, ya ven ese trampantojo maldito del tiempo, el 2027 se nos ha echado encima y las urnas, que tan lejanas veíamos, hoy las tenemos esperando ahí mismo, a la vuelta de la esquina. Reloj, no marques las horas, que tu tic-tac me recuerda mi irremediable dolor. Han sido cuatro años, que digo cuatro, ocho, de asedio permanente, de guerra sin prisioneros, de napalm para borrar de la Tierra a comunistas y bolivarianos comandados por ese perro Sanxe, más bien Belcebú, esa tragedia que ha destrozado a nuestra España querida, te llevo en el alma. Esta derecha que tenemos enfrente, salvaje, despiadada, canallesca, sucia y vengativa, no va a parar en su campaña de destrucción. Cuenta para ello con los ricos del mundo, con los jueces de togas embarradas, con una prensa repugnante y un entorno mundial que favorece el sindiós de esta extrema derecha que desde Reagan ha irradiado Estados Unidos hacia el mundo, hasta llegar a esa excrecencia que se llama Donald Trump, la aberración suprema de un sistema corrupto y corruptor. Porque quien piense que una cosa no viene atada con la otra, ya saben, aquello de los racimos, es que no sabe dónde tiene la mano izquierda y la derecha. O sea, los llamados estúpidos neutrales. Claro que no se trata de mecanicismos baratos ni silogismos de barra de bar, este manda y aquel obedece o esto pasa porque si “a” hace “b” y “b” hace “a” tiene que pasar “c”. Es todo un poco más complejo, pero quien piense que la subida estrepitosa de los neonazis alemanes de Afd no tiene nada que ver con el poderío de Trump, o que este no se retroalimenta con los Musk de este universo nuevo es que cree que existen los unicornios. Las corrientes poderosas en el mundo invierten miles de millones en arrasar a las izquierdas con todos los medios, legales e ilegales que tienen a su alcance. Y cuando no pueden lograr sus objetivos, utilizan la fuerza bruta. Hartos estamos de verlo en todo el universo y todavía nos creemos que los Reyes Magos existen. ¿Tampoco creen ustedes que las negras togas actúan en la misma dirección que Feijóo y Abascal para acabar con Pedro Sánchez, no digo si hay una relación de amo y esclavo, pero sí una evidente confluencia de intereses? Si así lo piensan, es que ustedes no son tuertos, como este Ojo, son ciegos, pero de entendederas, y desgraciadamente no tienen remedio. Desahuciados. Deberíamos pensar si la espantosa dificultad de comprensión de los alumnos que muestra el informe Pisa es culpa de los profesores o de esos padres y esas madres que no ven, ni entienden, ni quieren ver ni entender lo que tienen delante. O sea, de tales asnos, tales pollinos. Acostumbra el Ojo a comentar, con lágrimas que ustedes no ven, los hechos que cada semana acontecen en las rúas españolas. Lo que nos llevaría hoy a volver a hablar de las negras, negrísimas togas, ese gigantesco disparate de la ley de nietos, para simplificar, o la bizarra intervención de la presidenta del CGPJ y del Supremo, Isabel Perelló, ejemplo bochornoso de una justicia más que ofuscada, además de arrogante y pendenciera. Y deberíamos guardar algún espacio, pequeñito, que la interfecta tampoco se merece más, para esa reina del vermú, Isabel Díaz Ayuso de nombre, tan proclive a los fastos de la Fórmula 1 y similares, donde puedan disfrutar todos los vips que tanto la quieren porque tanto le deben, desde el rey hasta el último cayetano. El ático, señora, el ático. O de Ceuta, claro, vergonzante y maliciosa actuación por parte del PP y Vox, primero, de la miserable Europa que hoy nos avergüenza, después, con los extemporáneos, pero significativos, exabruptos de Trump, Musk, Israel o el Aznar miserable que todos conocemos. Y de postre, qué miedo, chihuahua ladrador, García Page. Lo cual no debe ocultarnos esa guerra de Gila que hemos tenido que soportar, servicios de inteligencia que se comunican por wasap, hola, tío, soy el espía, que dice el enemigo que tengamos cuidado. Vale que se peleen los ministros, pero es que ahora están a la greña hasta los jefes de gabinete, que pronto veremos la encarnizada batalla entre conserjes de los distintos ministerios. Un horror. Es insoportable ver pululando por las tierras ceutíes a centenares, quizá miles, de seres fantasmales sin que un Estado europeo del siglo XXI sea capaz de encontrarles techo y darles comida y aspirinas, más de un mes después de aquel nefasto 31 de julio. Ninguna entrevista de televisión, ninguna intervención parlamentaria puede librar a Pedro Sánchez del oprobio que nos acongoja ¿Que el popular Vivas protesta? Como si se opera. El Gobierno debe hace lo que corresponde y tomar las decisiones jurídicas que sea menester. Mando único y todo lo que haga falta. Sabemos de la complejidad de solucionar las corrientes de fondo, el drama universal de la emigración o las peleas geopolíticas, devolver a los marroquíes o a los senegaleses, menores o mayores, al tiempo que respetar sus derechos, pero muestren, ya, en un día, dos días, una semana, que saben cómo solucionar los problemas de logística. Es lo mínimo exigible a un gobierno eficiente. Primero, el techo, luego la política. Pero volvamos al comienzo, que íbamos por buen camino, pero enseguida nos hemos ido de carril. Decíamos, así, a pelo, que el tiempo se nos agota. Amanecimos un día en el que quedaban cuatro años para resolver los grandes problemas de esta sociedad, digamos la vivienda. Pues ahora nos quedan, como mucho, nueve meses. Nada, lo que dura un embarazo, larga espera sin duda para la madre, pero efímera para el ginecólogo. Decía el alcalde de Nueva York, Zoran Mandami en una entrevista en El País que “La democracia no sirve si la gente no puede cubrir sus necesidades”. Teníamos muchos problemas sociales entonces y seguimos teniendo muchos problemas sociales hoy. Y muy poco tiempo para solucionar, o paliar, cuando menos, algunos de ellos. ¿Cómo es posible que vayamos a enfrentar el último trimestre del año con la amenaza de una huelga general de médicos, con los alquileres en capas estratosféricas, con salarios siempre por debajo del coste de la vida? Ya sabemos que las fuerzas extraterrestres de las que hemos hablado, los tribunales y sus sentencias, por ejemplo, tienen vida propia, como los Alien de Ridley Scott, pero tenemos que ser capaces de encontrar salida para alguna de las crisis que nos aprietan. Y hay que demostrarlo antes de ser llamados a las urnas. O la izquierda demuestra, más pronto que tarde, nos pilla el tren, que es útil para las gentes de a pie, al tiempo que hace evidente las promesas mentirosas de la derecha o el futuro se presenta negro. Y el Ojo, y seguro que muchos de ustedes, no quieren que pase eso. Aceleración a tope, los malos van a seguir cortando cuellos, pero los buenos tenemos que ofrecer soluciones gigantescas, espectaculares. Y saber venderlas. Ayer ya es tarde. Y conste que el trabajo no solo le corresponde a los socialistas, aunque en primerísimo lugar, por supuesto, les corresponde a ellos. Es que la izquierda más izquierda llega en cueros, desnudas todas sus debilidades, costurones al descubierto, heridas que no han sabido cerrar en toda la legislatura. ¿No podían aprender un poquito de la marcialidad de la derecha, cierren filas, ajusten las bayonetas y a los higadillos del enemigo? Las discusiones sobre el tamaño de las raciones, cuando hayamos ganado y tengamos algo que repartir. Adenda. A todas esas fuerzas oscuras que nos han exprimido durante años, los consorcios económicos y multinacionales o el complejo político militar, se ha unido últimamente la apocalíptica amenaza de la Inteligencia Artificial, en manos de unos lunáticos tecnomultimillonarios, siempre aliados con esas fuerzas descomunales que ya existían. Porque se necesitan miles y miles de millones para engordar al monstruo, y como es obvio, el dinero está en las manos que todos sabemos. Malo, espantoso, terrorífico es que esa potencia casi infinita se quede en las garras de unos cuantos aventados, gentes sin escrúpulos, que si antes los genios eran tipos despistados y melenudos, hoy son listísimos hombres de negocios expertos en saberes indescifrables, pero también en cómo sacar dinero -y mucho, muchísimo dinero- debajo de esas fórmulas mágicas. Y son, también, profundamente reaccionarios. Locos, sí, pero de avaricia. Pero aún nos aterra más, se nos acaban los adjetivos, ante ese horizonte pavoroso, espeluznante, enloquecedor que se dibuja en los últimos tiempos de que sean las propias máquinas, sin control humano, quienes decidan qué, cómo y cuándo actuar. ¿Puede alguien frenar esta barbaridad? ¿Es posible alguna regulación independiente, que no esté al servicio de sus dueños? Y en esa batalla galáctica entre los señores de Estados Unidos -Trump mediante- y China, ¿tenemos las organizaciones europeas, los gobiernos de nuestro continente, algo que decir o hacer? Y ya puestos, ¿qué pintamos en esta película de ciencia ficción usted, por ejemplo, o mismamente el Ojo? ¡Qué distinta era la vida hace 10.000 años, cuando veías al tipo cejijunto y malencarado que venía a por ti con un garrote gigantesco!

elDiario.eselDiario.esJosé María Izquierdo14 sept

Un grupo de apoyo mutuo para vivir juntos hasta el final: "Envejecer acompañado da sentido a la vida"

Cada vez más personas mayores se decantan por crear grupos de ayuda mutua con el compromiso de acompañarse unos a otros. Varios integrantes de un grupo de Poble Nou, en Barcelona, relatan sus deseos y anhelos ahora que viven y disfrutan su vejez Una nueva arquitectura para el futuro: cómo hacer que la ciudad sea amigable con la vejez Aceptar la muerte, la propia y la de los allegados, vivir los últimos años con curiosidad, sortear la idea de sufrir alguna demencia, disfrutar del tiempo con actividades con las que aprender y no solo entretenerse. Son realidades que atraviesan cada vez más personas en su vejez —según el INE, España alcanzará un máximo de personas mayores de 65 años en 2076 , con el 30,9 % de la población— y para las que prepararse para una vida más reposada y con ciertas limitaciones pasa por la construcción de comunidad. Así lo defienden, y practican, en el grupo de ayuda mutua del barrio de Poble Nou, en Barcelona, donde todos sus integrantes tienen el compromiso de acompañarse si alguien lo necesita. Anna Freixas dice que no es que envejezca, es que ya es vieja. Y lo dice el mismo día en que cumple 80 años. Llega a esta edad con retos, desafíos, alegrías, con y sin dificultades. “Yo ya he vivido momentos muy complicados a mis 20, 30 o 40 años. Ahora algunas cosas se simplifican y otras se complican, como siempre ha ocurrido”, comenta esta profesora universitaria jubilada. La también gerontóloga feminista, una de las personas que integra el grupo de ayuda mutua de Poble Nou, donde se estableció tras vivir más de cuatro décadas en Córdoba, reconoce que uno de sus principales retos actuales es enfrentar la pérdida de las personas queridas. “Cuando tienes 30 años vas a bodas, con 80 vas a entierros ”, comenta con cierta socarronería. Este es uno de los aspectos en los que la comunidad se yergue como una muleta sin la que afrontar estas experiencias sería mucho más complicado: “Envejecer acompañado es infinitamente más ligero que hacerlo solo. Da sentido a la vida, te aleja de ti al no estar tan ensimismado, piensas más en y con los demás”, añade la también autora de “Yo, vieja” (Capitán Swing, 2021). Ella, que en la monografía se decanta por utilizar términos como 'veterana', 'sénior', 'pionera', 'longeva' y 'viejales' en lugar de 'anciana', 'mayor' o 'abuela', sabe bien que la construcción de esa comunidad “tampoco cae del cielo”. La escritora Anna Freixas Sin miedo a la soledad Su alegría llega al despertar y ver que hay un nuevo día por delante. “Envejecer con curiosidad es importante”, afirma. Además, siempre habrá una cosa que les distinguirá de aquella ciudadanía más joven. “Nosotras conocemos el buen hacer, sabemos cómo se hacen las cosas y cómo no se deben hacer, lo que contribuye a la civilización de una manera muy importante”, abunda. Freixas, de todas formas, admite que tiene algo de miedo a cómo será el final del trayecto, tal y como define la vida. “No lo vivo con un sentimiento trágico, sino realista. Sabíamos que íbamos a morir, esto estaba en el programa desde que nacimos”. Mari Pla es su compañera de grupo de ayuda mutua. Ella fue la artífice de esta iniciativa, que busca no dejar atrás a ninguna de las personas sénior del barrio. Valenciana de nacimiento, afirma a sus 73 años que “todo comienza cuando ya pasa un tiempo tras la jubilación, ahí te preguntas qué hacer con tu vida”. Tras un proyecto frustrado de cohabitación junto a otras personas que decidieron envejecer juntas, esta antigua enfermera comunitaria impulsó un taller de envejecimiento activo en la asociación vecinal del barrio, el germen del grupo de ayuda mutua. “No tengo ningún miedo a morir, es lo natural. Sí siento cierto temor a las incertezas de lo que me espera en relación con el mundo cognitivo, a la posible pérdida de capacidad mental, pero no tengo temor a hacerme más vieja de lo que soy”, se explaya. La soledad es otro de los puntos que Pla menciona al hablar de miedos, aunque asegura que se ve aplacado por la comunidad. “El objetivo es acompañarnos y transmitir unos valores, hacer nuevas amistades en el barrio. Si le pasa algo a cualquiera de nosotros, ahí estaremos para acompañar. Aquí nadie se queda solo”, destaca certera. Esta valenciana asentada en Barcelona desde hace apenas unos diez años sostiene que “en casa no se aprende, se aprende fuera”, en relación con su defensa de no perder la actividad según se vayan cumpliendo años. “Y no quiero ir a actividades que me entretengan, yo quiero aprender”, reclama. Así ha sucedido con la pintura de acuarela o cada vez que se enfrenta a la elaboración de una receta nueva. “Uno de los grandes valores de esta etapa es el tiempo. Hay que saber gestionarlo sin que pienses que lo pierdes”, agrega. Hacia el envejecimiento digno Merche Delgado, de 66 años, ha trabajado de muchas cosas, pero se jubiló como subalterna en la Diputación de Barcelona hace un año. “La vida te tiene que sorprender, tengas la edad que tengas”, introduce. Ella también piensa que “la comunidad hay que conservarla, regarla, intentar estar lo mejor posible con la gente que te rodea”. Dice que no le tiene miedo a nada, excepto al dolor. “No temo a la muerte, pero sí a sufrir, o al dolor de que a mis hijos les pasase algo”. Un estimulante para Delgado son las actividades intergeneracionales. “Parece que al hacerte mayor solo te puedes juntar con gente mayor”, como si eso fuera un compartimento estanco de un sector de la población y no comportara todo un grupo heterogéneo de experiencias, deseos y anhelos. “Dentro de 20 años quizá me habré muerto, que es lo que toca, pero dentro de diez seguiré con vida, aprendiendo, relacionándome con la gente y haciendo mis siestas, que me encantan, y viviendo, pero viviendo con conocimiento y emotividad, con ganas de hacer cosas”, se explaya. Dos décadas después de llegar a Poble Nou, Josep María Gordillo es uno de los pocos hombres que componen el grupo de ayuda mutua del barrio. Maestro de escuela retirado, a sus 73 años aclara que es consciente de que la vida tiene un límite. Eso no es óbice para que siga viviendo centrado en determinadas preocupaciones e intereses, pues Gordillo está ligado al activismo social. “En absoluto me preocupa la muerte. Además, todo aquello que has adquirido a lo largo de la vida te ayuda a reinterpretar las cosas de otra manera”, esgrime. Una de sus principales reclamaciones es un envejecimiento digno, una meta que se ve enturbiada por el edadismo que impregna la sociedad. “Todavía hay muchos estigmas y estereotipos, ideas prefijadas sobre las personas mayores cuando cada uno y cada una somos absolutamente diferentes por nuestras posibilidades físicas y mentales y por nuestros intereses”, se queja. Lourdes Casanovas lleva viviendo en Poble Nou los 74 años que cuenta su vida. También maestra jubilada, siempre estuvo acompañada de diversos grupos. “Quizá soy la que voy a menos cosas de ocio, pero el objetivo es el compromiso, y eso lo tienen por mi parte. Nos iremos ayudando unos a otros según surjan limitaciones”, explica. Hay cosas que echa de menos, claro. Viajar y tener más movilidad personal son dos de ellas. Asimismo, le perturba la idea de terminar sus días con dolor o que pueda acecharle alguna demencia . “Si llega un momento que no conozco a mi gente, mejor morir, que se termine la vida”, sostiene. “Me gustaría saber vivir bien la pérdida de amistades. Lo veo con mi madre, que tiene 100 años, quien dice que de sus amigos de verdad solo queda ella, aunque ha tenido la capacidad de ir haciendo amistades más jóvenes”, finaliza.

elDiario.eselDiario.esGuillermo Martínez14 sept

Esos hombres buenos fascistas

El 87% de sus votantes creen que “si bien hay algunos políticos de extrema derecha, en general AfD ocupa el centro del espectro político”. Es decir, son los hombres buenos votando el término medio en una ventana de Overton escorada hacia el abismo Hace poco más de un año, se sentó a mi lado en el tren un señor mayor que iba leyendo un artículo científico en inglés. Yo acababa de salir de una gripe y aún tosía como si guardase un perro aferrado al pecho, ante lo cual el hombre reaccionaba con inquietud: se meneaba en la butaca, me miraba de soslayo… Ya no pude más y le dije: “usted es médico”; cuando me preguntó cómo lo había adivinado le respondí que el contenido del artículo y su preocupación mal disimulada por mi salud lo delataban. Fue ese el comienzo de una larga conversación tan agradable que no he olvidado los detalles: estaba a punto de jubilarse, y había desarrollado una carrera académica deslumbrante, en varios países, sin abandonar la consulta; yo le conté que viajaba para dar una charla sobre mi libro Vivir peor que nuestros padres , por el cual se mostró muy interesado. Todo iba bien hasta que, en relación al deterioro social que estamos sufriendo, él culpó al temido sanchismo y yo argumenté que nuestra sanidad pública destrozada era competencia del gobierno andaluz, del PP. De repente, se acabaron las risas y los gestos amables: “no puede haber sanidad para todos”, afirmó. Y yo: “¿de verdad quiere desmantelar el sistema al que ha dedicado toda su vida?”. El silencio se volvió hielo para mi garganta aún inflamada, y el trayecto concluyó como si jamás nos hubiésemos cruzado. He pensado mucho en aquella anécdota, y en otras que me han hecho descubrir a funcionarios públicos que arremeten contra su medio de subsistencia –el estado–; a familias que apenas llegan a fin de mes pero desean eliminar los servicios asistenciales; a migrantes que detestan a otros migrantes y piden deportaciones masivas, y un largo etc. La psicología de la persona de (ultra)derecha me interesa desde la convivencia vecinal al devenir del mundo, como objeto de estudio de lo ignoto, lo incomprensible, como si me jugase en esa búsqueda de lógica mi propio valor como ciudadana. En mi indagación, me he ayudado de un concepto clave que aparece en una novela del escritor portugués Valter Hugo Mãe: “el fascismo de los hombres buenos”; ciudadanos que trabajan diligentemente, cuidan a sus hijos, pero albergan en las entrañas una suerte de gen destructivo, de pulsión de muerte freudiana, que brota ocasionalmente. Leo en este periódico , a propósito de las elecciones alemanas de Sajonia-Anhalt, donde arrasó el partido ultra AfD, que el 87% de sus votantes creen que “si bien hay algunos políticos de extrema derecha, en general AfD ocupa el centro del espectro político”. Es decir, son los hombres buenos votando el término medio en una ventana de Overton escorada hacia el abismo; en sus cabezas, representantes de la moderación, aunque desprecien los derechos humanos y practiquen un odio visible. El dato arroja muchas lecciones. La primera es que el miedo a la ultraderecha –estrategia adoptada, entre otros líderes europeos, por Pedro Sánchez– no funciona. Si su electorado no se percibe como tal, y sus políticas van calando cual lluvia fina en un edificio semiderruido, siendo emuladas, además, por la derecha tradicional y hasta sectores socialdemócratas, hay que aceptar una normalización que puede provocar pánico en algunas personas, pero no en las mayorías. Las izquierdas –el escaso remanente vivo que llegue a las próximas elecciones españolas, francesas, italianas…– deberían actuar entonces con una innovación y energía inusitadas, sabiéndose el margen del horror vigente, la excepción y no la norma. Un aviso claro lo ejemplifica el surgimiento de nuevas formaciones extremistas hacia el lado oscuro de la historia, como en nuestro país demuestra SALF o Núcleo Nacional. El renacer progresista no se está produciendo; más bien, se perpetúa una parálisis que obedece a la incapacidad de leer el mundo, mientras su oposición hace papilla las palabras para alimentar a la IA. Al fin y al cabo, solo necesitan cuatro consignas y, eso sí, mucha tecnología. Y ahí quiero llegar, porque el fracaso de la socialdemocracia –el nacimiento de los hombres buenos cuyas tripas y voto apuntan al precipicio, entiéndaseme la ironía prestada– se encuentra estrechamente vinculado al despliegue de la manipulación digital, desde la más profunda intimidad hasta los despachos de Washington o Moscú. En este sentido, el catedrático estadounidense Timonthy Snyder, exiliado en Canadá desde que Trump ganara los últimos comicios presidenciales, describe la instauración de lo que él denomina “política de la eternidad”, la cual consistiría en el abandono de las reformas sociales para abrazar un marco temporal desdibujado, siempre cuajado de “enemigos definidos y crisis artificiales”. Terreno fértil para las emociones, no serían precisas ya medidas concretas a favor de la vivienda, ni bajar la ratio en las aulas, ni subir las pensiones, pero sí mantener bien inflado –ojo, y esto requiere planificación– el imaginario teratológico de los malvados rivales y las debacles. ¿Cómo? Según Snyder, desde el Brexit y la primera victoria de Trump, esto se hace mediante la intervención en la opinión pública a través de las redes sociales, proceso que explica exhaustivamente en su libro El camino hacia la no libertad . Cuando he intentado compartir estos argumentos en foros, me han reprochado una cierta condescendencia para con la gente. Nada más lejos de la realidad; sin embargo, es imperativo reconocer que los niveles de control y dominación por internet han alcanzado cotas estratosféricas nunca antes vistas en el mundo conocido. Es cierto que la democracia liberal ha incumplido un sinnúmero de promesas y apuntalado un descontento sin par desde la implantación del neoliberalismo, pero ese factor, por sí solo, no esclarece el porqué del ascenso de quien no promete nada más que el confort de una ficticia raza superior, violencia o el derrame de los derechos humanos en una fosa común. De lo que sí tenemos constancia es de la opacidad del algoritmo, del oligopolio tecnológico en manos sospechosas, de la circulación vertiginosa de fake news , de la financiación explícita de entramados cibernéticos ultras, y hasta de cómo el candidato vencedor de AfD le ha dado las gracias a Elon Musk. ¿Casualidad? Por último, vale la pena notar un imperdonable descuido de Snyder, pero no de Naomi Klein: en plena emergencia climática, las “crisis” ya no necesitan fabricación expresa; vendrán rodadas cada vez con más frecuencia, incluso nos desbordarán cuando ocurran de manera simultánea, tornándose prácticamente imposible su resolución no solo por la falta de medios o previsión, sino por la insistencia entorpecedora de quien únicamente persigue su eternidad particular. Aquí podríamos preguntar: ¿se habría ido Pedro Sánchez de vacaciones si no hubiese estado posiblemente agotado tras hacerse cargo de la primera emergencia nacional por incendios de nuestro país? No es una excusa; al contrario, la constatación de cuánto temblor inabarcable nos va dejando el planeta hecho trizas, ¡ay!, con los partidos negacionistas al alza y sus fans izando antorchas. Así que a la Doctrina del shock se le podrá aplicar su choque mediante la guerra o el lawfare , aunque también cabe simplemente esperar a que llueva de manera torrencial o caiga un rayo sobre el campo seco. Pero qué sabré yo, que apenas quiero a los hombres buenos de verdad, a los bomberos… al médico de cabecera a tiempo para curarme de una vez la tos… A las mujeres, por supuesto.

elDiario.eselDiario.esAzahara Palomeque14 sept

Pozos sin contador, informes estatales ambiguos y 'no' a la Guardia Civil: así ha regateado el banquillo la Casa de Alba

El juez archiva la causa al considerar que no puede atribuirse un delito ambiental porque la ausencia de estos medidores (que son obligatorios) impide saber lo que se ha extraído. También se ha apoyado en análisis técnicos estatales no concluyentes orillando la rotunda conclusión incriminatoria del Seprona El juez archiva el caso de los pozos ilegales de la Casa de Alba al descartar que exista delito contra el medio ambiente Una ilegalidad que permite escaparse de un posible delito. Esta rocambolesca situación es una de las claves que ha permitido a la Casa de Alba esquivar el banquillo, después de que el juez haya archivado la causa por sus pozos sin licencia en su finca sevillana de Aljóbar, en Aznalcázar, pese a admitir que existen. Hablamos de la ausencia del obligatorio contador de agua (una de las irregularidades asociadas a las nueve captaciones sin permiso localizadas por la Guardia Civil), que ha llevado al magistrado a concluir que al no existir es imposible saber cuántos recursos se han sacado sin permiso. Y como no se sabe esta cuantía, no puede acreditarse que haya delito contra el medio ambiente. El de los contadores es uno, pero no el único elemento que esgrime el instructor en el auto en el que motiva su decisión de archivar el procedimiento por unas captaciones sin licencia a las puertas de Doñana. Hay otros dos factores importantes: el instructor se ha basado en informes de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (la CHG, el organismo estatal que ejerce de autoridad del agua) que no eran concluyentes, mientras que en paralelo ha dejado de lado estudios de la Guardia Civil demoledores para la Casa de Alba. Lo de los contadores de los pozos es una pintoresca pescadilla que se muerde la cola, un argumento que ya esgrimió la propia defensa durante la instrucción: si no hay medidores de volumen, no se puede demostrar si se ha sacado más agua de la permitida o no. Lo chocante es que, entre otras cuestiones, es ilegal precisamente por la falta de estos contadores. La empresa Eurotécnica Agraria, que gestionan los Martínez de Irujo para llevar esta hacienda y otras de la familia, ha insistido en todo el proceso en que nunca ha extraído más recursos de los que tiene concedidos, y que no había nadie que pudiese demostrar lo contrario. “No puede concluirse” un delito El juez es de la misma opinión, y como no hay contador, pues es imposible determinar la existencia o no de un delito ambiental. “Ni los pozos autorizados ni los no autorizados cuentan con contadores volumétricos”, esgrime, lo que lleva a tener que hacer “cálculos de estimación” de las posibles extracciones de agua no autorizadas. Esto, unido a informes de la CHG no concluyentes sobre el daño al acuífero, le lleva a afirmar que “no puede concluirse, ni de manera indiciaria”, la existencia de hecho penal. Distribución de los pozos en la finca propiedad de los Martínez de Irujo. ¿Y cuáles son estos informes y decisiones de la CHG que han jugado a favor de la Casa de Alba? Porque aquí hay otra paradoja, y es que fue la propia Confederación la que más ha batallado en este caso junto a la Fiscalía, pero los pasos que ha ido dando en paralelo le han venido bien a la defensa. En concreto, a petición del propio juez hizo dos análisis sobre la situación del acuífero Aljarafe Sur, del que bombean los pozos, y ambos llegaron a la misma conclusión: estas aguas subterráneas presentan cada vez peor estado, pero no se puede atribuir la “exclusividad” de la responsabilidad a Aljóbar porque hay otras fincas que también extraen en esta zona. La otra decisión sí ha sido más controvertida, y es que en pleno proceso judicial ha permitido que la Casa de Alba iniciara el proceso de regularización de estos pozos para un cambio de régimen de riego. El paso –un derecho recogido en la Ley de Aguas– lo dio Eurotécnica Agraria al poco tiempo de que empezara la investigación judicial y cristalizó el pasado mayo en el correspondiente permiso oficial , lo que reforzó a la defensa para a renglón seguido reclamar el archivo de la causa. “No parece” que hayan causado daño Finalmente, este proceso ha sido esgrimido por el juez como un elemento exculpatorio. Si la Comisaría de Aguas ha procedido a la “legalización” de estos pozos, “no parece que esas extracciones hayan venido causando un impacto negativo en el caudal y/o en la calidad de las aguas del acuífero”, que en el actual Plan Hidrológico está catalogado como en buen estado. “No se cuenta con informe técnico que pueda determinar que esas extracciones, por sí mismas, hayan alterado o puedan alterar el balance hídrico del acuífero generando un riesgo de daño grave para el mismo”, concluye. Pero el caso es que sí había informes que apuntaban en esta dirección, y han sido los elaborados por el Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, que han sido muy contundentes en este sentido. Así lo apuntaron dos estudios elaborados por el instituto armado a petición de la Fiscalía de Medio Ambiente, y así lo ratificaron después las agentes en su declaración como testigos ante el magistrado. Entrada a la hacienda Aljóbar, en término municipal de Aznalcázar. La Guardia Civil considera que con estos pozos se extrajo más agua de la que tiene autorizada Eurotécnica, lo que le habría permitido multiplicar sus regadíos y obtener así hasta cinco millones de euros de “beneficio ilegal” tras bombear sin licencia hasta 6.600 millones de litros durante once años. A esto hay que añadir un daño ambiental que, en total, ascendería a 1,1 millones de euros. Sorprendidos dos veces funcionando Al final, y en la práctica, el juez ha considerado estos análisis un informe de parte que viene a equipararse con el contrainforme que hizo la Casa de Alba para apuntalar su versión, anulándose el uno al otro. La defensa, de hecho, llegó a esgrimir que sus pozos ilegales han ayudado a mejorar el acuífero , ya que al aumentar los puntos de extracción se evita tener que ahondar a más profundidad que si el agua se obtiene de una sola captación. El magistrado no ha llegado ni a entrar por lo tanto en el que era el principal argumento de la propiedad, que no había sacado más agua de la autorizada. Tampoco ha considerado agravante que los pozos fueran clausurados, se desprecintaran por orden judicial y fueran sorprendidos una segunda vez en pleno uso , con la investigación del Juzgado ya en marcha. Y asimismo no ha tenido en cuenta que durante varios de los años en los que habrían sucedido los hechos se sufrieron graves episodios de sequía, lo que agrava la cuestión, antes al contrario: esgrime que las últimas lluvias, tiempo después de lo ocurrido, han mejorado la situación de estas aguas subterráneas. En última instancia, el magistrado concluye que nadie ha podido acreditar ni siquiera la posibilidad de que estos pozos hayan supuesto un riesgo para el medio ambiente. De hecho, considera que en realidad estamos ante una cuestión administrativa (la falta de licencia de unas captaciones) que acabó en la vía penal por la mala reacción inicial que tuvo la Casa de Alba, que cuando fueron a precintar los pozos impidió el acceso a la Guardia Civil y a la Comisaría de Aguas . Ahora, archivada la vía judicial, se reactiva la causa administrativa que ya inició la CHG y que puede derivar en una sanción que, llegado el caso, será infinitamente menor a la que habría llegado de la mano del Código Penal.

elDiario.eselDiario.esAntonio Morente14 sept

Santiago Roncagliolo retrata las intrigas contra el Papa: "Es lo más parecido a un thriller en la vida real que he visto nunca”

El escritor peruano vuelve a adentrarse, con 'El pastor y los lobos', en los entresijos de la institución católica en una investigación sobre pederastia, mafias y la figura del nuevo papa Nigeria gobierna el mundo y Londres desapareció bajo el mar: el nuevo mundo según Ian McEwan “¿Qué sabes de Robert Prevost ? Nada. ¿Te gustaría escribir un libro sobre él? Claro que sí, sin ninguna duda”. Estas dos líneas resumen la llamada que Santiago Roncagliolo (Lima, 1975) tuvo con su editor el 8 de mayo de 2025, por la tarde, después de que la Capilla Sixtina emitiera fumata blanca. Habemus papam. Un tipo nacido en Chicago, con pasaporte peruano que, en su primer discurso, habló en español. Y Roncagliolo, que ya había escrito una trilogía sobre la Iglesia católica y el poder, no tenía ni la más remota idea de quién era ese señor que, a partir de ese día, comenzaría a hacerse llamar León XIV. Un hombre que había dejado las posibilidades de una ciudad como Chicago para irse de misionero a Chulucanas, un lugar pequeño en una provincia pobre “donde no hay gran cosa”. Una persona que a lo mejor era un cura que no había hecho nada interesante, que se había pasado la vida dando homilías de aquí para allá, y a ver cómo hacía él un libro sobre aquello. Sin embargo, el escritor cuenta que, durante su investigación, se dio de bruces con una biografía marcada por las luchas de poder, abusos y mafias dentro de la Iglesia. Que se encontró con una historia que, escribe su autor, comienza en Chile, durante un viaje del papa Francisco en enero de 2018, y termina en Roma, poco después de la muerte de este. Una historia que ha llegado a las librerías españolas este septiembre bajo el nombre de El pastor y los lobos (Seix Barral, 2026). “Cuanto tú te metes a bucear en una historia real no sabes qué te vas a encontrar, no sabes si habrá historia siquiera”, explica el peruano en conversación con elDiario.es, sentando en una butaca roja en una sala que hace las veces de cine privado en un céntrico hotel madrileño. “Pero, también, otra cosa que tienen las historias reales es que te transforman, porque no las controlas y te obligan a empatizar con otras personas al meterte en sus vidas. Y eso es un poco convertirte en otras personas”, confiesa. La historia que, entonces, se le apareció ante sus ojos no era la del hombre anodino que sospechaba, sino la de un cardenal que ha lidiado con todo tipo de casos de abusos e, incluso, con sicarios al servicio de sacerdotes. Todo ello para, al final, también ser acusado de encubrir a un pederasta en el seno de la Iglesia. “Esto último ocurrió en el momento en el que él se convirtió en un claro candidato a papa y, cuando yo me encontré con todo aquello, me di cuenta de que era lo más parecido a un thriller en la vida real que había visto nunca”, continúa para señalar que este ha sido el libro que más le ha impactado de todos sus trabajos. “Ha sido un viaje muy inesperado y muy fuerte”, confiesa Roncagliolo. “Suena a algo que uno debería decir con todos los libros que escribe, pero creo que soy una persona mucho más completa después de terminar este trabajo”, añade, para señalar que el año de búsqueda, investigación y escritura intensiva le ha hecho estar más tranquilo con su propia vida. “He perdonado muchas cosas, sobre todo a mi padre. Creo que ahora entiendo mucho mejor cómo son las personas y estoy más reconciliado con la parte mala e imperfecta que todos tenemos”, relata. Tintes autobiográficos Lo más llamativo de este trabajo de no ficción que se lee como novela, quizá, sea eso. Que la vida del propio autor se cuela por los resquicios, así como la relación con un padre que distaba mucho de aquello que, generalmente, se considera un buen padre. Un padre que, como muchos otros, no se da cuenta de que pueden estar tocando a su hijo. Cuenta Roncagliolo, alumno de un colegio jesuita, que él se dio cuenta de que a él y a sus compañeros les había pasado algo en la escuela cuando se empezó a hablar de los abusos de la Iglesia en televisión, en prensa y en todas partes. “Fíjate, era un hombre adulto y ni siquiera me había parado a pensar en ello. No se me había ocurrido. Tuve que verlo desde fuera para relacionarlo con mi propia historia”, observa. Y entonces escribió. Escribió en el diario El Comercio una columna sobre el padre Jaime, un sacerdote de su colegio de jesuitas, que gustaba de sentar a la chavalada en sus rodillas y acariciarles los muslos. Que ellos hacían bromas sobre el tema. Que decían: “Imagínate que te llevas a una chica buenísima a la cama. Pero está oscuro. Y cuando prendes la luz es el padre Jaime”, y se meaban de risa. Que todo el mundo lo sabía. Que les parecía normal. Que los demás sacerdotes no lo escondían, que lo compadecían a él. Que decían que era un pobre viejo que ya no controlaba su libido. Que a esa edad ya no se controla casi nada. Que era una conducta tan normalizada que a aquellos preadolescentes nunca se les ocurrió contárselo a sus padres. Hasta que él lo plasmó en un periódico décadas más tarde, se viralizó y los ataques le vinieron de la parte que él menos se esperaba, de sus antiguos compañeros de clase. De las propias víctimas. “Ellos no querían ver destruida la idea que tenían de su propia infancia”, afirma el escritor. Quién no quiere un padre que le proteja “Abusos sexuales hay en todas partes. Hay en casi todas partes donde hay un maestro, alguien con poder sobre menores de edad. Colegios, escuelas de teatro, escuelas deportivas, etc.”, sentencia el escritor. Ya sea en la Iglesia o fuera de ella. Lo complejo, para él, en el caso eclesiástico, es que el abuso siempre se produce en el entorno educativo. “Ahí entonces el culpable no es solo el abusador, sino también el colegió que albergó al abusador y, por tanto, los padres que te pusieron allí y los compañeros que dejaron que todo eso ocurriera y no dijeron nada y, entonces, todo se va extendiendo a un barrio, a una clase social, a un grupo social muy grande. Y es muy difícil, para ese grupo, asumir la responsabilidad”, ejemplifica el escritor para señalar que, por contra, es mucho más fácil pensar que la víctima “es rarito” o “se volvió loco”. Me interesaba romper esos silencios y fue ahí donde me encontré con un patrón: todas las víctimas con las que yo hablé tenían algo en común conmigo; provenían de figuras paternas alcohólicas, maltratadoras o, sencillamente, distantes Santiago Roncagliolo — Escritor La de Roncagliolo es, por tanto, y entre otras cosas, una historia sobre los silencios sociales que amparan el abuso. “Me interesaba romper esos silencios y fue ahí donde me encontré con un patrón: todas las víctimas con las que yo hablé tenían algo en común conmigo; provenían de figuras paternas alcohólicas, maltratadoras o, sencillamente, distantes. Que no estaban ahí para sus hijos”, continúa para señalar que la Iglesia lo que ofrece es precisamente eso, un padre. “La iglesia católica te ofrece un padre, es lo que te da, ahí está su seducción”, explica para continuar con que Dios es un señor “que hace las cosas que hacen los padres de toda la vida”: te pone unas normas, te castiga cuando no las cumples, pero también te protege de lo que te pueda hacer mal. Y ya se sabe que no todos los padres son buenos. “Muchos se entregaron a ese padre sustituto y fueron destruidos por él”, zanja el peruano. Asfixiando al Sodalicio Roncagliolo expone desde un principio a los lobos de su historia; el Sodalicio de Vida Cristiana , una poderosa organización católica de Perú aniquilada en 2025 por el papa Francisco tras años de investigación por abusos sexuales y corrupción económica, e introduce la figura de Prevost, primero como sacerdote agustino en Perú y después como obispo de Chiclayo. Una figura que es casi la mano derecha de Francisco a la hora de enfrentar y gestionar los abusos sexuales de esta organización criminal. Porque, asegura Roncagliolo, si en Europa la Iglesia ha abusado, en Latinoamérica mucho más. “América Latina es una sociedad tan desigual que hace que el caso sea particularmente sangrante: ver cómo todo el tema de los abusos está vinculado a las clases dominantes, lo que, por otro lado, le da un fuerte trasfondo político”, continúa. “Lo que ocurrió, con todo esto, en los países de mi entorno era una cadena que podía continuar porque aquí no existen las clases medias: eran los ricos y los pobres. Y el linaje y el sexo son las grandes obsesiones de las élites criadas en la represión del celibato”, sentencia. Los aliados de la luz no pueden ser más ingenuos que los aliados de la oscuridad, Prevost ha sabido perfectamente dónde estaba en todo momento y, considero, ha trabajado por la labor más justa. Con sus errores, claro Santiago Roncagliolo — Escritor Una cadena que otros quisieron frenar antes, pero no pudieron. Como Benedicto XVI , que acabó por dejar el cargo. Los “hombres buenos” Para Roncagliolo, Prevost/León, es, sin embargo, un hombre bueno: “Los aliados de la luz no pueden ser más ingenuos que los aliados de la oscuridad, él ha sabido perfectamente dónde estaba en todo momento y, considero, ha trabajado por la labor más justa. Con sus errores, claro”. Aunque alguno de sus errores haya sido, precisamente, el trato con las víctimas. Una reparación que, a todas luces, y tal y como reflejan los pasajes del libro dedicados a ello, parecen insuficientes. Una reparación que, opina Roncagliolo, debe hacerse y cuanto antes, porque si no, él lo tiene claro: “Si no se resuelve, el tema de los abusos en la Iglesia será su suicidio, y es una institución que también ha hecho mucho bien por mucha gente”. El bien y el mal, el abuso y la ayuda. Esas son las coordenadas en las que se ha movido, constante, Roncagliolo. Un viaje que ha sido, según sus propias palabras, “esquizofrénico”. “Sentía completamente, todo el rato, que estaba ante lo mejor y lo peor del ser humano. Frente a gente que tiene una bondad que yo jamás conseguiré y frente a auténticos monstruos”, explica para concluir con que, al final, no puede ser de otro modo: la Iglesia es una institución humana.

elDiario.eselDiario.esClara Nuño14 sept

Por qué esta vez el diálogo entre oposición y Gobierno en Venezuela sí puede funcionar tras décadas de fracasos

La segunda ronda entre el Gobierno interino de Delcy Rodríguez y la Asamblea Nacional opositora de 2015 arranca el 15 de septiembre con más optimismo del habitual entre los analistas y participantes pese a que la democracia no está entre las prioridades de EEUU, que solo busca estabilidad en un país del que sacará mucho petróleo “El mejor acuerdo de la historia” (para EEUU): qué pierde Venezuela con el nuevo reparto petrolero a la medida de Trump La delegación de la oposición venezolana regresa a Caracas este martes 15 de septiembre para abrir la segunda ronda de negociaciones con el Gobierno interino de Delcy Rodríguez. Jorge Millán, diputado opositor, cuenta que este es el octavo proceso formal en busca de una salida democrática para Venezuela. Los siete anteriores fracasaron. Millán cree que este no correrá la misma suerte, y esa confianza, con matices, la comparten hasta los analistas más escépticos. Washington impulsó la mesa en agosto, siete meses después de la captura de Nicolás Maduro por una operación militar estadounidense. A un lado se sienta el Gobierno interino, con Jorge Rodríguez al frente; al otro, la Asamblea Nacional elegida en 2015, el último Parlamento con mayoría opositora, encabezada por Dinorah Figuera. Los ganadores de las elecciones de julio de 2024 no están. La primera ronda (Caracas, 6-12 de agosto) terminó con dos acuerdos: renovar por completo el Tribunal Supremo, cuyos magistrados responden al chavismo, y recuperar el oro venezolano depositado en el Banco de Inglaterra para atender la emergencia de los terremotos (24 de junio). Ahora las partes evaluarán los avances de la reforma de la ley del Tribunal Supremo y abrirán el capítulo de las garantías políticas: las inhabilitaciones que impiden a dirigentes opositores presentarse a elecciones y la judicialización de los partidos, la entrega por orden judicial de sus siglas y sus tarjetas electorales a directivas afines al Gobierno. Discutirán también la derogación de leyes como la Ley contra el Odio o la que controla a las ONG . Millán explica que cada ciclo dura una semana y va seguido de una fase de implementación. Más allá de eso, los detalles son escasos: las conversaciones son privadas y los negociadores solo hablan en términos generales. Pero el diputado da por hecho que esta vez sí funcionará. “Estamos optimistas con este proceso porque las cosas cambiaron después del 3 de enero. Está claro que no fue cualquier cosa: un presidente de facto fue apresado y hoy está ante la justicia norteamericana. Esa circunstancia redefinió la situación política venezolana. Creemos que el apoyo de Estados Unidos al proceso de diálogo es una garantía en sí misma para que tenga éxito”, dice a elDiario.es. Jesús Seguías, presidente de la encuestadora Datincorp, lo explica con menos entusiasmo. Los procesos anteriores fracasaron, sostiene, porque no había un garante con poder vinculante. Estados Unidos, que describe las conversaciones como facilitadas por Washington , tiene una capacidad de presión sobre las dos partes que ninguno de los mediadores anteriores tuvo. La lista es larga . La OEA y el Centro Carter acompañaron una mesa tras el golpe de 2002; Unasur y el Vaticano mediaron en 2014; en 2016, un delegado del papa Francisco y los expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero, Leonel Fernández y Martín Torrijos. Zapatero siguió en Santo Domingo (2017-2018), donde las conversaciones se rompieron por las condiciones electorales. Noruega facilitó las rondas de Oslo y Barbados (2019) y las de México (desde 2021), que desembocaron en el Acuerdo de Barbados de 2023 sobre las elecciones de 2024, que el Gobierno se adjudicó sin publicar las actas. Ninguno de esos mediadores tenía intereses propios en Venezuela ni podía obligar a cumplir lo firmado. El negocio antes que la democracia Los dos entrevistados coinciden en que la Casa Blanca antepone sus propios intereses —la estabilidad, la seguridad energética, sus objetivos geopolíticos— a la democracia venezolana. Marco Rubio lo dijo ante el Senado el 28 de enero: el objetivo final es «una Venezuela amistosa, estable, próspera y democrática». El orden de los adjetivos no parece casual. Según explicó Seguías a elDiario.es: “Trump y Rubio no tienen preferencias personales entre Delcy Rodríguez y María Corina Machado ; ninguna satisface del todo a Washington, que quiere un país estable, con instituciones que funcionen y que produzca petróleo”. La prueba más concreta de ese interés es el acuerdo anunciado por Trump este 28 de agosto, que da a Estados Unidos el control mayoritario de más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas, en plena guerra con Irán y a dos meses de las elecciones legislativas estadounidenses. Detrás del acuerdo, según Seguías, está el pulso con China, que a su juicio es existencial para Estados Unidos, porque China controla el 70% de las tierras raras y Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del planeta. Para Washington, dice, Venezuela debe quedar alineada con Occidente en lugar de convertirse en aliada de China, Rusia o Irán. Los debates sobre la legitimidad democrática vienen después. Trump y Rubio no tienen preferencias personales entre Delcy Rodríguez y María Corina Machado; ninguna satisface del todo a Washington, que quiere un país estable, con instituciones que funcionen y que produzca petróleo Jesús Seguías — Datincorp Con esa lógica, Washington debería preferir a Machado, más afín a sus posiciones que Delcy Rodríguez; sin embargo, se entiende con la última. Seguías lo atribuye a un cálculo de viabilidad. Transferir de inmediato el poder a la oposición exigiría una de dos vías que Washington descarta: que opositores armados combatan al Gobierno, una fantasía, o que decenas de miles de soldados estadounidenses ocupen el territorio en una guerra irregular larga y costosa. Un núcleo de chavistas armados, aliados con las guerrillas colombianas, bastaría para destruir instalaciones petroleras y espantar cualquier inversión. Washington ha aprendido la lección, dice Seguías: “Desde Vietnam, Estados Unidos ha perdido todas las guerras asimétricas”. Rubio dijo al Congreso que no prevé nuevas acciones militares en Venezuela, aunque se reserva la fuerza. Por eso Washington prefiere entenderse con quienes controlan el poder y garantizan el orden, al margen de su legitimidad. La paradoja, señala Seguías, es que los avances que Millán anticipa (el Tribunal Supremo, las inhabilitaciones, las tarjetas de los partidos) son posibles precisamente porque Estados Unidos se entiende con el chavismo. La oposición rechaza la idea de que actúa tutelada desde fuera e insiste en que quienes están en la mesa son luchadores por la democracia. Pero el acompañamiento estadounidense responde a un cálculo de estabilidad regional antes que a una afinidad ideológica. Estados Unidos necesita una Venezuela estable, alineada y productora de energía; la oposición necesita instituciones democráticas. Las dos demandas son compatibles, y en esa coincidencia de intereses se sostiene el proceso. Seguías añade una advertencia: después de 27 años de chavismo en el poder, el cambio viable pasa por acuerdos en los que las dos partes ganen algo, y eso exige abandonar la fantasía de una victoria total. Fuera de la mesa, sectores de la oposición y más de una decena de ONG reclaman que el calendario electoral entre en la agenda , porque hasta ahora no está. Delcy Rodríguez sigue en el poder gracias a un fallo del Tribunal Supremo que evitó calificar la ausencia de Maduro como falta absoluta, lo que habría obligado a convocar elecciones este año. Varios consultores hablan de una “ prueba de fuego ”: tras el acuerdo petrolero, la mesa tendrá que mostrar resultados visibles. Millán confía en que los habrá.

elDiario.eselDiario.esCelina Carquez14 sept

Por qué la gente quiere irse de Marruecos

Marruecos recibe dos rentas distintas de la misma población sobrante: las remesas y lo que percibe de los países ricos por mantener al “ejército de reserva” en el país. La contención migratoria se ha convertido en una suerte de “exportación” a precio de mercado, ya que cuando hay pánico en Europa, sube el precio que cobran los países como Marruecos. Así, paradójicamente Marruecos cobra por tener emigración y por frenarla ¿Los inmigrantes bajan los salarios? La entrada irregular de decenas de miles de personas en Ceuta ha vuelto a poner el foco en los movimientos migratorios. Sin embargo, el debate público se ha desplazado rápidamente hacia el grado de responsabilidad de las autoridades en el evento y también hacia la gestión de la crisis humanitaria consecuente. Eso ha dejado de lado lo que tiene más importancia estructural: ¿por qué tanta gente trata continuamente de irse de Marruecos y otros países para acceder a España y la Unión Europea? Según los datos de Frontex, de todas las entradas registradas durante los primeros cinco meses de 2026, el 30% de los inmigrantes procedía de Argelia y el 20% de Marruecos, mientras que el resto venía desde países subsaharianos. Estas cifras cambian cada año, dependiendo de las características de las tres rutas principales hacia España. Lo que no cambia, incluso aunque se endurezcan y militaricen las fronteras, es la pulsión por llegar a territorio europeo. Por ejemplo, de acuerdo con los datos del barómetro árabe para 2024 , el 35% de la población marroquí ha considerado migrar, y ese porcentaje sube al 55% entre jóvenes de 18 a 29 años. La pregunta realmente importante es: ¿qué ocurre en un país del que más de la mitad de sus jóvenes plantea irse? Los salarios bajos de Marruecos La semana pasada vimos que los modelos más básicos de economía predicen que la enorme diferencia de nivel de desarrollo y, dentro de ella, el diferencial de ingresos y oportunidades laborales, constituye el principal telón de fondo económico de estos movimientos. Si tomamos el PIB por habitante como un indicador del nivel de vida, podemos comparar entre países y mostrar en qué momento temporal tuvo España el “nivel de vida” actual de los principales países emisores de migrantes. Y, como se ve en el siguiente gráfico, Marruecos tiene el PIB por habitante de España en 1967, mientras que Senegal y Gambia se encuentran donde estaba España en 1938 y 1871 respectivamente. Se objetará, y con razón, que no es el PIB por habitante en lo que se fijan los migrantes sino, más bien, el diferencial salarial. El problema es que no existen indicadores salariales fiables para la mayoría de los países de origen. No obstante, podemos usar la contabilidad nacional para aproximarnos a algo parecido a un salario medio: la renta por ocupado. Con esos datos, y como podemos ver en el siguiente gráfico, igualmente existe una diferencia considerable. Además, podemos apreciar también que sólo Marruecos parece haber convergido ligeramente en los últimos años con el nivel de referencia de España, que, por otro lado, aparece básicamente estancado para todo el período (1999-2019). Con estos datos, podemos resaltar que España tiene un PIB por habitante cinco veces mayor que el de Marruecos, pero su producto por ocupado es solo 3,8 veces mayor. La diferencia está en cuánta gente trabaja, ya que en Marruecos tiene empleo el 31,6% de la población total, frente al 42,5% en España, de modo que a cada trabajador marroquí le toca sostener a bastantes más personas. Eso significa que incluso aunque el trabajo marroquí fuese igual de productivo que el español, su producto tendría que repartirse entre más gente y conduciría a una renta por habitante inferior. La brecha entre 'lo que se cobra' vuelve a abrirse hasta cuatro veces y media porque en Marruecos la parte del producto que acaba en manos de quien trabaja es más pequeña (48 de cada 100 unidades de valor añadido, frente a 56 en España). En definitiva, el trabajador marroquí no solo produce menos que el español, sino que además se queda con una porción menor de lo que produce. Todas esas condiciones no solo presionan a la baja el salario, sino que justifican la búsqueda de nuevos horizontes con más esperanza; y están a pocos kilómetros, en España. Una economía que no absorbe a su población Si nos limitamos a un análisis convencional, comprobaremos que actualmente la tasa de desempleo de Marruecos oscila entre el 9% (Banco Mundial) y el 13% (HCP, el INE marroquí). No son cifras excesivamente elevadas, y la de España está en el mismo rango (9,87%). Con estos datos podríamos deducir que la economía marroquí no deja a mucha gente fuera, pero sería una conclusión totalmente equivocada. Lo que ocurre es que hay un enorme “ejército de reserva” que no está recogido por las estadísticas convencionales. Vamos a ver por qué. Como ya expliqué , Marx consideraba que los salarios de los trabajadores eran empujados a la baja por la presión que ejercía la presencia de un conjunto de personas que se encontraban en la frontera del mercado laboral. A ese instrumento lo llamó “ejército de reserva” o “sobrepoblación”, con lo que se refería no a que sobrara gente en un determinado territorio, sino a que sobraba gente porque la dinámica capitalista no podía absorberla dentro del mercado laboral formal. Este ejército no estaba compuesto solo por desempleados sino también por otro tipo de posiciones de gran vulnerabilidad, como los precarios o incluso los que esperaban la aparición de trabajos mejores. Con las estadísticas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que se ven en el siguiente gráfico podemos aproximarnos a esa conceptualización y analizar mejor la estructura del mercado de trabajo en Marruecos. Es muy importante que entendamos este gráfico, porque aporta claves esenciales. En primer lugar, vemos que el 40% de la población española tiene un empleo no vulnerable por un 20% de la población marroquí. En segundo lugar, en Marruecos los inactivos en edad de trabajar representan el 34,7% de toda la población, más del doble que en España. Eso significa que hay más de 13 millones de marroquíes en edad de trabajar y fuera del mercado laboral. No aparecen en las tasas de desempleo, pero están y son parte de ese enorme “ejército de reserva” en Marruecos. Y, desde el punto de vista de la capacidad de absorción del mercado laboral desarrollado, se constituye como población excedente, o sobrante. Desagrarización sin industrialización Según los modelos tradicionales de desarrollo, un país se moderniza cuando su población abandona el campo y se desplaza hacia sectores modernos, como la industria. En estas teorías, inspiradas en la experiencia de las primeras economías avanzadas, se entiende que es la industria la que absorbe progresiva y cíclicamente ese “ejército industrial” que sale del campo. Sin embargo, en Marruecos ha ocurrido algo distinto, como podemos ver en el siguiente gráfico. Lo que se observa es el primer paso de esa predicción, pero no el segundo: entre 1991 y 2025 el empleo agrario cayó efectivamente del 52 % al 27,9 % del total, pero la industria y la construcción juntas absorbieron sólo tres puntos. En este sentido Marruecos se está desagrarizando, pero sin industrializarse. Y curiosamente fueron los servicios los que absorbieron la inmensa de ese excedente salido del campo. Una de las teorías más conocidas sobre este “momento del desarrollo” es la del economista Arthur Lewis, quien conceptualizaba el campo como una reserva de mano de obra ilimitada que trabajaba de modo altamente ineficiente (una productividad marginal cero o negativa). Por eso cuando esa mano de obra iba siendo absorbida por la industria, el resultado era que subía la productividad del sector agrario (misma producción con menos trabajadores). Pero la razón fundamental por la que la industria absorbería el excedente agrario es porque reinvierte beneficios y disfruta de productividades crecientes muy superiores a la del resto de sectores. En el caso de Marruecos sí se confirma que al abandonar los trabajadores el campo, la productividad del sector sube (aunque oscila porque también está afectada por cuestiones climáticas). Pero, contrariamente al modelo de Lewis, el sector que absorbe los trabajadores no muestra productividades crecientes ni gran capacidad de acumulación. Al contrario, durante casi 20 años la productividad de los servicios estuvo por debajo del nivel de 1991, y en 34 años solo ha ganado un 15%. La explicación más sugerente es que el excedente de trabajo saliente del campo ha sido absorbido sencillamente donde cabía. El sector servicios es una especie de cajón de sastre, donde reina la informalidad y la precariedad. Las teorías del desarrollo predecían que mientras ese excedente no fuera absorbido por la industria, engrosaría las filas del desempleo formal. Lo que vemos, por el contrario, es que esa sala de espera es ahora el trabajo mal pagado del sector servicios. Y, dado que la economía nacional no genera un sector moderno capaz de absorber esa mano de obra, la movilidad geográfica es la alternativa. Y del mismo modo que antes iban del campo a la ciudad esperando una oportunidad, ahora el polo de atracción es el Norte Global. Este “ejército de reserva” permite mantener bajos los salarios, a lo que ayuda un Estado autoritario con gran capacidad para frenar las aspiraciones de los trabajadores. Pero estos salarios bajos no son una estrategia suficiente. La razón es que un salario bajo no basta para atraer capital, porque si la productividad también lo es, el coste laboral unitario se come la ventaja. La solución marroquí ha sido crear enclaves que permiten a las multinacionales combinar tecnología avanzada con costes laborales muy bajos y capturar mayores márgenes. El automóvil es el caso más claro. Como vimos hace algunas semanas , esto ha permitido a Marruecos convertirse en uno los de los principales proveedores de vehículos de la Unión Europea, aunque en el segmento de menos valor añadido y poco preparado para la electrificación. Pero la ventaja de Marruecos entre los productores de vehículos es claramente el salario bajo, y según la consultora Oliver Wyman, la fabricación en Marruecos tiene un coste laboral por vehículo de 106 dólares, frente a los 273 dólares de Rumanía, los 305 dólares de México, los 414 dólares de Turquía, los 597 dólares de China y los 3.307 dólares de Alemania. Es obvio que la ventaja de Marruecos solo se sostiene mientras el salario no suba, y resulta que lo que impide que suba es exactamente el “ejército de reserva”, porque esa ventaja salarial difícilmente podría mantenerse sin una abundante oferta de trabajo que limite el poder de negociación de los trabajadores. Los límites del modelo: necesidad de remesas El problema central de este modelo de enclave es que tiene que importar casi todos los productos que luego ensambla y exporta. Eso explica por qué, en los siete primeros meses de 2026, Marruecos exportó bienes por 299.340 millones de dírhams e importó por 544.050 millones, lo que supone un enorme déficit comercial. Ese déficit debe compensarse mediante entradas de divisas de distinto tipo. Entre ellas, las remesas de los emigrantes ocupan un lugar central, porque equivalen al 7,7% del PIB y constituyen una fuente de financiación externa extraordinariamente estable. Estas remesas son, como se sabe, el dinero que los emigrantes envían a Marruecos (a sus familias) desde los países donde trabajan. Como se puede ver en el siguiente gráfico, estas remesas son un elemento económico indispensable para Marruecos, puesto que durante muchas décadas han ayudado a cubrir el déficit comercial. Para hacerse una idea de su importancia, cabe decir que es una partida siete veces superior a la inversión extranjera directa y superior incluso a los ingresos por turismo. En términos humanos debemos añadir que el hijo emigrado es para la familia una suerte de seguro de futuro, en muchos casos más fiable que una pensión pública. Para una población acostumbrada a vivir en la informalidad y, por ende, en la subsistencia, las remesas procedentes de países donde hay derechos laborales son una regularidad milagrosa. Todo ello permite entender por qué tanto para el Estado como para las familias, la emigración es, en realidad, una salida altamente razonable. La paradoja: remesas y control de la migración A pesar de los discursos sobre modernización de Marruecos, lo cierto es que su modelo se basa en los bajos salarios. Marruecos intenta insertarse en la economía-mundo mediante una estrategia de atracción de las multinacionales, apoyándose a su vez en una inserción geopolítica favorable, incluida la relación privilegiada con Estados Unidos y el respaldo internacional a la posición marroquí sobre el Sáhara Occidental (que le permite legitimar la propiedad de grandes depósitos de recursos naturales). En general, el modelo económico combina salarios bajos, enclaves exportadores que importan su propia técnica desde los países ricos y una restricción externa crónica; pero resulta que las tres piezas encajan solo si existe de forma permanente una población excedente. El modelo convive en tensión entre la necesidad de disponer de población sobrante que baje el nivel salarial y de que parte de esta se marche efectivamente al extranjero a trabajar. Más paradójico es que Marruecos recibe dos rentas distintas de la misma población sobrante. La primera es son las remesas ya mencionadas. La segunda es la renta que se recibe por parte de países ricos a cambio de mantener al “ejército de reserva” en el propio país. Como ya hemos visto , la contención migratoria se ha convertido en una suerte de “exportación” a precio de mercado, ya que cuando hay pánico antiinmigración en Europa, sube el precio que cobran los países como Marruecos. Así, paradójicamente Marruecos cobra por tener emigración y por frenarla. La cuestión es que Marruecos tampoco va camino de dejar de enviar emigrantes, ya que el modelo económico no está diseñado para absorber al “ejército de reserva” sino para reproducirlo. Durante la primera industrialización, Marx observó cómo el excedente de población del campo alimentaba el crecimiento de las ciudades industriales, y, décadas después, Lewis formalizó la intuición y estableció que la modernización consistiría en trasladar trabajadores desde sectores de baja productividad hacia otros capaces de absorberlos con mayor productividad. La peculiaridad de nuestro tiempo es que en buena parte de la periferia ese mecanismo se ha roto. Como hemos visto, Marruecos se desagrariza, pero no genera suficiente empleo industrial y productivo para absorber a la población que abandona el campo, y una parte de ese excedente queda atrapada en servicios precarios y otra busca su salida en el exterior. Lo que la frontera media es el hecho de que el excedente de trabajo marroquí no puede absorberse por su economía nacional pero sí por la demanda de trabajo de los países del Norte Global . Más allá del cinismo que rodea a todo este fenómeno, lo importante es asumir que el endurecimiento del acceso por la frontera europea no elimina ese excedente, y solamente decide dónde puede trabajar. Lo que antes se desplazaba del campo a la ciudad se desplaza ahora también de la periferia al centro. Y mientras esa enorme diferencia económica siga existiendo, ningún muro, ningún acuerdo policial y ninguna operación de control migratorio podrá hacer desaparecer el movimiento que produce.

elDiario.eselDiario.esAlberto Garzón Espinosa14 sept

La ofensiva de los hutíes en Yemen puede desbaratar los planes de Washington y Tel Aviv en Oriente Medio

La milicia yemení puede alterar la seguridad en todas la región y preocupa en muchas de las capitales del Golfo. Le basta con resistir los golpes y disponer de la capacidad para perturbar selectivamente las rutas terrestres y marítimas por las que fluye el petróleo y el gas El avance relámpago de los hutíes pone en jaque otra ruta clave del comercio global: por qué importa lo que está pasando en Yemen Ni Irán ni ninguno de sus peones del llamado “eje de resistencia” pueden derrotar a Estados Unidos en un choque militar frontal. Pero, como ahora demuestran tanto Teherán como el grupo hutí Ansar Allah en su ofensiva en las provincias del suroeste de Yemen , sí pueden desbaratar los planes tanto de Washington y Tel Aviv como los de muchas de las capitales del Golfo. Les basta, por un lado, con resistir los golpes y, por otro, con disponer de la capacidad para perturbar selectivamente las rutas terrestres y marítimas por las que fluye el petróleo y el gas. Y eso es precisamente lo que está haciendo Irán con su control del estrecho de Ormuz, y también Ansar Allah en el de Bab el Mandeb. Doscientos días después del ataque israelo-estadounidense contra Irán, no solo es bien visible que Teherán ha resistido la embestida, sino que, gracias a su (incompleto) control de Ormuz, ha encontrado la manera de revertir la situación optando por una estrategia que apunta directamente a las bases del sistema económico global: petróleo y gas. Estrechos y canales clave para el suministro de petróleo mundial Estrecho de Malaca Estrecho de Bering 6 Canal de La Mancha 7 4 2 1 5 8 3 Estrecho de Magallanes Estrecho de Ormuz * 1 2 3 4 5 6 7 8 Estrecho de Malaca Estrecho de Ormuz Cabo de Buena Esperanza Canal de Suez Bab el-Mandeb Estrechos Daneses Estrechos Turcos Canal de Panamá 23,2 20,9 9,1 4,9 4,2 4,9 3,7 2,3 *Millones de barriles por día durante la primera mitad de 2025 GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: ADMINISTRACIÓN DE INFORMACIÓN ENERGÉTICA DE EE. UU. (EIA), FEBRERO DE 2026. Estrechos y canales clave para el suministro de petróleo mundial Estrecho de Malaca Estrecho de Bering Canal de La Mancha Estrecho de Magallanes Estrecho de Ormuz * 1 2 3 4 5 6 7 8 Estrecho de Malaca Estrecho de Ormuz Cabo de Buena Esperanza Canal de Suez Bab el-Mandeb Estrechos Daneses Estrechos Turcos Canal de Panamá 23,2 20,9 9,1 4,9 4,2 4,9 3,7 2,3 *Millones de barriles por día durante la primera mitad de 2025 GRÁFICO: IGNACIO SÁNCHEZ. FUENTE: ADMINISTRACIÓN DE INFORMACIÓN ENERGÉTICA DE EE. UU. (EIA), FEBRERO DE 2026. Como resultado de sus acciones selectivas, la situación actual determina que tan solo unos 19 buques son capaces de atravesar esas aguas diariamente, cuando hasta el pasado 28 de febrero circulaban unos 120. Y para eso no necesitan lograr la superioridad aérea ni naval en la zona, sino que les basta con crear un clima generalizado de temor, provocando que los armadores y las aseguradoras no se atrevan a aventurarse hasta el punto de poner en peligro a sus barcos y sus tripulaciones. La consecuencia directa —con ataques puntuales contra naves e infraestructuras de producción y comercialización— es la declaración de “fuerza mayor” por parte de algunos de los países que reciben dichos ataques; es decir, la suspensión de entregas comprometidas anteriormente, como Bahréin, Irak, Qatar y Kuwait y, por tanto, el incremento de los precios de los hidrocarburos a escala planetaria. Por su parte, Ansar Allah se ha sumado a esa estrategia, reforzando sus efectos con dos acciones coordinadas. La primera se ha concretado en una ofensiva general para controlar en apenas unos días la costa occidental yemení, incluida la ciudad de Mokha, a tan solo 70 kilómetros del estrecho de Bab el Mandeb, y la isla de Perim. Invalidando la equivocada imagen de que se trata de una milicia desorganizada de desarrapados, las huestes de Abdelmalik al Houthi han sabido aprovechar la debilidad y escasa operatividad de la coalición militar liderada por Arabia Saudí para controlar un territorio desde el que pueden, como mínimo, trastornar drásticamente el tráfico marítimo en el mar Rojo. Invalidando la equivocada imagen de que se trata de una milicia desorganizada de desarrapados, las huestes de Abdelmalik al Houthi han sabido aprovechar la debilidad y escasa operatividad de la coalición militar liderada por Arabia Saudí para controlar un territorio desde el que pueden, como mínimo, trastornar drásticamente el tráfico marítimo en el mar Rojo A la espera de comprobar si las fuerzas yemeníes leales a Rashad al Alimi, presidente del Consejo del Liderazgo Presidencial del Yemen —reconocido internacionalmente como la autoridad legítima de Yemen— son capaces de evitar con el apoyo de Riad que los hutíes consoliden sus actuales posiciones, la ofensiva hutí supone un golpe brutal para los planes de Mohamed bin Salman. Un golpe que se ve agravado aún más con los ataques al oleoducto Este-Oeste que le servía parcialmente a Riad como alternativa al bloqueo de Ormuz. Las últimas noticias dan a entender que el flujo de petróleo que llegaba a Yanbu, en el mar Rojo, ha quedado interrumpido, mientras los buques que todavía puedan cargar en dicho puerto acaban por tomar rumbo hacia el Canal de Suez para dar la vuelta completa al continente africano en su ruta hacia sus clientes asiáticos. Una situación que ha llevado a Riad a registrar el nivel más bajo de exportaciones petrolíferas de las últimas tres décadas, con apenas unos 3,2 millones de barriles al día. De ese modo, Teherán y sus peones están creando una situación muy difícilmente sostenible para sus vecinos y para EEUU. Arabia Saudí queda retratada como un actor incapaz de estabilizar su frontera meridional, tras nueve años de apuesta militarista contra los hutíes. Por el camino pone en cuestión su ambiciosa “Visión 2030”, planeada por Mohamed bin Salman para encontrar una salida al momento en que los hidrocarburos dejen de tener la importancia actual. Además, se ha encontrado con la renuencia de Donald Trump a implicarse militarmente en una contraofensiva contra Ansar Allah (con quien Washington mantiene formalmente una tregua desde mayo del pasado año) y tampoco se ve a Pakistán y Turquía muy deseosos de implicarse en auxilio de Riad en el marco del reciente Pacto de la Meca entre los tres países. Arabia Saudí queda retratada como un actor incapaz de estabilizar su frontera meridional, tras nueve años de apuesta militarista contra los hutíes. Por el camino pone en cuestión su ambiciosa “Visión 2030”, planeada por Mohamed bin Salman para encontrar una salida al momento en que los hidrocarburos dejen de tener la importancia actual Todo ello, mientras los portavoces hutíes amenazan a los países vecinos ( incluida Jordania ) con represalias si vuelven a tomar partido en su contra, coloca a Arabia Saudí en una posición inquietante. A pesar de su aparente fortaleza militar —lleva años siendo el principal importador mundial de armas— es muy evidente que no cuenta con unas fuerzas armadas realmente operativas. Unas fuerzas armadas que estén en condiciones de hacer lo que no han hecho desde su irrupción en el campo de batalla yemení en marzo de 2015. De ahí que suene artificioso el argumento que trata de presentar lo ocurrido como una trampa saudí en la que los hutíes habrían caído al salir de sus reductos montañosos hasta las tierras llanas de la costa, donde se supone que serán fácilmente eliminadas en campo abierto. Y tampoco Trump cuenta con buenas opciones a corto plazo, atenazado entre las limitaciones de sus propios arsenales para lanzar una campaña militar amplia y su urgencia por anular los efectos negativos de la inflación entre sus simpatizantes cuando ya están a la vuelta de la esquina las elecciones de medio término, fijadas para el 3 de noviembre. No habrá que esperar mucho para ver hacia dónde se inclina la balanza.

elDiario.eselDiario.esJesús A. Núñez14 sept

Von der Leyen se examina entre la desconfianza por la falta de resultados en su promesa de "independencia europea"

La presidenta de la Comisión Europea presenta su gestión del último año en el Parlamento Europeo sin que se hayan solventado los retos económicos y de defensa más relevantes, mientras la ultraderecha crece en Europa La hora más amarga de Von der Leyen Se avecina un otoño caliente en Bruselas. La tensión política se ha acrecentado entre los socios que auparon a Ursula Von der Leyen a la presidencia de la Comisión Europea. Von der Leyen tiene que dar el discurso del Estado de la Unión Europea este miércoles en la sede de Estrasburgo de la Eurocámara mientras la desconfianza se ha acrecentado entre las formaciones políticas cuando se acerca la mitad de la legislatura y las promesas de soberanía e independencia europea están muy lejos de cumplirse. La inmigración con Ceuta como eje de la discusión, la defensa de Europa, la protección de los menores ante las redes sociales o el impulso de políticas que mejoren la economía y la vida de los ciudadanos van a ser parte del discurso de la presidenta de la Comisión. Los socialistas europeos ya han avisado de que es necesario “un cambio de rumbo”, mientras que los liberales exigen “una vía creíble para convertir la ambición europea en resultados”. Si hay algo que ha caracterizado la gestión de la UE es la escasez de resultados, ya sea por frenos burocráticos o por escollos políticos o nacionales. El PP Europeo, la formación de Von der Leyen, se debate en una lucha contra sí mismo en su estrategia por apoyarse en la ultraderecha para reducir las exigencias medioambientales a las empresas o endurecer las políticas migratorias, a pesar de que se traduce en la perdida de espacio político, como se ha visto con la AfD en las elecciones del lander alemán de Saxony-Anhalt. Además, la ultraderecha ha conseguido imponer su agenda temas como la inmigración, con la aprobación de los centros de retorno en terceros países , o la flexibilización de la agenda verde , sin que hayan tenido apenas desgaste. En el exterior, la Unión Europea se enfrenta a un triángulo de amenazas. Por un lado, los ataques híbridos de Rusia, que busca minar a Europa, único apoyo real de Ucrania frente al Kremlin; por otro, la política beligerante de la Administración de Donald Trump para debilitar a la UE y dominarla desde el punto de vista empresarial y comercial; finalmente, el riesgo económico que supone China, convertida en un reto financiero debido al abultado déficit comercial de Europa con el gigante asiático. Junto a este contexto geopolítico, la UE también tiene que lidiar con el enemigo interno de una extrema derecha europea alineada con Trump y Vladímir Putin. Con este panorama, los recelos se han acrecentado entre las formaciones políticas ante los bandazos que ha dado la presidenta de la Comisión Europea en el último año, sin que se hayan cumplido las promesas sobre la independencia de Europa frente al resto del mundo. Si en el pasado discurso del Estado de la Unión Von der Leyen proponía la suspensión de apoyo bilateral a Israel para frenar el genocidio en Gaza, durante todo el año solo ha obstaculizado cualquier actuación contra Israel. Si en septiembre de 2025 lanzaba una arenga con tintes militares (“Europa defenderá cada centímetro de su territorio”) tras las violaciones del espacio aéreo de varios países europeos por parte de Rusia, la realidad es que ni la industria militar europea ni los países están aún preparados para responder por si solos a la amenaza del Kremlin y dependen todavía de un aliado como Estados Unidos, que está en proceso de abandono de la defensa de Europa. Todavía es solo un proyecto aquel 'muro de drones' que se anunció como fórmula para responder a la amenaza híbrida de Rusia. Con el marasmo en el que se ha convertido la política internacional con dirigentes como Trump, Vladímir Putin o Benjamin Netanyahu, Von der Leyen cometió un error sin precedentes en marzo cuando se atrevió a tirar por tierra los principios fundamentales de la Unión Europea con su propuesta de arrinconar el sistema basado en reglas y el derecho internacional cuando fuera necesario . El escándalo fue mayúsculo y Von der Leyen tuvo que dar marcha atrás dos días después tras las exigencias de rectificación por parte de los Estados miembros. Lejos de rebajar su obsesión por controlar la política exterior de la UE, la política alemana presiona para desmantelar el Servicio Europeo de Acción Exterior , que dirige Kaja Kallas, y que sus competencias queden absorbidas por el resto de comisarios, es decir, un movimiento más para centralizar el poder. Como elemento positivo, Von der Leyen ha conseguido mantener el apoyo europeo a Ucrania frente a Rusia, incluso rompiendo planteamientos de los países más austeros mediante el préstamo de 90.000 millones para Kiev respaldado por deuda europea. Lejos de cumplir con el informe Draghi Aunque el año pasado, Von der Leyen aseguraba que la prioridad era sacar a Europa de la atonía económica que le atenaza, los datos son poco elocuentes. Se ha asumido con una tímida alegría el crecimiento del 0,6% de la economía de la zona euro en el segundo trimestre de este año, aunque la inflación se volvió a disparar al 3,3% el pasado agosto, debido a las turbulencias sobre los precios que ha provocado la guerra de Irán. Pero además, el centro de estudios European Policy Innovation Council ha constatado que solo se han aplicado el 15,7% de las 383 recomendaciones incluidas en el informe de Mario Draghi para mejorar la competitividad de la UE . En todo caso se han dado pequeños pasos en el terreno de la desregulación bajo el eufemismo de simplificación para facilitar la operatividad de las empresas, a veces sacrificando los avances que se había hecho en la lucha contra el cambio climático, pero aspectos como la unidad de mercado, la unidad bancaria, el impulso de campeones europeos, entre otras medidas, son todavía más ideas en sesudos papeles que políticas concretas. Limitar redes sociales en medio del tsunami de la IA Una prueba clara de la lentitud en la capacidad de respuesta es que mientras hace un año la prioridad era acelerar el desarrollo para competir con Estados Unidos o China en el desarrollo de la Inteligencia Artificial, hoy se alzan voces para impulsar la regulación que controle los peligros que puede suponer esta tecnología. Sin embargo, el principal anuncio de Von der Leyen en el campo tecnológico va a ser el establecimiento a nivel europeo de la edad mínima de 15 años para acceder a las redes sociales, cuando el mundo realmente debate ahora el peligro que puede llegar a suponer el desarrollo sin una regulación sólida de la Inteligencia Artificial. En el ámbito comercial se cerró tras un año de negociaciones internas el acuerdo comercial con Estados Unidos, que en algunas capitales europeas se calificó como “humillante”. Pese al desorden que provocó Trump con su esquizofrénica política arancelaria, la UE ha dado pasos relevantes con la firma de nuevos acuerdos comerciales o la ampliación de los ya existentes con Mercosur, Australia, India o Singapur. Mención aparte tienen las relaciones con Canadá, cuyo primer ministro Mark Carney, participará con un discurso en el pleno del Parlamento Europeo. La UE y el país norteamericano quieren ampliar las relaciones, especialmente económicas y de defensa. Mientras con China se está a la espera de que en octubre se concreten las negociaciones para tratar de rebajar la tensión en las relaciones económicas entre ambos bloques. Desde hace meses, Bruselas está aprobando medidas para tratar de cambiar la relación comercial con el gigante asiático, que ha calificado como “insostenible” . El objetivo de Europa es reducir su déficit comercial de 360.000 millones de euros con China, sin que las medidas provoquen un movimiento en Pekín que pueda causar males mayores, ante la capacidad que tiene de abrir o cerrar el grifo de exportaciones de minerales críticos y tierras raras , esenciales para la industria tecnológica, automovilística o de defensa. La Comisión aseguró que su “enfoque general sigue siendo la reducción de riesgos ('de-risking'), no el desacoplamiento”. “Una Europa que anteponga a las personas” Ante la gestión de Von der Leyen, la líder de los socialistas en la Eurocámara, Iratxe García, señala que “todo el mundo está esperando a la Unión Europea. Hay que alejarse de la desregulación y avanzar hacia una Europa que anteponga a las personas”. García ha resaltado que si no hay un cambio claro de política en Von der Leyen y los populares mantienen su estrategia de pactar con la ultraderecha se encontrarán a los socialistas “en frente”. Con un tono diferente, pero centrado en la misma idea, el presidente del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, subraya que “hay muchas preocupaciones e incluso miedos sobre perder empleos, sobre el coste de la vida, sobre cómo podemos permitirnos nuestra vida y luego financiarla” por lo que “la gente debería estar en el centro del discurso sobre el Estado de la Unión”. La líder de los liberales en la Eurocámara resalta que “Europa también debe demostrar su relevancia en la vida cotidiana de los ciudadanos. Eso significa reducir las facturas energéticas de las familias y las empresas, hacer frente al coste de la vida y aumentar la oferta de vivienda asequible. No podemos permitir que la extrema derecha venda un pasado idealizado como respuesta a los problemas actuales”.

elDiario.eselDiario.esRodrigo Ponce de León14 sept

La mejor carrera de F1, la de Madrid; las mejores paellas y playas, las de Madrid

El PP utiliza un acontecimiento deportivo como la Fórmula 1 para reforzar la imagen debilitada de Ayuso y volver a presentar a Madrid como la única ciudad española en que pasan cosas interesantes Madrid consuma su eventificación con la Fórmula 1 y deja a los vecinos como ruido de fondo Un periodista alemán comentó después del Gran Premio de Fórmula 1 de Madrid que algunas personas en la sala de prensa casi se habían quedado dormidas durante la carrera. El piloto Gabriel Bortoleto, que acabó 13º, le respondió: “¡Yo también casi me quedo dormido!”. El vencedor de la prueba, Kimi Antonelli, coincidió en que el circuito que se estrenaba dejaba mucho que desear desde el punto de vista de la emoción competitiva: “Definitivamente, no ofrece oportunidades de adelantamiento y no te anima a intentar un ataque porque probablemente chocarías en el 80% de los casos”. Quienes sí estaban eufóricos eran los dirigentes del PP en Madrid. Desde luego, no se quedaron dormidos cuando les preguntaron cómo había ido todo. “En dos años y medio hemos hecho el mejor Gran Premio de Fórmula 1 de este año”, dijo el alcalde José Luis Martínez Almeida, borracho de ilusión. Los comentarios de los aficionados a la F1 en redes indicaban que había sido la carrera más aburrida de la temporada al suspender en la asignatura a la que dan más importancia, la de los adelantamientos. La cita fue un éxito de organización, porque todo funcionó como estaba previsto. Las audiencias televisivas fueron altas (16,9% de share en Telecinco más un 4,4% en DAZN). Unas 350.000 personas asistieron a la competición. Era la primera vez que la Fórmula 1 se disputaba en Madrid desde los años ochenta. También era la primera cita de las diez que se acordaron en el contrato. Responde al deseo de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) de aumentar el número de circuitos urbanos por creer que generan más expectación e ingresos que los tradicionales. Los pilotos prefieren estos últimos porque en ellos exprimen hasta el final los límites del coche y de su capacidad. Ante esa dualidad, el dinero siempre lleva ventaja. La vertiente deportiva dejó bastante que desear. Los pilotos dijeron antes de la prueba que los adelantamientos, que son la salsa principal de este deporte, iban a ser muy escasos por el diseño del circuito. Terminó siendo un récord negativo con un número menor (cuatro sin contar la salida) al de la última carrera de Mónaco, donde son casi imposibles en una de las citas históricas del calendario. La diferencia de Madrid con los demás grandes premios, incluidos los que se celebran en entornos urbanos, es gigantesca. El problema fue tan obvio que los responsables de la carrera tienen previsto hacer algunos cambios en el diseño del circuito para la edición del próximo año y crear con ellos opciones de adelantamiento que ahora no existen. Como era previsible, el PP de Madrid construyó la imagen de un éxito clamoroso y sin precedentes para una cita que no es inédita en España y en otro ejemplo más de su intento de que Madrid sea una de las grandes capitales del mundo, llena de grandes acontecimientos, preferiblemente deportivos, que se supone que serán buenos para atraer turistas. Todo gira en torno al turismo y se dice a los madrileños que deberían estar orgullosos de ello. Además de manejar cifras inventadas como afirmar que la carrera iba a generar “decenas de miles de empleos”, Isabel Díaz Ayuso explicó por qué todo redundaba en un aumento del orgullo nacional: “Lo que hace es demostrarle al mundo lo que los españoles somos capaces de hacer cuando nos dejan organizar eventos de gran magnitud”. El diseño del circuito hizo que la carrera se convirtiera en una procesión de coches con muy poco adelantamientos. El punto de vista de Ayuso denota un cierto complejo de inferioridad que no tiene ninguna base. No es nada extraño que este tipo de actos se celebren en España ni hay que convencer a nadie. En el caso del circuito de Montmeló en Barcelona y la F1, desde 1991. Hay que preguntarse si Díaz Ayuso ha olvidado que España ha organizado unos Juegos Olímpicos y mundiales de fútbol, baloncesto, balonmano, ciclismo y otros deportes, competiciones más complejas que una carrera que dura tres días. El opinador oficial del Gobierno –no confundir con la portavoz– tenía otras ideas al respecto. Óscar Puente le dedicó varios tuits al tema, en especial al escaso número de adelantamientos. No iba a desaprovechar la oportunidad de intentar chafar la fiesta a sus rivales. “El Gran Premio en sí ha sido un auténtico truño”, dijo con el carácter frío y sobrio que le caracteriza, eso sí, “sin entrar en polémicas políticas”. Faltaría más. No hay iniciativa en el PP madrileño que no tenga en cuenta el necesario culto a la personalidad de su líder. En especial, ahora en que está ante la primera ocasión en que paga las consecuencias políticas de una decisión polémica, por la compra de un ático de lujo para ella que se intentó mantener en secreto. Si no hubo adelantamientos en la carrera, nada más sencillo que crearlos con una IA para que se vea a Ayuso adelantando con su coche azul a los del PSOE y Más Madrid, como hicieron en un vídeo propagandístico para las redes sociales. Suena un poco Kim Jong-un, pero en el PP nunca son tacaños con el tratamiento real para sus líderes. Al final, un Gran Premio de F1, como cualquier acontecimiento deportivo, tiene sus momentos de gran intensidad y de fervor del público, sus errores y sus promesas de mejora. Pero solo Ayuso y sus seguidores convierten todo lo que tenga que ver con Madrid en un ejemplo de la superioridad de la ciudad sobre todas las cosas que pasan en España y en una oportunidad para sostener que los enemigos del PP odian Madrid porque Madrid es España y de paso también odian España. Si hasta insultaron a Pedro Sánchez –para deleite de dos columnistas de ABC y El Español–, qué más podía pedir el PP de la Fórmula 1. Qué más dará que los coches no se adelanten.

elDiario.eselDiario.esIñigo Sáenz de Ugarte14 sept

Una hora en la zona de lujo de la Fórmula 1 en Madrid: masajes y gin tonics con jamón junto a vistas privilegiadas

En La Azotea, palco VIP cuya entrada para los tres días de Gran Premio ascendía a 4.200 euros por persona, la competición era lo menos importante pese a asomarse a La Monumental: servicios quiroprácticos, alcohol, tapas y tumbonas bajo la sombra en contraste con el sol abrasador de las gradas Madrid consuma su eventificación con la Fórmula 1 y deja a los vecinos como ruido de fondo Fernando Alonso y Carlos Sainz no tuvieron su mejor tarde en la clasificación del Gran Premio de España de Fórmula 1 en Madrid, disputada el pasado 12 de septiembre. Ambos quedaron fuera en la Q1, la primera fase de la jornada que decidía los puestos de salida en la parrilla de cara a la carrera del domingo (en la que Saiz terminó decimoséptimo y el asturiano abandonó). Unos metros por encima del asfalto, en una de las zonas de lujo de Madring (donde estas áreas VIP cuentan con 20.000 plazas y se sitúan entre las más pobladas del Mundial), el decepcionante devenir de los pilotos españoles no perturbó la comodidad ni la tranquilidad de estos privilegiados espectadores. “Alonso fuera y Sainz fuera”, comentaba uno de ellos con una copa en la mano. Sus compañeros de mesa casi ni reaccionaron. La Azotea, nombre con el que los promotores patrocinan este espacio de hospitality , es un mirador con vistas a La Monumental, la curva más pronunciada y desafiante del trazado. Su parte baja cuenta con hamacas a la sombra, eso que tanta falta se echaba en otras zonas de público (donde el calor causó la mayoría de las 45 actuaciones de Emergencias durante el fin de semana), en una especie de chill out . En el piso superior se encuentra un restaurante donde disfrutar de suculentos menús con el ruido de los monoplazas como banda sonora. Por último, la planta situada más arriba es la joya de la corona: barra libre, servicio de catering, un cortador de jamón ibérico, sofás que te agarran y no te sueltan o hasta servicios de masaje en una estructura al aire libre con una visión privilegiada de las carreras. La atención quiropráctica es sin duda uno de los aspectos más llamativos del entorno. El servicio está incluido en el precio que quienes disfrutan de estas entradas especiales han abonado. La cifra asciende a 4.200 euros para los tres días, más de cuatro veces el precio de la localidad media en grada. Mientras que estas últimas sí se acabaron terminando, las VIP (que más que entradas son acreditaciones) no se agotaron. Apostar a lo grande por el modelo hospitality , reservando para él en torno al 16% de la capacidad total del recinto, ha sido uno de los puntales de lanza de Ifema. De hecho, el presidente de su Consejo Ejecutivo y máximo responsable del consorcio público-privado, José Vicente de los Mozos, disfrutó de la qually desde La Azotea. La cortesía del privilegio Acceder a estos espacios no es fácil. Hay un control específico en su entrada que sigue al del propio circuito. Una persona de la organización recuerda a la prensa desplazada para sacar fotografías durante la clasificación que “son clientes VIP, lo ideal es molestarles lo menos posible”. Luego apostillan que se trata más de una advertencia que de un aviso desconfiado: “Lo decimos sobre todo por ellos, a veces se ponen muy tiquismiquis y les molesta cualquier cosa”. Una vez allí, no hay problema alguno. “Tranquilo. Es tu trabajo”, responde un joven con camisa de cuello alto cuando un fotógrafo se entromete entre dos espectadores asomados a la barandilla para captar una gran instantánea. La cortesía del privilegio y la despreocupación. Una clienta recibe un masaje durante la clasificación del Gran Premio de Fórmula 1 en Madrid en La Azotea, zona vip junto a la curva La Monumental del circuito. Solo las altas temperaturas —se alcanzaron 33 grados a la sombra durante el fin de semana— inquietan a estos bon vivants . De hecho, el golpe de calor que sufre una joven provoca un pequeño susto al inicio de la clasificación. Finalmente, sus allegados y el personal de la organización la colocan en un asiento bajo los toldos que dan sombra a parte de La Azotea. Tras tomar un poco de agua, dice estar bien y vuelve a disfrutar de los pequeños placeres. Entre el zumbido persistente de los monoplazas, la temperatura asfixiante protagoniza la mayoría de conversaciones casuales. “A mí nunca me ha sabido tan bien un gin tonic como hoy con el calor que hace”, comenta un espectador mientras toma una copa de la bandeja de una trabajadora y deposita la que tenía vacía. También se suceden intercambios de opinión sobre el Real Madrid (su ciudad deportiva se vislumbra desde uno de los costados de la estructura) y charlas sobre inversiones económicas ventajosas repletas de anglicismos. En la zona chill out , donde los menos fanáticos de la competición se tumban cómodamente bebida en mano para conversar bajo las sombrillas, dos hombres conversan sobre las zonas a las que su entrada les permite o no acceder. “Hombre, hemos pagado no sé cuantos miles de euros”, dice uno de ellos. Parte de 'chill out' de la zona VIP del circuito Madring junto a La Monumental. Match Hospitality, promotor de este tipo de servicios de lujo en el circuito a cambio de un contrato de 400 millones de euros durante diez años, ha lanzado unas 20.000 plazas VIP en el conjunto del circuito de entre los 120.000 espectadores en el conjunto de Madring. La mayoría de ellas incluyen “experiencias” gourmet y diferentes servicios asociados. La Azotea no es la más cara: la zona Club 91, en la zona de salida, va en cabeza con cantidades que superan los 6.000 euros. Esta zona incluía un menú con aportaciones de seis cocineros con estrella Michelín e invitación para una fiesta posterior a la competición. El precio de La Azotea es similar al de algunos palcos VIP cercanos a los boxers o la línea de meta, otra de las áreas más demandadas por los seguidores gracias a su panorámica de un momento tan decisivo. En esos casos se añade además la cercanía al pit lane y el paddock , donde se concentran las escuderías y los pilotos, así como personalidades de la talla de Plácido Domingo, Rafa Nadal, David Beckham o el propio rey Felipe VI junto a la princesa Leonor y la infanta Sofía. Podium Stam o Traction Club son los nombres con los que se han comercializado. Un modelo de palcos en crecimiento El plan de Ifema es ampliar estas áreas privilegiadas en los diez años de contrato que quedan para el Gran Premio, según el acuerdo alcanzado con la Federación Internacional de Automovilismo (FIA). Las 120.000 localidades de este 2026 aumentarían a 140.000 el próximo año y una parte de ese incremento se sustentará en los palcos. Un modelo similar al promovido por el Real Madrid en el Santiago Bernabéu o el Atlético en el Metropolitano. Mientras, los compradores de las entradas más humildes (en torno a 300 euros) han visto cómo el prometido césped de la pelouse ha acabado siendo un “secarral” sin hierba . Y todavía más allá, ya fuera del recinto, los vecinos convocaron una manifestación contra los efectos del proyecto en cuanto a ruido, contaminación, movilidad o encarecimiento del precio de la vivienda. “Sacrificarnos un poquito”, animaron desde el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso a residentes de los distritos de Hortaleza y Barajas. Para que algunos reciban masajes cervicales, otros deben hacer pequeñas o grandes cesiones. Apoya el trabajo periodístico de Somos Madrid Esta información ha podido salir a la luz gracias a las personas que apoyan la edición local de Madrid en elDiario.es. Si tú también quieres y puedes hacerlo, hazte socia, hazte socio y contribuye a sostener nuestro trabajo diario y a publicar exclusivas que cambien las cosas. Si ya tienes una suscripción, puedes hacer una aportación extra a la sección local de Madrid para apoyar las informaciones de proximidad, sobre lo que importa en el día a día de los habitantes de esta ciudad: para hacerlo, entra en el apartado de 'tu cuota' en tu perfil privado . Tu ayuda al periodismo local es importante.

elDiario.eselDiario.esGuillermo Hormigo14 sept

¿Qué libro le doy a mi hijo que ya no quiere leer? 20 libros para reengancharse a la lectura

Las pantallas y la autonomía lectora juegan en contra de la afición a la lectura en la infancia y la preadolescencia, pero cuando aparece el libro adecuado, se obra la magia La edad del descalabro: qué hacer para que los niños no dejen de leer a los nueve años Uno de los puntos más preocupantes del reciente informe de PISA se refiere a la pérdida de comprensión lectora de los alumnos. Cuando se pregunta por los hábitos de lectura de niños y adolescentes fuera de las aulas, hace años que se repite una tendencia: mientras que en la infancia suelen ser lectores frecuentes, con la entrada en la pubertad se produce un abandono de esta práctica. Es una etapa en la que crecen los estímulos, las inquietudes cambian y las posibilidades de entretenimiento se multiplican, por lo que cuesta más dedicar tiempo a una actividad tan tranquila y solitaria como leer. Con el fin de intentar recuperar esa pasión por la lectura, o de encenderla por primera vez, proponemos una selección de veinte libros dirigidos a estas edades que tienen muchos ingredientes para encandilar a los jóvenes. Las obras, de narrativa, se agrupan en dos bloques: para lectores de entre 9 y 12 años, la franja que en inglés se conoce como middle grade , y para lectores ya propiamente adolescentes o young adult . Hay novelas de intriga, aventuras fantásticas, grandes historias de amistad, mucho humor y algún que otro clásico infalible. No hay mejor forma de asimilar los beneficios de la lectura que divirtiéndose por el camino. De 9 a 12 años Llanos Campos, El tesoro de Barracuda (SM) Las historias de piratas no pasan de moda, y esta, además, gira alrededor de un tesoro fuera de lo convencional. Con los elementos clásicos de este tipo de narraciones (un grumete-narrador de lo más simpático, un capitán con muy mal carácter, una tripulación de piratas tan estrafalarios como entrañables y un enemigo odioso), la autora construye un relato que va más allá del tópico y enriquece el género de una manera que hará que los niños vean la lectura con otros ojos. Original, divertido y con giros sorprendentes. Ledicia Costas, Escarlatina, la cocinera cadáver / Escarlatina, a cociñeira defunta (Anaya / Xerais) Muerte, manjares sospechosos, viajes a otra dimensión y mucho sentido del humor son los ingredientes de esta novela, una de las obras más divertidas y originales que ha dado la literatura española reciente. El peculiar regalo de cumpleaños a un niño cocinillas le lleva a un lugar secreto donde le esperan unos seres fascinantes y donde lo horripilante tiene un lado cómico. Allí debe llevar a cabo una misión para la que tendrá que usar todo su ingenio. Un libro para disfrutar que se lee con una sonrisa y, de forma implícita, induce a reflexionar sobre la muerte sin caer en dramatismos. Roald Dahl, Matilda (Alfaguara, trad. Pedro Barbadillo Gómez) Por encima del cariño que le pueda tener el lector adulto, Roald Dahl es un escritor que no ha perdido ese genio para conectar con los lectores jóvenes. Su imaginería, su humor políticamente incorrecto, su descaro y su falta absoluta de moralinas probablemente tienen mucho que ver con ello; la cuestión es que tanto Matilda como Las brujas o Charlie y la fábrica de chocolate siguen siendo novelas de lo más recomendables cuando de crear afición se trata. Matilda , además, celebra la viveza y la humanidad que despiertan los libros frente al letargo de las pantallas y el embrutecimiento de los abusones. Todo ello, con una trama hilarante y con personajes memorables. Jeff Kinney, Diario de Greg 1. Un pringao total (Molino, trad. Esteban Morán Ortiz) Esta serie lleva casi veinte años sumando lectores, y no por casualidad. La entrada en la adolescencia puede ser una etapa difícil de transitar y los enredos en los que se ve envuelto el narrador, un muchacho de doce años bajito y sin mimbres de héroe, la hacen más llevadera. Con mucho humor, combinando el texto con el cómic, el autor ha ideado una fórmula que acompaña a los jóvenes en esa edad en la que tienden a descolgarse de la lectura, y esto no es poca cosa. Maria Gripe, La hija del espantapájaros (SM, trad. Carmen Vázquez-Vigo) Como Roald Dahl, Maria Gripe no falla; en su caso, con esas historias de aires góticos que intrigan a la vez que enamoran al joven lector. Tanto La hija del espantapájaros como Los hijos del vidriero o Los escarabajos vuelan al atardecer siguen presentes en las librerías y los profesores los recomiendan a sus alumnos; cualquiera de ellos es una opción excelente para cautivar a las nuevas generaciones de lectores. Porque, ya se sabe, la buena literatura no pasa de moda y los buenos libros siempre están ahí para quien esté dispuesto a dejarse llevar. Alba Quintas Garciandia, Liceo Septem 1. Los talentos ocultos (Montena) Las escuelas de magia son un valor seguro, y en esta saga de cuatro libros Alba Quintas Garciandia ha creado un universo propio de lo más atractivo. Existen cuatro talentos y los protagonistas deben aprender a desarrollar el suyo; pero, por encima de todo, esta es una historia de amistad e integración en la que, a través de un planteamiento fantástico, se plantean numerosas inquietudes propias de estas edades. Los personajes se recuerdan con cariño y el ciclo abre la puerta a seguir leyendo otras series de fantasía orientadas a un público más juvenil o adulto. Patricia García-Rojo, Secreto de bruja 1. La magia de la luna (Alfaguara) ¿Qué niño no ha jugado alguna vez a las brujas? Esta serie de novelas rinde homenaje a esa magical girl que en algún momento hemos llevado dentro, con las peripecias de unas chicas que descubren que tienen poderes. Los libros siguen su proceso de aprendizaje, que las lleva por varios escenarios y es ante todo un relato (¡muy divertido!) de amistad, celebración de la diferencia y, quién sabe, tal vez también de primeros amores. La narración, además, está aderezada de sencillos rituales y otras curiosidades brujeriles, de animales tótem a plantas con atributos especiales, que los lectores pueden probar para llevar así la magia más allá de las páginas. Begoña Oro, Amigas 100% 1. Abril es otoño (SM) La amistad es un pilar fundamental durante toda la etapa educativa, pero sobre todo a medida que uno se acerca a la adolescencia. Entre las muchas series de novelas sobre grupos de amigas, esta de Begoña Oro sobresale por su extraordinaria capacidad para captar, no solo la mente de unas chicas de unos doce años, sino su espontaneidad y su lenguaje, esos códigos que tienden a olvidarse en cuanto uno crece. A través de algo tan cotidiano como una clase extraescolar de inglés, narra la evolución de las relaciones entre las protagonistas y, de paso, entretiene con canciones, tests y otros recursos que hacen la lectura más amena. Laura Gallego, Cuatro lunas 1. Mareas de magia (SM) Son varias ya las generaciones de lectores que la autora valenciana ha contribuido a crear, por lo que sus libros son una apuesta segura para enganchar a niños y jóvenes. De entre sus títulos más recientes, Cuatro lunas , una saga de fantasía middle grade de cuatro volúmenes, es una opción excelente para que los lectores se adentren en el género. En ella, acompañamos a Milo, un joven pastor, en su aventura para recuperar unos poderosos huevos de dragón. El viaje lo lleva a descubrir tierras extraordinarias y a reencontrarse con la chica que encendió en él la chispa del primer amor. Pero nada será fácil… Muriel Villanueva, Duna 1. Diario de un verano / Duna 1. Diari d’un estiu (Babulinka) El formato del diario es un clásico que funciona muy bien a estas edades, y este de la valenciana Muriel Villanueva ya ha enamorado a numerosos lectores. Duna es una niña de doce años despierta y curiosa que en sus veraneos en el pueblo hace un nuevo amigo, aprende a ver a su abuelo con otros ojos y se enfrenta a una poderosa organización que amenaza la naturaleza de la zona. Trata con gran realismo temas como el primer amor o la identidad de género no binaria, y resulta fácil identificarse con la narradora. De 12 a 16 años Jordi Sierra i Fabra, La mirada de Taylor (SM) El prolífico escritor catalán es un valor seguro para enganchar a los jóvenes lectores. Él mismo se reconoce ante todo un narrador con vocación de entretener, y qué duda cabe de que domina a la perfección su técnica. Más allá de títulos como El asesinato del profesor de matemáticas o Campos de fresas , dos de sus libros más emblemáticos, cabe destacar esta novela más reciente en la que entrelaza las vivencias de una adolescente cualquiera que, además, es muy fan de una de las estrellas del momento. Nada mejor para conectar con otros swifties y convertirlos en ávidos lectores, si no lo son ya. Carlos Ruiz Zafón, El príncipe de la niebla (Edebé) Puede que los adultos más exquisitos se lleven las manos a la cabeza, pero lo cierto es que Carlos Ruiz Zafón demostró con creces su talento para atrapar al lector joven con novelas de atmósfera embriagadora antes incluso de arrasar con La sombra del viento . Supo hacer suya la fórmula de los clásicos góticos ingleses y de este modo planteó misterios tan sugerentes como El príncipe de la niebla o Marina , otro de sus títulos emblemáticos, en los que no falta tampoco un primer amor de los que conmueven y dejan huella. César Mallorquí, Crónicas del parásito 1.La estrategia del parásito (SM) / La isla de Bowen (Edebé) César Mallorquí es un autor que no defrauda. Tanto en novelas de aventuras como la muy aplaudida La isla de Bowen (Edebé) como en este tecnothriller , no falta su oficio para construir una trama bien engarzada, con personajes sólidos y giros argumentales coherentes que mantienen el suspense a lo largo de la narración. Este tríptico de libros tiene la facultad de enganchar hasta a los más reacios, y es que nadie puede resistirse a una historia en la que acecha un peligro que habla de tú a tú al lector de hoy. Maite Carranza, La guerra de las brujas 1. El clan de la loba / La guerra de les bruixes1. El clan de la lloba (Edebé) La autora, una de las grandes voces contemporáneas de literatura infantil y juvenil, ha cultivado todo tipo de géneros y tiene novelas para todos los gustos, pero de entre su producción merece la pena destacar una saga que nada tiene que envidiar a traducciones que en las últimas décadas han sido muy celebradas. La guerra de las brujas narra el viaje iniciático de una adolescente que descubre su pertenencia a un clan de brujas arraigado en el Pirineo, una estirpe de mujeres vinculada a la mitología del lobo. Una historia de sororidad, amor, aventura, magia y reconciliación con los ancestros. Costa Alcalá, La Segunda Revolución 1. Heredero (Montena) Hay vida más allá de Harry Potter , y en esta trilogía los autores presentan un universo de escuelas de magia rico, fresco y adictivo como pocos. Con un elenco de personajes de excepción, que se salen del cliché y abrazan la diversidad, construyen un mundo imaginativo y con una sugerente concepción de la magia. Tensión, intrigas de poder, aprendizaje y unas relaciones entre los protagonistas de las que dejan poso. ¿Quién dijo que en España no se escribe buena literatura fantástica? Victoria Álvarez, Dreaming Spires 1. Tu nombre después de la lluvia (Lumen) Más de diez años lleva esta saga en circulación, y su popularidad no ha dejado de crecer gracias al boca oreja de los lectores. En los albores del siglo XX, tres investigadores de Oxford, cada uno con una personalidad bien marcada, se dedican a esclarecer sucesos paranormales. Sus viajes los llevan a lidiar con una banshee de un castillo irlandés, un barco maldito de Nueva Orleans o un misterioso conde del este de Europa, entre otros, pero son, además, periplos en los que el amor se vive con intensidad y algún que otro enredo. Novelas de aventuras, romance y un toque de magia de las que atrapan de principio a fin, con unos protagonistas que permanecen una vez terminada la lectura. José Antonio Cotrina, El ciclo de la luna roja 1. La cosecha de Samhein (edición independiente) Un grupo de muchachos variopintos deben sobrevivir en Rocavarancolia, una ciudad en ruinas donde la magia (y el mal) se halla muy presente. Este planteamiento, deudor de El Señor de las Moscas , es solo el punto de partida de una saga excepcional que da la vuelta a los tópicos con una construcción impecable, mezcla de intriga y emoción, con personajes que crecen página tras página y una ambientación tenebrosa que se pega a las entrañas. Muchos jóvenes sienten fascinación por lo oscuro, y este ciclo de libros es perfecto para ellos. (Nota: la novela fue publicada originalmente por Alfaguara, después por Hidra y en la actualidad se puede adquirir una cuidada autoedición por internet). Suzanne Collins, Los Juegos del Hambre (Molino, trad. Pilar Ramírez Tello) No por típica deja de ser efectiva: Los Juegos del Hambre , tanto en su trilogía original como en las dos secuelas, es uno de los hitos de la literatura juvenil de este siglo. Y lo es porque, además de tener una capacidad extraordinaria para mantener la atención del lector desde la primera a la última página, su trama de acción reviste un importantísimo contenido crítico que invita a cuestionar temas que atañen a los jóvenes, como el uso de las nuevas tecnologías, la cultura de las apariencias, la diferencia de clases, las guerras y el peligro de los autoritarismos. Sin duda, una saga para devorar… y para pensar. África Vázquez Beltrán, El club de los miércoles (Algar) Hay libros que atrapan, intrigan y entretienen, y libros que consiguen algo más: hacer compañía. Esta novela narra cómo la organización de un espectáculo musical en un instituto puede convertirse en el punto de encuentro de los estudiantes que se sienten inadaptados o incomprendidos. Una historia realista sobre la amistad, la búsqueda de identidad y el valor de la diversidad para tejer una fuerza colectiva que nos engrandece. Y sobre la música y el arte como vías para descubrirse, por supuesto. Nando López, La edad de la ira (Espasa) Nando López trabajaba como profesor de secundaria cuando escribió esta novela. Y, sin duda, capta a la perfección la rabia, las dudas, las ilusiones y los miedos que se pueden respirar en un instituto, condensados aquí en una trama de suspense psicológico que no da tregua. Es una radiografía cruda de la realidad de los centros de enseñanza de clase media-baja, y a la vez una novela de ritmo trepidante imposible de soltar. ¿Su acierto? No suaviza ni pretende transmitir ninguna moraleja; pero capítulo a capítulo invita a reflexionar, y mucho.

elDiario.eselDiario.esCristina Ros14 sept

El expresidente Gallardón declara como testigo por la compra de una empresa colombiana de aguas hace 25 años

La fiscal pide cárcel por malversación para todos los exconsejeros del Canal de Isabel II que aprobaron la operación. La causa penal comenzó a investigarse 15 años después de ocurridos los hechos. Los beneficios generados por la firma superaron el precio de adquisición. La Audiencia Nacional comienza a juzgar el caso Lezo, sobre el Canal de Isabel II, diez años después El Canal de Isabel II, propiedad de la Comunidad de Madrid, adquirió en 2001 por 73 millones de dólares el 75% de las acciones de Inassa, una empresa colombiana de aguas que atesoraba una concesión importante en el municipio de Barranquilla. Inassa dio beneficios al Canal de Isabel II hasta 2020 muy por encima del coste de la operación de compra, financiada en parte con un préstamo de 50 millones de dólares. La Fiscalía Anticorrupción acusa por malversación y prevaricación a todos los miembros del consejo de administración del Canal de Isabel II que aprobaron en su día la operación. Muchos de ellos eran altos cargos del Gobierno regional presidido por Alberto Ruiz-Gallardón, pero también había sindicalistas, representantes de la oposición y de los municipios madrileños. Entre los procesados por el juez se encuentran dos exconsejeros del Ejecutivo madrileño, Pedro Calvo (Medio Ambiente) y Juan Bravo (Hacienda), quienes supuestamente conocieron como consejeros del Canal de Isabel II que la valoración de la compañía era muy inferior –entre 19 y 29 millones de dólares– al precio pagado finalmente, según señala la Fiscalía. Las defensas de los acusados lo niegan y presentan diversas auditorías previas a la compra que valoraban el precio de la empresa muy por encima del pagado realmente. El relato de la fiscal anticorrupción está “plagado de manifestaciones obsesivas, infundadas, repetidísimas, puramente subjetivas y voluntaristamente acusatorias”, señala en su escrito el abogado de Pedro Calvo, ex consejero de Medio Ambiente en el Ejecutivo de Ruiz-Gallardón que ejerció como presidente no ejecutivo del Canal de Isabel II. El tribunal que juzga estos hechos 25 años después de producirse, 10 años después de abierta la investigación penal y seis años después de terminada la instrucción, oirá este martes en declaración como testigo a Alberto Ruiz-Gallardón, presidente del Gobierno madrileño que aprobó la operación en 2001 y que estuvo unos meses imputado por el juez instructor. Se trata de la primera causa del caso Lezo que se juzga en la Audiencia Nacional. La batalla por la prescripción: una causa abierta 15 años después de los hechos Los abogados de todos los acusados han reclamado en primer lugar al tribunal que anule toda la causa al considerar prescritos los delitos investigados. La investigación penal se abrió en noviembre de 2016 mientras que los hechos se remontan a noviembre de 2001. Los delitos graves de malversación prescriben a los 15 años y los abogados sostienen que las actuaciones contra sus clientes se iniciaron después de pasado ese tiempo. La Fiscalía Anticorrupción fija el inicio de la investigación penal unos meses antes de la fecha de prescripción. Una operación amortizada por los beneficios empresariales y sin enriquecimiento personal Las defensas de los acusados de malversación de fondos públicos insisten en que los informes patrimoniales que solicitó el juez para investigar si los miembros del consejo de administración habían obtenido beneficios irregulares han descartado esta posibilidad. “Todos los investigados/acusados tienen su patrimonio y sus ingresos en orden, sin que aparezca ningún aumento de patrimonio o de ingresos de forma indebida o/y sospechosa, ni que se puedan relacionar con los hechos supuestamente delictivos que se investigan”, señala una de las defensas. La Fiscalía Anticorrupción no cita en su escrito esta circunstancia ni hace referencia a los informes patrimoniales solicitados por el juez. El abogado de Pedro Calvo destaca que en un proceso penal donde se denuncia el supuesto pago de un sobreprecio en la compra de una empresa debería valorarse también “si se mantiene y/o sube, a lo largo del tiempo, el valor de esa firma con relación a lo pagado y si da o no beneficios”. “Y si el futuro ya ha llegado (han pasado 19 años) ¿no se debería examinar y valorar lo que realmente ha ocurrido?”. El mismo abogado responde que la valoración de la empresa ha subido en este tiempo muy por encima del precio pagado y que los beneficios han superado el dinero desembolsado por la adquisición de Inassa. “El Canal de Isabel II ha recibido más dinero del que invirtió para su adquisición. Y el valor de la empresa hoy es muy superior al precio de la compra (...) Las diligencias muestran”, señala el abogado del exconsejero Pedro Calvo, “un desarrollo inmejorable de la decisión empresarial tomada el 14 de noviembre de 2001, con beneficios, incluso se ha pagado con los propios ingresos el crédito bancario, con el que se pagó la mayor parte del precio de la compra y que la empresa adquirida ha tenido, a lo largo del tiempo, un crecimiento permanente de su valor”. Y remacha: “Fue una decisión empresarial honesta. No obstante, aunque hubiera sido una decisión equivocada, basada en informes formalmente fiables, tampoco podría considerarse como delito: un negocio que termina mal, un mal negocio, no es delito; pero, además, el transcurso del tiempo ha mostrado que fue una decisión profundamente acertada, ni siquiera audaz. Los beneficios han sido tantos, y tan notorios para el Canal de Isabel II, no para los miembros del Consejo, que resulta sorprendente que ese extremo no haya sido manifestado ni por las conclusiones del representante del Ministerio Fiscal, ni por el informe de su unidad de apoyo en la Intervención General del Estado”. “¿13 consejeros acusados sin intereses comunes y un acuerdo felón?” Argumenta el abogado de Calvo que es imposible entender el relato de la fiscal para sentar en el banquillo por el mismo delito a 13 personas de distinta procedencia social e ideológica. “Me produce asombro que se pueda afirmar (desde la acusación), o aún pensar, que 13 personas que no se conocen (todas) entre sí, que tienen muy diversos orígenes, que pertenecen y representan a muy distintos organismos, partidos políticos y sindicatos, en muy pocos días, se concertaran para tomar un acuerdo felón, para sustraer fondos públicos, que no les causa beneficio de clase alguna, pero que, supuestamente beneficia a terceros, que no conocen; y que para cometer la supuesta felonía se hayan podido poner de acuerdo, en un acuerdo radicalmente imposible (desde un punto de vista fáctico, y de la realidad de los hechos y de lo que consta en las actuaciones) con firmas de reconocido e internacional prestigio (CAP, AFI, ROTHSCHILD, Garrigues&Andersen, y los propios técnicos del Canal)”. La Fiscalía: “Una adquisición plagada de ilicitudes con una consciente dejación de funciones”. La Fiscalía contesta que “la adquisición de INASSA estuvo plagada de ilicitudes”; y que los consejeros del Canal del Isabel II conocieron previamente el sobreprecio que se iba a pagar y lo autorizaron “a pesar de conocer que se iba a interponer en la operación una sociedad panameña y el sobreprecio injustificado que se iba a pagar”. “La palmaria y consciente dejación de las funciones que los acusados tenían encomendadas en sus respectivos ámbitos de actuación como miembros del ente Canal de Isabel II para la protección de los intereses públicos, permitió que se desviaran cuantiosos fondos públicos a financiar una operación que causó indebidamente un menoscabo económico a dicha entidad en beneficio exclusivo de terceros. De esta forma, los acusados, cabalmente instruidos de los detalles de la operación y plenamente apercibidos de las onerosas consecuencias que ello supondría para el ente público, procediendo libremente en el ejercicio de las competencias que les estaban atribuidas, consintieron que la operación se llevara a cabo pagando un sobreprecio indebido de entre 19.066.500 euros y 29.013.109 euros con cargo a los fondos públicos cuya salvaguarda tenían encomendada, todo ello sin motivo alguno que lo justificase y en beneficio exclusivo de los vendedores”.

elDiario.eselDiario.eselDiario.es14 sept

El calor extremo y los incendios que multiplica el cambio climático empeoran la contaminación del aire que respiramos

Las altas temperaturas, la entrada de polvo sahariano y el humo incrementan las concentraciones de tóxicos como el dióxido de carbono, las micropartículas y el ozono troposférico, alerta la Organización Meteorológica Mundial España muestra su “vulnerabilidad crítica” ante el cambio climático: miles de muertes por calor, incendios y sequía La contaminación del aire y el cambio climático se retroalimentan. Si los gases contaminantes exacerban la alteración del clima, el calor extremo y los grandes incendios forestales están a su vez empeorando la calidad del aire que respiramos, según subraya el último Boletín de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Tanto las olas de calor cada vez más severas y frecuentes como los incendios forestales gigantescos , ambos fenómenos extremos multiplicados por el cambio climático, han incrementado los niveles de contaminantes como las micropartículas (PM 2,5), el ozono troposférico (O3), los aerosoles y el dióxido de nitrógeno (NO2). “Dañan la salud, los ecosistemas y el propio clima”, recuerda la OMM en su informe. El codirector del departamento de Cambio Climático, Salud y Medio Ambiente del Instituto de Salud Carlos III, Julio Díaz, considera que “este informe de la OMM viene a confirmar algo en lo que llevamos trabajando tiempo: el calor y la contaminación están unidos”. El investigador del ISCIII explica que “sabemos ahora que el anticiclón de las Azores es más intenso y extenso. Y que la llegada de aire sahariano con polvo en suspensión es más frecuente e intensa. En ambos casos, se produce una situación de bloqueo atmosférico que impide que los contaminantes se dispersen lo que supone un aumento de las concentraciones de NO2, de PM y de O3”. A eso se le está añadiendo “la alta toxicidad del humo de los incendios”, dice la OMM. “Al tiempo que la normativa en lugares como Europa o América del Norte ha reducido la emisión de PM desde la industria o el tráfico, la exposición de la población a este contaminante ha crecido llegando a serias consecuencias para la salud”. Así, en 2025, las concentraciones de PM 2,5 en Canadá o Rusia y África central fueron superiores a la media debido a los incendios. El noroeste de España también “fue un punto caliente de PM por los fuegos excepcionales”. Termómetro y ozono A medida que el termómetro se dispara, la polución crece. La OMM detalla que “la combinación de las altas temperaturas, el bloqueo atmosférico y la intensa radiación solar promueve la formación de O3 por lo que, durante las olas de calor, se elevan sus niveles como han demostrado los estudios más recientes en EEUU, sureste de Asia y Europa”. Si vives en una ciudad la cosa empeora, ya que “el fenómeno de la isla de calor lo amplifica aún más”. Y, como recuerda la misma organización, este gas se asocia a un “aumento de la mortalidad y reducción de la esperanza de vida debido, principalmente, a las enfermedades respiratorias”. En este sentido, las olas de calor de 2025 dispararon los niveles de este gas nocivo en España a máximos de la década, según los cálculos que hizo Ecologistas en Acción con datos de medición oficiales. El que en su momento fue el verano más caluroso registrado en España provocó que casi el 100% de la población respirara aire con concentración de O3 más allá del umbral de seguridad marcado por la Organización Mundial de la Salud. El verano de 2026 ha sido aún más caluroso. “Es previsible que, mirando hacia el futuro, los peligros relacionados con el ozono troposférico se intensifiquen”, concluye el informe de la OMM. No podemos hablar solo de la temperatura porque, al mismo tiempo, los niveles de NO2, O3 o PM llegan a valores muy altos. Sería demasiado simplista pensar que solo el calor causa la mortalidad durante las olas de calor Julio Díaz — Codirector del departamento de Cambio Climático, Salud y Medio Ambiente del Instituto de Salud Carlos III El mismo boletín insiste en que existe una “fuerte evidencia de la interconexión entre la calidad el aire y el clima incluidos los efectos que la contaminación tiene sobre la salud. Es importante abordar la polución atmosférica y el cambio climático como fenómenos relacionados”. Díaz está muy de acuerdo: “Son procesos sinérgicos que se influyen mutuamente”, pero, con todo esto sobre la mesa, el temor es que “el calor tape el resto”. Desde el punto de vista de la salud “no podemos hablar solo de la temperatura porque, al mismo tiempo, los niveles de NO2, O3 o PM llegan a valores muy altos. Sería demasiado simplista pensar que solo el calor causa la mortalidad durante las olas”, subraya el investigador. “El impacto de la contaminación es a veces incluso superior en esos episodios”. Díaz cuenta que, según los cálculos que han realizado en el Instituto de Salud Carlos III, hasta un 18% de las muertes que se atribuyen al calor se deben más bien a los daños de respirar aire contaminado. “Poner tanto foco sobre el calor no debería restar atención a la contaminación”, aclara. Hay que tener en cuenta, además, que las potenciales víctimas del calor y los contaminantes atmosféricos son los mismos: los grupos de personas más vulnerables al padecer patologías previas que empeoran cuando la temperatura es excesiva y cuando el aire está cargado de tóxicos. Alerta por calor y la calle llena de coches En este sentido, este grupo de investigación ha recalculado las temperaturas que, desde un punto de vista de la salud, deberían activar las alertas por calor en cada provincia teniendo en cuenta el daño que provocan los contaminantes. El trabajo indica que, si hay una parte de la mortalidad durante picos de calor que es provocada por la concentración de contaminantes en el aire, atribuir esa parte a las temperaturas esconde las causas y, por lo tanto, impide tomar medidas específicas. Según su análisis, de media, esa temperatura de activación subiría unos 0,4 °C en el país. “La importancia radica no solo en el aspecto cuantitativo —el número de alertas que se lanza—sino también en la preparación de la población y la implementación de acciones de prevención”, explica esta investigación recientemente publicada. “La temperatura mínima sube, pero —al mismo tiempo— indica que, en esos momentos, habría que tomar medidas para paliar la polución del aire”, concluye Julio Díaz. Medidas que no se están abordando como el uso de la mascarilla o la reducción de tráfico de coches en las ciudades. “Que no ocurra que las administraciones digan que mejor quedarse en casa mientras las calles siguen llenas de coches”.

elDiario.eselDiario.esRaúl Rejón14 sept

Cuatro ancianos denuncian a un fondo de inversión por acoso: “Solo queremos vivir tranquilos lo que nos queda”

Estos inquilinos encadenan desde 2021 demandas por “okupación” pese a tener contratos en vigor y estar al corriente de pago en un edificio de Cornellà en el que hace décadas que viven DATOS - Hecha la ley, hecha la trampa: la mitad de las ofertas de alquiler en España son ya de temporada Rosario, Adela, Maria José y Paco hace mucho que son vecinos. Tanto, que entre todos suman 250 años viviendo en el mismo edificio de Cornellà de Llobregat (Barcelona). Su intención era quedarse para siempre, pero hace poco más de un lustro empezaron a ver peligrar esa expectativa. Desde que la finca cambió de propietario, ahora en manos de un fondo de inversión, aseguran ser víctimas de mobbing . Acumulan diversas demandas por “okupación” y órdenes de desahucio pese a que todos siguen pagando sus alquileres y, además, tres de ellos tienen contratos indefinidos de renta antigua. También han recibido cobros “disparatados” de la comunidad en conceptos “nunca vistos”. Por eso, han decidido dar un paso al frente y denunciar a la empresa por acoso inmobiliario. El edificio, situado en el centro de la ciudad, pasó a manos de Promontoria Coliseum en 2020, después de que el propietario original dejara de devolver un préstamo. Tras ello, el banco se adjudicó los pisos y, desde entonces, aseguran, viven sometidos a una presión continua. La mayoría de las demandas y cobros extra ya han sido desestimados por los tribunales, aunque aún siguen en situación de recurso. Las sucesivas derrotas llevaron a la empresa a intentar otra estrategia: ofrecer pagos a estos cuatro vecinos para que accedieran a quedarse 'por las buenas'. Paco, nacido en Córdoba y arraigado en Catalunya desde hace más de 40 años, relata que un día llegó un intermediario a preguntarles qué cantidad querían. Él respondió: “480.000 euros entre cuatro. Le dije que no era para mí, que era también para mis vecinos. Le dije el número y se puso nervioso, perdió los papeles”, recuerda. Estos vecinos están resueltos a quedarse y, cansados de los continuos ataques de la empresa, han decidido pasar a la ofensiva. Para ello, han contado con el asesoramiento del Sindicat de Llogateres. “Es muy relevante que ante este tipo de actuaciones los vecinos acudan a nosotros para plantar cara”, explica Enric Aragonès, portavoz de la entidad. Desde el sindicato remarcan la importancia de no ceder ante este tipo de actuaciones debido a que la razón legal está de parte de los inquilinos. Han iniciado dos procesos: uno penal, con el que piden al juzgado que abra diligencias y depure responsabilidades; y otro administrativo para que el Ayuntamiento de Cornellà compruebe los hechos y abra un expediente sancionador al amparo de la ley catalana de vivienda. Este punto, sin embargo, parece más difícil de lograr, ya que en los dos años desde que se aprobó el régimen sancionador de la ley, la Agència Catalana de l’Habitatge sólo ha interpuesto seis multas. Un fondo con más de 2.800 pisos en Catalunya Promontoria Coliseum Residential es una filial de Cerberus, el segundo mayor propietario de viviendas en Catalunya con más de 2.800 pisos, solo por detrás de CaixaBank, que tiene 5.000, según datos del Incasòl. La gestión del edificio se ha canalizado a través de Solvia Servicios Inmobiliarios, que ha actuado en nombre de la propiedad en diversas ocasiones, ya que Promontoria evita interactuar directamente con los vecinos. Las comunicaciones, denuncian los vecinos, llegan casi siempre a través de terceros no identificados o números ocultos, sin que la propiedad haya abierto nunca un canal formal de diálogo pese a los requerimientos. “Que nos dejen vivir tranquilos, que no nos agobien”, resume Rosario, que recientemente ha perdido a su marido y lleva 60 años en su casa. Por su parte, Maria José, que ahora vive con su hijo, debe tomar ansiolíticos para poder descansar. Las denuncias aportan informes médicos que documentan insomnio, ansiedad y depresión compatibles con una situación de presión habitacional mantenida en el tiempo. “Siempre estoy esperando a que venga la cartera a traerme una mala noticia. Y eso no es vivir”, lamenta. “Tengo que estar pendiente del banco cada día, porque no sé cuándo me pueden hacer un cargo y dejarme sin dinero en la cuenta”, cuenta Maria José. Entre 2021 y 2023, Promontoria cargó mensualmente unos 1.500 euros por vecino bajo conceptos sin base legal ni contractual. Además, según cuentan los vecinos, antes los recibos de la finca se desglosaban para mostrar cada gasto por separado, pero desde que cambió la propiedad todo se fundió en un único pago. “Pagamos el alquiler, cumplimos con nuestras obligaciones y, aun así, nos han convertido la vida en una pesadilla. Solo queremos vivir tranquilos el tiempo que nos queda”, resumen los cuatro, que se reúnen cada día en uno de los pisos no solo para apoyarse, sino también para mantener los recuerdos que tanto tiempo llevan construyendo juntos. Las sentencias avalan a los vecinos y coinciden en lo mismo: han pagado siempre a tiempo y tienen contratos vigentes y válidos que les dan derecho a mantenerse en su residencia actual. Las demandas de desahucio han ido cayendo una por una, excepto la de Adela. Hace unos meses, le interpusieron una fecha de lanzamiento que se terminó aplazando. Ahora esperan la resolución de su recurso para saber qué va a ocurrir con ella. Viendo que sus vecinos se han salvado de la expulsión, el caso de Adela no tendría por qué ser distinto. Ahora bien, no puede evitar los nervios porque su situación es algo diferente. Ella es la única de estos cuatro inquilinos que no tiene un contrato indefinido de renta antigua y teme que eso pueda ser una puerta abierta para que la propiedad encuentre otras maneras para echarla. Ella firmó su alquiler unos meses después de la fecha límite que permitía acogerse al régimen de los contratos de renta antigua. Era octubre de 1985, por lo que quedó fuera del régimen de prórroga forzosa establecido tras la reforma del Decreto Boyer, durante el Gobierno de Felipe González. Estos pocos meses la dejan más desprotegida. Adela, además, tiene una situación de salud delicada, ya que está recién operada de la pierna, y narra cómo la presión sostenida le está dejando una huella física y mental importante. “En el último año, he perdido más de diez kilos”, explica. “Suerte que tengo el apoyo de mis vecinos. Si no, no podría tirar adelante”, reconoce. Estos cuatro inquilinos no quieren dar su brazo a torcer y se mantienen firmes para poder cumplir, como sea, su deseo de acabar sus días en su casa, en la que han pasado la mayor parte de su vida.

elDiario.eselDiario.esAlbert Aragonès14 sept

🎙 PODCAST | Apocalipsis IA: ¿De verdad vamos a morir todos?

Creaciones de laboratorio capaces de escapar, de organizarse, de atacar. Científicos que sienten que el apocalipsis está en sus manos. Grandes empresarios que piden controlar el negocio antes de perder el control Un tema Al día, ¡en el teatro! Ven a verlo en directo el 3 de octubre en Madrid. Consigue ya tus entradas Jacob Coxon no es un profeta religioso, ni el líder de ninguna secta. Es un investigador hasta hace poco en Anthropic, una de las grandes empresas de Inteligencia Artificial del momento, que la semana pasada dejaba su trabajo lanzando una alerta mundial al pronosticar que el nivel de autonomía que está alcanzando la IA puede acabar con la humanidad en menos de cinco años. Los dueños de los cuatro principales gigantes del sector, (Sam Altman, de Open AI; Dario Amodei, de Anthropic; Demis Hassabis, de Google DeepMind, y hasta Elon Musk de SpaceX), lejos de desmentirle, salieron a decir que Coxon llevaba razón, que hay que frenar el desarrollo de la IA y poner reglas comunes. Con Carlos del Castillo, periodista de elDiario.es especializado en tecnología y autor del libro ‘Inteligencia Artificial. Cartografía de una revolución’, desciframos las claves que hay detrás de estas advertencia apocalíptica y por qué quienes siempre han odiado las reglas apuestan ahora por desacelerar esta carrera y poner límites. *** Envíanos una nota de voz por WhatsApp contándonos alguna historia que conozcas o algún sonido que tengas cerca y que te llame la atención. Lo importante es que sea algo que tenga que ver contigo. Guárdanos en la agenda como “Un tema Al día ”. El número es el 699 518 743 *** Un tema Al día es el podcast diario de actualidad de elDiario.es que, en episodios de unos 15 minutos, explica cada día un asunto de actualidad. Está presentado y dirigido por Juanlu Sánchez, subdirector de elDiario.es. Premio Ondas al podcast Revelación , Un tema Al día es el daily líder en Spotify, Apple Podcast, iVoox, Amazon Music o Podimo, según los datos públicos de las plataformas, donde acumula más de 200.000 suscriptores. Ha sido reconocido como “podcast revelación” por Amazon y recomendado como “imprescindible” por Apple. ¿Cómo escuchar 'Un tema Al día'? ▶ Si eres socio/a, puedes escuchar los nuevos capítulos del podcast cada noche en elDiario.es con unas horas de antelación respecto al resto de lectores. Recibirás el enlace en tu correo electrónico en el boletín del Adelanto de noticias. ▶ Si no eres socio/a, el episodio está disponible a primera hora de la mañana en cualquier aplicación que uses habitualmente. Spotify Apple Podcast Ivoox Podimo Amazon Music Feed RSS ▶ Acuérdate de suscribirte al podcast 'Un tema al día' en tu app para que te lleguen automáticamente los nuevos capítulos. Es gratis. ▶ Tendrás disponibles también todas las entregas de 'Un tema Al día' en elDiario.es/aldia

elDiario.eselDiario.esJuanlu Sánchez14 sept

La IA se ha caído de un guindo

La industria de la IA no ha descubierto ahora sus propios riesgos: los conocía desde hace años, y llevaba ese mismo tiempo evitando su supervisión Este fin de semana, la industria tecnológica se ha caído de un guindo. Ha protagonizado un giro que en la prensa se ha presentado como un despertar de conciencia: los máximos responsables de las grandes compañías de inteligencia artificial han pedido, casi al unísono, frenar el ritmo de desarrollo de sus propios productos. Desde la Casa Blanca, la respuesta ha sido tajante y muy en línea con la lógica de la Guerra Fría actualizada: quien gane la supremacía en inteligencia artificial, gana la supremacía geopolítica; nada de frenazos. El relato que se ha instalado es el de una industria que, tras años de avanzar sin mirar atrás, descubre de golpe sus propios riesgos y decide, generosamente, pedir que alguien la regule. Es un relato atractivo. Conviene matizarlo bastante, porque llevamos años advirtiendo de estos riesgos desde entornos muy concretos —agencias, leyes, informes científicos internacionales— y España, de hecho, estuvo en primera línea de ese esfuerzo. Que ahora se presente como una revelación de última hora resulta, cuando menos, llamativo. Esto no es nuevo. En diciembre de 2023, bajo presidencia española de la Unión Europea, se cerró el acuerdo sobre la ley europea de inteligencia artificial, la primera norma integral del mundo sobre esta tecnología. España, además, ya había creado meses antes su propia agencia de supervisión, la AESIA, siendo el primer país de la UE en dotarse de un organismo nacional de supervisión, encargado de vigilar el despliegue en territorio español de los sistemas de IA de alto riesgo: los que deciden sobre selección de personal, acceso a créditos o procedimientos judiciales. Para los modelos de frontera —los grandes modelos horizontales de propósito general de los que precisamente se habla estos días— la competencia es otra: corresponde a la Oficina Europea de IA, un organismo de la Comisión que desde agosto de 2025 exige a sus fabricantes documentación técnica, políticas de derechos de autor y transparencia sobre los datos de entrenamiento. Es decir, que el organismo europeo que debe supervisar exactamente aquello que ahora preocupa a la industria existe, y lleva más de un año funcionando. Por otro lado, el mes de octubre de 2023, en Estados Unidos, la Administración Biden firmó su propia orden ejecutiva sobre seguridad de la inteligencia artificial, que obligaba a los grandes desarrolladores a compartir con el Gobierno los resultados de sus pruebas de seguridad. La Administración Trump la derogó en enero de 2025. Un mes después de aquella orden, en noviembre de 2023, la cumbre de Bletchley Park cerca de Londres puso en marcha los primeros Institutos de Seguridad de la IA, el británico y el estadounidense, que dieron origen a una red internacional que llegó a reunir a una decena de organismos equivalentes en todo el mundo —Japón, Corea del Sur, Canadá, Singapur o la propia Unión Europea, entre otros—, dedicados a evaluar de forma independiente los modelos más avanzados antes de su lanzamiento comercial. Esa red sigue funcionando, pero uno de sus pilares se ha vaciado por el camino: en junio de 2025, la Administración estadounidense cesó a su directora. y cambió el nombre de su Instituto de Seguridad de la IA, que pasó a llamarse Centro para los Estándares y la Innovación en IA, eliminando deliberadamente la palabra “seguridad” de su denominación y reorientando su misión desde la evaluación de riesgos hacia la competitividad tecnológica. Pero el actor que no se ha nombrado en todo este debate es Naciones Unidas. En agosto de 2025, la Asamblea General creó dos mecanismos complementarios. El primero es el Panel Científico Internacional Independiente sobre IA, el primer organismo científico de la ONU dedicado en exclusiva a esta tecnología, con cuarenta expertos - uno español- elegidos entre más de 2.600 candidaturas de 140 países y copresidido por el profesor Yoshua Bengio — premio Turing 2018— y la periodista y premio Nobel de la Paz Maria Ressa. En abril de este año celebró en Madrid, acogido por el Gobierno español, su primera reunión presencial, y el 1 de julio publicó su primer informe, con una advertencia central: los mecanismos de seguridad no evolucionan al mismo ritmo que la capacidad de los modelos. El segundo es el Diálogo Global sobre Gobernanza de la IA, que celebró su primera sesión en Ginebra el 6 y 7 de julio: el primer foro multilateral bajo mandato de la Asamblea General donde los Estados y el resto de actores se sientan a debatir estándares comunes técnicos y de gobernanza a escala internacional. Merece la pena detenerse en esto, porque cuando desde el sector se propone ahora una coordinación entre “países democráticos” para fijar reglas comunes frente a China, lo que en realidad se está planteando es duplicar —en formato de bloque, y con un perímetro decidido por quien lo propone— algo que ya existe en un marco genuinamente universal y multilateral. Los estándares internacionales de una tecnología que se despliega en todos los países del mundo no se acuerdan mejor dividiendo el mapa en dos mitades: se acuerdan en los foros donde están sentados todos, que es exactamente para lo que se creó el Diálogo Global. Reeditar una guerra de bloques o de estándares no mejora la gobernanza; la fragmenta. Lo que toca no es construir alianzas paralelas a medida, sino apoyar el multilateralismo que ya está en marcha, porque la inteligencia artificial es una tecnología tan compleja y tan transversal —atraviesa la sanidad, la educación, el empleo, la energía, la seguridad, la información— que ni una sola empresa ni un solo país pueden gobernarla en solitario. Dicho de otro modo: lo que este fin de semana se ha presentado como una propuesta pionera de la propia industria es, en sus elementos esenciales, algo que gobiernos, agencias, científicos independientes y la propia ONU llevan reclamando desde hace casi tres años. ¿Por qué ahora? Para entender por qué surge esta preocupación y debate precisamente ahora debemos analizarlo desde cuatro ejes, y solo uno de ellos tiene que ver de verdad con la seguridad. 1. El eje tecnológico Este verano se ha producido un incidente serio: en un experimento de ciberseguridad de OpenAI, un grupo de agentes de inteligencia artificial —programas capaces de actuar por su cuenta y coordinarse entre sí— atacó sistemas de la plataforma Hugging Face que no formaban parte de su tarea, y llegó a intentar manipular el propio mecanismo que medía su desempeño. Es decir, programas que por su cuenta se desviaron el objetivo fijado por un humano. A esto se suma un segundo fenómeno, más de fondo, que la propia industria describe como “automejora recursiva”: los sistemas de IA se mejoran a sí mismos y si ese proceso avanza sin controles, la velocidad de mejora podría superar la capacidad de sus propios creadores para entender cómo funcionan y corregir sus fallos a tiempo. Y a todo ello se añade que varias empresas del sector, Anthropic entre ellas, han publicado informes propios reconociendo que algunos de sus modelos se acercan a niveles de capacidad que podrían facilitar usos indebidos de la tecnología —incluido el ámbito de las armas biológicas—, lo que las ha llevado a reforzar sus protocolos internos. Son problemas técnicos reales, no inventados, y conviene decirlo con la misma claridad con la que se señalan los otros tres ejes: que la industria los reconozca ahora y empiece a diseñar mecanismos cada vez mejores de salvaguarda frente a ellos es, sencillamente, de sentido común, y es bienvenido. El problema nunca ha sido que se tomen en serio estos riesgos. El problema es quién debe decidir qué salvaguardas bastan, y quién debe comprobar que se cumplan. 2. El eje financiero Todo esto ocurre justo cuando arrecian las dudas sobre si la inversión en inteligencia artificial van a cumplir con sus expectativas de crecimiento y rentabilidad. Tanto Anthropic como OpenAI ya han confirmado que retrasan su salida a bolsa, alegando las “crecientes preocupaciones por la seguridad”. Es una explicación conveniente para lo que, en un contexto de valoraciones muy infladas, podría ser simplemente el momento equivocado para salir a los mercados. Parte de estos anuncios se entienden mejor como relaciones públicas de cara a futuras operaciones financieras que como conclusiones basadas en evidencia. Y un peligro presentado como algo que “emerge” de la tecnología misma tiene, además, una ventaja evidente: nadie en un consejo de administración tiene que responder por él. 3. El eje industrial: cárteles y lobbies La historia ofrece un precedente instructivo de lo que ocurre cuando un puñado de competidores se ponen de acuerdo entre sí para fijar sus propios estándares. En 1924, los principales fabricantes mundiales de bombillas —Osram, Philips, General Electric y otros— se reunieron en Ginebra y crearon el cartel Phoebus, formalmente una convención para “el desarrollo y progreso” de la lámpara eléctrica. En la práctica, aquel acuerdo entre competidores no protegió al consumidor: fijó precios, repartió mercados y redujo deliberadamente la vida útil de las bombillas de 2.500 a 1.000 horas para forzar más ventas. Durante quince años fue el ejemplo de manual de lo que ocurre cuando se deja que un oligopolio se autorregule bajo la apariencia de un estándar técnico consensuado. Que hoy tres competidores directos —Anthropic, OpenAI y xAI— coincidan en cuestión de horas en fijar de forma voluntaria su propio ritmo de “seguridad”, sin que ningún organismo externo participe, no equivale automáticamente a un cartel, pero sí reproduce la misma estructura de fondo. Y el cartel de las bombillas no solo fijaba precios: también cerraba la puerta a productos de la competencia que amenazaran el modelo de negocio acordado. Si son las propias grandes tecnológicas quienes terminan definiendo qué umbral de “seguridad” hace falta cumplir para operar un modelo de frontera, ese estándar puede convertirse en una barrera de entrada: asumible para quien ya tiene los medios para cumplirlo, más difícil para un competidor pequeño o un proyecto de código abierto. No hace falta que sea intencionado para que funcione así. Esto conecta con la regulación que ya está en marcha. En Estados Unidos avanza en el Congreso una futura ley federal, y en Europa la EU AI Act ya es de obligado cumplimiento. Ante eso, a la industria le resulta más cómodo ofrecer su propia versión de “supervisión independiente” —con evaluadores que ella misma elige y financia— que someterse a los mecanismos que ya existen: la Oficina Europea de IA, la AESIA, el Panel Científico de la ONU o el Diálogo Global de la IA. Cuando Anthropic anuncia que “permitirá” el acceso de evaluadores independientes, la pregunta pertinente es si esos evaluadores responden ante alguno de esos organismos, o si son, de nuevo, elegidos y pagados por la propia empresa evaluada. 4. El eje geopolítico Cualquier freno regulatorio se presenta como una rendición unilateral frente a un rival estratégico que, se sobreentiende, no va a poner límites a su propia industria. La premisa, sin embargo, es discutible: China regula ya varios aspectos de su sector de IA de forma más estricta que Estados Unidos, y no hay evidencia de que regular frene la investigación. El propio argumento de que “regular mata la innovación” —el mismo que Washington ha usado contra la ley europea— se sostiene mal cuando quien más rápido innova en algunos terrenos es, precisamente, quien más regula. Aquí el cartel de las bombillas tiene un último eco: no solo fijaba precios, también decidía qué productos ajenos podían entrar en el mercado. Uno de los terrenos donde China compite de verdad —y en el que ha tomado la delantera en 2026— es el de los modelos de código abierto: laboratorios como DeepSeek, Alibaba con Qwen, Moonshot con Kimi o Zhipu con GLM han pasado a copar la mayoría del uso mundial de modelos de pesos abiertos, mientras los laboratorios estadounidenses mantienen un modelo cerrado y de pago. Si el estándar de “seguridad” que ahora se negocia acaba traduciéndose en restricciones para el código abierto, el resultado sería una barrera que golpea justo donde China es más fuerte, mientras protege el modelo de negocio de quienes están definiendo el estándar. Y conviene no perder de vista, en todo este relato de “carrera” hacia la supremacía, quién compite realmente con quién. La carrera no es entre “inteligencias artificiales”, es entre empresas y entre gobiernos, compitiendo por capacidad y cuota de mercado mientras tratan la seguridad como un coste que conviene minimizar. La IA no es un actor independiente y neutral que decida por sí solo hacer daño a alguien; son las compañías —y los gobiernos que las respaldan o las dejan hacer— quienes diseñan, entrenan y despliegan sistemas capaces de causar ese daño, con o sin intención. Achacar el riesgo a la tecnología misma, en lugar de a quien la construye y la vende, es exactamente el mismo movimiento retórico que le permite a cualquier oligopolio eludir la rendición de cuentas. Lo que de verdad importa Los daños más serios que ya ha causado la inteligencia artificial no vienen de escenarios de ciencia ficción, sino de sistemas automatizados mal supervisados tomando decisiones sobre personas reales. El escándalo de las prestaciones familiares en Países Bajos, que acusó injustamente a miles de familias de fraude y acabó tumbando un gobierno. El sistema australiano que generó cientos de miles de reclamaciones de deuda ilegales. El escándalo británico de las oficinas de correos, condenadas penalmente por un software contable defectuoso que nadie se atrevió a cuestionar. Son casos menos espectaculares que un titular sobre superinteligencia descontrolada, y por eso reciben mucha menos atención, pero son los que ya están ocurriendo. Hay dos frentes más, muy actuales, que el debate de esta semana ha dejado completamente de lado. El más importante es la salud mental: en Estados Unidos se han presentado ya varias demandas contra empresas como OpenAI y Character.AI por parte de familias que sostienen que las conversaciones de sus hijos adolescentes con estos chatbots precedieron a su suicidio, y decenas de estados han empezado a legislar en 2026 para restringir el uso de estas herramientas como sustituto de la atención psicológica profesional. Son problemas que no requieren ningún escenario apocalíptico para justificar que se regulen: están sucediendo ya, con nombres y apellidos, y no deberíamos esperar a la próxima catástrofe para actuar sobre lo que la IA hace hoy, no sobre lo que podría llegar a hacer dentro de cinco años. La palabra correcta no es “contener” la IA, como si fuera un reactor nuclear, sino gobernar cómo se despliega: quién puede usar cada sistema, con qué permisos, con qué pruebas previas, con qué supervisión y con qué responsabilidad legal cuando algo sale mal. Es el mismo modelo que ya aplicamos a la aviación o a la industria farmacéutica. Lo que corresponde ahora no es tanto aplaudir a la industria por descubrir, con tres años de retraso, unos riesgos que gobiernos, científicos y la propia ONU llevaban tiempo señalando, sino exigirle que apoye —con recursos, con transparencia y sin letra pequeña— los mecanismos multilaterales que ya están en marcha, Nada de esto exige inventar nada nuevo. Y sobre todo, que la palabra “independiente” que ahora usan las grandes tecnológicas signifique lo mismo que en cualquier otro sector regulado: evaluadores que no elige, ni paga, ni controla la empresa evaluada. España ayudó a poner las primeras reglas sobre la mesa, y ha acogido a los científicos de la ONU que ahora las están desarrollando. Ahora toca que la propia industria se ponga a favor de su papel supervisor. Conviene terminar, además, sin caer en el catastrofismo, que la gobernanza no es solo una exigencia defensiva: es también, y sobre todo, una buena noticia para la propia industria. La experiencia de otros sectores muy regulados —la aviación, la banca, la industria farmacéutica— demuestra que unas reglas claras y estables no frenan la adopción de una tecnología, sino que la aceleran: los hospitales, los bancos, las administraciones públicas y los ciudadanos de a pie confían mucho más en una herramienta cuando saben que ha sido evaluada por alguien ajeno a quien la vende, y esa confianza es precisamente lo que permite que una tecnología pase del laboratorio a la vida cotidiana a gran escala. Bienvenida sea, por tanto, la gobernanza: no como un obstáculo a superar de mala gana, sino como la condición necesaria para que la inteligencia artificial se adopte de forma segura y podamos aprovechar de verdad sus aspectos más positivos, en medicina, en investigación científica o en educación. En lugar de concentrar todo el debate en las catástrofes hipotéticas, convendría poner el mismo empeño en las oportunidades reales de la IA, y la única manera de garantizarlas, a largo plazo, es con transparencia, con confianza y con gobernanza.

elDiario.eselDiario.esCarme Artigas14 sept

Rubén Rosón, víctima de la agresión fascista de Oviedo: "Un alcalde no puede justificar la violencia como lo ha hecho, no está a la altura"

El alcalde de Oviedo desata la polémica al minusvalorar una agresión fascista realizada a dos personas ocurrida durante las fiestas de San Mateo en una carpa de fiestas populares en un clima de odio del que los apalizados señalan a Vox como responsable El alcalde del PP en Oviedo resta importancia a la agresión fascista durante las fiestas: “No creo que sean tan mala gente” El pasado jueves por la noche ocho personas dieron una paliza a dos miembros de las Fiestes Populares de Oviedo en plena celebración de San Mateo. Los agredidos eran el exconcejal Rubén Rosón y Jorge Fernández, ambos miembros de la asociación AMA Asturies, una de las promotoras de la programación festiva alternativa que intenta mantener unos festejos con base popular y vecinal, restringidos por el gobierno del alcalde Alfredo Canteli desde el año 2021 . Ese mismo alcalde ha desdeñado este domingo la agresión fascista restándole importancia y defendiendo a los presuntos autores (de los que no se conoce públicamente su identificación): “No creo que sean tan mala gente” . Y sus palabras son consideradas por los afectados “de una vileza inhumana, parece que no tiene corazón”. Rubén Rosón atiende a elDiario.es en la vorágine de unos días muy intensos, agradecido por el apoyo recibido tras sufrir la paliza con patadas y puñetazos y llevarse una brecha de varios puntos. Exconcejal de Oviedo por Somos y médico de profesión, Rosón valora que “para lo que pudo ser estamos bastante enteros, con abolladuras y una brecha ahí en la cabeza, pero bien”. “Por suerte, no fue más allá porque podían haberlo matado”. Se refiere a su compañero Jorge Fernández, que recibió golpes en la cabeza, “esas patadas a la cabeza, esa imagen que todos vimos, una patada mal encajada, pues, igual ahora mismo no estaría aquí. Por eso ante la gravedad, al menos por lo menos estamos aquí”. Su móvil ya no da más de sí tras haber recibido cientos de mensajes de solidaridad. “No puedo usar WhatsApp ni Telegram prácticamente porque no paran de llegar mensajes”, explica para mandar un aviso muy contundente sobre todo lo que ha pasado desde la paliza, incluida la polémica política creada por el alcalde ovetense. El apalizado lamenta las palabras del alcalde Canteli, “es una barbaridad lo que dijo, rebaja la agresión a una anécdota. Dijo que los chavales no serán tan malos como si los conociese de algo, no sé si los conoce o no, pero es gravísimo. Luego ya me atacó a mí intentando como embarrar el debate. Yo no dejo de ser un médico que se gana la vida con su trabajo en la sanidad pública”. “Ves el vídeo (de la agresión) y se te encoge el corazón, independientemente de quien sea nosotros condenaríamos si fueran sus nietos o sus hijos. ¿Qué pasa? ¿La agresión cómo tiene que ser? ¿Por qué él no lo hace? ¿Qué pasa en esa cabeza?”, añade. “Si ha sido para ganar unos votos de la extrema derecha es terrible, es que no tiene ni una pizca de corazón”. “El alcalde de Oviedo no puede justificar una violencia como lo hizo, no está a la altura del cargo que ostenta como el mayor representante público de la capital de Asturias”, sentencia. Por eso piden al PP de Oviedo y de Asturias, del que Canteli no es afiliado ya que es independiente, que rechacen sus declaraciones y piden que Feijóo se pronuncie sobre si piensa lo mismo: “Si tiene un poco de humanidad que salga a rechazar las declaraciones de Alfredo Canteli y a solidarizarse con las víctimas, que es lo mínimo. El alcalde tiene que rectificar o que le hagan rectificar”. AMA Asturies y la totalidad de la izquierda asturiana respaldaron una protesta el pasado sábado en el lugar de la agresión, la plaza de la Catedral de Oviedo, seguida de forma multitudinaria por miles de personas que rechazaron la violencia fascista. Rosón no tiene dudas en a quién responsabilizar del clima de odio local y lo hace en varios dirigentes de Vox en el Principado. “Días antes de empezar las fiestas Sonsoles Peralta (portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Oviedo) señaló en redes a las casetas de fiestas populares, a nosotros, como lo hace constantemente con otros eventos. Que qué hacemos y además diciendo que estas casetas son una vergüenza, etcétera. Todo un discurso de odio señalando directamente a través de redes sociales”. Rosón relaciona también lo sucedido con otros polémicos llamamientos violentos como el del diputado asturiano de Vox José María Figaredo a “cazar inmigrantes” , “Es esto, es lo de salir a dar palizas la extrema derecha a la gente. Esto ya lo vivimos. Lamentablemente parecía ya olvidado, en los 80 y 90 se vivió muy intensamente, y parece que quieren volvernos a esa época más gris, casi predemocrática en la que estamos”. Rosón relata que los ocho agresores “sabían muy bien lo que estaban haciendo”. “Vinieron a vandalizar una caseta con un faldón con una bandera arcoíris en defensa del movimiento LGBTI, a vandalizar una caseta antirracista y arrancar pancartas antirracistas. Vandalizar todo una serie de movimientos en defensa de los derechos humanos”. “Lo más importante no es si cabe estos ocho energúmenos que al final pues son ocho sinvergüenzas, lo que pasa es que están inyectados y turbo acelerados por el odio que le inculca todo un movimiento mediático y de partidos que están amparando la violencia”. Vox se ha negado a condenar los hechos amparándose en la justificación de condena de “todo tipo de violencia'. ”Que una paliza sea una anécdota es una barbaridad. Les están diciendo a estos energúmenos que no pasa nada, seguid pegando palizas por la calle. Y luego sucede lo que sucede“, señala el agredido. En su opinión, el clima de odio promovido por algunos partidos y medios de ultraderecha lo acaban pagando personas normales y corrientes. ¿Y cómo se puede parar esta espiral? “Primero, condenándolo y poniéndose del lado de los agresores y no puede ser que haya ningún equívoco en las declaraciones públicas que ampare, defienda o blanquee a los violentos o los que generan odio en la sociedad”, incide Rosón. “Y la segunda es lanzar un mensaje de esperanza, porque sabemos que somos más y defendemos mejores valores, como se vio en la protesta del sábado con miles de personas. Compartimos una serie de valores cívicos y sociales que son los que hacen avanzar a la sociedad”. La paliza tuvo lugar en una plaza donde cuelga un cartel gigante del Ayuntamiento de Oviedo con la palabra 'Amabilidá'. Se trata del eslogan escogido por la ciudad ovetense para promover su candidatura a Capital Europea de la Cultura 2031. El consistorio aseguraba que esas palabras buscaban “reimaginar cómo nos relacionamos y cómo creamos un nuevo modelo de ciudad y sociedad en Europa, conciliando diferencias y sin voluntad de imponer, generando diálogo social e intergeneracional”. Para Rosón las palabras del alcalde no han podido ir más en contra de lo que promueve su gobierno y cree que incluso “ponen peligro la candidatura y todo el trabajo detrás de la misma” por ser todo lo contrario a lo que promueven estas distinciones europeas. La 'amabilidá' no tiene mucho que ver con la violencia ni con la justificación de la misma. Pero pese a lo sucedido Rosón cree que “tenemos la obligación de ser optimistas, incluso después de una paliza. Incluso después de una agresión, porque Asturias siempre fue una tierra de acogida y una tierra solidaria. Una tierra también de luchas por los derechos humanos y los derechos civiles de las personas y creo que en el resto del Estado también se darán y se dan expresiones de lucha contra esto”.

elDiario.eselDiario.esAntonio Vega14 sept

¿Se puede 'frenar' la IA? Por qué el resto del mundo desconfía del plan de Silicon Valley

El CEO de Anthropic propone "ralentizar" el desarrollo de IA avanzada para aprender a controlarla, pero China, expertos y otros actores cuestionan quién debe decidir el ritmo de la tecnología Análisis - Quién gana cuando los líderes de la IA piden que los regulen Si el debate sobre la posibilidad de que la humanidad quedara amenazada por inteligencias artificiales iba a estallar alguna vez, no había duda de que Dario Amodei sería una voz central en él. “Estoy de acuerdo con Dario”, ha dicho este fin de semana Sam Altman, CEO de OpenAI, su principal competencia. “Dario tiene razón”, ha publicado Elon Musk, fundador de SpaceX y xAI. “Dario apunta el camino correcto a seguir”, coincide Demis Hassabis, premio Nobel y jefe científico de Google DeepMind, el laboratorio de IA avanzada de la multinacional. Esta tan poco común unión bajo una misma voz se produce después de que Amodei publicara un ensayo sobre cómo evitar que la IA se salga de control . “Debemos ralentizar el ritmo al que mejoramos las capacidades de los modelos de IA”, pide el fundador y director de Anthropic, que ha conseguido ser una de las referencias en los debates sobre la seguridad de la IA tras una década alertando sobre ellos. “Como muchas tecnologías anteriores, la IA también conlleva riesgos y, dado su enorme poder, estos son graves”, ha defendido en su ensayo: “Entre ellos están el riesgo de perder el control de los sistemas de IA, su uso para llevar a cabo ciberataques y ataques bioterroristas y una grave disrupción económica. Una carrera hacia el abismo, impulsada por los incentivos comerciales, puede agravar todos estos riesgos”. ¿Cuál es exactamente el plan que ha tenido tan buena acogida en Silicon Valley? En resumen, dosificar deliberadamente la velocidad a la que se mejoran las capacidades de la IA. Esto “ralentizaría” su avance “uno o dos años”, con el objetivo de dar más tiempo a los investigadores de seguridad para que se pongan al día con los últimos avances y puedan diseñar nuevos mecanismos para controlarla. Las claves del 'plan Amodei' para la IA La estrategia de ralentización de Amodei se articularía en tres niveles. La clave de su plan son los “evaluadores externos independientes”, figuras que se incrustarían en los equipos de desarrollo de los laboratorios de vanguardia “para verificar las prácticas de seguridad e informar sobre incidentes”. “Integrar evaluadores puede parecer un paso pequeño o intrascendente”, reconoce Amodei, “pero a menudo lo que parece más aburrido o rutinario es en realidad lo más esencial. De hecho, los evaluadores integrados son una práctica bastante radical que va mucho más allá de lo que hace cualquier empresa de IA actualmente”, defiende. Estas personas se encargarían de verificar si cada empresa de IA cumple con las salvaguardas que afirma tener, aportaría transparencia sobre los desarrollos reales o que ofrezcan “una segunda opinión sin incentivos comerciales”. “Muchos beneficios en materia de seguridad pueden derivarse simplemente de que los evaluadores señalen aspectos que los empleados no habían considerado, pero que están dispuestos a corregir una vez que los conocen”, asegura. El método más eficaz para regular la IA es mediante una normativa que abarque a todas las empresas de IA de vanguardia de EEUU, ya que cubre incluso a aquellas que no están dispuestas a cooperar voluntariamente Dario Amodei Los evaluadores serían la llave para la segunda parte del plan: establecer límites de velocidad entre “naciones democráticas”. Aunque el jefe de Anthropic utiliza este concepto a nivel general para justificar el hecho de dejar fuera de la estrategia a China, aunque a nivel práctico en sus medidas para “las democracias” solo hace referencia a EEUU. “El método más eficaz para regular la IA es mediante una normativa que abarque a todas las empresas de IA de vanguardia de EEUU, ya que cubre incluso a aquellas que no están dispuestas a cooperar voluntariamente”, dice. Dario Amodei, en una imagen de archivo. El plan deja abierto cómo establecer esos límites de velocidad, pero Amodei sugiere un sistema basado en “puntos de control”. “Si los modelos poseen la capacidad X, deben ir acompañados de certificaciones de las propiedades de alineación Y y Z —como una combinación de evaluaciones, análisis de interpretabilidad y auditorías de entornos de entrenamiento— que demuestren dichas propiedades”, detalla. Por último, el tercer nivel sería la búsqueda de acuerdos de coordinación global para que “la frontera de la inteligencia artificial” avance de manera unitaria. “Esto será mucho más difícil de lograr”, reconoce. En este punto Amodei sí pide llegar a acuerdos con China y el resto de “países autocráticos”, y hacerlo de una forma que impida que, aunque estos decidan salirse en algún momento del consenso internacional “no represente una amenaza existencial desde el punto de vista militar”. Pero, de nuevo, Amodei es claro en cuanto a los objetivos: “Deberíamos abordar cualquier decisión sobre el avance global, especialmente a corto plazo, de manera que se proteja el liderazgo de Estados Unidos y sus aliados”. Una estrategia que no convence a casi nadie El consenso que el plan Amodei ha generado en Silicon Valley es directamente proporcional a la desconfianza, o directamente rechazo, que ha suscitado fuera. Incluso en Washington , la estrategia parece haber caído en saco roto, con Donald Trump negando por partida doble su colaboración. La segunda gran reacción ha llegado por parte de China , el elefante en la habitación en el documento de Amodei. Chen Yixin, el ministro de Seguridad chino, ha publicado una carta en la que acusa a “ciertas naciones” de “limitar la capacidad de otros países de adquirir equipos técnicos de vanguardia y mejorar sus capacidades de innovación tecnológica”, relacionando directamente en plan de Amodei con el embargo de chips. El plan está repleto de medidas de contención dirigidas a China y es, en esencia, un "manual de la Guerra Fría" para el sector Global Times — diario vinculado directamente al Partido Comunista Chino El Global Times, un diario vinculado directamente al Partido Comunista Chino, ha ido más allá. “A primera vista, parece una 'declaración racional' centrada en la seguridad global de la IA. Sin embargo, una lectura atenta revela su agenda oculta: el plan está repleto de medidas de contención dirigidas a China y es, en esencia, un 'manual de la Guerra Fría' para el sector”, denuncia. “El intento de Amodei de abordar la seguridad global de la IA mientras busca ”contener a China“ no solo es una evaluación profundamente errónea, sino también una ilusión fundamentalmente imposible de realizar”, añade: “Interrumpir por la fuerza las cadenas industriales y de innovación globales de la IA y excluir a China y a las empresas chinas solo aumentará significativamente los costes y los riesgos de pérdida de control en el desarrollo global de la IA. Este intento de ”controlar el ritmo“ ya ha perdido todo sentido”. Centrarse en los riesgos de ahora El ensayo de Amodei se basa en un riesgo muy concreto: la posibilidad de que los agentes de IA pierdan el control. Se trata de sistemas diseñados para buscar información, utilizar otras herramientas digitales o crear otras aplicaciones sin necesidad de que una persona les indique qué deben hacer en cada caso. En pruebas de laboratorio, estos agentes se han llegado a comportar como “un enjambre fanático”, con “ciberataques contra objetivos que no se les habían pedido atacar y que no guardaban relación con la tarea en cuestión, sacrificándose por el éxito del grupo e intentando hackear el sistema de evaluación encargado de valorar su rendimiento”. “Dado el ritmo acelerado de desarrollo de la IA, me preocupa que en 6 a 12 meses un enjambre de este tipo pueda controlar toda Internet”, dice Amodei, “y que la magnitud del daño siga aumentando si la IA se vuelve más poderosa sin las medidas de seguridad necesarias”. A nadie se le ocurre lanzar un coche sin pasar un examen de seguridad, ni lanzar un medicamento sin un control de la agencia del medicamento. En la IA debe ocurrir lo mismo Carme Artigas — ex secretaria de Estado de Digitalización e IA Carme Artigas, ex secretaria de Estado de Digitalización e IA y copresidenta del Órgano Consultivo de la ONU sobre Inteligencia Artificial, critica que Silicon Valley se centre ahora en esos riesgos cuando “la preocupación real por el control tecnológico” no es nueva. Para Artigas, la alarma mediática de los ejecutivos no debe desplazar “el foco real que es el presente”, donde la tecnología ya impacta directamente a través de “la manipulación de la información, la manipulación mental, las adicciones y, sobre todo, la erosión de derechos fundamentales”. Por otro lado, la experta rechaza en conversación con elDiario.es que sean los propios laboratorios quienes deban supervisar sus propios avances, advirtiendo de que “las auditorías no pueden ser de las empresas del sector como están intentando”. Critica que los laboratorios de IA estén intentando “crear su propio lobby” y les emplaza a “apoyar a los mecanismos independientes y multilaterales” que ya existen en Naciones Unidas. “A nadie se le ocurre lanzar un coche sin pasar un examen de seguridad, ni lanzar un medicamento sin un control de la agencia del medicamento. En la IA debe ocurrir lo mismo”. El “aterrizaje suave” para la burbuja de la IA Por último, Artigas cree que en la vorágine generada este fin de semana aflora “un poco de pánico escénico” ante el evidente “nivel de burbuja” al que han llegado las valoraciones de algunas empresas de IA. La experta, actual presidenta del Consejo Asesor Tecnológico del fondo Nazca Capital, señala que los gigantes de EEUU necesitan un “aterrizaje suave” para la burbuja y podrían estar utilizando esta “ralentización” forzada de su desarrollo como coartada. En este sentido, apunta directamente a OpenAI, una de las empresas sobre las que más se extiende esta sombra, que ha aplazado sus planes de salida a bolsa justo en medio del debate. La decisión de crear algo que no podían controlar fue muy consciente, precisamente porque no puedes tener responsabilidad sobre algo que no puedes controlar Carissa Véliz — filósofa especialista en la ética de la tecnología “Hay que tener mucho cuidado en nunca perder de vista los intereses financieros de estas compañías”, coincide la filósofa especialista en ética de la tecnología Carissa Véliz. Sobre el plan de Amodei, asegura que el centro de esta conversación no debe ser la IA, sino las personas y empresas que la diseñan y financian. “Todas estas noticias sobre que la IA se ha salido de control son una mala interpretación. La IA hizo exactamente lo que le dijeron que hiciera”. Véliz rechaza destaca que “la decisión de crear algo que no podían controlar fue muy consciente, precisamente porque no puedes tener responsabilidad sobre algo que no puedes controlar”. Por ello, pide sistemas que pongan en el centro la ética y quién es el responsable de sus funciones, para “saber exactamente quién está en control y, cuando las cosas vayan mal, sepamos quién va a ir a la cárcel”.

elDiario.eselDiario.esCarlos del Castillo14 sept

La bodega de la familia del conselleiro de Empleo, sancionada por explotar a migrantes sin papeles en la vendimia

Los responsables de la empresa aseguran que fue una empresa de trabajo temporal la que llevó sin papeles a sus viñas en Ribadavia (Ourense), afirman que la han denunciado, pero se niegan a mostrar esa denuncia La bodega de la familia del conselleiro de Emprego, Comercio e Emigración, José González Vázquez, ha sido sancionada por explotar a migrantes sin papeles para la vendimia del año pasado en la comarca de O Ribeiro (Ourense). La sanción se produce tras una inspección de oficio en la que se certificó la presencia de dos trabajadores de origen africano sin papeles y, por tanto, sin la protección legal que debe amparar a cualquier empleado. La bodega, Casal de Armán, fue fundada por el padre del conselleiro y tanto él como sus hermanos la recibieron en herencia tras la muerte del patriarca de la familia. La sanción propuesta por la inspección se dirige contra Viña Campinas, S.L., una filial del grupo encargada de gestionar las viñas en las que se recolecta la uva con la que se produce Casal de Armán, tal y como han confirmado a esta redacción un portavoz del grupo de empresas. Las sanciones para este tipo de prácticas oscilan entre los 10.000 y los 100.000 euros por cada trabajador irregular localizado en un centro de trabajo. En caso de reincidencia o explotación laboral grave los hechos pueden tener repercusiones penales. La Inspección de Trabajo, dependiente del Gobierno central, ha evitado hacer valoraciones ni confirmar la cuantía exacta de la multa impuesta a la familia del político del Partido Popular. El conselleiro de Empleo, José González Vázquez, inspector de Hacienda antes de entrar en la política activa de la mano de Alberto Núñez Feijóo en 2016, declaró al Parlamento de Galicia aquel año ser propietario de terrenos y socio de la bodega junto a sus hermanos. Su participación en la empresa la recibió por herencia de su padre y se desprendió de la misma en 2018, coincidiendo con su entrada en el Gobierno gallego, primero como conselleiro de Medio Rural y, después, como titular del departamento de Trabajo. elDiario.es se ha puesto en contacto con los responsables de Casal de Armán que se han desligado de cualquier práctica irregular argumentando que las contrataciones de temporeros sin papeles se realizaron a través de una empresa de trabajo temporal, ajena a su grupo de empresas, y que cuando tuvieron conocimiento de esas irregularidades procedieron a presentar una denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Esta redacción ha solicitado de la empresa una copia de esa denuncia, recibiendo una negativa como respuesta. Además, elDiario.es ha preguntado a los responsables de la bodega cómo es posible que la sanción propuesta por la Inspección de Trabajo se haya dirigido contra una de las empresas de su grupo, Viña Campinas, S.L. y no contra esa supuesta ETT que comerciaba con trabajadores sin papeles. Para esta última cuestión la empresa asegura que “aunque la contratación de ese personal fue realizada por la ETT, la Inspección derivó la actuación contra la empresa que le realizó el encargo”. La Xunta se ha sacudido el asunto como si no tuviera opinión sobre el lío que afecta a la empresa de la familia directa de quien dirige las políticas de empleo y emigración en la comunidad autónoma. En un mensaje por escrito remitido por un portavoz del conselleiro de Empleo abogan por el cumplimiento de la legislación laboral vigente, incluso, dicen, en época de vendimia. Como única reacción, el mensaje que a continuación se reproduce de manera literal: “La Xunta, como no puede ser de otra manera, aboga por el cumplimiento de las condiciones laborales en cualquier actividad que se desarrolle en Galicia y, evidentemente, también durante la vendimia. Cualquier trabajador que desarrolle su actividad en Galicia tiene que estar dado de alta en la Seguridad Social y, por tanto, las empresas deben cumplir todos los requerimientos en materia de contratación”. Tres millones de facturación, cuatro trabajadores Viña Campiñas, perteneciente a la empresa familiar Bodegas Casal de Arman SL, se constituyó en 2022 y se dedica a “actividades de apoyo a la agricultura”. En 2025, Viña Campiñas facturó 715.463,12 euros y no detallaba el origen de sus ingresos. Declaraba una plantilla media de 10,3 personas, frente a los 12,4 de 2024, según sus cuentas, accesibles a través de Insight View y firmadas por Juan Luis González Vázquez, hermano del conselleiro de Empleo, “en calidad de representante de Rectoral de San Andrés”, la holding familiar. La bodega de la familia del conselleiro de Empleo, Bodegas Casal de Arman SL, facturó algo más de 3 millones en 2025. Su plantilla media no alcanzó en ese ejercicio las 4 personas, según sus últimas cuentas, que indican que “existen operaciones con partes vinculadas”, sin detallarlas, y que “se han recibido subvenciones durante el ejercicio para la financiación del Kit Digital por importe de 3.500 euros y del Igape [Instituto Gallego de Promoción Económica] para la financiación de uvas por importe de 17.407,96 euros”. La propietaria última de estas dos empresas es la holding Rectoral de San Andrés SL, constituida en 2003, perteneciente a la familia del conselleiro y cuyo administrador único es su hermano Juan Luis. En 2025 tenía unos cinco empleados, según las cuentas que acaba de remitir al Registro Mercantil Otras Polémicas No es la primera vez que Casal de Armán se ve envuelta en una polémica relacionada con el cumplimiento de leyes y normativas. En mayo de 2015 la empresa decidió levantar un salón de eventos con estructuras prefabricadas junto a sus viñas y a la Casa de Turismo Rural que explotan a sus pies. La infraestructura carecía de permisos municipales y de la Xunta, por lo que la administración gallega resolvió su “demolición” por el “tremendo impacto” sobre el entorno. Aquella resolución de la Dirección Xeral de Patrimonio de la Consellería de Cultura fue objeto de una catarata de recursos y alegaciones que mantienen la polémica dormida en los despachos, mientras el holding de la familia del conselleiro mantiene su salón de eventos en pie al tiempo que buscan permisos para ampliar sus dotaciones de hostelería sobre parte de la finca, calificada como suelo rústico.

elDiario.eselDiario.esGonzalo Cortizo14 sept