
Álvaro Núñez, un nuevo comodín para la defensa
Claudio Giráldez cuenta esta temporada con un nuevo comodín defensivo: Álvaro Núñez. El polivalente zaguero vasco, en realidad, ya esbozó algunas de sus virtudes en los últimos tres meses de la pasada temporada, pero ha sido en este arranque de curso en el que está ofreciendo un rendimiento parecido al que tuvo con el Elche y propició su fichaje en el último mercado de invierno como alternativa de futuro a Óscar Mingueza. Álvaro Núñez (Bilbao, 2000), se formó en la cantera del Athletic Club, aunque su debut profesional su produjo en Segunda División, con el Amorebieta. En el club vasco se asentó como lateral derecho en una primera campaña en la que disputó 39 partidos, aportando 2 goles 4 asistencias. Su buen rendimiento llamó la atención del Elche, de cuyo ascenso a Primera División fue pieza clave al año siguiente. Eder Sarabia lo empleó con muy buenas prestaciones en distintas posiciones antes de que el Celta lo reclutase en la ventana de fichajes de enero, aprovechando que concluía contrato a final de temporada con el conjunto ilicitano y no tenía intención de renovar. La idea inicial del Celta era fichar a Núñez este verano como alternativa a la previsible (y luego confirmada) baja de Óscar Mingueza, pero el jugador estaba aquejado de una pubalgia y el Elche, sabiendo que no iba a renovar, prefirió traspasarlo en enero para obtener algo de dinero por su venta. El acuerdo se cerró en las últimas horas del último día de mercado, tras un vuelco de última hora en las negociaciones, cuando el Celta ya se resignaba a incorporar al futbolista en el mes de junio. Su arranque con el Celta fue lento debido a la lesión que facilitó su fichaje. Debutó como celeste a comienzos del mes de marzo contra el Betis en La Cartuja (1-1). En este primer partido, Giráldez lo situó en la posición de central derecho con prestaciones muy prometedoras. Núñez dio tranquilidad y profundidad al juego desde atrás con buen criterio en la salida de la pelota, buscando siempre una solución aseada para romper la presión del rival. Fue su mejor actuación en los 6 encuentros disputados en estos primeros meses como celeste. El entrenador porriñés lo empleó posteriormente en distintas posiciones de la zaga: ocupó el carril izquierdo frente al Alavés, volvió al centro de la defensa ante el Oviedo, jugó como central izquierdo contra su antiguo equipo, el Elche, y también tuvo minutos como carrilero derecho contra el Atlético de Madrid. Sus primeros meses en el Celta se caracterizaron por la recuperación de la pubalgia y la adaptación a un nuevo modelo de juego con reparto de papeles en diversas posiciones de la defensa. Esta temporada, Álvaro Núñez ha tenido casi desde el primer momento visibilidad en la extensa rotación de piezas que define la gestión de recursos de Giráldez, que lo ha alternado como central derecho y carrilero derecho, ofreciendo en ambas demarcaciones un convincente rendimiento. El zaguero bilbaíno ha disputado 342 minutos repartidos en 4 encuentros, incluyendo el de Europa League contra el Omonia, todos como titular. Jugó como carrilero derecho contra el Athletic, volvió al eje de la zaga contra la Real Sociedad, y retornó de nuevo al carril, interesantes prestaciones en el partido europeo jugado en Chipre, donde se destacó como el mejor de los celestes. En la última jornada, Giráldez lo volvió a emplear como central derecho con una buena actuación, especialmente tras la entrada en cancha de Sergio Carreira, que cayó en algunos momentos hacia dentro para dejar al bilbaíno progresar por banda. Álvaro Núñez se parece a Óscar Mingueza en su versatilidad y buen trato al balón, pero se diferencia en su forma de ocupar el campo. El bilbaíno carece de la finura y talento para el pase del barcelonés, pero compensa esta menor calidad técnica con mayor contundencia defensiva y recorrido por banda. Mingueza creaba juego desde la banda, desplazándose hacia el interior para asociarse, cambiar la orientación del juego o buscar un último pase, mientras que Núñez es mucho más expeditivo defensivamente y ataca de modo más predecible, buscando desbordar por banda para ganar la línea de fondo y centrar balones al área. El tiempo dirá si el bilbaíno acaba tendiendo la trascendencia en el juego que tuvo en los últimos años el barcelonés.

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