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Salir a bolsa significa publicar pérdidas, deudas y compromisos cada trimestre. OpenAI ha decidido que este no es un buen momento

Sam Altman ha confirmado a Fortune que OpenAI no saldrá a bolsa en 2026 . Según él, "con todo lo que está pasando con la seguridad", ahora sería un momento desaconsejable. Prefiere dedicar el año al alineamiento. Por qué es importante . Salir a bolsa no es solo vender acciones y recaudar. Es un paso que obliga a publicar un informe con pérdidas, compromisos y riesgos, y a repetirlo cada trimestre. OpenAI presentó su S-1 de forma confidencial en junio . Esa vía permite a la SEC (el regulador estadounidense) revisar las cuentas sin que sean públicas hasta poco antes del debut. Mientras siga sin cotizar en bolsa, lo que sabemos de sus números llega por filtraciones que pueden permitirse fallar, no por imperativo legal donde solo cabe la verdad. En cifras : 852.000 millones de dólares de valoración tras una ronda de 122.000 millones cerrada en febrero. 5.700 millones de ingresos y 3.700 millones de caja quemada en el primer trimestre, según documentos para accionistas que publicó The Information . 665.000 millones de quema de caja acumulada prevista hasta 2030, 111.000 millones más que en su previsión anterior . 750.000 millones de gasto en cómputo previsto hasta 2030, según el WSJ , frente a los 600.000 que calculaba en febrero. 2030 es el primer año en que espera ser rentable, según el propio WSJ . En Xataka Las big tech de la IA dicen que hay que frenar para salvar a la humanidad. Lo que no quieren decir es que necesitan oxígeno Entre líneas . No es la primera vez que Altman usa este argumento. En 2023 ya dijo que OpenAI no podía cotizar porque la superinteligencia "exigiría decisiones que el mercado vería muy extrañas ". La diferencia es que entonces OpenAI no necesitaba pasar por la bolsa. Ahora sí la necesita. Su directora financiera, Sarah Friar, lo resumió hace unos meses explicando que los mercados públicos son mucho más grandes que los privados . Dicho de otro modo: hay mucho dinero que ganar sacando la empresa a bolsa que manteniéndola como está ahora. Hay además un problema de relato. Un informe de salida a bolsa tendría que incluir entre los riesgos que la propia empresa pide frenar el desarrollo de su producto. Es un párrafo previsiblemente complicado de escribir para una empresa que promete crecer al ritmo que promete OpenAI. Y que sobre esa promesa ha acumulado inversiones descomunales. El contraste . Anthropic también ha pedido frenar, pero sus cuentas son otras. Según el Financial Times , ha dicho a sus inversores que conseguirá beneficio operativo ajustado por segundo trimestre consecutivo. Y sigue dando pasos hacia su propia salida a bolsa . El discurso de la seguridad es el mismo en las dos empresas, pero la urgencia por no enseñar las cuentas no es la misma. En Xataka OpenAI y Anthropic están intentando hacer con la IA lo que Rockefeller hizo con el petróleo Sí, pero . Nada de esto demuestra que la seguridad sea una excusa. El riesgo de desalineamiento es real, y la dimisión de Jacob Coxon y las advertencias de Amodei hacen creíble ese argumento. Además, OpenAI tiene otros frentes que complican el debut: El enfrentamiento judicial con Apple que ha arrancado este año. Y una estructura empresarial que el propio Altman describe como "increíblemente complicada". Y ahora qué . La salida a bolsa no llegará antes de 2027. Hasta entonces, OpenAI seguirá financiándose en privado y sin tener que hacer públicas sus cuentas. Si la seguridad sigue sin resolverse en 2027, el argumento servirá igual de bien. Si las cuentas mejoran, quizá ya no haga falta. Imagen destacada | Xataka con Magnific En Xataka | Todos quieren frenar la carrera de la IA. Hay un problema: nadie se fía lo suficiente del otro como para ser el primero - La noticia Salir a bolsa significa publicar pérdidas, deudas y compromisos cada trimestre. OpenAI ha decidido que este no es un buen momento fue publicada originalmente en Xataka por Javier Lacort .

XatakaXatakaJavier Lacort15 sept

Seis cofundadores de Anthropic debutan en Forbes 400 con fortunas de USD $15.500 millones

Seis cofundadores de Anthropic debutaron en la Forbes 400 con una fortuna estimada de USD $15.500 millones cada uno, en un año donde la inteligencia artificial dominó el ingreso de nuevos multimillonarios. El crecimiento de Claude, una nueva ronda de financiación y los resultados trimestrales de la empresa explican el salto patrimonial, mientras Anthropic y OpenAI preparan posibles ofertas públicas iniciales.

Diario BitcoinDiario BitcoinCanuto15 sept

OpenAI utiliza contratistas para revisar las conversaciones de los usuarios con ChatGPT, según 404Media

Las conversaciones que mantienen los usuarios con los 'chatbots' de OpenAI y Anthropic son posteriormente revisadas por contratistas externos a estas empresas como parte de los trabajos que realizan para ajustar las respuestas que ofrecen sendas inteligencias artificiales (IA). OpenAI ha contratado a cientos de contratistas para que revisen las indicaciones ('prompts') que los usuarios escriben en sus conversaciones con ChatGPT, como informa 404Media, que ha tenido acceso a documentos internos en los que se trata este asunto. El objetivo de esta revisión es mejorar las respuestas que la IA ofrece a los usuarios, principalmente para evitar que ChatGPT adopte durante la conversación características que puedan hacerle parecer humano. También revisan que en sus respuestas la IA no se muestre aduladora, es decir, que no den la razón a los usuarios en todo momento. Este punto es importante, porque los usuarios utilizan los 'chatbots' de IA no solo como herramientas de búsqueda y de productividad, sino también como confidentes, terapeutas o asesores médicos, en busca de consejo para actuar en determinas circunstancias. La adulación puede acabar por influir negativamente en las creencias e intenciones de los usuarios al reafirmarles en su intención de llevar a cabo acciones que son claramente perjudiciales. Las indicaciones que revisan los contratistas proceden de las conversaciones y pueden contener datos sensibles, incluso si no ven el nombre de usuario y se retira la información personal antes de que las conversaciones lleguen a ellos, según indica OpenAI. Anthropic, otra de las empresas más importantes en IA, ha confirmado al medio citado que ellos emplean a revisores humanos para mejorar sus modelos con los usuarios que activan la opción correspondiente, y que eliminan su identificador. Google, por su parte, informa en los términos de servicio de Gemini que emplea a revisores humanos que analizan algunas de las conversaciones para mejorar los modelos de IA. "Evalúan si las respuestas de las aplicaciones de Gemini han sido de baja calidad, erróneas o perjudiciales. También sugieren mejores respuestas", explica. Las conversaciones revisadas se conservan durante un máximo de tres años, pero es posible no participar en esta revisión deshabilitando la opción 'Guardar actividad'. No es el primer caso de una empresa que cede la revisión de las interacciones con su producto de IA a un equipo de humanos. En 2019 se conoció que Amazon, Apple y Google grababan y analizaban las conversaciones que los usuarios tenían con sus respectivos asistentes (Alexa, Siri y Asistente) con el fin de mejorar sus servicios, lo que llevói a cambios en sus políticas y a incorporar la posibilidad de no participar en este proceso.

InfobaeInfobaeNewsroom Infobae15 sept

Qué es y quién está detrás de METR, el organismo que Anthropic propone para supervisar que la IA no sea un peligro para la sociedad

En una carta publicada hace unos días , Dario Amodei abogó por detener el avance de la IA , y además lo hizo dando detalles muy claros de a lo que nos exponemos. Según el CEO de Anthropic, en menos de un año una IA podría tomar el control de todo internet y provocar enormes daños. Pero tranquilos, que tiene un plan para evitarlo, empezando por dar acceso permanente a auditores externos e independientes. Amodei propone uno en concreto: METR. Veamos qué es y quién está detrás de esta organización. Qué es METR . Su nombre son las siglas de Model Evaluation and Threat Research y se define a sí misma como una organización sin ánimo de lucro que  trabaja "para evaluar científicamente si los sistemas de inteligencia artificial podrían suponer un peligro catastrófico para la sociedad". Entre sus trabajos recientes está la investigación del incidente de OpenAI y Hugging Face, pero también se dedican a evaluar cuánto tiempo de trabajo humano puede completar un agente de IA, una métrica que se ha convertido en una referencia a la hora de medir las capacidades de la IA agéntica. Además, diseñan propuestas de gobernanza para que las empresas refuercen sus medidas de seguridad. Es decir, que METR no sólo se centra en evaluar riesgos, también plantean cómo deberían gobernarse los modelos, justo lo que pide Amodei en su carta. El nacimiento de METR . No surgió de la nada, sino que nació a partir de ARC Evals, un equipo dentro del Alignment Research Center, dirigido por Paul Christiano. Christiano es una figura destacada dentro del campo del alineamiento de la IA y había trabajado anteriormente en OpenAI. Para dirigir este nuevo proyecto, contrataron a Beth Barnes, que había pasado por DeepMind y OpenAI, donde había coincidido con Christiano. El equipo creció rápidamente y en 2023 se independizó de ARC para convertirse en METR. "Una amenaza general al trabajo intelectual": las mentes matemáticas más brillantes, contra el modus operandi de la IA El equipo. A día de hoy Beth Barnes sigue al frente de METR como CEO y fundadora, pero no es la única que tiene conexión con los grandes laboratorios de IA. En su plantilla cuentan con varios exingenieros e investigadores de OpenAI,  Anthropic y Google Deepmind. Entre ellos está Joe Benton , que acaba de incorporarse a METR desde Anthropic, y Josh Engels, que venía de DeepMind. Quién p aga la fiesta . METR es una organización sin ánimo de lucro y se financia principalmente mediante donaciones. En agosto de este mismo año anunciaron que habían logrado recaudar 71 millones de dólares en seis meses . METR destaca que no acepta financiación de las compañías de IA a las que evalúa, ni tampoco por parte de empleados de dichos laboratorios. Sin embargo, eso no significa que no aporten nada a su funcionamiento. La organización reconoce que OpenAI, Anthropic, Google DeepMind, Meta y otras empresas le proporcionan acceso a sus modelos y una cantidad significativa de tokens gratuitos para realizar sus evaluaciones. Effective Altruism . Entre los donantes que menciona METR aparecen fundaciones como Sijbrandij Foundation, Schmidt Sciences, Packard Foundation y Pew Charitable Trusts, pero también organizaciones muy vinculadas al movimiento Effective Altruism , como Longview Philanthropy, Effektiv Spenden y el Survival and Flourishing Fund.  El "altruismo eficaz" es un movimiento filosófico y filantrópico que busca identificar las formas más efectivas de utilizar recursos para mejorar el mundo y que, en los últimos años, ha dado un peso importante a la seguridad y los riesgos potenciales de la inteligencia artificial. Como contaban en el New York Times , los Amodei han declarado que no forman parte de esta comunidad, pero Daniela Amodei, hermana de Dario y presidenta de Anthropic, está casada con Holden Karnofsky, uno de los fundadores del movimiento del altruismo eficaz. Esto no significa que los Amodei estén financiando directamente a METR, pero sí que han tenido lazos muy estrechos con una gran parte del ecosistema que los financia. Además, Hjalmar Wijk, científico jefe de METR, y Ajeya Cotra, del equipo técnico, provienen de empresas vinculadas a este movimiento. En Xataka Me he leído el estudio de Anthropic sobre el impacto de la IA en la economía y he llegado a una conclusión: voy a tener que estudiar fontanería Independientes, pero poco . Es lo que sostienen muchas voces críticas del sector. David Sacks, asesor tecnológico de la administración Trump, ha sido muy claro en su cuenta de X : "Dejad de fingir que METR es independiente cuando está entrelazado con los inversores y el personal de Anthropic". En un artículo en Read Multiplex , van incluso más allá, llegando a acusar a METR y Anthropic de intentar orquestar una captura regulatoria que limite a su competencia y, sobre todo, a la IA de código abierto, para crear un oligopolio junto a OpenAI. No hay pruebas de que METR esté actuando al dictado de Anthropic ni de que exista una estrategia coordinada de captura regulatoria. Pero para sus críticos, la cuestión es que están eligiendo como árbitro a una organización que comparte su visión sobre los riesgos de la IA y mantiene vínculos demostrables con la compañía, aunque no exista financiación directa entre ambas. El apocalipsis de la IA . Todo esto sucede en un momento muy concreto en el que el discurso de "la IA nos va a matar a todos" se ha infiltrado en la conversación pública. La chispa que lo encendió todo fue la dimisión de Jacob Coxon, un investigador de Anthropic que también había trabajado para OpenAI. Coxon dijo que estas empresas "están jugando con nuestras vidas" y poco después el responsable de alineamiento de Anthropic le dio la razón, llegando a afirmar que hay un 10% de probabilidades de que la IA acabe con la humanidad en menos de 10 años. Después, Amodei publicó su carta pidiendo frenar los avances en la que, como quien no quiere la cosa, dejaba caer que METR fuera el árbitro que lo supervise todo. Decir que vas a dar acceso total a tus sistemas a una organización externa puede sonar como el acto de mayor transparencia y compromiso con la seguridad. La cuestión es que METR no es un evaluador externo cualquiera, es uno que está formado en parte por exempleados de Anthropic y OpenAI y que comparte su visión sobre los riesgos y alineamiento de la IA. Imagen | METR En Xataka | Llevamos años oyendo que una superinteligencia podría matarnos a todos. Entre “podría” y “nos extinguirá” hay un abismo - La noticia Qué es y quién está detrás de METR, el organismo que Anthropic propone para supervisar que la IA no sea un peligro para la sociedad fue publicada originalmente en Xataka por Amparo Babiloni .

XatakaXatakaAmparo Babiloni15 sept

Allianz Direct busca acelerar la captación de asegurados de Autos

Allianz Direct, filial de Allianz que opera en el ramo de Autos con un modelo directo, ha lanzado una campaña para reforzar su propuesta en España y acelerar la captación de clientes, según ha indicado este martes en un comunicado. "Muchas personas siguen asociando los seguros de coche con procesos complejos y mucho papeleo, pero la tecnología digital está abriendo oportunidades apasionantes", ha afirmado el consejero delegado de Allianz Direct, Stefano De Liguoro. Como parte de la campaña, los nuevos clientes que contraten un seguro de coche entre el 14 de septiembre y el 31 de octubre de 2026 podrán disfrutar de ahorros de hasta el 20%. Una de las vías de crecimiento de Allianz Direct es el acuerdo que firmó con OpenAI este mismo año. Desde entonces, ChatGPT puede ofrecer tarificaciones orientativas en tiempo real a posibles clientes. Ya en abril, la empresa lanzó una campaña de marca para tratar acelerar su crecimiento, después de varios años sin ninguna campaña de este tipo en España

InfobaeInfobaeNewsroom Infobae15 sept

Las razones ocultas tras la alerta de los gigantes de la IA: «Les permite lavar su imagen y traspasar la responsabilidad a los Gobiernos»

Casi desde el lanzamiento de ChatGPT, en noviembre de 2022, algunas de las empresas más punteras en IA han debatido sobre el riesgo de que la inteligencia artificial llegue a descontrolarse y termine suponiendo una amenaza para la humanidad. En los últimos meses, los ciberataques sufridos por plataformas como Hugging Face y provocados por agentes de IA, así como la alerta lanzada la semana pasada por un trabajador de Anthropic sobre el potencial de esta tecnología para provocar la extinción de la humanidad, han avivado todavía más este tipo de debates. El último ejemplo llegó este sábado, cuando el CEO de Anthropic, Dario Amodei , publicó un ensayo en el que pidió una desaceleración global del desarrollo de la inteligencia artificial. Rápidamente, Sam Altman, primer ejecutivo de OpenAI, Demis Hassabis, presidente de Google Deepmind, y Elon Musk, de SpaceXAI, se apresuraron a mostrarse de acuerdo. En el escrito, Amodei se manifestaba preocupado por la posibilidad de que en los próximos «6 a 12 meses» la IA «pueda controlar todo internet» provocando por el camino «cientos de miles de millones de dólares en pérdidas». Para tratar de ponerle solución al problema, Anthropic se ha comprometido a poner a disposición de evaluadores externos toda su tecnología, para que estos verifiquen que la tecnología es segura. Asimismo, se ha invitado «a las empresas de IA de vanguardia en países democráticos» a «coordinarse para establecer estándares de seguridad comunes» que todas deben cumplir, es decir, a que sean las propias 'startups' las que creen las normas a partir de las cuales deben regirse. Finalmente, se ha sugerido que «Estados Unidos y otros gobiernos democráticos intenten coordinarse con los gobiernos autoritarios, en la medida de lo posible» para ayudar a reducir los riesgos. Sobre el papel, el mensaje que se lanza parece positivo: los gigantes de la IA están tan preocupados por el futuro de esta tecnología y por su efecto en la sociedad que están dispuestas a ralentizarla, a pesar de los efectos que esto puede tener en sus resultados financieros. Sin embargo, numerosos expertos muestran dudas sobre las buenas intenciones de estas compañías, a las que ven especialmente interesadas en autorregularse para evitar el futuro control de gobiernos. También alertan de que si tienen éxito, pueden dificultar que otras empresas más pequeñas se conviertan en una amenaza para su negocio el día de mañana. «Dejad de fingir que la motivación para reducir la velocidad (en el desarrollo de la IA) es puramente altruista», ha afirmado en sus redes sociales David Sacks, principal asesor de la administración Trump en temas tecnológicos. El experto ha dejado caer, además, que tanto Anthropic como OpenAI cuentan con capacidad para reducir los riesgos por su cuenta: «La forma más sencilla de no crear una superinteligencia -una IA que sería más lista que cualquier humano y que podría acabar convirtiéndose en una amenaza- es que os comprometáis a no crearla. Exigir vuestro marco regulatorio preferido como precio por hacerlo parece un chantaje a la opinión pública y al sistema político». Y no es el único que ve problemas en la propuesta de Amodei. Satya Nadella, CEO de Microsoft, otra de las empresas que más fuerte han invertido en materia de inteligencia artificial, está de acuerdo con la necesidad de que la tecnología avance con «ritmo pausado» para reducir los riesgos. Sin embargo, no considera que la autorregulación sea el camino: «Esto no puede estar controlado por un puñado de actores, sino que tiene que contar con una representación amplia de todo el ecosistema, de distintos países y de distintos ámbitos, incluida la universidad». Lo mismo opina Clément Delangue, director ejecutivo de la plataforma Hugging Face, quien afirmó en X que los problemas de la IA no pueden solucionarse «a puerta cerrada entre un puñado de laboratorios de vanguardia». Josep Curto, director académico del Máster en Inteligencia de Negocios y Big Data en la Universitat Oberta de Catalunya, explica a ABC que, efectivamente, «hay razones para preocuparse» ante el rápido avance de la IA, pero, «hay que diferenciar el riesgo real del ruido mediático». «No debe preocuparnos un escenario hipotético tipo Terminator o una superinteligencia fuera de control, sino los problemas tangibles que ya están ocurriendo en relación con la IA: la desinformación masiva, el sesgo en los algoritmos, el impacto en la privacidad y la dependencia crítica de sistemas cuyos fallos no comprendemos del todo. La alerta es válida, pero el foco del debate público suele estar desplazado hacia el alarmismo existencial y sistémico», dice el experto. Curto ve en la postura de Amodei, Altman, Hassabis o Musk «una mezcla evidente de intereses que puede cubrir motivos menos altruistas, preocupación genuina e incluso un intento de lavarse las manos» por los problemas que pueda provocar su tecnología: «Mostrarse preocupados es una maniobra clara de relaciones públicas. Les permite lavar su imagen de marca y traspasar la responsabilidad a los gobiernos. Es como decir: 'Nosotros avisamos del peligro, son las autoridades las que deben regular'. Al final, se trata de una estrategia para cubrirse las espaldas». Luis Martín, director de soluciones de IA en Llorente y Cuenca, está de acuerdo con este análisis. Además, añade que con la creación de sus propias normas, los gigantes de la IA podrían tratar de dificultar el surgimiento nuevas empresas que compitan con sus modelos. «Cuando pides una ralentización en el desarrollo de la IA y el surgimiento de entes que pongan trabas parece que están intentando poner una barrera de entrada a nuevos jugadores», dice el experto. «Ellos tienen los recursos y el capital para cumplir con la burocracia, mientras que las normas ahogarían a la competencia de código abierto y a las pequeñas startups», completa Curto. Luego está el componente económico. Jensen Huang, CEO de Nvidia, avisó ya la semana parada durante una conferencia que esperaba que próximamente las empresas desarrolladoras de IA centrada en la ciberseguridad, como OpenAI y Anthropic, tratasen de aumentar la preocupación entre las empresas para que sus productos de seguridad resultasen más atractivos. Un movimiento que también ha visto venir Sergio Álvarez-Teleña, CEO de la empresa de inteligencia artificial SciTheWorld y uno de los mayores expertos en esta tecnología que hay en España. El experto descarta de plano los escenarios apocalípticos que señalan que la IA podría terminar causando la extinción humana «a final de esta década», tal y como alertó la semana pasada un investigador de Anthropic . «No hay más razones para estar preocupados por esto que por que nos caiga un meteorito encima. Las probabilidades son increíblemente bajas», dice Álvarez-Teleña en conversación con este diario. «La sensación que tengo es que están intentando preocupar a la gente para conseguir más inversión. El mensaje, aunque no sea explícito, es que se invierta en estas empresas, porque se presentan como las únicas que son capaces de solucionar el problema de lo buenos que son en lo suyo», zanja el experto.

ABCABC(abc)14 sept

¿Se puede 'frenar' la IA? Por qué el resto del mundo desconfía del plan de Silicon Valley

El CEO de Anthropic propone "ralentizar" el desarrollo de IA avanzada para aprender a controlarla, pero China, expertos y otros actores cuestionan quién debe decidir el ritmo de la tecnología Análisis - Quién gana cuando los líderes de la IA piden que los regulen Si el debate sobre la posibilidad de que la humanidad quedara amenazada por inteligencias artificiales iba a estallar alguna vez, no había duda de que Dario Amodei sería una voz central en él. “Estoy de acuerdo con Dario”, ha dicho este fin de semana Sam Altman, CEO de OpenAI, su principal competencia. “Dario tiene razón”, ha publicado Elon Musk, fundador de SpaceX y xAI. “Dario apunta el camino correcto a seguir”, coincide Demis Hassabis, premio Nobel y jefe científico de Google DeepMind, el laboratorio de IA avanzada de la multinacional. Esta tan poco común unión bajo una misma voz se produce después de que Amodei publicara un ensayo sobre cómo evitar que la IA se salga de control . “Debemos ralentizar el ritmo al que mejoramos las capacidades de los modelos de IA”, pide el fundador y director de Anthropic, que ha conseguido ser una de las referencias en los debates sobre la seguridad de la IA tras una década alertando sobre ellos. “Como muchas tecnologías anteriores, la IA también conlleva riesgos y, dado su enorme poder, estos son graves”, ha defendido en su ensayo: “Entre ellos están el riesgo de perder el control de los sistemas de IA, su uso para llevar a cabo ciberataques y ataques bioterroristas y una grave disrupción económica. Una carrera hacia el abismo, impulsada por los incentivos comerciales, puede agravar todos estos riesgos”. ¿Cuál es exactamente el plan que ha tenido tan buena acogida en Silicon Valley? En resumen, dosificar deliberadamente la velocidad a la que se mejoran las capacidades de la IA. Esto “ralentizaría” su avance “uno o dos años”, con el objetivo de dar más tiempo a los investigadores de seguridad para que se pongan al día con los últimos avances y puedan diseñar nuevos mecanismos para controlarla. Las claves del 'plan Amodei' para la IA La estrategia de ralentización de Amodei se articularía en tres niveles. La clave de su plan son los “evaluadores externos independientes”, figuras que se incrustarían en los equipos de desarrollo de los laboratorios de vanguardia “para verificar las prácticas de seguridad e informar sobre incidentes”. “Integrar evaluadores puede parecer un paso pequeño o intrascendente”, reconoce Amodei, “pero a menudo lo que parece más aburrido o rutinario es en realidad lo más esencial. De hecho, los evaluadores integrados son una práctica bastante radical que va mucho más allá de lo que hace cualquier empresa de IA actualmente”, defiende. Estas personas se encargarían de verificar si cada empresa de IA cumple con las salvaguardas que afirma tener, aportaría transparencia sobre los desarrollos reales o que ofrezcan “una segunda opinión sin incentivos comerciales”. “Muchos beneficios en materia de seguridad pueden derivarse simplemente de que los evaluadores señalen aspectos que los empleados no habían considerado, pero que están dispuestos a corregir una vez que los conocen”, asegura. El método más eficaz para regular la IA es mediante una normativa que abarque a todas las empresas de IA de vanguardia de EEUU, ya que cubre incluso a aquellas que no están dispuestas a cooperar voluntariamente Dario Amodei Los evaluadores serían la llave para la segunda parte del plan: establecer límites de velocidad entre “naciones democráticas”. Aunque el jefe de Anthropic utiliza este concepto a nivel general para justificar el hecho de dejar fuera de la estrategia a China, aunque a nivel práctico en sus medidas para “las democracias” solo hace referencia a EEUU. “El método más eficaz para regular la IA es mediante una normativa que abarque a todas las empresas de IA de vanguardia de EEUU, ya que cubre incluso a aquellas que no están dispuestas a cooperar voluntariamente”, dice. Dario Amodei, en una imagen de archivo. El plan deja abierto cómo establecer esos límites de velocidad, pero Amodei sugiere un sistema basado en “puntos de control”. “Si los modelos poseen la capacidad X, deben ir acompañados de certificaciones de las propiedades de alineación Y y Z —como una combinación de evaluaciones, análisis de interpretabilidad y auditorías de entornos de entrenamiento— que demuestren dichas propiedades”, detalla. Por último, el tercer nivel sería la búsqueda de acuerdos de coordinación global para que “la frontera de la inteligencia artificial” avance de manera unitaria. “Esto será mucho más difícil de lograr”, reconoce. En este punto Amodei sí pide llegar a acuerdos con China y el resto de “países autocráticos”, y hacerlo de una forma que impida que, aunque estos decidan salirse en algún momento del consenso internacional “no represente una amenaza existencial desde el punto de vista militar”. Pero, de nuevo, Amodei es claro en cuanto a los objetivos: “Deberíamos abordar cualquier decisión sobre el avance global, especialmente a corto plazo, de manera que se proteja el liderazgo de Estados Unidos y sus aliados”. Una estrategia que no convence a casi nadie El consenso que el plan Amodei ha generado en Silicon Valley es directamente proporcional a la desconfianza, o directamente rechazo, que ha suscitado fuera. Incluso en Washington , la estrategia parece haber caído en saco roto, con Donald Trump negando por partida doble su colaboración. La segunda gran reacción ha llegado por parte de China , el elefante en la habitación en el documento de Amodei. Chen Yixin, el ministro de Seguridad chino, ha publicado una carta en la que acusa a “ciertas naciones” de “limitar la capacidad de otros países de adquirir equipos técnicos de vanguardia y mejorar sus capacidades de innovación tecnológica”, relacionando directamente en plan de Amodei con el embargo de chips. El plan está repleto de medidas de contención dirigidas a China y es, en esencia, un "manual de la Guerra Fría" para el sector Global Times — diario vinculado directamente al Partido Comunista Chino El Global Times, un diario vinculado directamente al Partido Comunista Chino, ha ido más allá. “A primera vista, parece una 'declaración racional' centrada en la seguridad global de la IA. Sin embargo, una lectura atenta revela su agenda oculta: el plan está repleto de medidas de contención dirigidas a China y es, en esencia, un 'manual de la Guerra Fría' para el sector”, denuncia. “El intento de Amodei de abordar la seguridad global de la IA mientras busca ”contener a China“ no solo es una evaluación profundamente errónea, sino también una ilusión fundamentalmente imposible de realizar”, añade: “Interrumpir por la fuerza las cadenas industriales y de innovación globales de la IA y excluir a China y a las empresas chinas solo aumentará significativamente los costes y los riesgos de pérdida de control en el desarrollo global de la IA. Este intento de ”controlar el ritmo“ ya ha perdido todo sentido”. Centrarse en los riesgos de ahora El ensayo de Amodei se basa en un riesgo muy concreto: la posibilidad de que los agentes de IA pierdan el control. Se trata de sistemas diseñados para buscar información, utilizar otras herramientas digitales o crear otras aplicaciones sin necesidad de que una persona les indique qué deben hacer en cada caso. En pruebas de laboratorio, estos agentes se han llegado a comportar como “un enjambre fanático”, con “ciberataques contra objetivos que no se les habían pedido atacar y que no guardaban relación con la tarea en cuestión, sacrificándose por el éxito del grupo e intentando hackear el sistema de evaluación encargado de valorar su rendimiento”. “Dado el ritmo acelerado de desarrollo de la IA, me preocupa que en 6 a 12 meses un enjambre de este tipo pueda controlar toda Internet”, dice Amodei, “y que la magnitud del daño siga aumentando si la IA se vuelve más poderosa sin las medidas de seguridad necesarias”. A nadie se le ocurre lanzar un coche sin pasar un examen de seguridad, ni lanzar un medicamento sin un control de la agencia del medicamento. En la IA debe ocurrir lo mismo Carme Artigas — ex secretaria de Estado de Digitalización e IA Carme Artigas, ex secretaria de Estado de Digitalización e IA y copresidenta del Órgano Consultivo de la ONU sobre Inteligencia Artificial, critica que Silicon Valley se centre ahora en esos riesgos cuando “la preocupación real por el control tecnológico” no es nueva. Para Artigas, la alarma mediática de los ejecutivos no debe desplazar “el foco real que es el presente”, donde la tecnología ya impacta directamente a través de “la manipulación de la información, la manipulación mental, las adicciones y, sobre todo, la erosión de derechos fundamentales”. Por otro lado, la experta rechaza en conversación con elDiario.es que sean los propios laboratorios quienes deban supervisar sus propios avances, advirtiendo de que “las auditorías no pueden ser de las empresas del sector como están intentando”. Critica que los laboratorios de IA estén intentando “crear su propio lobby” y les emplaza a “apoyar a los mecanismos independientes y multilaterales” que ya existen en Naciones Unidas. “A nadie se le ocurre lanzar un coche sin pasar un examen de seguridad, ni lanzar un medicamento sin un control de la agencia del medicamento. En la IA debe ocurrir lo mismo”. El “aterrizaje suave” para la burbuja de la IA Por último, Artigas cree que en la vorágine generada este fin de semana aflora “un poco de pánico escénico” ante el evidente “nivel de burbuja” al que han llegado las valoraciones de algunas empresas de IA. La experta, actual presidenta del Consejo Asesor Tecnológico del fondo Nazca Capital, señala que los gigantes de EEUU necesitan un “aterrizaje suave” para la burbuja y podrían estar utilizando esta “ralentización” forzada de su desarrollo como coartada. En este sentido, apunta directamente a OpenAI, una de las empresas sobre las que más se extiende esta sombra, que ha aplazado sus planes de salida a bolsa justo en medio del debate. La decisión de crear algo que no podían controlar fue muy consciente, precisamente porque no puedes tener responsabilidad sobre algo que no puedes controlar Carissa Véliz — filósofa especialista en la ética de la tecnología “Hay que tener mucho cuidado en nunca perder de vista los intereses financieros de estas compañías”, coincide la filósofa especialista en ética de la tecnología Carissa Véliz. Sobre el plan de Amodei, asegura que el centro de esta conversación no debe ser la IA, sino las personas y empresas que la diseñan y financian. “Todas estas noticias sobre que la IA se ha salido de control son una mala interpretación. La IA hizo exactamente lo que le dijeron que hiciera”. Véliz rechaza destaca que “la decisión de crear algo que no podían controlar fue muy consciente, precisamente porque no puedes tener responsabilidad sobre algo que no puedes controlar”. Por ello, pide sistemas que pongan en el centro la ética y quién es el responsable de sus funciones, para “saber exactamente quién está en control y, cuando las cosas vayan mal, sepamos quién va a ir a la cárcel”.

elDiario.eselDiario.esCarlos del Castillo14 sept

Wall Street cae ante las alertas por la IA; tecnológicas registran fuertes pérdidas

Nueva York. Wall Street abrió en rojo este lunes arrastrado principalmente por las pérdidas en el sector tecnológico ante la oleada de voces, entre ellas las de los principales líderes del sector, que alertan del avance de la inteligencia artificial (IA) y reclaman frenar el ritmo de desarrollo por temor a perder el control de los sistemas. A la apertura del parqué neoyorquino, su principal indicador, el Dow Jones de Industriales , perdía un 0.21%, hasta 52.462 puntos; el selectivo S&P 500 restaba un 0.74%, hasta siete mil 600 enteros; y el tecnológico Nasdaq cedía un 1.23%, hasta 26.008 unidades. Los inversores observaron con preocupación la petición de las principales personalidades del sector, como Dario Amodei , consejero delegado de Anthropic; el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman; o el magnate Elon Musk para poner freno al desarrollo de los sistemas de inteligencia artificial. La semana pasada, Jacob Coxon, investigador de Anthropic , que también trabajó para OpenAI , anunció su dimisión al considerar que la compañía no estaba actuando de manera responsable ni pendiente de la seguridad. Este sábado, Amodei reclamó una desaceleración en el ritmo al que se mejoran las capacidades de los modelos de IA y advirtió que avanza hacia una dinámica de "automejora recursiva" que amenaza con provocar catástrofes de ciberseguridad a escala global. Por su parte, Altman respaldó su petición y avanzó que permitirá que evaluadores independientes auditen los sistemas de OpenAI. A pesar de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump , minimizó la alerta y pidió no ceder ante China, con quien compite por el liderazgo de la IA, los títulos de las principales compañías del sector arrancaron a la baja. Nvidia, AMD e Intel encabezan las pérdidas Nvidia , empresa estrella de la IA, perdía un 4.18%. Por su parte, Marvell Technology restaba un 8.98%, Intel un 7.18% y AMD un 6.17%. En otros mercados, el oro se devaluaba un 2.16%, hasta 4.313 dólares la onza, y la plata un 2.68%, hasta 63.44 dólares la onza. El petróleo intermedio de Texas (WTI) subía hasta los 104 dólares la onza y el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años avanzaba 1.8 puntos básicos. También te interesará: China defiende inteligencia artificial "abierta"; rechaza narrativas "de amenaza" en su contra Donald Trump dice que el único control que necesita la IA es un presidente como él; denuncia "conspiración enfermiza" ONU pide regular la inteligencia artificial con urgencia; alerta sobre riesgos para los derechos humanos DeepSeek y Moonshot perfilan salir a bolsa, reportan; debut de las firmas chinas de IA sería en los próximos meses Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en WhatsApp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

El UniversalEl Universal​​​​​​​EFE null14 sept
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Trump considera un "bulo" que la inteligencia artificial vaya a destruir la humanidad

Washington, 14 sep (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó este lunes de "bulo" la idea de que la inteligencia artificial (IA) vaya a destruir a la humanidad y criticó a los líderes del sector que han reclamado una mayor regulación de esta tecnología. "La idea de que la IA domine el mundo, destruya a la humanidad y cause todo tipo de males es un BULO", escribió el mandatario en su red social Truth Social. "¿Cuándo, en la historia de los negocios, se ha visto a los líderes de una industria exigir una regulación que, de aplicar rigurosamente, los llevan al olvido y la bancarrota?", cuestionó. La polémica la desató el sábado el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, quien publicó un ensayo en el que pedía "un ritmo más lento" para la industria ante los crecientes riesgos de seguridad de la IA. A esa advertencia se sumaron sus rivales Sam Altman, de OpenAI, y Elon Musk, de xAI, en una coincidencia poco habitual en el sector. Sus declaraciones se produjeron después de que, el martes pasado, el investigador de IA Jacob Coxon dimitiera y acusara a sus antiguos empleadores, Anthropic y OpenAI, de embarcarse en una carrera hacia una IA superinteligente con capacidad incluso para acabar con la humanidad esta misma década. Trump, en cambio, se opone a regular el sector porque considera que ello retrasaría a Estados Unidos en la competencia con China por el liderazgo tecnológico. El republicano escribió en Truth Social que "China no hará absolutamente nada para interponerse en el camino de la IA ni de su futuro". "La IA y los centros de datos serán el mayor motor de desarrollo económico de la historia, superior al petróleo, el oro, los diamantes e incluso internet", subrayó. EFE

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OpenAI firma acuerdo de USD $200 millones con el Pentágono bajo límites de seguridad

OpenAI acordó un contrato de USD $200 millones con el Pentágono para desarrollar capacidades de inteligencia artificial destinadas a desafíos de seguridad nacional. La empresa asegura que conservará controles técnicos, supervisión de personal autorizado y tres restricciones clave, mientras la disputa previa entre Anthropic y el Gobierno de EE. UU. convierte el pacto en una prueba decisiva para la seguridad de la IA militar.

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